{"id":14328,"date":"2014-10-01T01:14:00","date_gmt":"2014-10-01T04:14:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=14328"},"modified":"2024-02-08T11:53:58","modified_gmt":"2024-02-08T14:53:58","slug":"mundo-maker","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/mundo-maker\/","title":{"rendered":"Mundo Maker"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"14328\" class=\"elementor elementor-14328\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-0dc64b4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"0dc64b4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-694de7a\" data-id=\"694de7a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bbb4253 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"bbb4253\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Cada vez m\u00e1s personas deciden hacer en vez de comprar, reciclar o reutilizar en vez de tirar, y a partir de la irrupci\u00f3n de Internet y la masificaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas, formaron el movimiento maker. Seg\u00fan sus participantes, se trata de programar para evitar ser programados. Principales lineamientos de un modelo de cultura libre, donde se promueve la libertad en la distribuci\u00f3n y modificaci\u00f3n de trabajos creativos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ffd9fc0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ffd9fc0\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7ae4f57\" data-id=\"7ae4f57\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a037324 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a037324\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Entrevista a Valent\u00edn Muro |<\/em><\/a><\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es el movimiento maker? (las 5W del movimiento maker)<\/strong><\/span><br \/>El <em>movimiento maker<\/em> o la <em>cultura del hacer<\/em> engloba a las personas que deciden <em>hacer<\/em> en vez de comprar, reciclar o reutilizar en vez de tirar, y que muchas veces, siguiendo los valores de la \u00e9tica <em>hacker<\/em>, buscan reapropiarse de la tecnolog\u00eda. Representan una continuaci\u00f3n tanto de la cultura <em>hacker<\/em> como de la cultura DIY, y sus intereses van desde el bordado o tejido hasta la rob\u00f3tica, la impresi\u00f3n 3D o la carpinter\u00eda, incluyendo todo tipo de manualidades.<\/p><p>La cultura del hacer no es estrictamente nueva, pero hace alrededor de quince a\u00f1os que surgi\u00f3 como \u201cmovimiento\u201d revitalizado en gran parte gracias a la posibilidad de compartir en l\u00ednea lo que hacemos y mostrar c\u00f3mo lo hacemos. Sus protagonistas son desde ni\u00f1os de 8 a\u00f1os que desarman sus juguetes para ver c\u00f3mo funcionan y tratar de cambiar ese funcionamiento, hasta ancianos de 80 a\u00f1os que hace 30 construyen un parque de diversiones artesanalmente. Los protagonistas de la cultura del hacer son aquellas personas que disfrutan de transformar sus entornos y se reconocen como <em>hacedores<\/em>, personas que procuran alterar f\u00edsicamente sus espacios, tanto f\u00edsicos como sociales.<\/p><p>Es en rechazo a cierta cultura del <em>sentarse<\/em> y <em>escuchar<\/em> que la cultura del hacer se perfila con su mayor atractivo. Pondera sobre todas las cosas el incorporar habilidades pr\u00e1cticas, significativas, y aplicarlas creativamente. Adem\u00e1s, alineada con el pensamiento de dise\u00f1o, la cultura del hacer destaca la importancia del prototipado y la innovaci\u00f3n \u00e1gil, esto es, sigue la premisa de \u201cfallar seguido para tener \u00e9xito temprano\u201d.<\/p><p>Si bien la cultura del hacer es un fen\u00f3meno global, tiende a remarcar las diferencias locales, enriqueci\u00e9ndose much\u00edsimo de las distintas experiencias alrededor del mundo. Partiendo de que la creatividad surge de la falta de recursos y no de la sobreabundancia, es notable el surgimiento de grandes <em>hacks<\/em> en pa\u00edses africanos o latinoamericanos, donde nuestro \u201catar con alambre\u201d es una de las grandes destrezas que nos permiten pensar de otra manera a los problemas con un enfoque mayormente pr\u00e1ctico donde si no disponemos de algo buscamos un sustituto o lo <em>hacemos<\/em> nosotros mismos.