{"id":17606,"date":"2013-05-01T01:11:00","date_gmt":"2013-05-01T04:11:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=17606"},"modified":"2024-03-18T10:17:34","modified_gmt":"2024-03-18T13:17:34","slug":"tecnologia-y-trabajo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/tecnologia-y-trabajo\/","title":{"rendered":"Tecnolog\u00eda y Trabajo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"17606\" class=\"elementor elementor-17606\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b5d9c6a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b5d9c6a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3798a2c\" data-id=\"3798a2c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-72df1bb elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"72df1bb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Ni la ciencia ni la tecnolog\u00eda son \u00e9ticamente neutras, su relaci\u00f3n con el Poder es cada vez m\u00e1s evidente, desde las fuentes de financiamiento para investigaci\u00f3n, hasta el uso dado al producto de la misma. Es hora de invertir en una ciencia aut\u00f3noma que se concentre en resolver las necesidades de la poblaci\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-841879b elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"841879b\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4fb6853\" data-id=\"4fb6853\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2c2f9fc elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2c2f9fc\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Tom\u00e1s Buch |<\/em><\/a><\/p><p>Ciencia es saber, y es una frase hecha la de que el \u201csaber da poder\u201d. Por lo tanto, la Ciencia da Poder.<\/p><p>Tanto \u201cpoder\u201d como \u201csaber\u201d son a la vez sustantivos y verbos, detalle que no deja de tener su importancia sem\u00e1ntica si tratamos de relacionarlos. El ansia de poder (sustantivo) es una enfermedad de ciertos habitantes del mundo entero, y una enfermedad adictiva en la mayor\u00eda de los pol\u00edticos.<\/p><p>El poder (verbo) es una condici\u00f3n imprescindible para la vida, tanto individual como social. El saber (sustantivo) es cierta relaci\u00f3n con los hechos, comprensi\u00f3n, encuadre en una cosmovisi\u00f3n m\u00e1s amplia, una relaci\u00f3n que se asemeja a una posesi\u00f3n en un nivel mental. De modo que entre poder y saber (sustantivos) hay una relaci\u00f3n sem\u00e1ntica y semi\u00f3tica, casi un juego de palabras.<\/p><p>Saber y Poder forman una dupla ambigua, porque el poder lo es, y el saber tiene muchos or\u00edgenes. Se puede tener poder sobre otros y se necesita poder para manejar su situaci\u00f3n material o espiritual, para mejorarla o para empeorarla. Para ayudar al Otro tambi\u00e9n hace falta <strong>poder<\/strong> hacerlo. Es esta ambig\u00fcedad o polisemia de la palabra la que, muchas veces, nos conduce a la confusi\u00f3n.<\/p><p>Poder (sustantivo) es la capacidad de obligar a otro a doblegarse a nuestra voluntad. Esta definici\u00f3n es brutal, pero no especifica si esa voluntad es \u00e9ticamente buena o mala. De todos modos, qu\u00e9 es lo \u00e9ticamente bueno o malo es, a su vez, un problema social e hist\u00f3rico. Aberraciones de otrora est\u00e1n fuera de uso, pero hemos descubierto nuevas aberraciones, algunas con ayuda de la ciencia.<\/p><p>Junto con la Ciencia \u2013el saber\u2013 viene la Tecnolog\u00eda \u2013el saber hacer\u2013. Tambi\u00e9n aqu\u00ed se pone de manifiesto la ambig\u00fcedad, ya que algunas de las tecnolog\u00edas son ejercidas <strong>sobre<\/strong> el Otro y otras lo son <strong>para<\/strong> el Otro. Este hecho se confunde cuando se debate sobre \u201cla\u201d tecnolog\u00eda \u2013una entidad abstracta inexistente\u2013. De tal modo, aparece frecuentemente que los aspectos positivos de la artificialidad \u2013el ejemplo m\u00e1s evidente es la medicina\u2013 se dan por sobreentendidos cuando se lucha contra sus aspectos negativos, en especial las armas modernas de todo tipo y el derrotero peligroso que est\u00e1 tomando la historia humana. Este derrotero, a su vez, proviene del aparente dominio sobre las fuerzas naturales, que s\u00f3lo es aparente y, ve\u00e1moslo o no, amenaza nuestra supervivencia como especie, as\u00ed como ya ha desencadenado una extinci\u00f3n masiva de otras especies.