{"id":10587,"date":"2016-06-01T01:13:00","date_gmt":"2016-06-01T04:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=10587"},"modified":"2023-12-14T16:38:54","modified_gmt":"2023-12-14T19:38:54","slug":"distribucion-del-ingreso-y-la-riqueza-a-nivel-mundial","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/distribucion-del-ingreso-y-la-riqueza-a-nivel-mundial\/","title":{"rendered":"Distribuci\u00f3n del ingreso y la riqueza a nivel mundial"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"10587\" class=\"elementor elementor-10587\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d94fa15 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d94fa15\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-828d04b\" data-id=\"828d04b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6dd1f7d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6dd1f7d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La desigual distribuci\u00f3n del ingreso y la riqueza a nivel mundial es la responsable de generar y aumentar todo otro conjunto de desigualdades que no hacen m\u00e1s que cercenar derechos de quienes menos tienen y aumentar la fortuna de los beneficiarios del sistema. Los Estados son los principales responsables de romper este c\u00edrculo perverso, y la pol\u00edtica fiscal es una de sus mejores armas para lograrlo. En estas l\u00edneas, una clara explicaci\u00f3n de los procesos que nos llevaron a estar como estamos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-99995be elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"99995be\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ff4e616\" data-id=\"ff4e616\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-70ac5a2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"70ac5a2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Bernardo Lischinsky |<\/em><\/a><\/p><p>\u201cQue el mundo fue y ser\u00e1 una porquer\u00eda, ya lo s\u00e9, en el 510 y en el 2000 tambi\u00e9n\u201d, escrib\u00eda Enrique Santos Disc\u00e9polo en 1934 durante la d\u00e9cada infame. Sin conocer este tango, en boca de cualquier adolescente podemos escuchar que el mundo es, no ya una porquer\u00eda, sino injusto. Han visto morir a otr@s ni\u00f1@s y adolescentes por hambre, tambi\u00e9n j\u00f3venes y adolescentes han visto morir a sus herman@s y compa\u00f1er@s por enfermedades curables y prevenibles y en naufragios en que cientos de miles tratan de escapar de la muerte por guerras y pobreza y en las guerras y por la pobreza misma. En muchos pa\u00edses, tambi\u00e9n l@s j\u00f3venes y adolescentes han visto morir a sus herman@s y amig@s en accidentes de tr\u00e1nsito.<\/p><p>Cuando se analizan estas injusticias se ve que todas tienen que ver, en una interrelaci\u00f3n de causas, con una a su vez injusta distribuci\u00f3n del ingreso y de la riqueza no solo a nivel de los pa\u00edses sino tambi\u00e9n mundial. Por ejemplo, en los pa\u00edses de menores ingresos, 4 de cada 10 muertes ocurren en menores de 15 a\u00f1os y la mayor\u00eda son evitables. En un mundo que produce alimentos para alimentar a toda la poblaci\u00f3n mundial nadie morir\u00eda de hambre si esos alimentos estuvieran distribuidos adecuadamente. Solo el equivalente de lo que se gasta en alimentos para perros y gatos o en dietas para adelgazar sobra para alimentar a la poblaci\u00f3n mundial que pasa hambre.<\/p><p>Seg\u00fan la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud, los accidentes de tr\u00e1nsito son la principal causa de muerte de j\u00f3venes adultos y adolescentes entre 15 y 29 a\u00f1os en el mundo y la segunda causa de muerte entre los 5 y 14 a\u00f1os, su mayor incidencia es en los pa\u00edses de ingresos bajos y medios y donde la distribuci\u00f3n del ingreso es m\u00e1s desigual. La primera causa de muerte entre los 5 y 14 a\u00f1os son las infecciones de las v\u00edas respiratorias, la mayor\u00eda evitables con tratamientos adecuados que en la mayor\u00eda de los casos no alcanzan a los sectores de menores ingresos.