<\/p><p>La cultura del hacer goza de tanta atenci\u00f3n y entusiasmo a su alrededor por recuperar un aspecto b\u00e1sico de lo que nos hace humanos: la necesidad de hacer cosas.<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00bfCualquier persona puede aprender a hacer lo que sea?<\/strong><\/span><br \/>Estamos acostumbrados a la reverencia a los especialistas, cuando los humanos somos pol\u00edmatas natos. Funcionamos mejor cuando nuestras cabezas se enfocan en una amplia variedad de intereses. Cualquier persona puede aprender a hacer lo que sea, o al menos a hacerlo en cierta medida. Hasta la ciencia de los cohetes es accesible si es encarada como un juego.<\/p><p>El perfil de los <em>makers<\/em> y <em>hackers<\/em>, y de los protagonistas de la cultura del hacer en general, es el de los pol\u00edmatas, personas que pueden desenvolverse en much\u00edsimas circunstancias diferentes sin que estas los abrumen. El pol\u00edmata sol\u00eda ser el hombre del Renacimiento, experto en muchas disciplinas; en la actualidad es m\u00e1s bien alguien que conoce muchas disciplinas en amplitud y s\u00f3lo algunas en profundidad.<\/p><p>Los pol\u00edmatas se enfocan en m\u00e9todos de aprendizaje r\u00e1pidos que les permiten dominar varios campos diferentes. Tambi\u00e9n se enfocan en aprender de tal modo que puedan transferir ese conocimiento a otros. En gran parte la polimat\u00eda gira en torno a unir cosas que naturalmente no estar\u00edan vinculadas, dando lugar a la innovaci\u00f3n. Pero la polimat\u00eda no es simplemente otro nombre para la innovaci\u00f3n, sino que es una serie de habilidades necesarias a mayor escala, que permite desarrollar mejores nociones sobre lo que sucede por fuera de nuestros campos de inter\u00e9s.<\/p><p>En la actualidad, muchos de estos pol\u00edmatas habitan muchas comunidades donde los intereses son pr\u00e1cticamente irrestrictos. Una de estas comunidades es Instructables.com. Cuando revisamos portales como ese, dedicado a mostrar lo que las personas hacen y c\u00f3mo lo hacen a trav\u00e9s de tutoriales, nos hacemos a la idea de que la mayor\u00eda de cosas que nos imaginamos dif\u00edciles lo son porque no las conocemos en detalle ni conocemos a alguien que trabaje en esos temas. Esta era dorada del tutorial nos presenta constantemente ejemplos de personas comunes haciendo aparatos como jet packs caseros propulsados por agua, ponis mecatr\u00f3nicos que largan fuego por la boca o incluso huertas hidrop\u00f3nicas impresas con m\u00e1quinas de corte l\u00e1ser para madera.<\/p><p>Al ver a un par, alguien como nosotros, que hace algo, inmediatamente podemos vernos haciendo lo mismo. Un ejemplo interesante y recurrente en la cultura del hacer son los ni\u00f1os que hacen cosas dejando a los adultos con la boca abierta. Cuando un ni\u00f1o ve a un adulto haciendo robots o cohetes piensa: \u201cCuando sea grande quiero hacer eso\u201d, pero cuando ve a otro ni\u00f1o haciendo cohetes, sat\u00e9lites o robots, piensa: \u201cQuiero hacer eso ahora mismo\u201d. En YouTube uno de los g\u00e9neros m\u00e1s populares es el del tutorial y curiosamente sus protagonistas suelen ser ni\u00f1os o adolescentes. La exposici\u00f3n a esos tutoriales donde se puede aprender a hacer virtualmente <em>cualquier cosa<\/em> nos convence de que es posible.<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00bfPor qu\u00e9 hacer cosas f\u00edsicas si estamos en la era digital?<\/strong><\/span><br \/>Alfabetismo completo, artes liberales vs. no liberales, humanos como criaturas que hacen, cultura del hacer vs. cultura del sentarse y escuchar, reapropiaci\u00f3n (de la tecnolog\u00eda, espacio, medios de comunicaci\u00f3n, etc.), impacto real en el mundo, agencia, acciones significativas.<\/p><p>Lo que sucede con la era digital es que lo digital dej\u00f3 atr\u00e1s los meros bits de la pantalla hacia adentro para meterse de lleno en el mundo f\u00edsico, el mundo de los \u00e1tomos. Un ejemplo en esta l\u00ednea lo representa la fabricaci\u00f3n digital \u2013encarnada por las impresoras 3D, las m\u00e1quinas de corte l\u00e1ser y otros dispositivos\u2013, que nos permite pasar de dise\u00f1os en la computadora a objetos f\u00edsicos, en su mayor\u00eda prototipos.