{"id":17593,"date":"2013-05-01T01:09:00","date_gmt":"2013-05-01T04:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=17593"},"modified":"2024-03-18T10:12:26","modified_gmt":"2024-03-18T13:12:26","slug":"el-conocimiento-como-instrumento-de-soberania","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/el-conocimiento-como-instrumento-de-soberania\/","title":{"rendered":"El conocimiento como instrumento de soberan\u00eda"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"17593\" class=\"elementor elementor-17593\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3c635df elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3c635df\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-6731e06\" data-id=\"6731e06\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-7a5167a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"7a5167a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n atravesadas por intereses concretos y poderosos. La dependencia tecnol\u00f3gica produce dependencia econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural. Para evitar esto es necesario que el Estado juegue fuerte, desarrollando proyectos p\u00fablicos de envergadura destinados a resolver necesidades estrat\u00e9gicas, sociales y econ\u00f3micas.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6289195 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6289195\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-197ccf1\" data-id=\"197ccf1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-3cb72c8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"3cb72c8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Mart\u00edn A. Isturiz |<\/em><\/a><\/p><p>A menudo, en el imaginario colectivo la investigaci\u00f3n cient\u00edfico-tecnol\u00f3gica est\u00e1 instalada como una tarea altruista en la b\u00fasqueda desinteresada de la verdad y para contribuir al conocimiento universal. Adem\u00e1s, esa mirada la asocia a la neutralidad, en un marco de mejoramiento del bienestar general.<\/p><p>Sin embargo, la ciencia, y la tecnolog\u00eda en particular, est\u00e1n atravesadas por intereses concretos y poderosos en donde lo as\u00e9ptico de esas im\u00e1genes es s\u00f3lo una ilusi\u00f3n. La realidad ofrece pujas de poder que involucran, entre otras cosas, la apropiaci\u00f3n privada del conocimiento p\u00fablico, hecho que determina el poder subyacente de la ciencia y la tecnolog\u00eda.<\/p><p>Poder que se manifiesta en los liderazgos que se establecen habitualmente a trav\u00e9s de espacios acad\u00e9micos, empresas o corporaciones multinacionales o de Estados, a partir de los cuales se direccionan desde los temas de moda o la adecuaci\u00f3n de la jurisprudencia a sus intereses, hasta el destino de cr\u00e9ditos o la implementaci\u00f3n de procesos productivos, entre otras cosas.<\/p><p>Todo ello como consecuencia, en principio, del poder intr\u00ednseco de la tecnolog\u00eda que, asociado a la capacidad de <em>lobby<\/em> y de cooptaci\u00f3n de las corporaciones, cuando no a trav\u00e9s de acciones ilegales, se manifiesta o expresa en n\u00facleos de poder que, como todos sabemos, llegan hasta remover gobiernos sin mayores dificultades.<\/p><p>Sin embargo, poco de esto se discute en los claustros acad\u00e9micos en donde la ausencia de pensamiento cr\u00edtico es predominante, aspecto m\u00e1s notorio y acentuado a partir de mediados de la d\u00e9cada de los \u201970.<\/p><p>Veamos dos ejemplos que han sucedido en nuestro pa\u00eds tanto como para evitar abstracciones y poder visualizar estos procedimientos de sometimiento de la ciencia y la tecnolog\u00eda a la l\u00f3gica del poder.<\/p><p>Uno de ellos es el cultivo de soja, en donde desde mediados de la d\u00e9cada de los \u201990 no s\u00f3lo nos venden la semilla transg\u00e9nica sino el herbicida adecuado para poder sembrarla, m\u00e1s las m\u00e1quinas para hacer siembra directa y luego para recolectarla. Todo esto, adem\u00e1s, a trav\u00e9s del pago de \u201c<em>royalties<\/em>\u201d asegurado a trav\u00e9s del reconocimiento de patentes. Esos eficientes paquetes tecnol\u00f3gicos que habitualmente prescinden de las condiciones b\u00e1sicas de salubridad, de preservaci\u00f3n del medio ambiente o de la soberan\u00eda alimentaria de un pa\u00eds, entre otras cosas, m\u00e1s que proyectos econ\u00f3micos algunos autores los consideran poderosos instrumentos de dominaci\u00f3n, aspecto con el cual coincido plenamente.