<\/p><p>La violencia es tambi\u00e9n una atribuci\u00f3n del poder. Existe una cultura de la violencia que, desgraciadamente, se est\u00e1 difundiendo por el mundo, alentada por una situaci\u00f3n hist\u00f3rica en la cual las tecnolog\u00edas desempe\u00f1an un papel no menor.<\/p><p>En enorme medida la ciencia es \u00e9ticamente ambigua, ya que en ella se basan las armas m\u00e1s sofisticadas as\u00ed como los impresionantes avances de la medicina. Tambi\u00e9n la superpoblaci\u00f3n del planeta, que es uno de los mayores peligros que nos acechan.<\/p><p>La relaci\u00f3n entre Ciencia y Tecnolog\u00eda est\u00e1 sujeta a pol\u00e9micas de corte m\u00e1s bien epistemol\u00f3gico. Aquella entre la Ciencia y el Poder est\u00e1 a\u00fan m\u00e1s oculta: se supone que la ciencia estudia la estructura y la naturaleza de los objetos de la naturaleza, \u00fanicamente en relaci\u00f3n a su inter\u00e9s intr\u00ednseco, en pos del ansia de conocer, cada vez m\u00e1s en detalle, la estructura y el funcionamiento del mundo en que vivimos.<\/p><p>En cambio, la relaci\u00f3n entre algunas tecnolog\u00edas y el Poder es evidente, sea este econ\u00f3mico, pol\u00edtico o militar. Esto fue as\u00ed desde siempre, ya que una espada o una honda o aun un palo esgrimido o una piedra arrojada con un prop\u00f3sito consciente es un objeto tecnol\u00f3gico. Pero nunca como ahora, en que muchos objetos tecnol\u00f3gicos son tan complejos que su funcionamiento depende esencialmente de un conocimiento profundo de las fuerzas que lo hacen funcionar, lo cual implica, necesariamente, a la Ciencia en el problema del Poder. Esto se aplica a todas las ciencias: la f\u00edsica da lugar a las armas nucleares, y la sociolog\u00eda, a la manipulaci\u00f3n medi\u00e1tica. Adem\u00e1s, est\u00e1n desapareciendo los l\u00edmites entre las ciencias \u201cb\u00e1sicas\u201d (inaplicables, por lo menos en principio) y sus aplicaciones tecnol\u00f3gicas. Hay fuerzas armadas que financian trabajos de ciencia aparentemente b\u00e1sica y publicable, pero la misma fuente de financiamiento muestra su falta de neutralidad.<\/p><p>Hay muchos epistem\u00f3logos que opinan que la ciencia es \u00e9ticamente neutra, y que son s\u00f3lo sus aplicaciones las que caen bajo la consideraci\u00f3n de la \u00e9tica o de la moral. Invocan para ello el \u201clibre albedr\u00edo\u201d \u2013esencial libertad de actuar en un sentido o en otro, o de no actuar\u2013. Sin embargo, el \u201clibre albedr\u00edo\u201d nunca es realmente libre. El humano, como ser social, est\u00e1 condicionado desde la cuna a considerar ciertas conductas como buenas o malas, y la existencia o no de una moral universal es un debate no resuelto, viejo como la filosof\u00eda misma. El problema acerca del libre albedr\u00edo se asocia con la estructura social y la cultura. No es el menor de los problemas cuando se trata de imponer h\u00e1bitos de una cultura a otra \u2013o de encontrarnos con costumbres que nos resultan inaceptables\u2013.<\/p><p>La misma neutralidad \u00e9tica se plantea acerca de la tecnolog\u00eda, pero es evidente que ni la ciencia ni \u2013m\u00e1s obviamente\u2013 la tecnolog\u00eda son \u00e9ticamente neutras. Un arma no es jam\u00e1s \u00e9ticamente neutral, aunque s\u00f3lo se la use para defenderse. En lo referente a las diversas tecnolog\u00edas ello es evidente. Hay tecnolog\u00edas ben\u00e9ficas \u2013la anestesia es un ejemplo\u2013 y las hay mal\u00e9ficas \u2013las armas que se usan en la actualidad son cada vez m\u00e1s complejas, y est\u00e1n empezando a excluir a\u00fan al hombre de su funcionamiento efectivo\u2013. Y hay tecnolog\u00edas de uso p\u00fadicamente llamado \u201cdual\u201d, que tal vez sean la mayor\u00eda.