<\/p><p>A pesar de nuestras experiencias usando tecnolog\u00eda digital, que nos hacen pensar que todo sucede en otro lugar, en un m\u00e1s all\u00e1 virtual, et\u00e9reo, la tecnolog\u00eda digital est\u00e1 condicionada por las computadoras, instrumentos f\u00edsicos, electr\u00f3nicos. Entender a la tecnolog\u00eda digital m\u00e1s all\u00e1 de la experiencia de uso, contemplando tambi\u00e9n su funcionamiento f\u00edsico (electr\u00f3nico) y sus procesos de fabricaci\u00f3n es crucial para lograr su reapropiaci\u00f3n. Entendemos por reapropiaci\u00f3n de la tecnolog\u00eda, en este caso digital, el paso de una relaci\u00f3n pasiva respecto de ella a una relaci\u00f3n activa, en la que procuramos entender c\u00f3mo funciona para estar en condiciones de cambiar su funcionamiento. Siguiendo a Douglas Rushkoff, procuramos programar para evitar ser programados.<\/p><p>La cultura del hacer pone primer\u00edsima entre sus prioridades devolver la noci\u00f3n de agencia a los individuos; esto es devolver la sensaci\u00f3n de que nuestras acciones cuentan, de que son significativas. A trav\u00e9s de peque\u00f1os cambios, peque\u00f1as cosas hechas por peque\u00f1as personas, es que la cultura del hacer presenta su programa t\u00e1cito para cambiar al mundo. No a trav\u00e9s de acciones masivas, sino de peque\u00f1as cosas que sumadas hacen a un cambio m\u00e1s amplio.<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><strong>Sin entrar en la pregunta filos\u00f3fica de qu\u00e9 fue primero, si el maker o la web, queremos saber: \u00bfla web es un aliado del maker?, \u00bfla colaboraci\u00f3n es mutua?<\/strong><\/span><br \/>La cultura del hacer no se presenta como un fen\u00f3meno novedoso por el hecho de presentar personas que transforman sus entornos f\u00edsicos, sino por el modo en que lo hacen: de manera interconectada. La cultura del hacer es habitada por comunidades f\u00edsicas y virtuales donde se comparte lo que se hace y la forma de lograr esos productos. El modelo es el de la cultura libre, donde se promueve la libertad en la distribuci\u00f3n y modificaci\u00f3n de trabajos creativos, con el mayor ejemplo quiz\u00e1s en Wikipedia, donde se procura publicar el c\u00famulo de conocimiento producido por la humanidad en su conjunto. La cultura del hacer toma el modelo de la cultura libre y lo expande a sus \u00faltimas consecuencias, por ejemplo, promoviendo la publicaci\u00f3n en el dominio p\u00fablico de informaci\u00f3n para la construcci\u00f3n de objetos que van desde muebles hasta computadoras.<\/p><p>La posibilidad t\u00e9cnica que brinda Internet de publicar informaci\u00f3n sobre objetos (y todo tipo de producto cultural) y de recibir devoluciones de una enorme comunidad hace que la innovaci\u00f3n pegue saltos que normalmente tomar\u00edan a\u00f1os o d\u00e9cadas. Podemos publicar hoy un modelo de dispositivo electr\u00f3nico y tenerlo perfeccionado en cuesti\u00f3n de meses gracias al esfuerzo de decenas de personas.<\/p><p>La cultura del hacer propone el modelo del c\u00f3digo abierto para todo producto cultural, desde documentales (como el <em>hackumental<\/em> o el corto <em>Elephants Dream<\/em>) hasta muebles o ropa.<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><strong>\u00bfC\u00f3mo ve actualmente el desarrollo al movimiento maker en la Argentina? \u00bfSe encuentra en una etapa incipiente, de experimentaci\u00f3n o madura? \u00bfQu\u00e9 proyectos\/asociaciones\/colectivos de trabajo del mundo maker argentino mencionar\u00eda\/recomendar\u00eda?<\/strong><\/span><br \/>En la Argentina \u201catamos todo con alambre\u201d. Esa expresi\u00f3n apunta directamente a lo que se conoce como un <em>\u201chack\u201d<\/em>, una soluci\u00f3n ingeniosa, muchas veces temporal, a un problema. La Argentina, y los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo en general, cuentan con la creatividad y el ingenio no como un lujo m\u00e1s, sino como un requisito indispensable para la supervivencia. Es en ese contexto que de pronto hablar de <em>makers<\/em> en la Argentina es simplemente aplicar nueva terminolog\u00eda, en este caso heredada del ingl\u00e9s, a un perfil de personas existente hace mucho tiempo.