{"id":12588,"date":"2015-09-01T01:06:00","date_gmt":"2015-09-01T04:06:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=12588"},"modified":"2023-12-26T12:59:51","modified_gmt":"2023-12-26T15:59:51","slug":"relaciones-de-genero-en-el-ambito-de-defensa-el-camino-hacia-la-equidad","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/relaciones-de-genero-en-el-ambito-de-defensa-el-camino-hacia-la-equidad\/","title":{"rendered":"Relaciones de g\u00e9nero en el \u00e1mbito de Defensa: el camino hacia la equidad"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"12588\" class=\"elementor elementor-12588\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-0476e62 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"0476e62\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ddd31cc\" data-id=\"ddd31cc\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a8b0de4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a8b0de4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Si bien el siglo XX se caracteriz\u00f3 por un creciente reconocimiento de los derechos de las mujeres, en el \u00e1mbito de la defensa este proceso demor\u00f3 mucho m\u00e1s. Elemento central al momento de pensar unas Fuerzas Armadas m\u00e1s democr\u00e1ticas, la equidad de g\u00e9nero reci\u00e9n fue visibilizada con la gesti\u00f3n de Nilda Garr\u00e9 al frente del ministerio. Esta \u201crevoluci\u00f3n silenciosa\u201d, sin duda todav\u00eda incompleta, es una de las m\u00e1s importantes pol\u00edticas p\u00fablicas en el camino de la igualdad de derechos en nuestro pa\u00eds.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-fed2735 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"fed2735\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9cfc9ac\" data-id=\"9cfc9ac\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c2f88b4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c2f88b4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Dora Barrancos |<\/em><\/a><\/p><p>Muy cerca de finalizar 2005, el presidente N\u00e9stor Kirchner, en el marco de las notables transformaciones que hab\u00eda puesto en marcha, tom\u00f3 una decisi\u00f3n que habr\u00eda de modificar radicalmente las concepciones m\u00e1s acrisoladas de las instituciones de Defensa: el nombramiento de Nilda Garr\u00e9 como ministra del \u00e1rea. Su paso por la cartera represent\u00f3 una de las m\u00e1s sobresalientes intervenciones para conmover sentimientos y sensibilidades mis\u00f3ginas y avanzar en el camino de la equidad de g\u00e9nero en los organismos de Defensa.<\/p><p>Debe decirse que el feminismo ha manifestado dificultades en admitir la participaci\u00f3n de las mujeres en la esfera de la defensa y la seguridad, y que se constata un cierto rechazo a sostener como leg\u00edtima la profesionalidad femenina en estos campos. Algunas contribuciones no son s\u00f3lo intolerantes con esta perspectiva, sino que han elaborado teor\u00edas acerca de una contradicci\u00f3n en los t\u00e9rminos, algo semejante a sostener que la condici\u00f3n femenina <em>per se<\/em> resultar\u00eda incompatible con cualquier circunstancia b\u00e9lica, y no han faltado las argumentaciones acerca de las especiales cualidades de las mujeres para oponerse a las contiendas armadas. En verdad, tales razonamientos anclan en concepciones esencialistas sobre los comportamientos de las mujeres \u2013y de los varones\u2013 que pregonan especularmente sobre su \u201cnaturaleza\u201d conciliadora y antibeligerante. En consecuencia, sostienen que ser\u00eda inherente al <em>virtuosismo femenino<\/em> la conducta pac\u00edfica, el alejamiento de los conflictos y el \u00e1nimo antiguerrero por antonomasia.