<\/p><p>En otros tiempos \u2013hasta mediados del siglo pasado\u2013 la ciencia era sobre todo conocimiento de la naturaleza y del hombre, de sus mecanismos m\u00e1s sutiles \u2013y del funcionamiento de artefactos que se conoc\u00edan anteriormente y se utilizaban con mucho conocimiento emp\u00edrico\u2013. Hist\u00f3ricamente, las tecnolog\u00edas fueron anteriores a la ciencia que les daba fundamento, hasta que, en el contexto del capitalismo moderno, surgi\u00f3 la ciencia aplicada y luego lo que se suele denominar \u201cla gran Ciencia\u201d \u2013una especie de industrializaci\u00f3n de la investigaci\u00f3n cient\u00edfica que comienza con fuerza durante la Segunda Guerra Mundial\u2013 que, obviamente, no era \u00e9ticamente neutra. Con el Proyecto Manhattan, precedido por la \u201cf\u00e1brica de inventos\u201d de Edison, nace la aplicaci\u00f3n cada vez m\u00e1s acelerada de la ciencia a los proyectos industriales y militares, que se reduce a unos pocos a\u00f1os o gu\u00eda a las investigaciones cient\u00edficas mismas \u2013como ocurre con la bio y la nanotecnolog\u00eda\u2013.<\/p><p>Los nuevos desarrollos tecnol\u00f3gicos hubieran sido imposibles sin la comprensi\u00f3n cient\u00edfica de sus fundamentos, y la ciencia comienza a ocupar un nuevo papel en la cultura: de conocimiento puro, pasa a desempe\u00f1ar un papel cada vez m\u00e1s central en el desarrollo tecnol\u00f3gico \u2013y tecnolog\u00eda es poder, y ah\u00ed no hay neutralidad \u00e9tica que se pueda invocar, porque la tecnolog\u00eda es esencialmente finalista, y todo objeto tecnol\u00f3gico se crea con un objetivo a la vista\u2013. As\u00ed, la ciencia comienza a relacionarse cada vez m\u00e1s con el poder en la medida en que resulta aplicable con cada vez m\u00e1s inmediatez a los fines militares o industriales. As\u00ed es como va alej\u00e1ndose del saber \u201cpuro\u201d.<\/p><p>Actualmente desempe\u00f1a un rol fundamental en la superioridad tecnol\u00f3gica de los pa\u00edses m\u00e1s adelantados, y ese hecho le da poder y a la vez desnaturaliza su esencia. Desde sus comienzos la ciencia \u201cpura\u201d fue de conocimiento p\u00fablico, s\u00f3lo cuestionado por las iglesias si contradec\u00eda su \u201cVerdad\u201d relevada, pero la \u201cprivatizaci\u00f3n del conocimiento\u201d es un dato de nuestro tiempo y puede ser el fin de la ciencia que conocemos.<\/p><p>No hay, pues, tecnolog\u00eda \u00e9ticamente neutral. A veces se afirma que s\u00ed, y que todo el dilema \u00e9tico reside en el uso posterior que se d\u00e9 a cada objeto tecnol\u00f3gico: si la rama recogida del suelo sirve para bajar una fruta del \u00e1rbol o para hundirle el cr\u00e1neo a un colega.<\/p><p>El tema de la neutralidad \u00e9tica de la ciencia es bastante m\u00e1s complicado. El argumento de la presunta neutralidad \u00e9tica de la tecnolog\u00eda es f\u00e1cilmente refutable, porque toda tecnolog\u00eda tiene una finalidad precisa \u2013aunque algunos productos qu\u00edmicos son ambivalentes y pueden servir para proteger una cosecha o para asesinar a sus cultivadores\u2013. Pero el caso de la ciencia es m\u00e1s complejo porque un conocimiento cient\u00edfico es a priori \u2013aunque en apariencia\u2013 \u00e9ticamente neutral, y todo depende del uso que se le d\u00e9. Pero muchas veces hay razones para sospechar \u2013en los tiempos actuales las sospechas son bastante obvias, en funci\u00f3n de los or\u00edgenes de los cada vez m\u00e1s importantes fondos necesarios para \u201chacer ciencia\u201d, ya que se alimenta de una poderosa y costosa tecnolog\u00eda instrumental\u2013.<\/p><p>Una de las ambig\u00fcedades acerca de la neutralidad \u00e9tica de la ciencia actual proviene de sus fuentes de financiamiento. Las grandes empresas monop\u00f3licas y las fuerzas armadas de los grandes pa\u00edses suelen financiar a grupos universitarios, sin limitaciones aparentes acerca de la publicaci\u00f3n de sus resultados. Pero ese financiamiento siempre despierta sospechas. Hay numerosos descubrimientos aparentemente b\u00e1sicos en ciencias \u2013en todas las ciencias, tanto las \u201cduras\u201d como las sociales\u2013 que resultan tener aplicaciones vinculadas al Poder.<\/p><p>Hay denuncias sobre casos en los que grandes universidades de excelencia dependen en gran medida de este tipo interesado de financiamiento, lo aceptan y quedan condicionadas en su independencia: el caso es frecuente en los Estados Unidos, donde las universidades dependen en gran medida del financiamiento privado. Esta es la sujeci\u00f3n de la Ciencia al Poder.