{"id":14238,"date":"2014-10-01T01:01:00","date_gmt":"2014-10-01T04:01:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=14238"},"modified":"2024-02-08T15:34:19","modified_gmt":"2024-02-08T18:34:19","slug":"reflexiones-antropologicas-en-la-era-digital-la-empatia-amenazada","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/reflexiones-antropologicas-en-la-era-digital-la-empatia-amenazada\/","title":{"rendered":"Reflexiones antropol\u00f3gicas en la era digital. \u00bfLa empat\u00eda amenazada?"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14238\" class=\"elementor elementor-14238\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1b351e5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1b351e5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b92efb8\" data-id=\"b92efb8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f7d4a0b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f7d4a0b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Hoy en d\u00eda se tiende a afianzar la idea de que la tecnolog\u00eda es en s\u00ed misma buena, bella y verdadera, olvidando el contexto social m\u00e1s general en el cual est\u00e1 inmersa, y los cambios que genera en distintos \u00e1mbitos de la vida de las personas. Es necesario generar un pensamiento cr\u00edtico que permita repensar la relaci\u00f3n ciencia-tecnolog\u00eda-sociedad.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-cab5af7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"cab5af7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-28c6185\" data-id=\"28c6185\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cc87e65 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cc87e65\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Gimena Perret |<\/em><\/a><\/p><blockquote><p><span style=\"color: #808080;\">Algunos de los lineamientos generales de este trabajo fueron planteados en \u201cBarajar y dar de nuevo, la urgencia de un nuevo humanismo\u201d, en <em>La crisis global como crisis del pensamiento econ\u00f3mico<\/em>, V Jornadas de Econom\u00eda Cr\u00edtica, Buenos Aires, agosto, FCE, UBA, 2012, en coautor\u00eda con Patricia Monsalve, y \u201cEn la historia \u00bfun nuevo cambio dirigido?\u201d, en coautor\u00eda con Enrique Armoza, en Carlos Enrique Berbeglia (coordinador), <em>Propuestas para una antropolog\u00eda argentina<\/em>, Tomo IX, Buenos Aires, Editorial Biblos, 2013.<\/span><\/p><p><span style=\"color: #808080;\">Acabamos por amar lo lejano y por odiar lo cercano porque este \u00faltimo est\u00e1 presente, porque huele, porque hace ruido, porque molesta, a diferencia de lo lejano que se puede hacer desaparecer con el zapping\u2026 Estar m\u00e1s cerca de quien est\u00e1 lejos que de quien est\u00e1 a nuestro lado es un fen\u00f3meno de disoluci\u00f3n pol\u00edtica de la especie humana.<\/span><br \/><span style=\"color: #808080;\">Paul Virilo, 1997<\/span><\/p><\/blockquote><p>Sabemos que el sentimiento de radicalidad del cambio es algo corriente en cualquier momento hist\u00f3rico. Esto lo podemos ver claramente con el cambio que supuso en el campo de las comunicaciones el surgimiento y desarrollo de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n \u2013en particular de Internet\u2013 ya que trajo consigo un fuerte optimismo en cuanto a sus posibilidades, efectos y usos. Cada vez m\u00e1s se escucha decir que Internet ha modificado nuestro modo de estar en el mundo, de habitarlo y experimentarlo.<\/p><p>No somos tan necios como para negar que las cosas no son las mismas a partir de la presencia y difusi\u00f3n de una tecnolog\u00eda como Internet (y de sus m\u00faltiples y variadas aplicaciones), pero nos permitimos hacer algunos llamados de atenci\u00f3n, en especial, frente aquellos planteos que tienden a pensar que Internet y la comunicaci\u00f3n que habilita podr\u00e1n hacer del mundo uno m\u00e1s justo y democr\u00e1tico.<\/p><p>Resulta de inter\u00e9s destacar sobre qu\u00e9 presupuestos se ha sustentado (y sustenta) esta idea. Se destaca, por ejemplo, a diferencia de los medios de comunicaci\u00f3n tradicionales, la ventaja que supone la horizontalidad del recorrido de la informaci\u00f3n y la velocidad en la transmisi\u00f3n de la misma (comunicaci\u00f3n inmediata e instant\u00e1nea). Tambi\u00e9n, que ser\u00edamos testigos del surgimiento de un nuevo tipo de relaci\u00f3n social, no jer\u00e1rquica, ya que en teor\u00eda todos podr\u00edamos dialogar con todos sin importar los condicionamientos de clase, g\u00e9nero o etnia. Y, por \u00faltimo, que debido a la arquitectura y naturaleza interactiva de la red se anular\u00eda la existencia de un centro desde el cual emanan los mensajes a un receptor pasivo (como sucede con la radio o la televisi\u00f3n), eliminando, de esta manera, la unidireccionalidad que supone la existencia de un centro y de una periferia en la