<\/p><p>Otro ejemplo aut\u00f3ctono es el que sucedi\u00f3 a principios de la d\u00e9cada de los \u201990, cuando el ex embajador de los Estados Unidos en la Argentina, Terence Todman, sugiri\u00f3 al entonces presidente Menem la desarticulaci\u00f3n total del plan C\u00f3ndor II, un proyecto de alta tecnolog\u00eda destinado a la construcci\u00f3n de misiles que, m\u00e1s all\u00e1 de su uso militar, ten\u00eda un perfil civil como futuro lanzador de sat\u00e9lites, en un proyecto en el cual ya se hab\u00edan invertido millones de d\u00f3lares. Para ser breve, la historia termin\u00f3 con la destrucci\u00f3n del C\u00f3ndor II y la exportaci\u00f3n de las partes del misil a Espa\u00f1a.<\/p><p>As\u00ed podemos ver c\u00f3mo a trav\u00e9s de paquetes tecnol\u00f3gicos o de presi\u00f3n pol\u00edtica de un Estado se introduce, por un lado, tecnolog\u00eda con pago de \u201c<em>royalties<\/em>\u201d, y por otro se priva de desarrollos tecnol\u00f3gicos propios por razones estrat\u00e9gicas de pa\u00edses centrales, o ante la posibilidad de una eventual competencia internacional en el futuro.<\/p><p>Veamos un tercer caso para comprender que a veces las cosas no son tan lineales y tienen aristas m\u00e1s complejas. El mismo est\u00e1 relacionado con la producci\u00f3n p\u00fablica de medicamentos, vacunas y productos m\u00e9dicos, tema que cuenta incluso con una ley que la promueve \u2013ley N\u00ba 26.688\u2013. Cuando esa ley todav\u00eda era un proyecto, a nivel parlamentario hubo cartas de dos c\u00e1maras empresarias de laboratorios de capitales nacionales \u2013CILFA y Cooperala\u2013 recomendando a los legisladores la inconveniencia de su sanci\u00f3n, aunque no asistieron a las audiencias p\u00fablicas en las c\u00e1maras de Diputados y Senadores para justificar esa posici\u00f3n. Por otra parte, en este tema han sucedido hechos contradictorios, con muchos grises en el camino. As\u00ed, hubo tres emprendimientos para la producci\u00f3n p\u00fablica de medicamentos apoyados por el gobierno. Uno fue un subsidio otorgado por la presidenta Cristina Fern\u00e1ndez de Kirchner al Instituto Biol\u00f3gico de La Plata que permiti\u00f3 adecuar las instalaciones y producir medicamentos a valores de 80% menores que el mejor precio de mercado. Los otros dos fueron subsidios otorgados por el Ministerio de Ciencia y Tecnolog\u00eda \u2013al Ministerio de Defensa y a la Facultad de Farmacia y Bioqu\u00edmica, UBA\u2013 para adecuar y construir laboratorios de producci\u00f3n, respectivamente. Sin embargo, parad\u00f3jicamente, desde el Ministerio de Salud nunca hubo decisiones que permitieran vislumbrar alg\u00fan apoyo a estos emprendimientos cuando, por otra parte, fue muy activo para impulsar proyectos que beneficiaron al sector privado. Uno de ellos fue la construcci\u00f3n de una planta para producir vacunas antigripales \u2013con el compromiso de compra por parte del Estado\u2013 por la multinacional Novartis, asociada a Biog\u00e9nesis-Bag\u00f3 y Elea, dos empresas del grupo Chemo\/Insud, una multinacional de origen argentino que tambi\u00e9n fue favorecida para producir un medicamento contra el mal de Chagas \u2013no sabemos a qu\u00e9 precio\u2013 y un anticuerpo contra el c\u00e1ncer en el marco de un consorcio p\u00fablico\/privado.<\/p><p>M\u00e1s all\u00e1 de lo que suceda en el futuro, este ejemplo nos permite observar que en el seno del mismo gobierno se han tomado decisiones claramente contradictorias, hecho probablemente no ajeno al tr\u00e1fico de influencias de las corporaciones aunque con vacilaciones inexplicables por parte del poder pol\u00edtico que, en otros rubros \u2013por ejemplo: ley de medios audiovisuales\u2013, avanza decididamente.