{"id":12967,"date":"2015-06-01T01:01:00","date_gmt":"2015-06-01T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=12967"},"modified":"2024-02-05T11:12:13","modified_gmt":"2024-02-05T14:12:13","slug":"prefacio-3","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/prefacio-3\/","title":{"rendered":"Prefacio"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"12967\" class=\"elementor elementor-12967\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f7f2bcb elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f7f2bcb\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e0976f1\" data-id=\"e0976f1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ae91904 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ae91904\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La sexualidad nos convoca a todas las personas, nos re\u00fane, nos identifica y nos confirma estar vivos. Dentro de esa palabra, son muchos los conceptos que podemos encontrar. Esto se debe a que existen diversos modelos desde los cuales abordarla, desde la represi\u00f3n y la tradici\u00f3n hasta la liberaci\u00f3n total y el hedonismo. A continuaci\u00f3n, un aproximaci\u00f3n a lo que nos depara este volumen.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-27fe1ef elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"27fe1ef\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-cda185a\" data-id=\"cda185a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ce26024 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ce26024\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Virginia Mart\u00ednez Verdier |<\/em><\/a><\/p><p>En este n\u00famero de Voces en el F\u00e9nix invitamos al lector a reflexionar sobre s\u00ed mismo, ya que el tema que abordamos inevitablemente lo llevar\u00e1 a autorreferenciarse en alg\u00fan p\u00e1rrafo de las siguientes notas.<\/p><p>La palabra \u201csexualidad\u201d nos convoca a todas las personas. Nos re\u00fane, nos identifica, nos confirma estar vivos en este presente. Si bien de manera habitual la primera imagen que aparece ante la sola menci\u00f3n de la palabra son las \u201cpartes\u201d er\u00f3genas del cuerpo humano y lo que se puede hacer con ellas, justamente porque somos humanos, el plural \u201csexualidades\u201d nos diferencia, nos individualiza, nos lleva a las m\u00e1s \u00edntimas profundidades de nuestro ser.<\/p><p>En una excelente s\u00edntesis conceptual la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) considera a la sexualidad como un aspecto central del ser humano a lo largo de su vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de g\u00e9nero, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducci\u00f3n y la orientaci\u00f3n sexual. Se vivencia y se expresa a trav\u00e9s de pensamientos, fantas\u00edas, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, pr\u00e1cticas, papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencian o se expresan siempre. Es necesario diferenciar la sexualidad reproductiva de la placentera. Su expresi\u00f3n integral est\u00e1 influida por la interacci\u00f3n de factores biol\u00f3gicos, psicol\u00f3gicos, sociales, econ\u00f3micos, pol\u00edticos, culturales, \u00e9ticos, legales, hist\u00f3ricos, religiosos y espirituales. En este n\u00famero abordaremos muchos de los conceptos vertidos en esta definici\u00f3n.<\/p><p>En este prefacio, a modo de contextualizaci\u00f3n, desarrollaremos dos conceptos que atraviesan todos los art\u00edculos de esta revista: los valores sexuales y los derechos sexuales. El concepto de valores humanos alude a aquellas ideas que comparten la mayor\u00eda de las culturas respecto de lo que se considera correcto, direccionando las conductas personales. En ese sentido, un valor sexual es una cualidad real o ideal, deseada o deseable, cuya fuerza orienta la vida humana desde su dimensi\u00f3n comunicativa y simb\u00f3lica. Vivimos en un mundo plural, con distintas formas de pensar, de creer, de amar, de orientar la sexualidad y la vida sexual. Los valores sexuales adquieren un car\u00e1cter o significaci\u00f3n tales que determinan lo importante para una persona, un grupo o la humanidad. Estos valores abarcan los variados y complejos aspectos de la sexualidad, orientando las conductas personales y colectivas sobre la reproducci\u00f3n, el placer, el pudor, la verg\u00fcenza, la formaci\u00f3n de pareja, las actividades sexuales, las preferencias y orientaciones sexuales, la expresi\u00f3n p\u00fablica o privada de las mismas, las actitudes frente a las ideas y comportamientos de los dem\u00e1s, las inhibiciones ante la sexualidad, las actitudes frente al divorcio, las relaciones extramatrimoniales, el noviazgo, el aborto, la masturbaci\u00f3n, los juegos sexuales, la prostituci\u00f3n, la homosexualidad, los delitos sexuales, las parafilias, la educaci\u00f3n sexual, el sexismo, los movimientos de reivindicaci\u00f3n sexual, la estructura familiar, entre tantos otros.