<\/p><p>Estas ideaciones no son s\u00f3lo incorrectas, sino que parad\u00f3jicamente abonan la discriminaci\u00f3n femenina. Debemos alegar que para toda la humanidad, tanto para las mujeres como para los varones, lo m\u00e1s trascendental es sostener comportamientos que conduzcan a evitar las guerras ya que, como se\u00f1ala Sempr\u00fan, estas \u201cpueden ser justas pero los ej\u00e9rcitos nunca son inocentes\u201d. No podemos dudar de que las guerras son degradantes y que la mayor\u00eda de las veces lo son debido a la doble h\u00e9lice, por los principios en que se basan y por los horrores que causan. Resulta innegable que el sistema patriarcal, determinante de la dominaci\u00f3n masculina, es en gran medida el responsable de la enorme mayor\u00eda de los conflictos sangrientos de la humanidad. Tal como sosten\u00eda Virginia Woolf en su notable \u201cTres guineas\u201d \u2013publicado en 1938 y que puede ser considerado como uno de los alegatos m\u00e1s notables acerca de la responsabilidad que han tenido los varones en las beligerancias entre naciones\u2013, la exclusi\u00f3n de las mujeres del dominio p\u00fablico, su completo apartamiento del proceso de sanci\u00f3n de leyes y su ausencia en el orden de la gobernanza, han despejado cualquier supuesto sobre su culpabilidad. Pero Woolf no afirmaba, en absoluto, que las mujeres fueran m\u00e1s sensatas e impolutas, sino que simplemente no pod\u00eda atribu\u00edrseles las decisiones que hab\u00edan correspondido a los varones debido al dominante estatuto patriarcal. De cualquier modo convendr\u00eda recordar que a menudo las mujeres realizaron acciones para que las guerras llegaran a su fin, tal es el caso de grupos socialdem\u00f3cratas durante la Primera Guerra \u2013ocasi\u00f3n que dio por tierra con el pregonado internacionalismo\u2013, y que el Premio Nobel de la Paz ha sido acordado en repetidas ocasiones a mujeres, m\u00e1s que a varones, comenzando por la notable condesa Bertha von Sutter, en 1905.<\/p><p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de las responsabilidades y de la justicia o no acerca de las guerras, de su mayor o menor justificaci\u00f3n, no hay c\u00f3mo obviar la participaci\u00f3n femenina. No es necesario ir muy atr\u00e1s en las \u00e9pocas ni en las latitudes y basta observar la agencia femenina en las guerras de la Independencia, en las luchas civiles que asolaron nuestro suelo, en las batallas en que dirimieron diferencias pol\u00edticas despu\u00e9s de Caseros, en las formas de resistencia y en la acci\u00f3n armada del siglo pasado. Las conflagraciones no pueden reconocerse s\u00f3lo como acciones masculinas, aunque tampoco puede discutirse que debido a la hegemon\u00eda conferida a los varones por el sistema patriarcal, a su exclusiva intervenci\u00f3n normativa y gubernamental, las guerras han sido centralmente su responsabilidad.<\/p><p>Con el creciente reconocimiento de los derechos de las mujeres ocurrido a lo largo del siglo pasado \u2013y muy especialmente en la segunda mitad\u2013, no puede omitirse la participaci\u00f3n de las mujeres de ninguna instituci\u00f3n leg\u00edtima y legal del orden social, aun bajo el fundamento de que por imperio de sus funciones pueden acarrear calamidades. Una exclusi\u00f3n tal representa una merma del estado de ciudadan\u00eda, una desconsideraci\u00f3n del principio de igualdad y en todo caso s\u00f3lo puede ser le\u00edda como una imposici\u00f3n patriarcal discriminante. Debe pensarse que la construcci\u00f3n social y cultural de los g\u00e9neros ha implicado sensibilidades, configuraciones mentales y formas de comprensi\u00f3n de la realidad que entra\u00f1an puntos de vista diferentes, pero fundamentales para complejizar los an\u00e1lisis y las resoluciones. Ninguna instituci\u00f3n puede democratizarse si no comienza por integrar de modo paritario a los g\u00e9neros.