<\/p><p>Seguramente, la mayor parte de las investigaciones de este tipo se desconocen, y aquellas de cuya existencia se tiene conocimiento, est\u00e1n en camino de hacer desaparecer la ciencia como actividad human\u00edstica para transformarla en una herramienta del poder: del poder pol\u00edtico y militar y del poder econ\u00f3mico de las grandes empresas. All\u00ed quedar\u00e1 claro que ya no hay ciencia \u00e9ticamente neutral, salvo tal vez los temas m\u00e1s esot\u00e9ricos de la cosmolog\u00eda.<\/p><p>He aqu\u00ed la relaci\u00f3n actual entre poder y ciencia. Hay m\u00e1s: la ciencia se ha transformado de una actividad puramente intelectual en una fuente de trabajo y de ganancias. Los pa\u00edses se enorgullecen de sus hombres de ciencia, aunque muchos de los mejores hacen sus trabajos en otros ambientes, m\u00e1s preparados para aprovechar econ\u00f3micamente sus resultados. En otros casos, se quedan en sus menos favorecidas patrias pero trabajan subvencionados por entidades extranjeras. De este modo, los pa\u00edses desarrollados obtienen conocimientos cient\u00edficos a bajo precio, porque, en general, se trata de resultados que requieren un nivel de desarrollo que no hemos alcanzado para que sea posible \u2013o deseable\u2013 su aprovechamiento local.<\/p><p>Es falso que las potencias desarrolladas tengan inter\u00e9s en ayudar al avance de los m\u00e1s pobres, y esto tambi\u00e9n tiene que ver con la ciencia. Un obst\u00e1culo al avance econ\u00f3mico de los pa\u00edses medianos est\u00e1 en el sistema de patentes que permite patentar mol\u00e9culas \u2013por ejemplo, sustancias naturales de las selvas latinoamericanas, que presenten una posibilidad de aprovechamiento oneroso para los usuarios\u2013. El tema del patentamiento y el de la esterilidad de las semillas transg\u00e9nicas son un ejemplo nefasto del uso del poder y el saber juntos, en detrimento de los productores que caen en una verdadera servidumbre de las empresas multinacionales del agro, cuyos logros tecnol\u00f3gicos son indiscutibles pero cuya pol\u00edtica comercial es funesta y siniestra. Esto es la ciencia al servicio del poder, y el poder al servicio de ganancias cremat\u00edsticas astron\u00f3micas.<\/p><p>Los ejemplos no faltan, aunque sean menos malignos. El reciente descubrimiento experimental de la existencia del ansiado y misterioso Bos\u00f3n de Higgs es un logro de la ciencia \u201cpura\u201d pero se basa en la inversi\u00f3n de decenas de miles de millones de d\u00f3lares en el formidable objeto tecnol\u00f3gico que es el LHC, da trabajo a miles de t\u00e9cnicos y profesionales y seguramente origin\u00f3 docenas o centenares de innovaciones tecnol\u00f3gicas. La contraparte es el reactor experimental de fusi\u00f3n ITER, cuyo presupuesto es de 15.000 millones de d\u00f3lares. Contraparte porque, en este caso, los problemas encarados son tecnol\u00f3gicos y no cient\u00edficos, y no hay argumentaci\u00f3n te\u00f3rica sino la b\u00fasqueda de una nueva fuente de energ\u00eda.<\/p><p>\u00bfQu\u00e9 pasa con la ciencia y el poder en un pa\u00eds mediano y medianamente desarrollado como el nuestro? Durante d\u00e9cadas la Argentina \u2013o los argentinos\u2013 ha dado al mundo importantes conocimientos y desarrollos en las ciencias y tecnolog\u00edas m\u00e9dicas. Desde Bernardo Houssay hasta C\u00e9sar Milstein y desde Luis Agote hasta Ren\u00e9 Favaloro trabajaron en el pa\u00eds o fuera de \u00e9l, pero con una preparaci\u00f3n acad\u00e9mica previa de suficiente calidad como para competir en los mejores puestos. En los a\u00f1os \u201950 se crearon \u2013mediante decisiones del poder pol\u00edtico\u2013 varias instituciones de investigaci\u00f3n cient\u00edfica y de desarrollo tecnol\u00f3gico, como la CNEA, el CONICET, el INTI, el INTA y la F\u00e1brica Militar de Aviones, que fueron m\u00e1s desarrollados posteriormente. Se obtuvieron resultados cient\u00edficos importantes pero de impacto econ\u00f3mico poco significativo. Era evidente que no pod\u00edamos competir con la industria del Norte, aunque aviones argentinos realizan misiones de vigilancia en nuestras fronteras.