{"id":17546,"date":"2013-05-01T01:03:00","date_gmt":"2013-05-01T04:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=17546"},"modified":"2024-03-15T15:18:11","modified_gmt":"2024-03-15T18:18:11","slug":"ciencia-y-poder","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/ciencia-y-poder\/","title":{"rendered":"Ciencia y poder"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"17546\" class=\"elementor elementor-17546\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d416848 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d416848\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-97de34a\" data-id=\"97de34a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4896750 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4896750\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>A lo largo de la historia, la cultura occidental y cristiana persigui\u00f3 a todo aquel que pensara diferente. Esta l\u00f3gica llev\u00f3 a que hoy en d\u00eda los cient\u00edficos y su actividad sean cada vez m\u00e1s dependientes de los poderes dominantes. En las p\u00e1ginas que siguen, algunos ejemplos hist\u00f3ricos de esta relaci\u00f3n entre ciencia y poder.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-adcf2ee elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"adcf2ee\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1d867db\" data-id=\"1d867db\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d63302c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d63302c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por In\u00e9s Izaguirre |<\/em><\/a><\/p><h5>Los or\u00edgenes<\/h5><p>Seg\u00fan Ilya Prigogine, una de las mas importantes fechas en la historia de la humanidad fue el 28 de abril de 1686, d\u00eda en que Isaac Newton present\u00f3 sus <em>Principia<\/em> a la Royal Society de Londres. Conten\u00eda las leyes b\u00e1sicas del movimiento junto a la clara formulaci\u00f3n de algunos de los conceptos fundamentales que todav\u00eda hoy utilizamos: masa, aceleraci\u00f3n, inercia. El mayor impacto sin duda lo tuvo el libro III, el \u201cSistema del Mundo\u201d, que conten\u00eda la ley universal de la gravitaci\u00f3n.<\/p><p>El mismo a\u00f1o que mor\u00eda Galileo en Florencia \u20131642\u2013 nac\u00eda Newton. Le toc\u00f3 a \u00e9l reivindicar el pensamiento cient\u00edfico sobre el universo, y con ello a Galileo, obligado por la Inquisici\u00f3n a abjurar en 1633 de sus convicciones cient\u00edficas bajo amenaza de tortura. Las amenazas no eran vanas. Pocos a\u00f1os antes, en 1600, Giordano Bruno, monje dominico, astr\u00f3nomo y fil\u00f3sofo fue quemado en Roma, en una hoguera erigida en la plaza Campo dei Fiori, por negarse a abjurar de sus creencias, b\u00e1sicamente similares a las de Galileo.<\/p><p>Hubo que esperar al papa Juan Pablo II para la reivindicaci\u00f3n personal de Galileo, aunque la Comisi\u00f3n del Santo Oficio sigui\u00f3 diciendo \u2013en \u00a11992!\u2013 \u201cque Galileo no hab\u00eda logrado demostrar su teor\u00eda helioc\u00e9ntrica\u201d, con lo que el Vaticano sigui\u00f3 d\u00e1ndose la raz\u00f3n (ignorante y obstinada) a s\u00ed mismo.