<\/p><h5>La saga valorativa de la equidad<\/h5><p>Las mujeres fueron admitidas en las fuerzas armadas del pa\u00eds en los denominados<em> \u201ccuerpos profesionales\u201d<\/em> entre 1980-1982 en el nivel de suboficiales \u2013aunque la Fuerza A\u00e9rea fue la primera en dar el paso\u2013. Tambi\u00e9n su inclusi\u00f3n en el segmento m\u00e1s calificado de oficiales ocurri\u00f3 por esos a\u00f1os, pero la primera en hacerlo fue la Armada, en 1982, aunque se las consideraba en cualquier caso personal \u201cde reserva\u201d, de modo que no ten\u00edan el mismo reconocimiento que los varones. Durante el per\u00edodo dictatorial, por lo tanto, las mujeres no pudieron ingresar al coraz\u00f3n duro de las estructuras militares, esto es a los llamados <em>cuerpos comandos<\/em>, all\u00ed donde la posibilidad de entrar de modo directo en contiendas b\u00e9licas s\u00f3lo era funci\u00f3n de varones. Con la reapertura democr\u00e1tica apenas se alter\u00f3 el cuadro con la admisi\u00f3n paulatina de un mayor n\u00famero de mujeres en los \u201ccuerpos profesionales\u201d, de modo que abogadas, m\u00e9dicas, bioqu\u00edmicas, ingenieras, para se\u00f1alar algunas de las especialidades universitarias, pudieron instalarse en el escalaf\u00f3n de las \u201coficiales\u201d. Tal vez la m\u00e1s importante de las modificaciones ocurri\u00f3 en 1997, cuando las puertas del Colegio Militar de la Naci\u00f3n se abrieron a las mujeres aunque estuvieran impedidas de hacer carreras en algunas especialidades tales como infanter\u00eda, caballer\u00eda, justamente por su car\u00e1cter de <em>cuerpos comandos<\/em> que se consideraban impropios de la condici\u00f3n femenina.<\/p><p>Cuando Nilda Garr\u00e9 se hizo cargo de la cartera de Defensa ten\u00eda claro que el proceso de democratizaci\u00f3n de las Fuerzas Armadas \u2013tras su envilecimiento como protagonistas principales del terrorismo de Estado\u2013 deb\u00eda incluir una alteraci\u00f3n de los patrones relacionales de g\u00e9nero. Hab\u00eda all\u00ed una clave para la posibilidad de re-instruir a los integrantes de cada arma, revisitando las subjetividades y los dispositivos mentales puesto que uno de los objetivos centrales de la transformaci\u00f3n de las actitudes y los comportamientos se cifraba en la posibilidad de al menos mitigar los reflejos patriarcales. \u201cLa inclusi\u00f3n de la transversalidad de g\u00e9nero en el \u00e1mbito de la Defensa \u2013manifestaba Garr\u00e9 en 2010\u2013 al producir las condiciones normativas y materiales para garantizar la integraci\u00f3n igualitaria de la mujer en una instituci\u00f3n que tradicionalmente fue pensada como un espacio social masculino, implica entonces avanzar en la consolidaci\u00f3n de nuevos paradigmas sobre las Fuerzas Armadas\u201d. Entre sus decisiones iniciales estuvo la propia composici\u00f3n del gabinete que llev\u00f3 a un grupo de expertos entre las que se contaban asesoras muy esclarecidas en la perspectiva de incidir sobre la democratizaci\u00f3n de las fuerzas haciendo foco en las relaciones de g\u00e9nero. Era notable la supervivencia de normas que tambi\u00e9n limitaban los derechos de privacidad a los propios varones. Las formas articuladas verticales de la noci\u00f3n de mando, prevaleciente en las instituciones militares \u2013aunque no exclusivamente en estas\u2013, a menudo suelen adherir a supuestos de autoridad que no son sino expresiones autoritarias, en las que funge una concepci\u00f3n integrista p\u00fablico\/privado, sin soluci\u00f3n de continuidad. Tal lo que ocurr\u00eda con algunas reglas institucionales que alcanzaban de modo ignominioso la vida privada y que fueron extintas durante el ministerio Garr\u00e9.