<\/p><p>Mientras que en Europa a veces se debe rastrear hasta encontrar a alguien que en vez de consumir trata de reutilizar o remixar objetos para convertirlos en otros, ese es un paisaje m\u00e1s bien com\u00fan en contextos latinoamericanos. El ejemplo m\u00e1ximo de esto es la innovaci\u00f3n en Cuba, que luego de haber quedado separada de la URSS tuvo que inventarse todo tipo de dispositivos a partir de los que ya ten\u00edan. Pero sin ir m\u00e1s lejos, en la Argentina tenemos una floreciente cultura del hacer.<\/p><p>Cuando se trata de tecnolog\u00eda, la Argentina se destaca por rebalsar de <em>early adopters<\/em>, o entusiastas que tratan de conocer y adoptar todo tipo de dispositivos tecnol\u00f3gicos. En el caso del movimiento <em>maker<\/em>, espacios de innovaci\u00f3n y experimentaci\u00f3n existen en el pa\u00eds hace much\u00edsimos a\u00f1os y es s\u00f3lo recientemente que comenzamos a llamar a estos espacios <em>hackerspaces<\/em> o <em>makerspaces<\/em>. Algunos ejemplos son el <strong>Laboratorio de Juguete<\/strong> de Jorge Crowe, alineado con la experimentaci\u00f3n con electr\u00f3nica l\u00fadica; el <strong>Hacklab<\/strong> del barrio porte\u00f1o de Barracas, donde de forma inclusiva se experimenta con electr\u00f3nica y todo tipo de tecnolog\u00eda (\u00a1incluyendo bicicletas!), o <strong>Garage Lab<\/strong>, un espacio acad\u00e9mico donde se desarrollan soluciones de forma colaborativa. Adem\u00e1s hay espacios como <strong>Flexible<\/strong>, un laboratorio para ni\u00f1os de 5 a 16 a\u00f1os donde desde hace varios a\u00f1os se experimenta con ciencia, arte y tecnolog\u00eda, o el marplatense <strong>MatesLab<\/strong>. M\u00e1s recientemente en Buenos Aires abri\u00f3 <strong>NETI Makerspace<\/strong>, un espacio que re\u00fane a <em>makers<\/em> (ya con todas las letras) con un enfoque emprendedor, buscando pasar de ideas a prototipos y luego a productos comercialmente viables.<\/p><p>Respecto de la fabricaci\u00f3n digital, existen lugares como el <strong>Fab Lab Argentina<\/strong>, ubicado en la Sociedad Central de Arquitectos de Buenos Aires o el <strong>CMDLab<\/strong>, del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, que albergan herramientas como impresoras 3D o cortadoras l\u00e1ser y ofrecen actividades relacionadas con su uso y posibilidades.<\/p><p>La escena del hacer est\u00e1 siempre en etapa de experimentaci\u00f3n y probablemente no logre una genuina madurez de forma duradera. Es tal vez ese aspecto el que tambi\u00e9n diferencie a la cultura del hacer: se reinventa constantemente.<\/p><p><span style=\"color: #333333;\"><strong>Hace 100 a\u00f1os comenzaron los primeros clubes sociales y asociaciones de fomento en los barrios de la ciudad y en muchos pueblos; luego surgieron los centros culturales. En un futuro cercano, \u00bfcada ciudad, barrio y pueblo tendr\u00e1n uno o m\u00e1s Labs, FabLab o Hackerspace? \u00bfCree que los Labs pueden o deben cumplir una funci\u00f3n social, de formaci\u00f3n e integraci\u00f3n a trav\u00e9s de la experimentaci\u00f3n en la comunidad en que se encuentren insertos?<\/strong><\/span><br \/>Es deseable que las ciudades contemplen contar con espacios de innovaci\u00f3n impulsada por la propia comunidad. Un lugar ideal para instalar estos espacios, por ejemplo en forma de <em>makerspace<\/em>, es la biblioteca p\u00fablica. Instaladas estrat\u00e9gicamente para cubrir la totalidad de los barrios, las bibliotecas p\u00fablicas se perfilan como espacios ideales para acercar la cultura del hacer a las personas. No se propone sacar los libros de las bibliotecas, sino ampliar su uso. Volver a hacerlas atractivas para los vecinos. Una de las formas de lograr esto es generar espacios para el hacer en ellas; espacios donde se disponga de todo tipo de herramientas para poder reparar objetos o dise\u00f1ar y fabricar nuevos.