<\/p><p>No hay valores \u00fanicos. Existen diversos modelos, que van desde la represi\u00f3n y la tradici\u00f3n hasta la liberaci\u00f3n total y el hedonismo. Ambos opuestos son fuente de lucha y competencia por el predominio. Zambullidos en nuestra historia personal y social, sin darnos cuenta vamos construyendo nuestro sistema de valores sexuales generados a partir de los valores colectivos. Nuestro comportamiento final es el resultado de nuestro acatamiento voluntario a estos preceptos, que act\u00faan en nosotros con mayor o menor fuerza de acuerdo con nuestras creencias, ideolog\u00eda y filosof\u00eda sexual personal.<\/p><p>A partir de las luchas por la libertad y diversidad sexual, en las \u00faltimas dos d\u00e9cadas el concepto de Derechos Sexuales comenz\u00f3 a hacerse cotidiano. La Asociaci\u00f3n Mundial de Sexolog\u00eda en 1999 realiz\u00f3 la Declaraci\u00f3n de los Derechos Sexuales como Derechos Humanos. Estos son:<\/p><p><strong>1. El derecho a la libertad sexual.<\/strong> La posibilidad de la plena expresi\u00f3n del potencial sexual de los individuos. Sin embargo, esto excluye toda forma de coerci\u00f3n, explotaci\u00f3n y abuso sexuales en cualquier tiempo y situaci\u00f3n de la vida.<\/p><p><strong>2. El derecho a la autonom\u00eda, integridad y seguridad sexual del cuerpo.<\/strong> La capacidad de tomar decisiones aut\u00f3nomas sobre la propia vida sexual dentro del contexto de la \u00e9tica personal y social. La capacidad de control y disfrute de nuestros cuerpos, libres de tortura, mutilaci\u00f3n y violencia de cualquier tipo.<\/p><p><strong>3. El derecho a la privacidad sexual.<\/strong> El derecho de las decisiones y conductas individuales realizadas en el \u00e1mbito de la intimidad siempre y cuando no interfieran en los derechos sexuales de otros.<\/p><p><strong>4. El derecho a la equidad sexual.<\/strong> La oposici\u00f3n a todas las formas de discriminaci\u00f3n, independientemente del sexo, g\u00e9nero, orientaci\u00f3n sexual, edad, raza, clase social, religi\u00f3n o limitaci\u00f3n f\u00edsica o emocional.<\/p><p><strong>5. El derecho al placer sexual.<\/strong> El placer sexual, incluyendo el autoerotismo, es fuente de bienestar f\u00edsico, psicol\u00f3gico, intelectual y espiritual.<\/p><p><strong>6. El derecho a la expresi\u00f3n sexual emocional.<\/strong> La expresi\u00f3n sexual va m\u00e1s all\u00e1 del placer er\u00f3tico o los actos sexuales. Todo individuo tiene derecho a expresar su sexualidad a trav\u00e9s de la comunicaci\u00f3n, el contacto, la expresi\u00f3n emocional y el amor.<\/p><p><strong>7. El derecho a la libre asociaci\u00f3n sexual.<\/strong> La posibilidad de contraer o no matrimonio, de divorciarse y de establecer otros tipos de asociaciones sexuales responsables.<\/p><p><strong>8. El derecho a la toma de decisiones reproductivas, libres y responsables.<\/strong> Abarca el derecho a decidir tener o no hijos, el n\u00famero y el espacio entre cada uno, y el derecho al acceso pleno a los m\u00e9todos de regulaci\u00f3n de la fecundidad.<\/p><p><strong>9. El derecho a la informaci\u00f3n basada en el conocimiento cient\u00edfico.<\/strong> La informaci\u00f3n sexual debe ser generada a trav\u00e9s de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica libre y \u00e9tica. Abarca el derecho a la difusi\u00f3n apropiada en todos los niveles sociales.<\/p><p><strong>10. El derecho a la educaci\u00f3n sexual integral.<\/strong> Este es un proceso que se inicia con el nacimiento y dura toda la vida y que deber\u00eda involucrar a todas las instituciones sociales.<\/p><p><strong>11. El derecho a la atenci\u00f3n de la salud sexual.<\/strong> La atenci\u00f3n de la salud sexual debe estar disponible para la prevenci\u00f3n y el tratamiento de todos los problemas, preocupaciones y trastornos sexuales.