<\/p><p>Afortunadamente, aunque por razones puramente terrenales y afectivas, Enrique VIII de Inglaterra hab\u00eda roto con el papado en 1534 porque no le permit\u00eda casarse con Ana Bolena, antes que naciera Galileo, y esa decisi\u00f3n \u2013aunque probablemente el rey no lleg\u00f3 a saberlo\u2013 no s\u00f3lo contribuy\u00f3 al desarrollo capitalista de Inglaterra sino tambi\u00e9n al liberalismo de las ideas que siempre diferenci\u00f3 a la aristocracia inglesa de sus pares del continente. Por eso mientras en Inglaterra hab\u00eda surgido una Royal Society formada por lores cultos dispuestos a evaluar nuevos conocimientos, en Europa permanec\u00eda gobernando ideol\u00f3gicamente el Tribunal de la Inquisici\u00f3n, desde el siglo IV en que los emperadores romanos declararan al cristianismo religi\u00f3n de Estado hasta nuestros d\u00edas. Para la misma \u00e9poca que en Inglaterra pero sobre todo en el continente, se fue difundiendo la reforma de Lutero. Y la de Calvino, sobre todo en Ginebra. Ambas buscaban terminar con la corrupci\u00f3n de la Iglesia Cat\u00f3lica y con la obediencia a los papas romanos. El resultado fue la creaci\u00f3n de diversas divisiones en el seno del catolicismo combinadas con la obediencia a los distintos reyes, lo que prepar\u00f3 el terreno para el avance de la libertad de pensamiento. La estructura monol\u00edtica del catolicismo romano se hab\u00eda resquebrajado.<\/p><h5>La Inquisici\u00f3n como estructura \u2013actual\u2013 del sistema penal<\/h5><p>Seg\u00fan sostiene el juez Zaffaroni en nuestros d\u00edas, nuestro orden jur\u00eddico penal \u2013y el de los pa\u00edses latinoamericanos\u2013 <em>sigue rigi\u00e9ndose por criterios inquisitoriales<\/em>. Cuenta de esto da en una entrevista realizada el 9 de septiembre de 2012 por el semanario <em>Miradas al Sur<\/em>. All\u00ed, Zaffaroni nos dice que <em>\u201cla estructura del discurso inquisitorial se mantiene. La Edad Media en ese sentido, no ha terminado. Lo que pasa es que del discurso inquisitorial no se mantiene el contenido, sino la estructura. Es como si fuera un modelo y lo rellenamos con informaci\u00f3n. Es el programa lo que se mantiene y est\u00e1 perfectamente vivo\u201d<\/em>.<\/p><p>Ya en los varios concilios habidos en la Baja Edad Media se hab\u00edan levantado voces contrarias a la crueldad de las penas: la tortura, el caminar sobre tizones y, la m\u00e1s com\u00fan, la hoguera. Cuando los acusados se negaban a abjurar de sus creencias, la Iglesia trasladaba el poder a los pr\u00edncipes o a los reyes para la ejecuci\u00f3n de la pena capital.<\/p><p>La Inquisici\u00f3n tambi\u00e9n se traslad\u00f3 a Am\u00e9rica con la Conquista. Funcion\u00f3 en M\u00e9xico, Lima y Cartagena de Indias donde el Inquisidor general fue Torquemada, cuyo nombre ha quedado simb\u00f3licamente fijado a todo lo que representa persecuci\u00f3n y caza de brujas. Reci\u00e9n en 1908, con P\u00edo X, la Inquisici\u00f3n pas\u00f3 a llamarse Sagrada Congregaci\u00f3n del Santo Oficio y volvi\u00f3 a depender de los papas.<\/p><h5>Persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica<\/h5><p>Casi simult\u00e1neamente a Galileo y Newton, encontramos a otros tres exponentes de la filosof\u00eda, la \u00e9tica y la matem\u00e1tica que debieron experimentar tambi\u00e9n intolerancia y persecuci\u00f3n. Nos referimos a Ren\u00e9 Descartes (franc\u00e9s), Baruj Spinoza (holand\u00e9s) y Gottfried Leibniz (alem\u00e1n), los tres grandes racionalistas de la filosof\u00eda del siglo XVII.<\/p><p>Descartes (1596-1650), acusado por renegar del pensamiento escol\u00e1stico y del silogismo aristot\u00e9lico, m\u00e9todos que se ense\u00f1aban en las universidades, y que eran ampliamente aceptados por el pensamiento eclesial.<\/p><p>A Baruj Spinoza (1632-1677), por sostener que la verdadera libertad del hombre est\u00e1 en el pensamiento y que su sumisi\u00f3n est\u00e1 en la religi\u00f3n, se lo acus\u00f3 de ser iniciador del ate\u00edsmo, lo que lo oblig\u00f3 a apartarse de la comunidad jud\u00eda de Amsterdam y vivir en las afueras de la ciudad.