<\/p><p>En estos <em>makerspaces<\/em> barriales se recupera el esp\u00edritu del club social, conform\u00e1ndose como un lugar de encuentro donde adem\u00e1s se hacen cosas. Una de las mejores maneras de generar comunidad, de acercar a las personas, es a trav\u00e9s de una actividad en conjunto. Por eso el <em>makerspace<\/em> se propone como un espacio abierto, sensible a los problemas de sus participantes y de los espacios que estos habitan. Estos espacios funcionan como laboratorios de innovaci\u00f3n con impacto social, donde los propios laboratoristas son vecinos que trabajan en sus problemas y al mismo tiempo son parte de una comunidad m\u00e1s amplia que los incluye.<\/p><p>En estos espacios de experimentaci\u00f3n se suele establecer un estrecho v\u00ednculo con la ciencia de garaje, otro modo de democratizar el conocimiento, a partir de experiencias directas en las que no s\u00f3lo se replican experimentos cient\u00edficos, sino que se hace ciencia. Este es otro modo de reapropiaci\u00f3n que propone la cultura del hacer: la reapropiaci\u00f3n de \u00e1mbitos de investigaci\u00f3n que suelen vincularse con la academia, cuando esto no tiene sentido de ser.<\/p><p>En el <em>makerspace<\/em> se propone la innovaci\u00f3n ciudadana a partir de la oferta de herramientas y conocimiento \u2013siguiendo a la \u00e9tica <em>hacker<\/em>\u2013 principalmente para contagiar a las personas de la m\u00e1xima de la cultura del hacer: toda persona puede aprender a hacer lo que sea. El impacto social de esa convicci\u00f3n, y la evidencia que la fundamenta, tienen un efecto duradero mucho mayor que el de la mera intervenci\u00f3n asistencialista. Brindan la posibilidad de una genuina transformaci\u00f3n de las personas de espectadores a hacedores.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d8c0381 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d8c0381\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b89131b\" data-id=\"b89131b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4d4e8fc elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"4d4e8fc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-97f1440 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"97f1440\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2980afa\" data-id=\"2980afa\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-656b407 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"656b407\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Valent\u00edn Muro:<\/strong><br \/>Estudiante de Filosof\u00eda en la Universidad de Buenos Aires (UBA). Director creativo en el estudio de animaci\u00f3n PepperMelon y la consultora \u00d1o Empire. Encargado de comunicaciones de Wikimedia Argentina. Investigador en tecnolog\u00eda y educaci\u00f3n en Wazzabi.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Entrevista a Valent\u00edn Muro | Cada vez m\u00e1s personas deciden hacer en vez de comprar, reciclar o reutilizar en vez de tirar, y a partir de la irrupci\u00f3n de Internet y la masificaci\u00f3n de las nuevas tecnolog\u00edas, formaron el movimiento maker. Seg\u00fan sus participantes, se trata de programar para evitar ser programados. Principales lineamientos de un modelo de cultura libre, donde se promueve la libertad en la distribuci\u00f3n y modificaci\u00f3n de trabajos creativos.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":14329,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2006],"tags":[924,1961,2034,2033],"class_list":["post-14328","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-39","tag-entrevista","tag-internet-y-nuevas-tecnologias","tag-movimiento-maker","tag-valentin-muro"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14328","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=14328"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14328\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27597,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/14328\/revisions\/27597"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/14329"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=14328"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=14328"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=14328"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}