<\/p><p>Considerando valores y derechos sexuales universales, en estos \u00faltimos a\u00f1os nuestro pa\u00eds ha sido pionero en la elaboraci\u00f3n de varias leyes nacionales de reconocimiento en los derechos humanos y sexuales de sus habitantes:<br \/>\u2022 Ley N\u00ba 25.673 (2002): Programa Nacional de Salud Reproductiva y Procreaci\u00f3n Responsable.<br \/>\u2022 Ley N\u00ba 26.130 (2006): Implementaci\u00f3n de M\u00e9todos de Contracepci\u00f3n Quir\u00fargica.<br \/>\u2022 Ley N\u00b0 26.150 (2006): Educaci\u00f3n Sexual Integral.<br \/>\u2022 Gu\u00eda T\u00e9cnica para la atenci\u00f3n de aborto no punible (C\u00f3digo Penal argentino, art. 86) (2007).<br \/>\u2022 Programa Nacional de Educaci\u00f3n Sexual Integral, del Ministerio de Educaci\u00f3n de la Naci\u00f3n (2008).<br \/>\u2022 Ley N\u00b0 26.618 (2010) Matrimonio Igualitario &#8211; Modificaci\u00f3n al C\u00f3digo Civil.<br \/>\u2022 Protocolo para la atenci\u00f3n integral de personas v\u00edctimas de Violaciones Sexuales (2011).<br \/>\u2022 Ley N\u00b0 26.743 (2012). Ley de Identidad de G\u00e9nero. <br \/>\u2022 Decreto N\u00ba 903 (2015). Reglamentaci\u00f3n de cirug\u00edas y tratamientos hormonales para adecuaci\u00f3n corporal.<\/p><p>En relaci\u00f3n a lo jurisdiccional, pocas provincias han legislado sobre la Educaci\u00f3n Sexual Integral, y no la pusieron en pr\u00e1ctica de manera fehaciente y constante:<br \/>\u2022 CABA: Ley 2.110\/2006. <br \/>\u2022 Chaco: Ley 5.811\/2006.<br \/>\u2022 Misiones: Ley 4.410\/2007. <br \/>\u2022 C\u00f3rdoba, Comisi\u00f3n de Educaci\u00f3n Sexual, 2007. Programa Especial de Educaci\u00f3n Sexual Integral N\u00ba 10.947. Incluida luego la Educaci\u00f3n Sexual Integral, en la Ley de Educaci\u00f3n Provincial N\u00ba 9.870\/ 2010.<br \/>\u2022 Entre R\u00edos: Ley 9.501\/2003.<br \/>\u2022 Santa Fe: Ley 13.066\/1992.<br \/>\u2022 Mendoza: Ley Provincial de Educaci\u00f3n Sexual (1997).<\/p><p>Queda a\u00fan pendiente legislar la interrupci\u00f3n voluntaria del embarazo. En este n\u00famero Amelia del Sueldo Padilla se refiere profundamente al tema.<\/p><p>La mayor\u00eda de los autores y autoras de estas p\u00e1ginas procedemos de una formaci\u00f3n com\u00fan, la Sexolog\u00eda, con diferentes profesiones de base: Sociolog\u00eda, Psicolog\u00eda, Medicina (Ginecolog\u00eda, Cl\u00ednica, Psiquiatr\u00eda, Urolog\u00eda), Comunicaci\u00f3n Social y Docencia trabajando en las \u00e1reas cl\u00ednicas o educativas de la Sexolog\u00eda. Convocamos particularmente a tres autores no sex\u00f3logos, que abordan la tem\u00e1tica sexual desde su objeto de estudio y campo de trabajo. La totalidad de los participantes coincidimos en los aspectos ideol\u00f3gicos y valorativos de la tem\u00e1tica. Varios colaboradores pertenecen a diversas provincias y localidades: San Juan, Tucum\u00e1n, Misiones, C\u00f3rdoba, Tandil, Pinamar y Mar del Plata, lo que nos aporta una mirada federal y regional.<\/p><p>Organizamos los art\u00edculos en cuatro ejes: \u201cSocio-cultural\u201d, \u201cG\u00e9neros y ciclos vitales\u201d, \u201cDiversidades sexuales\u201d y \u201cEl lado oscuro de la sexualidad\u201d. Esta planificaci\u00f3n no pretende ser r\u00edgida ya que algunos art\u00edculos podr\u00edan incorporarse en m\u00e1s de un eje.<\/p><p>El <strong>eje Socio-cultural<\/strong> incluye los primeros cuatro art\u00edculos.<\/p><p>\u201cSexualidades en Oriente y Occidente. Dioses y demonios\u201d, de Miguel Marlaire, en el que nos convoca a mirar c\u00f3mo se expresa la sexualidad en diversas culturas, hinduismo, tantrismo, budismo, tao\u00edsmo, confucianismo, islamismo, la cosmovisi\u00f3n judeocristiana, las ra\u00edces grecorromanas y la Am\u00e9rica precolombina de los mochicas, incas y mayas. Propone la superaci\u00f3n del sustrato cultural hacia \u201cuna realizaci\u00f3n er\u00f3tica sin temores, sin culpas, con responsabilidad y sobre todo con la consciente manifestaci\u00f3n de la fuerza y capacidad modificadora del amor como expresi\u00f3n de la energ\u00eda m\u00e1s poderosa del universo\u201d.