<\/p><p>La industria privada argentina nunca quiso invertir en investigaci\u00f3n y desarrollo (I+D) de productos tecnol\u00f3gicos \u201cvendibles\u201d, y el Estado reci\u00e9n ahora est\u00e1 despertando de un letargo de d\u00e9cadas en que hablaba dormido de la importancia de la ciencia y las tecnolog\u00edas asociadas mientras ve\u00eda pasar una oportunidad tras otra sin usar su poder para impulsar el saber ni el saber hacer.<\/p><p>\u00bfCu\u00e1les son nuestras perspectivas actuales? Tenemos un Ministerio de Ciencia, Tecnolog\u00eda e Innovaci\u00f3n Productiva, se ha aumentado mucho el presupuesto para ciencia y desarrollo tecnol\u00f3gico, se ha repatriado a centenares de cient\u00edficos que hab\u00edan huido ante la falta de inter\u00e9s del gobierno y la incomprensi\u00f3n total de la sociedad. Ahora se promociona la ciencia y la tecnolog\u00eda ante la opini\u00f3n p\u00fablica con eventos como Tecn\u00f3polis\u2026 Por primera vez, estamos produciendo en el pa\u00eds sistemas complejos exportables, como sat\u00e9lites y radares, por decisi\u00f3n del gobierno nacional. Con ello, el gobierno no solamente demuestra una gran confianza en el sistema C&amp;T nacional, sino que ha reconocido que no basta con nuestra base agropecuaria exportadora ni con otras actividades extractivas para hacer un pa\u00eds digno de vivir en \u00e9l, que ya tiene m\u00e1s de 40 millones de habitantes. Adem\u00e1s, nuestras actividades tradicionales est\u00e1n cada vez m\u00e1s mecanizadas de modo que expulsan gente en lugar de ofrecerles la manera de vivir dignamente; ni siquiera alcanza con una nueva versi\u00f3n de la industrializaci\u00f3n por sustituci\u00f3n de importaciones, sino que es imprescindible exportar productos m\u00e1s complejos y de mayor valor agregado si no queremos lanzar a nuestros trabajadores al vac\u00edo de una crisis mundial de final incierto y desconocido. Lo hacemos con maquinaria agr\u00edcola avanzada y con algunos productos de la biotecnolog\u00eda, con equipamiento nuclear y tal vez pronto con radares. La intenci\u00f3n de volver a constituir un equipo de I+D en la recuperada YPF (equipo que fue deliberadamente desmantelado antes de la privatizaci\u00f3n de la empresa durante el menemismo) es digna de aplauso y de apoyo. A pesar de que no abundan las ideas totalmente originales en ning\u00fan campo aplicado, as\u00ed como las hay en ciencias. Pero no debemos expulsarlos sino usar el poder para estimular el saber, y no s\u00f3lo en las \u00e1reas menos rentables o totalmente te\u00f3ricas. Hay campos de acci\u00f3n para una industria de alto valor agregado, aunque no haya una pol\u00edtica expresa que vaya m\u00e1s all\u00e1 de la sustituci\u00f3n de importaciones, estas restringidas artificialmente en detrimento de algunos sectores.<\/p><p>En el campo nuclear, el reactor CAREM ha sido dise\u00f1ado en la Argentina y patentado internacionalmente en 1985, en una \u00e9poca en que era un proyecto de avanzada mundial. Ha sido necesario que pasen 25 a\u00f1os para que el Estado se decida a construir un prototipo, y ahora ya no es la novedad, la patente expir\u00f3 y varios compiten en un campo que hubiese podido ser nuestro desde el comienzo. Parece que tuvi\u00e9ramos un talento especial para dejar pasar una oportunidad tras otra.<\/p><p>Algo similar pasa con el aprovechamiento de las energ\u00edas no convencionales, como la e\u00f3lica, campo en el que tambi\u00e9n tenemos desarrollos originales que podr\u00edan estar compitiendo en el mundo, pero que no han sido capaces de estimular siquiera el uso de la fabulosa energ\u00eda e\u00f3lica de nuestra costa patag\u00f3nica, que tiene los mejores vientos del mundo para su aprovechamiento, sin que muchas torres molesten a nadie. Las pocas que hay no hacen un aporte significativo. Algo semejante sucede con la energ\u00eda fotovoltaica, que se usa aisladamente aqu\u00ed y all\u00e1, que en el mundo crece a raz\u00f3n de 30% anual acumulativo, y cuya tecnolog\u00eda sabemos aplicar a nuestros sat\u00e9lites, pero que no se fomenta en escala significativa para el hambre de energ\u00eda del pa\u00eds. Este es un caso en el que el saber no pudo movilizar el poder \u2013o donde los petroleros fueron m\u00e1s fuertes\u2013. Si los petroleros, en cambio, trabajan para el pa\u00eds y no para consorcios extranjeros que invierten en cualquier parte menos aqu\u00ed, se podr\u00e1n encontrar \u2013es un ejemplo\u2013 m\u00e9todos m\u00e1s limpios de extraer gas de esquistos.