<\/p><p>La desigual distribuci\u00f3n del ingreso y la riqueza en un entramado de interconexiones que se potencian en un c\u00edrculo vicioso lleva a su vez a desigualdades de acceso a la educaci\u00f3n y la capacitaci\u00f3n, la salud, la vivienda, la tierra, las oportunidades de trabajo, el conocimiento, la cultura, el deporte, el transporte, la tecnolog\u00eda, las instituciones, el financiamiento, el acceso a servicios de agua y cloacas, electricidad, gas u otras energ\u00edas, y las comunicaciones, entre otros. En fin, estos accesos no se solucionan totalmente, aunque se alivian con una mejor distribuci\u00f3n del ingreso y de la riqueza que ayuda a comenzar a romper ese c\u00edrculo perverso.<\/p><h5>\u00bfCu\u00e1l es la diferencia entre ingreso y riqueza?<\/h5><p>Muchas veces la distribuci\u00f3n del ingreso y de la riqueza se usan de manera indistinta, sin embargo no son lo mismo. El ingreso es un flujo de dinero que se recibe en muchos casos mensualmente, como por ejemplo un sueldo, o una vez por a\u00f1o en el caso de la venta de una cosecha. La riqueza es un <em>stock<\/em>, que se puede definir como la suma de activos, todos los bienes o patrimonio que una persona posee, menos pasivos, todo lo que una persona debe. Por ejemplo, una casa o un departamento ser\u00eda el bien, menos, si est\u00e1n hipotecados, lo que falta pagar de la hipoteca: esa ser\u00eda la riqueza de una persona o su capital si no tuviera otros activos. Los activos pueden tener la forma de bienes f\u00edsicos, como un campo, un comercio, una f\u00e1brica o un cami\u00f3n, o de activos financieros, como acciones, bonos del gobierno, dep\u00f3sitos en bancos, por ejemplo, menos los pr\u00e9stamos que pueda tener, y todo ello constituir\u00eda capital o riqueza.<\/p><p>La distinci\u00f3n entre flujos y <em>stocks<\/em> es importante a la hora de analizar la distribuci\u00f3n del ingreso. Porque una forma de analizar c\u00f3mo se distribuyen los ingresos es la distribuci\u00f3n por el origen de los mismos o distribuci\u00f3n funcional del ingreso, por la funci\u00f3n que una persona ocupa en la econom\u00eda, es decir, si es asalariado o jubilado o si no es asalariado. Si sus ingresos son determinados por el trabajo que realiza o por el capital que posee, o sea, los bienes f\u00edsicos y financieros que tiene. Entonces, si tiene un campo y lo arrienda, el ingreso que se tiene es una renta por esa propiedad que se posee. Si el campo lo trabaja el due\u00f1o, su ingreso cuando se vende la cosecha y se paguen los costos de la misma va a corresponder en parte a su trabajo si administra o trabaja en el campo, en parte al beneficio que obtiene por el capital, maquinarias y equipos que ha invertido para la producci\u00f3n, y en parte a la renta que da el campo por las caracter\u00edsticas de fertilidad del suelo y la ubicaci\u00f3n, entre otras. Entre los costos, se consideran los insumos y el trabajo, y por lo tanto existe una relaci\u00f3n entre el ingreso de los trabajadores y el ingreso del capital incluida la renta; cuanto menores sean los ingresos de los trabajadores, mayores ser\u00e1n los ingresos del capital y viceversa.<\/p><p>Finalmente, los ingresos del capital van a contribuir posteriormente a incrementar el <em>stock<\/em> de capital o de riqueza y los ingresos que se originan en los mismos. Esta distribuci\u00f3n est\u00e1 definida por las relaciones de poder entre el trabajo y el capital y las instituciones y leyes que se van conformando en un proceso hist\u00f3rico. Gobiernos que se identifican con los trabajadores buscan mejorar de manera m\u00e1s equitativa la distribuci\u00f3n del ingreso y la riqueza, gobiernos que se identifican con el capital orientan la distribuci\u00f3n hacia los que m\u00e1s ganan (ingresos) y m\u00e1s tienen (riqueza).