<\/p><p>Luis Mar\u00eda Aller Atucha, en \u201cSexualidad, lenguaje y sociedad\u201d, analiza y desarrolla t\u00e9rminos nuevos y obsoletos por el avance de la vida cotidiana contempor\u00e1nea y sus efectos sobre la sexualidad. Palabras como novios, pareja, matrimonio, conviviente, concubino, feminismo, machismo, femicidio, maric\u00f3n, puto, amante, infidelidad, entre otras, nos invitan a reflexionar que \u201cel comportamiento sexual de la poblaci\u00f3n ha cambiado. El sexo oficial con sus cuatro variables inamovibles,<em> heterosexual, matrimonial, monog\u00e1mico y reproductivo<\/em>, ha quedado atr\u00e1s. La sociedad lo ha aceptado. El lenguaje todav\u00eda no lo ha incorporado\u201d.<\/p><p>Jorge Pailles, en \u201cSexualidades, salud sexual y el gobierno de s\u00ed\u201d, a partir del concepto de g\u00e9nero y sus diversidades, con la gu\u00eda de los derechos sexuales y de la educaci\u00f3n sexual, propone que las personas nos hagamos due\u00f1os de nuestra salud sexual: \u201cLa persona se constituye en un ser protag\u00f3nico, como sujeto moral de sus comportamientos sexuales y sociales. Implica la elecci\u00f3n de un estilo de vida, el conocer sus modos, aceptar los propios valores y aplicarlos. Posibilita la aut\u00e9ntica identidad, la autonom\u00eda de la persona como sujeto moral, el guiarse en conciencia hacia determinados objetivos. Implica anticiparse y adue\u00f1arse del propio destino\u201d.<\/p><p>En \u201cDerecho de las mujeres: Acceso a la interrupci\u00f3n legal del embarazo (ILE) en los servicios p\u00fablicos de salud. Algunas preguntas, algunas respuestas\u201d, Amalia del Sueldo Padilla denuncia e interpela a sus pares m\u00e9dicos a cumplir con las leyes y con el bienestar de las mujeres despose\u00eddas. \u201cEsa mujer tiene derechos, pero debemos empoderarla para que se reconozca como sujeta de derechos\u201d. La interrupci\u00f3n del embarazo es un tema a\u00fan no resuelto en nuestro pa\u00eds ya que los gobernantes y los servicios de salud interponen sus valores y prejuicios a los de la comunidad, \u201clas inequidades en el acceso a servicios, en la disponibilidad de recursos humanos y f\u00edsicos adecuados y en la calidad de la atenci\u00f3n sanitaria, impactan de diferente forma sobre las razones de la mortalidad materna y generan un riesgo desproporcionado para las mujeres que viven en las jurisdicciones m\u00e1s pobres del pa\u00eds\u201d.<\/p><p>El <strong>eje G\u00e9neros y ciclos vitales<\/strong> incluye siete art\u00edculos.<\/p><p>Rodolfo Ramos y Augusto Labella en \u201cAdolescentes: el discurso de la sexualidad\u201d proponen modos de comunicaci\u00f3n entre los adultos y quienes transitan la adolescencia. \u201cUn acto educativo es un intercambio que produce nuevos saberes que tienen sentido en uno de los interlocutores en la medida en que estos conocimientos puedan ser aplicados a su vida cotidiana. En esta relaci\u00f3n siempre hay poder de por medio, el cual puede ser con una intenci\u00f3n de buena fe o bien con un inter\u00e9s por colocar un discurso propio en boca de otro\u201d. Es imprescindible que los adultos tengamos claridad sobre nuestros valores y prejuicios. \u201cEste discurso del que hablamos no es un discurso \u201climpio y objetivo\u201d sino que ya est\u00e1 cargado de ideolog\u00edas dominantes, de estereotipos y representaciones de un mundo adulto que invade una expresi\u00f3n propia y leg\u00edtima del adolescente\u201d.<\/p><p>Michelle Mostowski, en \u201cSer mujer, maternidad, sexualidades y lactancia\u201d, desde una perspectiva de g\u00e9nero, propone que la mujer recupere su ser er\u00f3tica aun siendo madre. Conflicto habitual en las mujeres y en muchos varones que las acompa\u00f1an sintiendo que una madre no es una mujer sexual. \u201cHist\u00f3ricamente el secuestro del derecho al placer, al ejercicio de una sexualidad libre y creativa contin\u00faa sustray\u00e9ndole a la mujer el empoderamiento de su propio ser\u201d. El embarazo y el amamantamiento son puntos nodales de esa habitual disociaci\u00f3n. Mostowski describe los avatares de la lactancia, propone opciones y concluye: \u201cEs necesario desarrollar un nuevo paradigma donde conscientemente la mujer, su sexualidad, su eros, la maternidad y su ser individual converjan hol\u00edsticamente para su integraci\u00f3n. Para ello es imprescindible interpelar los mandatos de una cultura habitualmente represora, que impone el imperativo de ser madre y dar de mamar sin dar lugar a otras posibles construcciones y elecciones\u201d.