<\/p><p>En 2007 se llevaron adelante dos propuestas convergentes para iniciar el camino de la equidad. Por una parte se cre\u00f3 el <em>Observatorio de la Mujer<\/em> con el objeto de identificar la situaci\u00f3n de los planteles femeninos, sus lugares de revista, las condiciones generales del desempe\u00f1o, y de este modo pudo mapearse adecuadamente lo que ocurr\u00eda en cada fuerza. Se conoc\u00edan algunas circunstancias de acoso, no pocas de trato humillante y de violencia familiar, pero las actuaciones eran como m\u00ednimo titubeantes y se carec\u00eda de protocolos para la intervenci\u00f3n. El Observatorio ten\u00eda como objetivo la producci\u00f3n de datos estad\u00edsticos y encar\u00f3 una encuesta que permiti\u00f3 insumos fundamentales para la toma decisiones en materia de g\u00e9nero.<\/p><p>La ministra Garr\u00e9, que hab\u00eda dispuesto conmemorar con todo su significado el D\u00eda de la Mujer en la cartera, decidi\u00f3 la realizaci\u00f3n de una serie de conferencias destinadas a visibilizar la participaci\u00f3n de las mujeres en la historia y muy especialmente a focalizarlas en sus capacidades activas relacionadas con acciones b\u00e9licas y de resistencia. Quien esto escribe cooper\u00f3 en el desarrollo de ese ciclo \u2013bajo el nombre \u201cLas mujeres y sus luchas a trav\u00e9s de la historia argentina\u201d\u2013 que tuvo el car\u00e1cter de una revisi\u00f3n hist\u00f3rica a cargo de diversas voces de la vida acad\u00e9mica, y fungi\u00f3 como cauce interpretativo en consonancia con la voluntad de invertir el relegamiento femenino. Se trataba de un empe\u00f1o dif\u00edcil, y no s\u00f3lo por el acendrado comportamiento patriarcal de los cuadros militares, sino por las propias circunstancias del contexto social que irradiaba \u2013e irradia\u2013 construcciones simb\u00f3licas empe\u00f1adas en la subordinaci\u00f3n de la \u201cnaturaleza\u201d femenina. Para la ministra y su equipo era necesario promover acciones antidiscriminatorias sobre la base de un s\u00f3lido soporte interpretativo, se impon\u00eda un marco de debates y de acuerdos que pudieran proponer medidas transformadoras y fue as\u00ed que se cre\u00f3 el <em>Consejo de Pol\u00edticas de G\u00e9nero para el \u00c1mbito de la Defensa<\/em> que, tal como ha narrado Masson, fue una \u201carticulaci\u00f3n de saberes militantes, compromisos acad\u00e9micos y experiencias personales\u201d. En efecto, a partir de 2007 la integraci\u00f3n del Consejo permiti\u00f3 que un cierto n\u00famero de mujeres que proven\u00edamos de diferente formaci\u00f3n y experiencia acad\u00e9mica \u2013y no hay c\u00f3mo soslayar el car\u00e1cter plural de las procedencias\u2013, tom\u00e1ramos contactos con las representantes de las diversas fuerzas y organismos de defensa y pudiera andarse un camino in\u00e9dito de reflexiones, a menudo bajo la forma de debates intensos \u2013pero tambi\u00e9n de una intensa posibilidad de conocimiento mutuo\u2013, que pudieron orientar medidas transformadoras. Sin duda, fue la decisi\u00f3n inquebrantable de la ministra Garr\u00e9 y de su equipo lo que inici\u00f3 la saga en gran medida pionera en Am\u00e9rica latina. No puede dejar de mencionarse el papel cumplido por la Direcci\u00f3n de Pol\u00edticas de G\u00e9nero, dependiente de la Direcci\u00f3n de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, por las mujeres que la integraron, o estuvieron directamente vinculadas, y la convicci\u00f3n de su tarea: Ileana Arduino, Sabina Frederic, Malena Derdoy, Stella Segado.<\/p><h5>Normas relevantes para la equidad de g\u00e9nero<\/h5><p>Entre las resoluciones que cambiaron de modo notable el \u00e1mbito de la Defensa en materia de relaciones de g\u00e9nero, se encuentran:<\/p><p><strong>a)<\/strong> En 2006 se dispuso que no pod\u00edan excluirse a las alumnas embarazadas, lactantes, y en general a quienes eran madres, del Colegio Militar de la Naci\u00f3n ni de la Escuela de Aviaci\u00f3n. Pi\u00e9nsese que hasta ese momento la situaci\u00f3n de embarazada determinaba la exclusi\u00f3n de estos establecimientos. En 2009 se extendieron las regulaciones relacionadas a embarazadas en todos los ciclos formativos.