<\/p><p>En cuanto a Gottfried Leibniz (1646-1716), nacido en Hannover, Alemania, fue el que m\u00e1s se dedic\u00f3 a la l\u00f3gica y la matem\u00e1tica y desarroll\u00f3 el c\u00e1lculo infinitesimal en forma independiente de Newton. Tambi\u00e9n invent\u00f3 el m\u00e9todo binario, que es la base de la actual teor\u00eda computacional, y una m\u00e1quina de calcular que realizaba las cuatro operaciones, la que fue presentada ante la Royal Society de Londres, que por ello lo nombr\u00f3 \u201cmiembro externo\u201d. Pero carec\u00eda de bienes, y debi\u00f3 depender para sobrevivir de dos nobles alemanes que actuaban en pol\u00edtica y le hac\u00edan redactar la \u201chistoria\u201d de sus familias. En Par\u00eds recibi\u00f3 el respeto de Diderot, que lo consideraba un sabio, pero fue permanentemente burlado por Voltaire, que ten\u00eda grande y perniciosa influencia en el medio intelectual. Con Leibniz se advierte ya el funcionamiento de la competitividad capitalista.<\/p><h5>El capitalismo se expande y se desarrolla<\/h5><p>Ya en el siglo XVIII las clases dirigentes europeas arribaban a un estadio en que necesitaban adquirir certezas: la certeza de que el mundo de la naturaleza era previsible, medible, manejable, y que era posible producir cambios en \u00e9l.<\/p><p>Cuando muere Leibniz todav\u00eda faltaba un siglo y medio para que nacieran las ciencias sociales, y para que los creadores m\u00e1s rigurosos del siglo XIX, Marx y Engels, sufrieran las mismas persecuciones que sus predecesores de las ciencias de la naturaleza y de la filosof\u00eda, aunque no por los mismos poderes. Hacia mediados del siglo XIX ya estaba consolidada la burgues\u00eda como clase, que constitu\u00eda el nuevo poder que se sentir\u00eda amenazado por el pensamiento cient\u00edfico sobre la econom\u00eda pol\u00edtica y sobre las clases.<\/p><p>La etapa de la<em> dominaci\u00f3n religiosa<\/em> de la humanidad iba cediendo su lugar a la <em>dominaci\u00f3n del capital y sus propietarios<\/em>, que eran los nuevos poderes.<\/p><p>La vida de Carlos Marx (1818-1883) y de sus colaboradores es el mejor ejemplo de c\u00f3mo el poder del capital no iba a permitir la libre circulaci\u00f3n de las ideas ni el activismo de los pensadores radicales con los grupos revolucionarios ni con la clase obrera. Hijo de una familia culta, nacido en Tr\u00e9veris, su padre era un abogado jud\u00edo que se hizo protestante en 1824. Termin\u00f3 sus estudios universitarios de Derecho, Historia y Filosof\u00eda primero en Bonn y luego en Berl\u00edn en 1841. Volvi\u00f3 a Bonn porque quer\u00eda ser profesor, pero la Universidad hab\u00eda echado de su c\u00e1tedra a Ludwig Feuerbach y a Bruno Bauer. Tom\u00f3 entonces la decisi\u00f3n de no ingresar a la carrera de profesor y de dedicarse al periodismo. Escribi\u00f3 en la Gaceta del Rhin, en Bonn, junto con Bruno Bauer, y de all\u00ed se traslad\u00f3 a Colonia. Se cas\u00f3 en 1843 con Jenny von Westphalen y se fueron a Par\u00eds. All\u00ed se reunir\u00eda con Engels, con quien ser\u00edan desde entonces amigos inseparables. Ambos activaron en los grupos revolucionarios, en un per\u00edodo de gran conmoci\u00f3n social. En 1845 el gobierno prusiano \u2013que no lo soportaba ni siquiera en el pa\u00eds vecino\u2013 pidi\u00f3 que lo expulsaran de Par\u00eds por \u201crevolucionario peligroso\u201d.