<\/p><p>Olga Marega en \u201cSexualidad femenina y climaterio\u201d inicia su trabajo definiendo el concepto de sexualidad y las diferentes etapas por las que transita, para detenerse en la profundizaci\u00f3n del climaterio y la menopausia femenina. Nos dice: \u201cUna misma condici\u00f3n biol\u00f3gica puede impactar de manera diferente en personas con distintos mandatos o modelos sociales\u201d. Especifica que ha aumentado la expectativa de vida de la mujer, sin que se modificara la edad de la menopausia, cuando a\u00fan tiene un tercio de vida por delante. Marega describe los sentimientos, cambios, s\u00edntomas, factores de riesgo de esta etapa. Sugiere las medidas higi\u00e9nico-diet\u00e9ticas a seguir. Enumera los factores que influir\u00e1n en el futuro del erotismo a partir de este per\u00edodo y detalla pasos a seguir. \u201cLo esperable para la mayor\u00eda de las personas es que esta parte de la vida se viva con calidad, tratando de adaptarse a los cambios corporales, y tambi\u00e9n a los cambios en sus relaciones familiares, laborales, y especialmente con sus parejas <em>disfrutando del placer sexual<\/em>, que para muchas personas es <em>fuente de calidad de vida<\/em>\u201d.<\/p><p>En \u201cSer var\u00f3n\u201d, Osvaldo Macri parte de su experiencia vital para plantear preguntas y encontrar respuestas. Nos dice: \u201cSer var\u00f3n depende mucho de la forma en que fuimos criados, pero tambi\u00e9n de los diversos procesos sociales que nos atravesaron y nos afectaron en diferentes momentos y circunstancias\u201d. Recorre sus diferentes momentos vitales en que fue generando su identidad masculina, en los que predomin\u00f3 fundamentalmente la confusi\u00f3n \u201cpor no saber d\u00f3nde est\u00e1bamos parados, por no saber cu\u00e1l era nuestra identidad varonil o, al menos, c\u00f3mo deb\u00edamos expresarla\u201d. Plantea la transici\u00f3n hacia un nuevo modelo social diferente al sistema patriarcal, binario y homof\u00f3bico que a\u00fan intenta subsistir. Macri finaliza aclarando: \u201cEsta visi\u00f3n es la de un var\u00f3n que naci\u00f3 y vivi\u00f3 siempre en Buenos Aires, heterosexual, hijo de un peque\u00f1o comerciante, nivel socioecon\u00f3mico medio bajo, con tres hijas, cuatro nietos y dos nietas. Apenas puede resonar en personas con historias parecidas a la m\u00eda. No es extrapolable a otros sectores sociales ni a otras geograf\u00edas y culturas\u201d.<\/p><p>Miguel Garc\u00e9s Rico nos presenta \u201cLa salud sexual del var\u00f3n luego de la segunda mitad de la vida\u201d. Incursiona en los cambios biol\u00f3gicos y funcionales de la sexualidad del var\u00f3n y la influencia de su salud general. \u201cA muchas personas se les hace dif\u00edcil pensar que los hombres maduros posean todav\u00eda sentimientos, necesidades y relaciones de tipo sexual\u201d. \u201cEn el envejecimiento, lleno de claroscuros e incomprensiones, la persona tiene una crisis de identidad, en el sentido de que ahora no quiere dejar de ser ni dejar de hacer, como pareciera que la sociedad se lo tratara de imponer\u201d. Garc\u00e9s Rico propone a sus colegas \u201cagregar calidad de vida al var\u00f3n que tiene varios s\u00edntomas y no le hacen gozar plenamente de esta expectaci\u00f3n de salud\u201d. Finaliza declarando que \u201ces el objetivo retrasar la ancianidad limitante en la poblaci\u00f3n que se incrementa num\u00e9ricamente d\u00eda a d\u00eda, de tal modo que el famoso grito juvenil de \u2018We are the world\u2019 (Nosotros somos el mundo) ya es m\u00e1s aplicable a los varones de la segunda mitad de la vida que a los j\u00f3venes\u201d.<\/p><p>En \u201cLas personas adultas mayores y sus manifestaciones de amor\u201d, Olga Marega nos convoca nuevamente al aprendizaje y la reflexi\u00f3n. \u201cLa falta de actividad sexual, la insatisfacci\u00f3n de su vida sexual, y la presencia de problemas sexuales son asociadas con una percepci\u00f3n de baja o pobre calidad de vida. Siendo conocedores de esta informaci\u00f3n, no podemos seguir sosteniendo los falsos prejuicios que asocian la ancianidad con el reposo sexual\u201d. Marega pormenoriza detalladas sugerencias para mantener el placer general y sexual hasta el \u00faltimo momento de la vida. \u201cConocer la funci\u00f3n sexual y su impacto en la calidad de vida en las personas mayores es esencial para poder dise\u00f1ar programas apropiados para promocionar la salud en general y su calidad de vida\u201d.