<\/p><p><strong>b)<\/strong> En 2007 se limitaron determinadas actividades a las embarazadas y lactantes \u2013antes de cumplimiento inexorable\u2013. Se trata de acciones de tiro, combate, orden cerrado, que pueden significar riesgo para las protagonistas.<\/p><p><strong>c)<\/strong> Se restringi\u00f3 (2007\/2008) el uso de armas \u2013imposibilidad de portarlas y transportarlas\u2013 al personal denunciado por violencia familiar o interpersonal.<\/p><p>Durante el a\u00f1o 2008 hubo una serie intensa de disposiciones, entre las que se destacan:<\/p><p><strong>d)<\/strong> La inclusi\u00f3n de las mujeres en las correspondientes Juntas de Calificaci\u00f3n del Personal Superior y Subalterno. Esta disposici\u00f3n fue ampliada con extensi\u00f3n cabal por el decreto presidencial 1173\/2010.<\/p><p><strong>e)<\/strong> La creaci\u00f3n de las Oficinas de G\u00e9nero en las diferentes fuerzas armadas. Este paso ha significado, entre otras cosas, la posibilidad de recibir denuncias sobre violencia y actuar con protocolos adecuados.<\/p><p><strong>f)<\/strong> Se formul\u00f3 el plan relativo a Jardines de Infancia y Paternidad Responsable en los organismos militares. La medida tendi\u00f3 a resolver ingentes demandas de muy diversas unidades.<\/p><p><strong>g)<\/strong> El ministerio cre\u00f3 un grupo de an\u00e1lisis destinado a incorporar la perspectiva de g\u00e9nero en las operaciones internacionales de mantenimiento de protocolos de paz e hizo sucesivas acciones para sustentar este punto de vista.<\/p><p>Otras reformas de fuste han sido:<\/p><p><strong>h)<\/strong> En 2009 se determin\u00f3 que las mujeres pudieran integrar las agregadur\u00edas militares en el exterior. Hasta ese momento, s\u00f3lo los varones militares pod\u00edan ser designados en esos cargos de representaci\u00f3n.<\/p><p><strong>i)<\/strong> En 2011 se ampli\u00f3 la licencia por paternidad, un reconocimiento singular acerca de la corresponsabilidad de los cuidados.<\/p><p><strong>j)<\/strong> Tambi\u00e9n en 2011 el ministerio hizo un reconocimiento expl\u00edcito a las mujeres combatientes durante la denominada Guerra de Malvinas.<\/p><p>Modificaciones sustanciales vinculadas a las relaciones de g\u00e9nero, y que han significado extender derechos constitucionales a los integrantes de las fuerzas armadas y de seguridad, pueden as\u00ed enumerarse:<\/p><p><strong>1)<\/strong> En octubre de 2006 se elimin\u00f3 la disposici\u00f3n, por completo enfrentada con las normas constitucionales, de prohibir a los militares el reconocimiento de hijos \u201cirregulares\u201d. Se trataba sin duda de una norma basada en un arquetipo patriarcal moral sup\u00e9rstite del siglo XIX, y que denegaba el derecho a la identidad de la descendencia.<\/p><p><strong>2)<\/strong> En el transcurso de 2008 se extingui\u00f3 del Reglamento de la Armada la facultad de sancionar disciplinariamente a los\/las integrantes que exhibieran concubinato, hijos extramatrimoniales, embarazos en situaci\u00f3n de soltera.<\/p><p><strong>3)<\/strong> Tambi\u00e9n en ese a\u00f1o se elimin\u00f3 la normativa existente en las tres fuerzas armadas por las que resultaba incompatible el matrimonio entre personas de diferente jerarqu\u00eda.<\/p><p><strong>4)<\/strong> Se aboli\u00f3, nuevamente en 2008, la norma que implicaba un proceso de preadmisibilidad de los proyectos matrimoniales, ya que para contraer matrimonio deb\u00eda mediar la venia del superior.<\/p><p><strong>5)<\/strong> Otra medida de ese notable a\u00f1o de cambios fue extinguir de los estatutos reglamentarios de las tres armas la norma que tambi\u00e9n atribu\u00eda facultades para auscultar y sancionar aspectos estrictamente privados de sus integrantes.