<\/p><p>Generalmente se usa el \u00edndice o coeficiente de Gini para medir la distribuci\u00f3n del ingreso, sin importar el origen de esos ingresos, y para la distribuci\u00f3n de la riqueza. Este coeficiente divide a la poblaci\u00f3n en partes iguales, que pueden ser 5, quintiles; o en 10 partes iguales, deciles; o en 100 partes iguales, percentiles, y se calcula cu\u00e1nto recibe de ingreso o cu\u00e1nta riqueza posee cada una de estas partes de la poblaci\u00f3n. Cuando el coeficiente de Gini est\u00e9 m\u00e1s cerca de 1, la distribuci\u00f3n va a ser m\u00e1s desigual; por el contrario, cuando est\u00e9 m\u00e1s cerca de 0 va a ser m\u00e1s igualitaria. Sin embargo, todav\u00eda en la mayor\u00eda de los pa\u00edses no se realizan recopilaciones de estad\u00edsticas sobre riqueza y su distribuci\u00f3n y los datos que se conocen provienen de fuentes privadas.<\/p><h5>\u00bfC\u00f3mo funcionan estos \u00edndices en un pa\u00eds como Sud\u00e1frica, uno de los m\u00e1s desiguales del mundo en t\u00e9rminos de ingreso y de riqueza?<\/h5><p>El \u00edndice de distribuci\u00f3n de ingreso de Gini es de 0,634. El 10 por ciento de la poblaci\u00f3n de m\u00e1s altos ingresos recibe m\u00e1s del 50 por ciento del ingreso total. El 20 por ciento de menores ingresos recibe solo 2,5 por ciento del total de ingresos. El an\u00e1lisis de la distribuci\u00f3n de la riqueza considera solo a la poblaci\u00f3n adulta y en 2015 el coeficiente de Gini fue de 0,840. Las dos personas m\u00e1s ricas de Sud\u00e1frica poseen la misma riqueza que el 50 por ciento de la poblaci\u00f3n adulta de menor riqueza. A su vez, el 10 por ciento m\u00e1s rico posee el 75,9 por ciento de la riqueza total, mientras que el 1 por ciento m\u00e1s rico posee el 42,8 por ciento de la riqueza, 2,7 puntos porcentuales m\u00e1s que dos a\u00f1os antes. El 40 por ciento de poblaci\u00f3n adulta de menor riqueza posee solo el 1,3 por ciento y el 20 por ciento menos rico solo posee 0,2 por ciento del total de la riqueza. Lamentablemente, estas cifras son peores que las disponibles hace 22 a\u00f1os, cuando se termin\u00f3 el apartheid. Pese a las mejoras logradas en todos estos a\u00f1os, esas cifras de distribuci\u00f3n indican las dificultades para terminar con lo se podr\u00eda llamar el <em>apartheid econ\u00f3mico<\/em>. No menos importante, el desempleo en este pa\u00eds alcanza casi al 25 por ciento de la poblaci\u00f3n trabajadora, lo que explicar\u00eda en parte esta mala distribuci\u00f3n.<\/p><h5>Y por casa, \u00bfc\u00f3mo andamos?<\/h5><p>En relaci\u00f3n a la Argentina, el coeficiente de Gini de ingreso es de 0,423, uno de los mas igualitarios de Am\u00e9rica latina, por lo menos hasta 2015, pero lejos todav\u00eda de un ideal distributivo. El Gini de riqueza es un poco m\u00e1s bajo que el de Sud\u00e1frica pero no mucho menos, 0,818. Aunque en el caso de Sud\u00e1frica, con una poblaci\u00f3n adulta de casi 3 millones m\u00e1s de personas que la Argentina, tiene 2,4 veces m\u00e1s riqueza total que nuestro pa\u00eds, y la concentraci\u00f3n es tambi\u00e9n mayor, el 10 por ciento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n posee el 0,28 por ciento de la riqueza mundial, la mayor parte en activos financieros, mientras el 10 por ciento de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica de Argentina posee el 0,08 por ciento de la riqueza mundial total.