<\/p><h5>Vivir peligrosamente<\/h5><p>Se traslad\u00f3 a Bruselas y all\u00ed se afiliaron con Engels a la Liga de los comunistas, que les encarg\u00f3 la redacci\u00f3n del Manifiesto Comunista, que publicaron por primera vez en Londres \u2013en 1848\u2013 en el mismo momento en que triunfaba la primera revoluci\u00f3n proletaria en varias ciudades del continente, aunque tardar\u00eda tan s\u00f3lo cuatro meses en ser aplastada. A partir de ese momento se dedicaron a analizar la lucha de clases en Francia, cuya historia y cuya econom\u00eda Marx conoc\u00eda profundamente.<\/p><p>Cuando la revoluci\u00f3n fue derrotada, Marx fue expulsado de B\u00e9lgica. Volvi\u00f3 a Par\u00eds y luego a Colonia. Nuevamente lo expulsaron, y decidi\u00f3 irse a Londres en 1849, donde pasar\u00eda el resto de su vida. Fueron a\u00f1os muy penosos porque la miseria era abrumadora, pese a la ayuda de Engels. All\u00ed se dedic\u00f3 a estudiar econom\u00eda pol\u00edtica y a escribir. El dinero que le llegaba por sus art\u00edculos period\u00edsticos en el <em>New York Daily Tribune<\/em> era insuficiente en relaci\u00f3n a la cantidad de horas que empleaba en ello.<\/p><p>Apenas producido el golpe de Estado de Luis Bonaparte, el sobrino de Napole\u00f3n, Marx escribi\u00f3 sin hesitar, en cuatro meses, entre diciembre de 1851 y marzo de 1852, <em>El 18 Brumario de Luis Bonaparte<\/em>. Su amigo editor Jos\u00e9 Weydemeyer se hab\u00eda trasladado a Nueva York y all\u00ed editaba una revista mensual que se llam\u00f3 <em>Die Revolution<\/em>, cuyo primer n\u00famero incluy\u00f3 \u00edntegro el texto del 18 Brumario en mayo de 1852. Marx decidi\u00f3 enviar algunos cientos de ejemplares a Alemania, pero el librero a quien le pidi\u00f3 que se encargara de la venta rechaz\u00f3 indignado su \u201cinoportuna pretensi\u00f3n\u201d.<\/p><p>O sea que las condiciones pol\u00edticas objetivas de Europa, y menos de Alemania, no resist\u00edan un texto de an\u00e1lisis cient\u00edfico-pol\u00edtico incisivo y profundo como este ni que sus autores ni sus difusores pod\u00edan permitirse la cr\u00edtica descarnada de los personajes concretos del poder gubernativo de su tiempo sin sufrir las consecuencias. El poder hab\u00eda cambiado de manos pero segu\u00eda siendo intolerante y represor. Habr\u00eda que esperar hasta 1869 \u2013\u00a1casi dos d\u00e9cadas!\u2013 para que apareciera la 2\u00aa edici\u00f3n del 18 <em>Brumario<\/em> en Hamburgo, Alemania.<\/p><p>Se trata de un texto cl\u00e1sico, original, que pinta de cuerpo entero al aventurero Luis Bonaparte, sobrino de Napole\u00f3n. Tenemos all\u00ed la mejor descripci\u00f3n de la estructura econ\u00f3mica agraria de Francia, y el uso que hace Bonaparte de esa gran masa aislada y despolitizada del campesinado franc\u00e9s, y la creaci\u00f3n de los grupos de choque de la \u201cSociedad del 10 de diciembre\u201d de 1848, fecha de las elecciones que lo consagran presidente. Este grupo constitu\u00eda un peque\u00f1o ej\u00e9rcito privado a su servicio, formado por desclasados \u2013<em>l\u00fampenes<\/em>\u2013 de todas las clases, civiles y militares, listos para el asesinato, el robo y la intimidaci\u00f3n, que lo acompa\u00f1an en su ascenso desde presidente de la rep\u00fablica a su parodia de restauraci\u00f3n imperial del 2 de diciembre de 1851. Pagados en su mayor\u00eda con salarios del Estado, son antecedentes directos de otros grupos similares, necesarios a toda dictadura burguesa en descomposici\u00f3n, como ocurrir\u00e1 m\u00e1s de un siglo despu\u00e9s con nuestra Triple A.