<\/p><p>Si bien este accionar de las empresas o corporaciones no es novedoso, el mismo fue profundizado desde la instalaci\u00f3n del neoliberalismo globalizador a mediados de la d\u00e9cada de los \u201970. Influencia que, aunque en menor medida, a\u00fan conserva nichos de poder que se expresan en el seno del mismo gobierno. As\u00ed, el neoliberalismo gan\u00f3 la batalla ideol\u00f3gica e impuso la fantas\u00eda de la empresa privada \u00e1gil y eficiente por sobre la p\u00fablica, corrupta, decadente y mal administrada. Por otro lado, impuls\u00f3 la desregulaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica, la apertura de los mercados internacionales, favoreci\u00f3 la especulaci\u00f3n financiera e instal\u00f3 al mercado como ordenador social frente al Estado protector y dirigista, para usar t\u00e9rminos adecuados a esa ideolog\u00eda.<\/p><p>Las bondades de ese modelo han dejado lastres que no pueden pasar inadvertidos por nadie como los niveles de pobreza, indigencia, desindustrializaci\u00f3n, deuda externa, extranjerizaci\u00f3n de la econom\u00eda, privatizaci\u00f3n ostensible de la salud y la educaci\u00f3n y el deterioro brutal en todos los \u00f3rdenes de la vida cotidiana. En cuanto a la eficiencia de las empresas privatizadas de la que tanto se ufanaban \u2013y se ufanan\u2013, no hace falta m\u00e1s que mencionar lo que pas\u00f3 con Correos y Telecomunicaciones, Aerol\u00edneas Argentinas, Agua y Energ\u00eda e YPF, entre otras. En s\u00edntesis, el neoliberalismo a trav\u00e9s del negocio, el saqueo o el vaciamiento de empresas p\u00fablicas que, obviamente, cont\u00f3 con complicidades internas y de no pocos medios de comunicaci\u00f3n, condujo a una profundizaci\u00f3n de la dependencia econ\u00f3mica y pol\u00edtica con una resultante de severas consecuencias sociales. Hoy, esos mismos ide\u00f3logos locales, y otros que se les sumaron, ante cualquier adversidad c\u00ednicamente manifiestan que el Estado no controla como deber\u00eda, cuando ellos mismos fueron los art\u00edfices \u2013promotores y ejecutores\u2013 de su desarticulaci\u00f3n en funci\u00f3n de negocios, o negociados, propios.<\/p><p>Se podr\u00e1 pensar que estos mecanismos de poder y dominaci\u00f3n se expresan s\u00f3lo en el \u00e1mbito de la tecnolog\u00eda pero no en el de las ciencias que, esencialmente, se dedican a estudiar las causas de los fen\u00f3menos sin tener como objetivo la utilizaci\u00f3n del conocimiento que generan.<\/p><p>Sin embargo, aunque no tan evidente como en el caso de la tecnolog\u00eda, esto no es as\u00ed porque en la valoraci\u00f3n del trabajo cient\u00edfico en los pa\u00edses emergentes como el nuestro se siguen las pautas de los pa\u00edses centrales, con todo lo que esto significa. A modo de ejemplo esto puede verse claramente en la metodolog\u00eda para evaluar la calidad de los trabajos que se realizan, un aspecto que parece banal pero que tiene consecuencias profundas porque responde claramente a pautas direccionadas desde los pa\u00edses desarrollados que generan verdaderas aberraciones acad\u00e9micas.<\/p><p>As\u00ed, en nuestro pa\u00eds, y en otros, la magnitud de la distorsi\u00f3n es tal que la mera publicaci\u00f3n de <em>papers<\/em> ha sido instalada como un objetivo en s\u00ed mismo. Y m\u00e1s si la revista es de alto impacto. En consecuencia, la vieja frase <em>\u201cpublish or perish\u201d<\/em> \u2013publica o perece\u2013 est\u00e1 m\u00e1s vigente que nunca. Y esa es la forma en que son evaluados miles de investigadores\/becarios en las diferentes disciplinas. Como consecuencia de ello, y en particular los investigadores j\u00f3venes, se ven obligados a entrar en ese circuito infernal de la publicaci\u00f3n de <em>papers<\/em> al cual deben adaptarse porque de ello depende, en muchos casos, su propia sobrevivencia ante la carencia de otros espacios laborales. Esta modalidad de evaluaci\u00f3n para demostrar capacidades conduce inexorablemente a transformar un potencial esp\u00edritu cr\u00edtico en un buen tecn\u00f3crata, porque probablemente muchos direccionen sus trabajos por los caminos de los temas predominantes, la alta tecnolog\u00eda sugerida impl\u00edcitamente, la \u201cmodernidad\u201d prometida o el reconocimiento acad\u00e9mico \u2013distinciones incluidas\u2013, aunque absolutamente alejados de lo que pasa en su propio medio.