<\/p><p>Otro dato: el 10 por ciento de la poblaci\u00f3n m\u00e1s rica del mundo posee el 87,7 por ciento de la riqueza mundial, solamente el 1 por ciento de la poblaci\u00f3n mundial m\u00e1s rica, acumula m\u00e1s riqueza que el 99 por ciento restante, o sea, poseen m\u00e1s del 50 por ciento de la riqueza mundial. Entonces, cuando se habla de distribuci\u00f3n de la riqueza se est\u00e1 hablando de la distribuci\u00f3n del capital entre la poblaci\u00f3n y por eso siempre se dice que la riqueza est\u00e1 mucho m\u00e1s concentrada que el ingreso, porque buena parte de la poblaci\u00f3n no tiene capital o bienes significativos y mucho menos activos financieros, y entonces sus ingresos solo dependen de su trabajo, si trabaja, o de asignaciones de programas sociales, si las recibe.<\/p><h5>En los \u00faltimos a\u00f1os aument\u00f3 la concentraci\u00f3n a nivel mundial de los ingresos y la riqueza<\/h5><p>Las fuerzas de la globalizaci\u00f3n y el cambio tecnol\u00f3gico aumentaron la brecha de ingresos y riqueza. Las decisiones de pol\u00edtica de gobiernos de derecha, \u201camigos del mercado\u201d, han aumentado la concentraci\u00f3n con privatizaciones, exenciones impositivas, flexibilidad y falta de protecci\u00f3n al trabajo y a los jubilados y pensionados. \u201cTrabajemos con los mercados y no contra los mercados\u201d, era la frase antes de la crisis, pero esos mercados est\u00e1n cada vez m\u00e1s concentrados, con lo cual el campo de juego estaba inclinado m\u00e1s y m\u00e1s a favor de los m\u00e1s ricos, las corporaciones multinacionales y sus due\u00f1os. Como ha ocurrido tantas veces, para salir de la crisis econ\u00f3mica-financiera los pa\u00edses capitalistas avanzados transfieren los costos de la misma al resto del mundo absorbiendo v\u00eda financiera, comercial o tecnol\u00f3gica los recursos de la periferia capitalista concentrando a\u00fan m\u00e1s los ingresos dentro y entre los pa\u00edses, o sea, a nivel mundial.<\/p><p>Por otra parte, en los \u00faltimos a\u00f1os, la situaci\u00f3n general global de los trabajadores se agrav\u00f3 al disminuir su capacidad de negociaci\u00f3n con el ingreso de millones de trabajadores chinos e indios al mercado laboral que deprimieron los salarios a nivel mundial, aumentaron el desempleo en muchos pa\u00edses y contribuyeron a la debilidad de los sindicatos y a la p\u00e9rdida de afiliados. La desigualdad en la distribuci\u00f3n aument\u00f3 con la p\u00e9rdida de poder de las asociaciones obreras y del n\u00famero de afiliados. Incluso en algunos lugares se prohibi\u00f3, por ejemplo, que los trabajadores del Estado se organicen en asociaciones, y en otros se dificulta y se persigue las organizaciones obreras.<\/p><p>La concentraci\u00f3n en algunos pa\u00edses desarrollados ha aumentado. El coeficiente de Gini en Estados Unidos, por ejemplo, es de 0,46 (m\u00e1s alto que en la Argentina) y viene empeorando desde 1980. Mientras que el 20% m\u00e1s rico mejor\u00f3 su ingreso en un 69%, el 1 por ciento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n aument\u00f3 su ingreso promedio en 176%. El 20 por ciento (el quintil) m\u00e1s pobre lo hizo solo en un 6%. Si en esta distribuci\u00f3n de ingreso se consideran las diferencias raciales, los afroamericanos y latinos est\u00e1n mucho peor en la comparaci\u00f3n. Por otra parte, la compensaci\u00f3n promedio en Estados Unidos de un ejecutivo comparada con la de un trabajador era, en 1990, 107 veces m\u00e1s alta; ahora es m\u00e1s de 450 veces m\u00e1s elevada. En China, mientras tanto, el extraordinario crecimiento del producto, si bien permiti\u00f3 sacar a millones de personas de la pobreza, no se reparti\u00f3 m\u00e1s equitativamente, el coeficiente de Gini pas\u00f3 de 0,41 en 1993 a 0,47 en 2004 y a m\u00e1s de 0,5 actualmente, aumentando significativamente el n\u00famero de millonarios y billonarios. Esto indica que si bien se puede sacar a millones de personas de la pobreza, algo sin duda loable, se puede conseguir aumentando la concentraci\u00f3n de ingreso y riqueza.