<\/p><p>Ese conjunto abigarrado conducido por ese \u201cpayaso serio, con careta napole\u00f3nica\u201d es lo que constituye en Francia el <em>partido del orden<\/em>, otro hallazgo conceptual de Marx. Evidentemente un an\u00e1lisis de este tipo no pod\u00eda ser publicado en ning\u00fan pa\u00eds europeo sin que se produjera un conflicto pol\u00edtico o diplom\u00e1tico: la burgues\u00eda francesa, que desde 1789 ven\u00eda derrotando todas las revoluciones proletarias, no pod\u00eda tolerarlo.<\/p><p>Con la terminaci\u00f3n de los primeros cap\u00edtulos de<em> El Capital<\/em> alrededor de 1859, que Marx iba escribiendo en Londres en idioma alem\u00e1n, hab\u00eda logrado analizar hasta las \u00faltimas consecuencias c\u00f3mo funcionaba este nuevo poder, <em>pero no hab\u00eda encontrado editores en Alemania ni en Francia pues estos corr\u00edan tanto riesgo como los autores<\/em>.<\/p><p>Simult\u00e1neamente, otro investigador de enorme originalidad, Charles Darwin, publicaba <em>El origen de las especies<\/em>, tambi\u00e9n en 1859, con lo que sentaba las bases de la biolog\u00eda moderna, que escandaliz\u00f3 a la Iglesia romana y a varias de sus sectas. Marx y Engels sent\u00edan gran respeto por Darwin, como lo manifestaron en numerosas oportunidades, sobre todo despu\u00e9s que el naturalista terminara su viaje por el mundo y declarara su simpat\u00eda por la entonces llamada <em>raza negra<\/em>, y se\u00f1alara la enorme cantidad de prejuicios interesados con que la <em>antropolog\u00eda blanca<\/em> fundamentaba el esclavismo y el dominio colonial.<\/p><p>En noviembre de 1864, cuando la Royal Society premia a Darwin, sus amigos m\u00e1s cercanos fundaban el famoso \u201cClub X\u201d,<em> dedicado a la ciencia pura y libre, liberada de dogmas religiosos<\/em>.<\/p><p>Pero ya hac\u00eda tres siglos largos que Enrique VIII e Isabel I hab\u00edan expulsado de su territorio al poder eclesi\u00e1stico. S\u00f3lo que las ventajas de aquella ruptura se hac\u00edan visibles reci\u00e9n ahora.<\/p><h5>El poder y la ciencia<\/h5><p>Ya en los comienzos del siglo XX, la cr\u00edtica de las innovaciones cient\u00edficas se sigui\u00f3 ejerciendo, aunque no siempre porque el poder econ\u00f3mico se sintiera directamente amenazado, sino porque se conmov\u00eda el andamiaje de prejuicios que permit\u00eda distinguir entre \u201clo bueno\u201d y \u201clo malo\u201d, sobre todo en t\u00e9rminos de conducta sexual y de moral peque\u00f1oburguesa. Es interesante observar lo ocurrido con el psicoan\u00e1lisis y con Sigmund Freud cuando descubri\u00f3 que \u00a1los ni\u00f1os ten\u00edan sexualidad! y que las mujeres que \u00e9l llam\u00f3 <em>hist\u00e9ricas<\/em> estaban \u00a1reprimidas e insatisfechas sexualmente! Y lo peor: \u00a1que su sociedad rechazaba las dos cosas! Pese a que Galeno, desde el siglo II de nuestra era hab\u00eda descubierto la <em>hysteria<\/em> y la hab\u00eda tratado con masajes p\u00e9lvicos.<\/p><p>En realidad, como lo ha mostrado Foucault, nunca la represi\u00f3n de la sexualidad fue tan dr\u00e1stica como desde mediados del siglo XVIII \u2013gracias a la hipocres\u00eda burguesa\u2013 y nunca, tampoco, se habl\u00f3 tanto de sexo, ni se intent\u00f3 con tanto \u00e9nfasis recluirlo en los consultorios m\u00e9dicos o reducirlo a los espacios ilegales del mercado sexual. Nuevamente ser\u00eda Inglaterra el lugar donde se patentar\u00eda un <em>vibrador<\/em> en 1880, el primer artefacto electromec\u00e1nico manual dirigido al mercado m\u00e9dico.