<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 hesitaci\u00f3n cabe sobre las conquistas de derechos civiles en las Fuerzas Armadas en este decenio? A partir de 2011, las mujeres ampliaron su participaci\u00f3n debido a la admisibilidad en los denominados \u201ccuerpos comando\u201d, tal es el caso de la infanter\u00eda y caballer\u00eda. El incremento de los contingentes femeninos es flagrante en la matr\u00edcula de las tres escuelas de formaci\u00f3n de suboficiales del presente a\u00f1o (promedio cercano a 40 por ciento). Como parte de la pol\u00edtica hacia la conquista de la equidad de g\u00e9nero, la Fuerza A\u00e9rea sostiene una diplomatura relativa a G\u00e9nero que es \u00fanica en la experiencia del \u00e1rea de Defensa en Am\u00e9rica latina. El \u00edmpetu para consagrar la equidad de g\u00e9nero como f\u00f3rmula inmanente para la constituci\u00f3n m\u00e1s democr\u00e1tica de las fuerzas armadas y de seguridad que imprimi\u00f3 el ministerio de Nilda Garr\u00e9 ha tenido consecuci\u00f3n en el actual encargado de la cartera, Agust\u00edn Rossi. No cabe duda de que las transformaciones producidas en esta d\u00e9cada en el seno de las Fuerzas Armadas son <em>instituyentes<\/em> \u2013en el sentido de giro radical que confiriera al t\u00e9rmino Castoriadis\u2013. Se trata de una \u201crevoluci\u00f3n silenciosa\u201d, sin duda todav\u00eda incompleta, pero que se proyecta como una de las m\u00e1s importantes pol\u00edticas p\u00fablicas en el camino de la conquista de la equidad de g\u00e9nero en nuestro pa\u00eds.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6321252 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6321252\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-091bdd8\" data-id=\"091bdd8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d3732e3 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"d3732e3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2f242de elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2f242de\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7c2d64e\" data-id=\"7c2d64e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-127f1ed elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"127f1ed\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Dora Barrancos:<\/strong><br \/>Soci\u00f3loga y Doctora en Historia por la UNICAMP-<br \/>Brasil, Profesora Consulta de la Facultad de Ciencia Sociales de la UBA. Investigadora Principal del CONICET y Directora del CONICET en representaci\u00f3n de las Ciencias Sociales y Humanidades desde mayo de 2010.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Dora Barrancos | Si bien el siglo XX se caracteriz\u00f3 por un creciente reconocimiento de los derechos de las mujeres, en el \u00e1mbito de la defensa este proceso demor\u00f3 mucho m\u00e1s. Elemento central al momento de pensar unas Fuerzas Armadas m\u00e1s democr\u00e1ticas, la equidad de g\u00e9nero reci\u00e9n fue visibilizada con la gesti\u00f3n de Nilda Garr\u00e9 al frente del ministerio. Esta \u201crevoluci\u00f3n silenciosa\u201d, sin duda todav\u00eda incompleta, es una de las m\u00e1s importantes pol\u00edticas p\u00fablicas en el camino de la igualdad de derechos en nuestro pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12589,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1648],"tags":[1451,769,1658,440,1453,60],"class_list":["post-12588","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-48","tag-defensa","tag-democracia","tag-dora-barrancos","tag-equidad","tag-fuerzas-armadas","tag-genero"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12588","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12588"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12588\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":26993,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12588\/revisions\/26993"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12589"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12588"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12588"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12588"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}