<\/p><p>Adem\u00e1s, la diferente valoraci\u00f3n de un <em>paper<\/em> cuando se publica en una revista de un pa\u00eds del primer mundo o en una local o regional conduce al investigador a adecuar sus trabajos y su agenda a la metodolog\u00eda dominante, hecho que desnaturaliza por completo la relaci\u00f3n entre los cient\u00edficos\/tecn\u00f3logos con sus propias realidades. En otras palabras, mientras nosotros corremos con un Ford T y ellos con una Ferrari, nuestro objetivo es la ilusi\u00f3n de alcanzar a la Ferrari.<\/p><p>\u00bfIngenuidad o sometimiento? Cada cual podr\u00e1 hacer su propia valoraci\u00f3n pero, a mi juicio y en t\u00e9rminos generales, el sistema de <em>papers<\/em> tambi\u00e9n es parte de una estructura de dependencia, poder y dominaci\u00f3n. Menos visible, pero no por ello menos eficaz.<\/p><h5>Algunas propuestas<\/h5><p>El ex secretario general de las Naciones Unidas Kofi Annan dec\u00eda: <em>\u201cEn la actualidad, ninguna naci\u00f3n que desee formular pol\u00edticas bien fundamentadas y adoptar medidas eficaces en relaci\u00f3n con esas cuestiones puede darse el lujo de no crear una capacidad cient\u00edfica y tecnol\u00f3gica propia e independiente\u201d<\/em>.<\/p><p>Comparto esa opini\u00f3n porque en la medida en que las pol\u00edticas cient\u00edficas y tecnol\u00f3gicas en nuestro pa\u00eds no se adecuen y orienten a resolver las problem\u00e1ticas nacionales y regionales, sean estas estrat\u00e9gicas, econ\u00f3micas y sociales, no nos va a ir muy bien.<\/p><p>Actuar para resolver necesidades puede ser entendido por algunos como un pensamiento pragm\u00e1tico o utilitario, pero no es as\u00ed, todo lo contrario. Ajustar las decisiones a esos objetivos no implica priorizar a la tecnolog\u00eda en desmedro de la ciencia, porque a nadie se le escapar\u00e1 que esos espacios son complementarios e interdependientes.<\/p><p>Esto ya lo dec\u00eda Oscar Varsavsky hace m\u00e1s de cuarenta a\u00f1os:<\/p><p><em>\u201cPor mi parte creo que hay un m\u00e9todo de trabajo que pr\u00e1cticamente obliga a hacer ciencia aut\u00f3noma razonable. Es el <strong>estudio interdisciplinario de problemas grandes del pa\u00eds<\/strong>, incluyendo una adaptaci\u00f3n a \u00e9ste de la ense\u00f1anza superior&#8230;\u201d<\/em><\/p><p><em><strong>\u201cEstas cuestiones parecen ser superficialmente de ciencia aplicada pero, como siempre, en cuanto se quieren tratar en serio conducen a la investigaci\u00f3n te\u00f3rica original\u201d<\/strong>.<\/em><\/p><p>Claro, conciso y contundente. Ah\u00ed est\u00e1 la esencia de lo que deber\u00eda ser el eje fundamental de las pol\u00edticas en ciencia y tecnolog\u00eda a implementar en nuestro pa\u00eds, cuyo despliegue conducir\u00eda, adem\u00e1s de resolver necesidades propias, a generar tecnolog\u00edas adecuadas a nuestros problemas y a establecer un verdadero sistema cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico s\u00f3lido y sustentable con la articulaci\u00f3n necesaria en todas las ramas del conocimiento.<\/p><p>Pero \u00bfqu\u00e9 est\u00e1 pasando en nuestro pa\u00eds?<\/p><p>En los \u00faltimos a\u00f1os, a partir del 2003 y hasta 2011, el importante crecimiento econ\u00f3mico a valores promedio de alrededor del 8% anual del PBI tambi\u00e9n se ha visto reflejado en el impulso econ\u00f3mico m\u00e1s importante de las \u00faltimas d\u00e9cadas al sector cient\u00edfico-tecnol\u00f3gico. Sobre esa base de sustentaci\u00f3n econ\u00f3mica se establecieron los Planes Nacionales cuatrienales en donde los ejes fundamentales de las pol\u00edticas en ciencia y tecnolog\u00eda fueron implementados por la ex Secretar\u00eda de Ciencia y Tecnolog\u00eda primero y por el Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n Productiva despu\u00e9s (a partir de diciembre de 2007).<\/p><p>Los ejes principales de estas pol\u00edticas han sido dos:<br \/><strong>1)<\/strong> Desarrollo de campos disciplinares (nanotecnolog\u00eda, biotecnolog\u00eda, TICs), principalmente en empresas privadas.<br \/><strong>2)<\/strong> Promoci\u00f3n de la formaci\u00f3n de consorcios p\u00fablico\/privados, sobre la base de proyectos generados en el \u00e1mbito privado y subsidiados por el p\u00fablico.