<\/p><p>Freud, en su tratamiento de la histeria femenina, no us\u00f3 procedimientos mec\u00e1nicos. La cura era la palabra. En el clima social opresivo de Austria posterior a la Primera Guerra Mundial, sus descubrimientos sobre sexualidad le valieron cr\u00edticas posteriores por \u201cexceso de prudencia\u201d. Pero vale la pena recordar a sus cr\u00edticos que el mundo intelectual y social de Europa en el primer tercio del siglo XX era amenazante. Un mundo que preparaba el advenimiento del nazismo y donde se ejerc\u00edan violentos castigos sistem\u00e1ticos sobre los ni\u00f1os, en la creencia, prolongada hasta nuestros d\u00edas, de que el castigo es el <em>complemento necesario de toda educaci\u00f3n.<\/em><\/p><p>A mediados del siglo XIX se difunden en Alemania, y se popularizan al punto de merecer unas 40 reediciones y la traducci\u00f3n a varios idiomas europeos, algunos de los textos reunidos por Katharina Rutschky en su famosa <em>Pedagog\u00eda negra<\/em>, y que son conocidos por nosotros a partir de la psicoanalista polaca Alice Miller, cuyos libros acaban de ser afortunadamente reeditados. En aquellos textos se describen con detalle las terribles palizas y otras violencias f\u00edsicas y psicol\u00f3gicas ejercidas sobre los ni\u00f1os en nombre de \u201cense\u00f1ar a obedecer\u201d. A partir del an\u00e1lisis de tales experiencias Alice Miller denunci\u00f3 y construy\u00f3 conocimiento sobre los efectos demoledores de dichas pr\u00e1cticas en la primera infancia, incluida la de los principales l\u00edderes nazis, entre ellos Hitler.<\/p><h5>El pensamiento aut\u00f3nomo ha sido, y es, \u201cpeligroso\u201d<\/h5><p>Desde que emergi\u00f3 en el horizonte pol\u00edtico mundial un proceso revolucionario anticapitalista real en 1917, todos los esfuerzos de la <em>inteligencia<\/em> de las burgues\u00edas capitalistas estuvieron dirigidos a su derrota. Al final de la II Guerra Mundial, durante la cual se hab\u00eda logrado un fuerte debilitamiento militar de la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica, el objetivo pol\u00edtico del proceso que desde entonces se llam\u00f3 <em>guerra fr\u00eda<\/em> fue terminar con el anticapitalismo, encarnado por el marxismo, el comunismo y por todos los grupos pol\u00edticos \u201csubversivos\u201d o los gobiernos que sustentaran tales ideas. Cuarenta a\u00f1os tardar\u00eda el nuevo imperio en conseguir la implosi\u00f3n del llamado socialismo real.<\/p><p>La forma que asumi\u00f3 al interior de Estados Unidos este objetivo estrat\u00e9gico fue la persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica que se conocer\u00eda como macartismo, fundamento de lo que se llam\u00f3 en nuestros pa\u00edses <em>doctrina de la seguridad nacional<\/em>. Ocup\u00f3 en ese pa\u00eds \u2013y en los nuestros\u2013 un espacio similar al de la Inquisici\u00f3n en Europa, con su pol\u00edtica de delaci\u00f3n y de terror.<\/p><p>Tal como vimos a lo largo de este art\u00edculo, no resulta dif\u00edcil encontrar en las persistentes ra\u00edces de la \u201ccultura occidental y cristiana\u201d la persecuci\u00f3n ideol\u00f3gica feroz del <em>subversivo<\/em>, y su transformaci\u00f3n posterior en <em>delincuente subversivo<\/em>, pasando por los diversos atributos nominados por los norteamericanos en las dos \u00faltimas d\u00e9cadas, hasta llegar al <em>terrorista<\/em>. Dos siglos despu\u00e9s, se hab\u00edan unido el poder de la burgues\u00eda capitalista y el de la Iglesia Cat\u00f3lica.