<\/p><h5>Otros datos indignantes<\/h5><p>Seg\u00fan datos de Oxfam, de 2016:<br \/>\u2022 El 1 por ciento m\u00e1s rico de la poblaci\u00f3n del mundo posee m\u00e1s riqueza que el 99 por ciento de los habitantes del planeta.<br \/>\u2022 La riqueza de las 62 personas m\u00e1s ricas del mundo aument\u00f3 de 2010 a 2015 en un 45%. Poseen la misma riqueza que la mitad m\u00e1s pobre de la poblaci\u00f3n mundial, 3.600 millones de personas. En 2010 era la riqueza de 388 personas la que era igual a la de la mitad de la riqueza de la poblaci\u00f3n mundial m\u00e1s pobre, lo que indica el aumento de la concentraci\u00f3n.<br \/>\u2022 Las 62 personas m\u00e1s ricas del mundo aumentaron su riqueza en 542.000 millones de d\u00f3lares, mientras que la mitad m\u00e1s pobre perdi\u00f3 1 mill\u00f3n de millones de d\u00f3lares, casi el doble de lo que gan\u00f3 el 62 m\u00e1s rico entre 2010 y 2015.<br \/>\u2022 Del total de la poblaci\u00f3n mundial, la poblaci\u00f3n m\u00e1s pobre ha recibido solo el 1% del aumento de la riqueza en el mundo. La econom\u00eda mundial est\u00e1 cada vez m\u00e1s orientada a favorecer a los m\u00e1s ricos.<br \/>\u2022 En para\u00edsos fiscales los m\u00e1s ricos del mundo poseen 7.600.000 millones de d\u00f3lares, esta cifra es m\u00e1s de 15 veces mayor que el PIB de la Argentina de un a\u00f1o.<\/p><h5>Algunas causas<\/h5><p>En muchos pa\u00edses como en la Argentina, tanto el libre comercio y la libre movilidad de capitales como tambi\u00e9n los impuestos a la riqueza, incluidas las herencias, la protecci\u00f3n de los trabajadores, la necesidad redistributiva y de bienestar social, se han movido a la derecha favoreciendo a la poblaci\u00f3n de m\u00e1s altos ingresos y mayor riqueza. Y lo que antes eran impuestos progresivos y pol\u00edticas sociales se han desmantelado o se est\u00e1n desmantelando paulatinamente, y entonces tanto la estructura impositiva como el gasto p\u00fablico se convierten en factores que contribuyen a la concentraci\u00f3n. A eso se suma la evasi\u00f3n y la elusi\u00f3n impositiva a partir del auge de los para\u00edsos fiscales que no solo se encuentran en Panam\u00e1 y en algunas islas tropicales. Se encuentran dentro mismo de Europa, Inglaterra o Estados Unidos.<\/p><p>Sin embargo, pese a estos tropiezos, los perdedores de la globalizaci\u00f3n, la concentraci\u00f3n y la mayor desigualdad, empiezan lentamente en algunos lugares, m\u00e1s aceleradamente en otros, a reaccionar \u2013pese a los mayores y mejores controles de la poblaci\u00f3n\u2013 a la represi\u00f3n abierta y encubierta, al silencio en muchos medios de noticias por un lado, y por otro a la gran propaganda que realizan en favor de los que m\u00e1s tienen. No obstante, es mucho lo que se puede hacer a nivel mundial, de cada pa\u00eds, provincia, municipio y\/o barrio, para avanzar en una mejor distribuci\u00f3n del ingreso y de la riqueza que haga del mundo un lugar un poco menos <em>porquer\u00eda<\/em> y un poco menos injusto.<\/p><p>Entre otras cosas, desde el Estado, en el plano fiscal, es mucho lo que se puede hacer tanto desde el punto de vista de los impuestos como del gasto: impuestos directos, o sea aquellos que gravan a los ingresos y a la riqueza, pueden tener efectos distributivos importantes respecto de impuestos indirectos, que como el IVA tiene efectos de distribuci\u00f3n regresivos. A su vez los impuestos a la riqueza y a la herencia y la transmisi\u00f3n gratuita de bienes favorecen una distribuci\u00f3n mejor de la riqueza. Retenciones a las exportaciones e impuestos a las importaciones de bienes de lujo favorecen la distribuci\u00f3n. Por el lado del gasto p\u00fablico, en la medida en que se ejecuta beneficiando m\u00e1s a todos aquellos de menores ingresos, tiene efectos distributivos sobre el ingreso. Y si la pol\u00edtica crediticia y otros programas permiten el acceso a la vivienda y a la tierra a los sectores de menores ingresos, tiene impacto distributivo sobre la riqueza.