<\/p><p>En s\u00edntesis, una planificaci\u00f3n con criterios esencialmente economicistas y direccionados al sector privado. M\u00e1s all\u00e1 de que eso sea necesario, esa estrategia ha sido claramente insuficiente y es muy vulnerable al accionar del poder econ\u00f3mico, porque hay aspectos que pueden llegar a modificar el rumbo pretendido y que intentar\u00e9 explicar brevemente.<\/p><p>Pol\u00edticas sustentadas casi exclusivamente en el desarrollo de proyectos de base tecnol\u00f3gica en empresas privadas \u2013mayoritariamente pymes\u2013 implica desarrollos acotados a generar un producto, un servicio, o una parte de ellos. Esa decisi\u00f3n se basa en la idea de que fortalecer emprendimientos de ese tipo, adem\u00e1s de propender al desarrollo nacional, ser\u00eda la manera de incorporar recursos humanos calificados generados por el sector cient\u00edfico que podr\u00edan direccionarse a emprendimientos tecnol\u00f3gicos. Sin embargo, en ese aspecto el modelo ha fracasado porque las pymes no han incorporado muchos cient\u00edficos, ni lo har\u00e1n. A lo sumo incorporar\u00e1n operarios o t\u00e9cnicos porque los bienes o servicios generados por las pymes suelen ser soporte de proyectos de otras empresas de mayor envergadura y\/o complejidad.<\/p><p>Este fracaso en la absorci\u00f3n de recursos humanos calificados se puede ver n\u00edtidamente con lo que pas\u00f3 en el CONICET en el 2011, a\u00f1o en el que han quedado fuera del sistema y con posibilidades laborales inciertas m\u00e1s de 1.500 profesionales formados y doctorados en el pa\u00eds en diferentes \u00e1reas del conocimiento. Actualmente en el CONICET hay alrededor de 9.000 becarios, muchos de los cuales en los pr\u00f3ximos siete u ocho a\u00f1os, de no implementarse medidas adecuadas, formar\u00e1n parte de una legi\u00f3n de desocupados con una sola posibilidad, la emigraci\u00f3n, con todo lo que eso significa para el pa\u00eds en t\u00e9rminos econ\u00f3micos y sociales.<\/p><p>Por otra parte, la promoci\u00f3n de esos consorcios p\u00fablico\/privados no contempla la eventual venta de esas empresas promovidas y subsidiadas. Un aspecto no menor si tenemos en cuenta el poder real de las multinacionales y el nivel actual de extranjerizaci\u00f3n de la econom\u00eda argentina. Por eso, no sorprender\u00eda que una empresa subsidiada se vuelva competitiva y luego sea absorbida por corporaciones que operan en rubros m\u00faltiples. En ese caso las eventuales tecnolog\u00edas \u201cnacionales\u201d desarrolladas quedar\u00edan en manos de una multinacional, la empresa en manos extranjeras y el subsidio p\u00fablico pasar\u00eda a formar parte de la renta empresaria del emprendedor que vendi\u00f3 su empresa, en un esquema en donde el sector p\u00fablico pierde todo. Por ello, un formato de este tipo que pretende ser un sistema de promoci\u00f3n corre el peligro de constituirse en un mecanismo de transferencia de fondos p\u00fablicos a empresas privadas.<\/p><p>Y no ser\u00eda extra\u00f1o, porque en el escenario de mayor crecimiento econ\u00f3mico de nuestra historia (2003-2011), gran parte de la burgues\u00eda local vendi\u00f3 sus empresas \u2013P\u00e9rez Companc, Loma Negra, Grafa, Acindar, Gatic, Quilmes, etc.\u2013 refugi\u00e1ndose en la producci\u00f3n agropecuaria antes que arriesgar y hacer frente a los competidores.<\/p><p>De ah\u00ed que ante una burgues\u00eda de poco vuelo el Estado deber\u00eda reemplazarla, porque hay conocimiento suficiente en muchas \u00e1reas, aunque poco aprovechado. Pero llama poderosamente la atenci\u00f3n que desde el \u00e1rea de ciencia y tecnolog\u00eda, salvo muy pocas excepciones, no haya proyectos p\u00fablicos de envergadura destinados a resolver necesidades nacionales y\/o regionales estrat\u00e9gicas, sociales o econ\u00f3micas, hecho que permitir\u00eda que ese sector privado hist\u00f3ricamente con ausencia de proyectos industriales aut\u00f3nomos, a veces como furg\u00f3n de cola de las multinacionales, esencialmente rentista y ducho en la fuga de capitales, pudiera \u201ccolgarse\u201d.<\/p><p>Por todas estas razones el impresionante poder que hoy exhibe la ciencia y la tecnolog\u00eda deber\u00eda ser una materia de discusi\u00f3n permanente en el seno no s\u00f3lo de la comunidad cient\u00edfica o de un partido pol\u00edtico, sino de toda la sociedad.