<\/p><p>Luis Mar\u00eda Aller Atucha inicia \u201cLa pareja actual\u201d con una confesi\u00f3n: \u201cSi me hubiesen pedido este art\u00edculo cuando me cas\u00e9, hace cincuenta a\u00f1os, me habr\u00eda sido sencillo cumplir con el pedido. Ahora las cosas son diferentes\u201d. Por lo tanto, hace historia acerca de la concepci\u00f3n de pareja y los t\u00e9rminos habituales para mencionarla. Describe los diversos tipos de parejas acorde con la orientaci\u00f3n sexual de sus integrantes. Intercala pa\u00edses y legislaciones, religiones y contradicciones. Se extiende en la pareja heterosexual, con los noviazgos, las convivencias y matrimonios. Reflexiona acerca de los cambios en los roles sexuales, las reglas y pautas tradicionales: \u201cEsto cre\u00f3 desconcierto y temor en el var\u00f3n y puso a la mujer en una situaci\u00f3n que todav\u00eda no termina de manejar correctamente\u201d. Concluye: \u201cLa pareja actual es cambiante, honesta, profunda y debe, necesariamente, \u2018estar\u2019 y \u2018ser\u2019 feliz. La b\u00fasqueda de la felicidad tiene caminos desconocidos y hasta hace poco tiempo impensados\u201d.<\/p><p>Entendemos por <strong>Diversidades sexuales<\/strong> otros modos no convencionales de vivir y sentir la sexualidad. En este eje, desarrollamos cuatro art\u00edculos.<\/p><p>\u201cDiscapacidad y sexualidad\u201d, escrito por Silvia Verdeguer, especifica la expresi\u00f3n de la sexualidad en los diferentes niveles de las personas con discapacidad intelectual. \u201cDe discapacidad hay mucho camino a\u00fan por recorrer, por ello se intenta instalar en el devenir cotidiano la plena inclusi\u00f3n de las personas con discapacidad, en todos sus \u00e1mbitos\u201d. Parte de las falsas creencias instaladas socialmente y de los derechos fundamentales de estas personas. \u201cDesde el punto de vista fisiol\u00f3gico, la sexualidad no deber\u00eda marcar una especificidad definida, pero s\u00ed lo hacen sus capacidades mentales, sus caracter\u00edsticas emocionales y su historia de comportamientos, su entorno familiar y social, quienes condicionan de una u otra forma la expresi\u00f3n de la sexualidad\u201d. Recorre las ideas de la sobreprotecci\u00f3n familiar, de la negaci\u00f3n de la educaci\u00f3n sexual, de la mayor vulnerabilidad a los abusos, el acoso y la violaci\u00f3n, entre otras circunstancias que ti\u00f1en la vida de las personas discapacitadas.<\/p><p>Claudia Groisman, en \u201cLesbianismo, hoy\u201d, contextualiza la realidad actual de las mujeres homosexuales, sus sentimientos y actitudes habituales. Plantea y responde preguntas acerca de sus vidas cotidianas, que la curiosidad seguramente querr\u00eda conocer. Con qui\u00e9n viven, de qu\u00e9 trabajan, si tienen hijos, c\u00f3mo son sus relaciones sexuales, entre otras respuestas que generan inter\u00e9s y sorpresa. \u201cEs m\u00e1s correcto hablar de lesbianismos. Este trabajo pretende abrir una puerta para quienes lo lean, ya sea por ser conocedores del tema o porque es la primera vez a la que acceden. No est\u00e1 terminado. Seguramente cada lector\/a tendr\u00e1 p\u00e1rrafos para agregar y confirmar y disentir. Sigamos reflexionando entre todxs\u201d.<\/p><p>En \u201cHomosexualidad, hoy\u201d, Rafael Freda recorre la historia de las condiciones de vida de gays, lesbianas y trans en nuestro pa\u00eds, desde la d\u00e9cada de los \u201980. Como activista gay, su mirada comparte la subjetividad con la objetividad, ofreciendo un panorama amplio, v\u00edvido y aut\u00e9ntico: \u201c&#8230;atestig\u00fc\u00e9 que en relaci\u00f3n con las minor\u00edas sexuales el pa\u00eds hab\u00eda dado una vuelta de campana. De la persecuci\u00f3n se pas\u00f3 a la tolerancia, y de all\u00ed a la promoci\u00f3n de pol\u00edticas antidiscriminatorias\u201d. Tambi\u00e9n denuncia lo que a\u00fan falta lograr y hacer y realiza propuestas concretas. \u201cMientras se van produciendo reacomodamientos y encastres (no sin chirridos), las viejas costumbres se resisten a desaparecer, y los viejos prejuicios insisten en permanecer\u201d. \u201cEl hoy de la homosexualidad, con todas sus ramificaciones, es la construcci\u00f3n del futuro\u201d.