circulaci\u00f3n de la informaci\u00f3n, ya que en principio todos ser\u00edamos potenciales productores. Desde estos presupuestos se tiende a afianzar la idea de que la tecnolog\u00eda es en s\u00ed misma buena, bella y verdadera (parafraseando las m\u00e1ximas plat\u00f3nicas). Esto no ser\u00eda un problema si no fuera por el hecho de que nos hace caer en un an\u00e1lisis fetichista de la tecnolog\u00eda, haci\u00e9ndonos olvidar el contexto social m\u00e1s general en el cual est\u00e1 inmersa. De este modo, se suele alimentar una imagen artefactual de la tecnolog\u00eda que subyace a la tradicional ideolog\u00eda del progreso a\u00fan vigente a pesar de las cr\u00edticas que se vienen haciendo al determinismo tecnol\u00f3gico y a la \u201craz\u00f3n instrumental\u201d como un modo de entender la relaci\u00f3n tecnolog\u00eda-sociedad.<\/p><p>En este breve texto no pretendemos hacer un an\u00e1lisis exhaustivo de una tecnolog\u00eda como Internet, sino simplemente plantear algunas l\u00edneas de reflexi\u00f3n en torno a un tema esquivo para la antropolog\u00eda, que ha tendido la mayor de las veces a simplificar la complejidad de los v\u00ednculos posibles entre un determinado desarrollo tecnol\u00f3gico con lo social. Por lo dem\u00e1s, se ha preocupado m\u00e1s \u2013como dec\u00eda Andr\u00e9 Leroi Gourham\u2013 por los intercambios de prestigio que por los intercambios cotidianos, por las prestaciones rituales que por los servicios banales, por la circulaci\u00f3n de las monedas dotales que por la de las legumbres, mucho m\u00e1s por el pensamiento de las sociedades que por sus cuerpos.<\/p><p>En el contexto actual de flexibilidad y precariedad laboral producto de las reestructuraciones econ\u00f3micas de los \u201990, asistimos a lo que algunos autores denominan crisis del proyecto humanista de la modernidad. Crisis en la que sus efectos son f\u00e1cilmente distinguibles a nivel del colapso no s\u00f3lo de los sistemas ecol\u00f3gicos a escala global, sino tambi\u00e9n de los deseos, de las sensibilidades, de los procesos cognitivos, en fin, de las subjetividades en un contexto en el que la socializaci\u00f3n est\u00e1 signada cada vez m\u00e1s por la presencia de las tecnolog\u00edas digitales.<\/p><p>La aceleraci\u00f3n del ciclo de consumo para la realizaci\u00f3n y la valorizaci\u00f3n del capital produce en la actualidad un aumento de la informaci\u00f3n y los signos que requieren ser interpretados (y\/o consumidos). Autores como Bifo plantean que ante esta aceleraci\u00f3n en la transmisi\u00f3n de informaci\u00f3n nuestra mente-cuerpo se muestra incapaz de adecuarse, motivo por el cual estar\u00edamos frente a una suerte de desfasaje entre formatos. Por un lado, el \u201cformato de los emisores\u201d (las tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n y comunicaci\u00f3n) ha multiplicado su potencia y ha logrado una difusi\u00f3n cada vez mayor, sobre todo a partir de los a\u00f1os \u201970. Por el otro, el \u201cformato de los receptores\u201d que no ha podido evolucionar al mismo ritmo, por la sencilla raz\u00f3n de que se apoya en un soporte org\u00e1nico \u2013el cuerpo humano\u2013 que tiene otros tiempos de desarrollo. Esta falta de adecuaci\u00f3n m\u00e1quina-cuerpo produce un efecto patol\u00f3gico en la mente humana individual y colectiva. Aunque no estemos en condiciones de elaborar la creciente masa de informaci\u00f3n recibida, aun as\u00ed, parece ser indispensable hacerlo si no queremos dejar de ser competitivos, eficientes y ganadores.<\/p><p>En este sentido, la realizaci\u00f3n simult\u00e1nea de m\u00e1s de una tarea (lo que se conoce como <em>multitasking<\/em>) tiende a deformar el sentido o capacidad de la atenci\u00f3n, es decir, la posibilidad de mantener la atenci\u00f3n en un mismo objeto por mucho tiempo. Autores como Davenport y Beck hablan de \u201ceconom\u00eda de la atenci\u00f3n\u201d y podemos pensar, como plantea Bifo, que cuando una facultad cognitiva pasa a formar parte del discurso econ\u00f3mico quiere decir que se ha convertido en un recurso escaso.<\/p><p>Nuestra atenci\u00f3n est\u00e1 cada vez m\u00e1s asediada, no tenemos ya tiempo para el amor, la ternura, la compasi\u00f3n, el placer, sino que centramos nuestra atenci\u00f3n en la profesi\u00f3n, la competencia, la decisi\u00f3n econ\u00f3mica. Lo que trae consigo la presencia cada vez mayor (en t\u00e9rminos estad\u00edsticos) de sujetos ansiosos, depresivos, infelices. No es casual la proliferaci\u00f3n del consumo de psicof\u00e1rmacos (ansiol\u00edticos y antidepresivos), que puede ser entendida como una respuesta del capital ante la necesidad de regular el malestar social. Y esto porque poco le importaba el sufrimiento ps\u00edquico del trabajador mientras este pudiera seguir apretando tuercas y tornillos, la tristeza del obrero poco resent\u00eda la productividad del capital. Sin embargo, hoy el capital necesita de las energ\u00edas mentales, de las energ\u00edas ps\u00edquicas y, al ser estas las que se est\u00e1n resintiendo, se deben encontrar mecanismos para contrarrestar el proceso de degradaci\u00f3n ps\u00edquica de la fuerza de trabajo.