<\/p><p>Porque hoy gran parte del poder real reside en el dominio de la ciencia y de la tecnolog\u00eda. Y la dependencia tecnol\u00f3gica es la causa directa de muchas otras como la econ\u00f3mica, la pol\u00edtica y la cultural que, en conjunto y de no tomar medidas, pueden sepultar las mejores buenas intenciones de cualquier gobierno de turno.<\/p><p>Por eso, el estudio y conocimiento de este tipo de tem\u00e1ticas deber\u00eda formalizarse en todas las carreras de grado en las universidades nacionales, tanto para concientizar a los m\u00e1s j\u00f3venes acerca de la importancia estrat\u00e9gica del conocimiento como para alertarlos acerca de las influencias de muchos grupos \u201cnacionales\u201d que cantan muy bien el Himno y se ponen escarapela las fechas patrias pero que, en la hora de la verdad, lo \u00fanico que direcciona su accionar son sus propios intereses.<\/p><p>Porque, m\u00e1s all\u00e1 de apoyar al sector privado, la \u00fanica manera de empezar a salir de todo esto es generando tecnolog\u00edas p\u00fablicas propias en las distintas ramas del conocimiento. Y esto se puede llevar a cabo promoviendo, financiando y articulando adecuadamente a todos los organismos cient\u00edficos-tecnol\u00f3gicos y a las universidades en funci\u00f3n de generar proyectos de investigaci\u00f3n cient\u00edfica o tecnol\u00f3gica tendientes a atender y resolver las problem\u00e1ticas nacionales o regionales.<\/p><p>De otra forma, con pol\u00edticas p\u00fablicas endebles o vacilantes, los buenos organismos y universidades que tenemos podr\u00e1n ser cooptados \u2013si ya no lo est\u00e1n\u2013 por empresas de cualquier porte, naturaleza o nacionalidad, y se convertir\u00e1n en modernos y competentes prestadores de servicios calificados, pero nunca llegar\u00e1n a ser un instrumento adecuado y digno para intentar alcanzar alguna cuota necesaria de soberan\u00eda como pa\u00eds.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-898d80b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"898d80b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c742426\" data-id=\"c742426\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-56dd8f4 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"56dd8f4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a90254d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a90254d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-d3f4e5c\" data-id=\"d3f4e5c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-016ebec elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"016ebec\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Mart\u00edn A. Isturiz:<\/strong><br \/>Investigador Superior del CONICET, Academia Nacional de Medicina.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Mart\u00edn A. Isturiz | La ciencia y la tecnolog\u00eda est\u00e1n atravesadas por intereses concretos y poderosos. La dependencia tecnol\u00f3gica produce dependencia econ\u00f3mica, pol\u00edtica y cultural. Para evitar esto es necesario que el Estado juegue fuerte, desarrollando proyectos p\u00fablicos de envergadura destinados a resolver necesidades estrat\u00e9gicas, sociales y econ\u00f3micas.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17594,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2588],"tags":[2589,29,2612,66,2613,636],"class_list":["post-17593","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-24","tag-ciencia-y-poder","tag-ciencia-y-tecnologia","tag-dependencia","tag-estado","tag-martin-a-isturiz","tag-soberania"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17593","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17593"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17593\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28868,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17593\/revisions\/28868"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17594"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17593"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17593"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17593"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}