<\/p><p>El mayor nivel de empleo y la tendencia al pleno empleo tienen impacto distributivo de ingresos as\u00ed como tambi\u00e9n un salario m\u00ednimo m\u00e1s cercano al promedio per c\u00e1pita de ingreso o un salario m\u00ednimo que pueda adquirir una canasta m\u00ednima de alimentos para una familia tipo. Si los salarios y las jubilaciones suben m\u00e1s que la inflaci\u00f3n, tambi\u00e9n se produce una mejora en el proceso distributivo. Si la econom\u00eda crece, ese crecimiento se puede distribuir en mayor medida a los que menos tienen y en menor a los que m\u00e1s tienen y de esa manera distribuir mejor los ingresos.<\/p><p>En nuestro pa\u00eds, donde tanto pesa una mala distribuci\u00f3n regional del ingreso (la ciudad de Buenos Aires, con un 7 por ciento de los habitantes del pa\u00eds, recibe un poco m\u00e1s del 33 por ciento del total de ingresos nacionales), todo lo que se haga por distribuir mejor ese ingreso de manera regional favorece una mejor distribuci\u00f3n general del ingreso. Aunque parece que lo contrario est\u00e1 sucediendo, por lo menos, en la ciudad de Buenos Aires, que empez\u00f3 a recibir m\u00e1s coparticipaci\u00f3n federal, y hay una fuerte presi\u00f3n para que tambi\u00e9n lo haga la provincia de Buenos Aires.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-73503b2 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"73503b2\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-52b1ae9\" data-id=\"52b1ae9\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-56ebc92 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"56ebc92\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-cca1580 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"cca1580\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-82efb3a\" data-id=\"82efb3a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-239a6e8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"239a6e8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" id=\"autorxs\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Bernardo Lischinsky:<\/strong><br \/>Economista.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Bernardo Lischinsky | La desigual distribuci\u00f3n del ingreso y la riqueza a nivel mundial es la responsable de generar y aumentar todo otro conjunto de desigualdades que no hacen m\u00e1s que cercenar derechos de quienes menos tienen y aumentar la fortuna de los beneficiarios del sistema. Los Estados son los principales responsables de romper este c\u00edrculo perverso, y la pol\u00edtica fiscal es una de sus mejores armas para lograrlo. En estas l\u00edneas, una clara explicaci\u00f3n de los procesos que nos llevaron a estar como estamos.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":10588,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1384],"tags":[1413,46,286,1385,721],"class_list":["post-10587","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-55","tag-bernardo-lischinsky","tag-desigualdad","tag-distribucion","tag-economia-internacional","tag-riqueza"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10587","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=10587"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10587\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26370,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/10587\/revisions\/26370"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/10588"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=10587"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=10587"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=10587"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}