<\/p><p>En nuestro pa\u00eds ese disciplinamiento social del pensamiento cient\u00edfico, tanto de las ciencias naturales como sociales, comenz\u00f3 en la d\u00e9cada de los \u201960, durante la dictadura militar iniciada por Ongan\u00eda, autodenominada Revoluci\u00f3n Argentina, que dur\u00f3, con distintos liderazgos, desde 1966 hasta 1973 y se propuso en sus primeros meses <em>la intervenci\u00f3n y\/o la ocupaci\u00f3n militar de las universidades nacionales<\/em>, consideradas como focos de subversi\u00f3n, lo que produjo la renuncia, cesant\u00eda o exilio de los mejores docentes e investigadores.<\/p><p>En ese per\u00edodo se logr\u00f3 interrumpir en la Argentina los procesos de investigaci\u00f3n y de producci\u00f3n intelectual y se aprovech\u00f3 para confeccionar las \u201clistas\u201d de universitarios que ser\u00edan aniquilados a lo largo de esos a\u00f1os, sobre todo a partir de 1974.<\/p><p>El cuadro 1 permite ver la envergadura de ese aniquilamiento en nuestro pa\u00eds:<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Cuadro 1.<\/strong> Argentina 1973-83: Muertos y desaparecidos. Antes y despu\u00e9s del 24 de marzo de 1976, <br \/>clasificados seg\u00fan sean universitarios o no y seg\u00fan militancia conocida<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/2403Izaguirre-T1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-17549 size-full\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/2403Izaguirre-T1.jpg\" alt=\"\" width=\"532\" height=\"154\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/2403Izaguirre-T1.jpg 532w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/2403Izaguirre-T1-300x87.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 532px) 100vw, 532px\" \/><\/a>Fuente: Elaboraci\u00f3n propia. Investigaci\u00f3n \u201cEl genocidio en la Argentina\u201d. <br \/>In\u00e9s Izaguirre y equipo. Datos al 21-11-2010.<\/p><p>Afortunadamente hoy estamos juzgando a los genocidas de uniforme, y se ha comenzado con el juzgamiento de los m\u00e1s responsables, los genocidas del poder econ\u00f3mico, pol\u00edtico, clerical y judicial. Y para ello s\u00ed, es necesario saber m\u00e1s.<\/p><h5>Acumulaci\u00f3n y globalizaci\u00f3n capitalista<\/h5><p>El punto de partida de estas reflexiones se asienta en las condiciones en que se est\u00e1 desarrollando el modo capitalista de producci\u00f3n a comienzos del siglo XXI: se trata de una <em>contrarrevoluci\u00f3n capitalista mundial<\/em> iniciada hace apenas tres d\u00e9cadas, que ha logrado extender y profundizar al m\u00e1ximo lo que son las contradicciones esenciales del modo de producci\u00f3n.<\/p><p>En los \u00faltimos treinta a\u00f1os se produjo en el mundo una verdadera<em> revoluci\u00f3n cient\u00edfico t\u00e9cnica<\/em>, ligada al desarrollo de nuevas energ\u00edas y nuevas tecnolog\u00edas que est\u00e1 vinculada al <em>desarrollo hist\u00f3ricamente in\u00e9dito de la ley de acumulaci\u00f3n<\/em>: nunca hubo en el mundo una acumulaci\u00f3n mayor de riqueza y poder en manos de los sectores dominantes, ni un crecimiento y expansi\u00f3n de la miseria y pobreza extremas como los actuales.<\/p><p>Tenemos que tener claro el papel decisivo que le ha cabido a la ciencia en ese desarrollo. L<em>os cient\u00edficos y su actividad no s\u00f3lo han sido cada vez m\u00e1s productivos, sino m\u00e1s heter\u00f3nomos y dependientes de los poderes dominantes<\/em>.