<\/p><p>Adri\u00e1n Helien aporta \u201cTransg\u00e9nero: el punto ciego de la ciencia. Lo que no vimos (o no quisimos ver)\u201d. \u201cEste texto es una invitaci\u00f3n a observar nuestras certidumbres y a percibir con mente de principiante, sin juzgar\u201d. Helien parte de su experiencia como m\u00e9dico en un hospital p\u00fablico, relata su proceso de acercamiento y aprendizaje: \u201cEsto marc\u00f3 un antes y un despu\u00e9s en mi manera de comprender lo humano y pude darme cuenta de que, a pesar de haberme formado como especialista en psiquiatr\u00eda y en sexualidad, sab\u00eda poco y nada de la tem\u00e1tica\u201d. Explica la ideolog\u00eda binarista y su derrumbe. Denuncia el maltrato que infligen los profesionales de la salud por desconocimiento, discriminaci\u00f3n y prejuicios. Propone la despatologizaci\u00f3n de la diversidad sexual. Conceptualiza y contextualiza la tem\u00e1tica. Describe los cambios actuales en la comprensi\u00f3n de la diversidad sexual. Concluye: \u201cEl compromiso con la despatologizaci\u00f3n de todas las identidades de g\u00e9nero es una lucha que reci\u00e9n comienza y continuar\u00e1\u2026\u201d.<\/p><p>El <strong>eje \u201cEl lado oscuro de la sexualidad\u201d<\/strong> incluye los \u00faltimos cuatro art\u00edculos relacionados con padecimientos y delitos.<\/p><p>En \u201cAdicci\u00f3n sexual\u201d, quien escribe tambi\u00e9n este prefacio, Virginia Mart\u00ednez Verdier, desgaja los conceptos de sexualidad, erotismo, lo normal y lo aceptable en sexualidad para comprender qu\u00e9 determina que una persona sea adicta al sexo. \u201cLa adicci\u00f3n sexual o trastorno de la hipersexualidad es una actividad sexual excesiva, habitualmente promiscua e incontrolada. Es una dependencia sexual. Los adictos persisten en su conducta a pesar de las consecuencias negativas que sufren inevitablemente\u201d. Tomando a la compulsi\u00f3n como centro de cada conducta adictiva, describe algunas de las m\u00e1s habituales: el consumo de pornograf\u00eda, la masturbaci\u00f3n compulsiva, el cibersexo, el consumo de prostituci\u00f3n, m\u00faltiples parejas sexuales simult\u00e1neas o sucesivas. Delimita el alcance entre la adicci\u00f3n sexual y las parafilias antiguamente llamadas perversiones sexuales. Distingue entre una fantas\u00eda sexual de cualquier \u00edndole y su puesta en pr\u00e1ctica. Finaliza: \u201cInsistimos vehementemente en la educaci\u00f3n sexual desde la infancia como la \u00fanica manera de promocionar la salud sexual y emocional y de prevenir trastornos en la constituci\u00f3n de la personalidad\u201d.<\/p><p>Oscar Chamorro, en \u201cSexualidad y adicciones a las drogas &#8211; El sexo, \u00bfuna adicci\u00f3n m\u00e1s?\u201d, nos hace ingresar en aspectos fisiol\u00f3gicos complicados y a la vez sumamente interesantes y novedosos. Compara los efectos metab\u00f3licos del enamoramiento y la relaci\u00f3n sexual con los de las drogas recreativas (coca\u00edna, hero\u00edna, nicotina, anfetaminas, opi\u00e1ceos, cannabis, alcohol). Hormonas como dopamina, oxitocina, prolactina, receptores de andr\u00f3genos, act\u00faan en ambas situaciones. \u201cCuando permitimos que la biolog\u00eda o su sustituto, las drogas, recetadas o no, gobiernen nuestras vidas amorosas se est\u00e1 amplificando un punto d\u00e9bil en nuestro dise\u00f1o\u201d. Concluye: \u201cEsta adicci\u00f3n natural que utiliza el placer como motor tiene un prop\u00f3sito, la fertilizaci\u00f3n y la continuidad de la especie humana. La otra, la adicci\u00f3n artificial (la que utiliza las drogas recreacionales), y que utiliza el mismo circuito, entiende el placer como objetivo, luego nada m\u00e1s\u2026s\u00f3lo contin\u00faa un vac\u00edo existencial que s\u00f3lo se podr\u00e1 disimular\u2026 con m\u00e1s droga\u201d.<\/p><p>En \u201cEsa vieja costumbre de abusar. La responsabilidad social ante el abuso sexual infantil\u201d, Jorge Garaventa nos interpela denunciando \u201clos maltratos de la mano de la psiquiatr\u00eda, la psicolog\u00eda y la medicina en general\u201d. \u201cSon los casos en que las disciplinas funcionan como \u2018disciplinadoras\u2019, al servicio del orden social\u201d. \u201cAl servicio de silenciar la denuncia de ni\u00f1os y ni\u00f1as\u201d. Garaventa pone el \u00e9nfasis \u201cen la necesidad de la reparaci\u00f3n simb\u00f3lica que llega a trav\u00e9s de la Justicia\u201d. Insiste: \u201cNo es f\u00e1cil develar el secreto y cuando despu\u00e9s de miedos y luchas internas sin cuartel logran hablar, chocan primero con el descreimiento de los pr\u00f3ximos y luego de jueces, psic\u00f3logos y fiscales\u201d. Describe la situaci\u00f3n de abuso desde los roles de v\u00edctima y victimario as\u00ed como el alto porcentaje de abuso intrafamiliar y los efectos en la psiquis de quien lo padece. \u201cQuien ha sufrido abuso sexual infantil ha sido despojado de muchas cosas, entre las cuales su dignidad, su alegr\u00eda y su lugar en la ni\u00f1ez ocupan un lugar destacado en este desalojo\u201d. Finaliza con un \u201coptimismo fundamentado\u201d, proponiendo \u201cintervenciones adecuadas que esperanzan la reversi\u00f3n del da\u00f1o\u201d.