<\/p><p>La frase de Paul Virilo que incorporamos al comenzar el art\u00edculo nos conecta con la crisis de lo afectivo y de la sensibilidad que nos interesa, al menos, plantear brevemente. La desatenci\u00f3n o la incapacidad para atender un objeto por un determinado lapso forman parte de los efectos de la explotaci\u00f3n competitiva del posfordismo o de la sociedad posindustrial. Y aqu\u00ed, la sensibilidad es el punto decisivo. Parece que nos resulta cada vez m\u00e1s dif\u00edcil comprender algo del otro. La p\u00e9rdida progresiva de la sensibilidad absorbida por la verbalizaci\u00f3n y la codificaci\u00f3n digital es central. Las generaciones que, como plantea Bifo (tal vez de forma un tanto radical), han recibido (y reciben) m\u00e1s est\u00edmulos de una m\u00e1quina que de un \u201cotro\u201d (ausencia del cuerpo de la madre) pierden progresivamente la capacidad de sintonizar con el mundo, de encontrarse con un otro, con el cuerpo del otro y con el cuerpo propio. Incapacidad de cualquier tipo de empat\u00eda que hace de los v\u00ednculos encuentros mudos, que no comunican. El cuerpo del otro es tocado sin la conciencia del hecho de que el cuerpo que estamos tocando no s\u00f3lo es objeto de nuestro toque sino tambi\u00e9n \u201csujeto de una percepci\u00f3n del toque\u201d. Y este es el sentido de la empat\u00eda que queremos destacar, sin el cual la relaci\u00f3n social se vuelve un infierno y, con ello, toda posibilidad de convivencia y comunidad. Se trata, siguiendo al mismo autor, de abordar el estudio de lo social desde un suelo movedizo y fluido, en que la conciencia es m\u00e1s un producto del \u201cimaginario social\u201d moldeado en la virtualidad de las tecnolog\u00edas digitales y en el tr\u00e1nsito fragmentado y precario del trabajo, antes que \u201cproducto del ser social\u201d construido en la fijeza de la sociedad industrial. Es por ello que nos preguntamos acerca de qu\u00e9 tipos de procesos de subjetivaci\u00f3n se construyen en medio de una socializaci\u00f3n signada cada vez m\u00e1s por la presencia de las tecnolog\u00edas digitales.<\/p><p>Teniendo en cuenta lo dicho hasta aqu\u00ed, nos preguntamos igualmente si esta suerte de llamado de atenci\u00f3n sobre los efectos que sobre los sujetos est\u00e1n teniendo los usos de las nuevas tecnolog\u00edas de la informaci\u00f3n no nos hace caer en una mera declaraci\u00f3n de principios, al limitarse a oponer los valores del pasado a la evoluci\u00f3n en curso. Nos preguntamos acerca de los l\u00edmites de un posicionamiento que se centra sobre las consecuencias \u2013buenas o malas\u2013 de los desarrollos cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicos en funci\u00f3n de c\u00f3mo se los utilice. \u00bfSe tratar\u00eda entonces de reorientar el uso de la tecnolog\u00eda en funci\u00f3n de lograr grados de independencia y de minimizaci\u00f3n de sus efectos no deseados? Esta y otras preguntas que podamos hacernos acerca de los cambios que una tecnolog\u00eda como Internet produce y genera en distintos \u00e1mbitos de nuestra vida, colaboran en un pensamiento cr\u00edtico que nos permita identificar los supuestos te\u00f3ricos, epistemol\u00f3gicos y pol\u00edticos desde los cuales pensar la relaci\u00f3n ciencia, tecnolog\u00eda y sociedad.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-0ada47f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"0ada47f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-00fd3df\" data-id=\"00fd3df\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-198dc99 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"198dc99\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-e4d46f3 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"e4d46f3\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-740deed\" data-id=\"740deed\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-419d28d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"419d28d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Gimena Perret:<\/strong><br \/>Doctora en Ciencias Antropol\u00f3gicas (UBA). Becaria Posdoctoral del CONICET\/IIGG\/UBA. Docente en el Ciclo B\u00e1sico Com\u00fan (UBA) y en la Universidad Nacional de General Sarmiento.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Gimena Perret | Hoy en d\u00eda se tiende a afianzar la idea de que la tecnolog\u00eda es en s\u00ed misma buena, bella y verdadera, olvidando el contexto social m\u00e1s general en el cual est\u00e1 inmersa, y los cambios que genera en distintos \u00e1mbitos de la vida de las personas. 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