<\/p><p>El car\u00e1cter social del conocimiento, que es cada vez m\u00e1s social, o sea cada vez m\u00e1s resultante del esfuerzo articulado de muchos, est\u00e1 en contradicci\u00f3n cada vez m\u00e1s aguda con su apropiaci\u00f3n privada, que es privilegio de pocos. Cabe recordar aqu\u00ed un ejemplo fuertemente ilustrativo de esto que decimos, como la propaganda llevada adelante por la multinacional Monsanto, dirigida a \u201cdemostrar la inocuidad\u201d del herbicida glifosato de su marca (Roundup), judicialmente condenado en diversos pa\u00edses desde fines de la d\u00e9cada del \u201930, que paga escrupulosamente sus cuantiosas multas por las v\u00edctimas que provoca, sin que ninguno de sus directivos haya ido preso y sin que el producto sea retirado de la venta, porque lleva la leyenda <em>\u201cNo debe ser fumigado a menos de 500 metros de zonas pobladas\u201d<\/em>, recomendaci\u00f3n que por supuesto ninguna autoridad vigila que se cumpla, como lo ha mostrado magistralmente la periodista Marie Monique Robin en el documental <em>El mundo seg\u00fan Monsanto.<\/em><\/p><p>Como nos record\u00f3 el Premio Nobel de Qu\u00edmica Ilya Prigogine cuando la Universidad Nacional de San Luis, Argentina, le otorg\u00f3 el doctorado honoris causa en 1994:<\/p><p><em>\u201cLa ciencia no s\u00f3lo tiene relaci\u00f3n con el poder, sino con la \u00e9tica. No se pueden separar problemas cient\u00edficos de problemas \u00e9ticos\u2026 Existe el peligro de la ignorancia. Y de que las decisiones las tome un grupo peque\u00f1o de personas, por la ignorancia del resto. Es necesario poner \u00e9nfasis en la educaci\u00f3n. Y se\u00f1alo el rol primordial de los medios de comunicaci\u00f3n masiva en la difusi\u00f3n del conocimiento\u201d.<\/em><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f7ba94b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f7ba94b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-54ab15d\" data-id=\"54ab15d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d47c5e2 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"d47c5e2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2bc3a83 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2bc3a83\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b58e48d\" data-id=\"b58e48d\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f1bd6d1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f1bd6d1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>In\u00e9s Izaguirre:<\/strong><br \/>Soci\u00f3loga. Profesora Consulta UBA. Miembro Directivo APDH. Investigadora Instituto de Investigaciones \u201cGino Germani\u201d &#8211; Facultad de Ciencias Sociales- UBA.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por In\u00e9s Izaguirre | A lo largo de la historia, la cultura occidental y cristiana persigui\u00f3 a todo aquel que pensara diferente. Esta l\u00f3gica llev\u00f3 a que hoy en d\u00eda los cient\u00edficos y su actividad sean cada vez m\u00e1s dependientes de los poderes dominantes. En las p\u00e1ginas que siguen, algunos ejemplos hist\u00f3ricos de esta relaci\u00f3n entre ciencia y poder.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17547,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2588],"tags":[2589,427,1567,2592],"class_list":["post-17546","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-24","tag-ciencia-y-poder","tag-cultura","tag-historia","tag-ines-izaguirre"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17546","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17546"}],"version-history":[{"count":13,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17546\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28846,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17546\/revisions\/28846"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17547"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17546"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17546"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17546"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}