<\/p><p>En \u201cProstituci\u00f3n y trata de personas con fines de explotaci\u00f3n sexual\u201d, Chantal Stevens describe una realidad tan visible como oculta: \u201cLa explotaci\u00f3n sexual y la trata no pueden ser cabalmente entendidas sin la adopci\u00f3n de una perspectiva de g\u00e9nero\u201d. Menciona los modos operativos, las necesarias complicidades gubernamentales, empresariales, judiciales, policiales para poder llevar a cabo este delito. Enumera la legislaci\u00f3n que se promulg\u00f3 en estos \u00faltimos a\u00f1os como pol\u00edtica del gobierno nacional. Especifica los objetivos de prevenci\u00f3n y rescate y los logros acaecidos. Discute los conceptos de consentimiento y de prostituci\u00f3n aut\u00f3noma. Denuncia el rol de los medios masivos de comunicaci\u00f3n y de Internet, Concluye: \u201cLos parates o retrocesos no pueden m\u00e1s que entenderse como instancias para tomar aire y envi\u00f3n para seguir avanzando en la construcci\u00f3n de una sociedad m\u00e1s justa e igualitaria en la que se respete la dignidad inherente a todos y todas\u201d.<\/p><p>Aun con los oscuros temas tratados al final de este n\u00famero de Voces en el F\u00e9nix, esperamos que esta publicaci\u00f3n promueva la reflexi\u00f3n sobre el presente de las sexualidades con una mirada hacia un futuro con derechos, disfrutes, salud y armon\u00eda personal y social.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-23ea516 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"23ea516\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ac66304\" data-id=\"ac66304\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ad1db32 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"ad1db32\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1e1baab elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1e1baab\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-33ef553\" data-id=\"33ef553\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-dd222af elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"dd222af\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Virginia Mart\u00ednez Verdier:<\/strong><br \/>Psic\u00f3loga, Profesora de Psicolog\u00eda, UBA. Especialista en Sexolog\u00eda Cl\u00ednica y en Educaci\u00f3n Sexual. Periodista cient\u00edfica. Asesora y Capacitadora de profesionales y docentes. Directora de www.sexuar.com.ar.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Virginia Mart\u00ednez Verdier | La sexualidad nos convoca a todas las personas, nos re\u00fane, nos identifica y nos confirma estar vivos. Dentro de esa palabra, son muchos los conceptos que podemos encontrar. Esto se debe a que existen diversos modelos desde los cuales abordarla, desde la represi\u00f3n y la tradici\u00f3n hasta la liberaci\u00f3n total y el hedonismo. A continuaci\u00f3n, un aproximaci\u00f3n a lo que nos depara este volumen.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":12968,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1756],"tags":[1672,1543,1757,1758],"class_list":["post-12967","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-45","tag-prefacio","tag-sexualidad","tag-sexualidades","tag-virginia-martinez-verdier"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12967","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=12967"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12967\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27180,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/12967\/revisions\/27180"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/12968"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=12967"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=12967"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=12967"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}