<\/p><p>Dentro de este esquema, podr\u00edamos hacer m\u00e1s a\u00fan. Porque en un sistema capitalista, el Estado puede aprovechar nacionalmente su importante poder de compra, y puede ser el financista y el est\u00edmulo a la inversi\u00f3n privada, cosa que a\u00fan no ha tenido el \u00e9xito deseado o no ha sido hecho con los m\u00e9todos adecuados. En este sentido se debe mencionar el papel desempe\u00f1ado por la CNEA en los a\u00f1os \u201960, cuando la instituci\u00f3n desarrollaba tecnolog\u00edas que luego eran entregadas para su explotaci\u00f3n a la industria privada, tan reacia, ella, a invertir en buscar nuevos horizontes.<\/p><p>Estamos en un mundo cada vez menos solidario y m\u00e1s despiadado, y quisi\u00e9ramos estar entre los sobrevivientes, ya que no habr\u00e1 vencedores en la lucha eco-eco que est\u00e1 sobre nosotros \u2013eco = econom\u00eda y eco = ecolog\u00eda\u2013. En esas circunstancias se hace imprescindible romper con las ligaduras que a\u00fan nos atan a los pa\u00edses m\u00e1s desarrollados (que no necesariamente ser\u00e1n los mejores sobrevivientes) y reemplazarlas con poder que emana del saber \u2013coaligado con el de los pa\u00edses hermanos\u2013. Porque tambi\u00e9n se dar\u00e1 vuelta el dicho que encabeza esta nota: no s\u00f3lo el saber da poder, sino que, para adquirir saber, se necesita poder, contradiciendo lo que dijimos al principio. Y se necesitar\u00e1 cada vez m\u00e1s.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-e8abb92 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"e8abb92\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e817d0e\" data-id=\"e817d0e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-474b365 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"474b365\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-bd50b0f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"bd50b0f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-d991905\" data-id=\"d991905\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-98da2d6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"98da2d6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Tom\u00e1s Buch:<\/strong><br \/>Dr. en Qu\u00edmica F\u00edsica y Tecn\u00f3logo. Prof. Tit. de la UNRN, y ex profesor de la UBA, U. de Chile, Inst. Balseiro, U. de Paris VI, UN Comahue. Asesor de INVAP SE.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Tom\u00e1s Buch | Ni la ciencia ni la tecnolog\u00eda son \u00e9ticamente neutras, su relaci\u00f3n con el Poder es cada vez m\u00e1s evidente, desde las fuentes de financiamiento para investigaci\u00f3n, hasta el uso dado al producto de la misma. Es hora de invertir en una ciencia aut\u00f3noma que se concentre en resolver las necesidades de la poblaci\u00f3n.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":17607,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[2588],"tags":[2589,111,1492,2601,105,2615,50],"class_list":["post-17606","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-24","tag-ciencia-y-poder","tag-financiamiento","tag-investigacion","tag-neutralidad","tag-tecnologia","tag-tomas-buch","tag-trabajo"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17606","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=17606"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17606\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":28874,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/17606\/revisions\/28874"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/17607"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=17606"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=17606"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=17606"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}