{"id":2596,"date":"2020-12-01T01:13:39","date_gmt":"2020-12-01T04:13:39","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=2596"},"modified":"2023-11-07T16:56:54","modified_gmt":"2023-11-07T19:56:54","slug":"la-pandemia-que-nos-cambio-la-vidaimpacto-de-la-emergencia-sanitaria-de-covid-19-en-los-hogares-y-las-relaciones-de-genero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/la-pandemia-que-nos-cambio-la-vidaimpacto-de-la-emergencia-sanitaria-de-covid-19-en-los-hogares-y-las-relaciones-de-genero\/","title":{"rendered":"La pandemia que\u2026 \u00bfnos cambi\u00f3 la vida?<br>Impacto de la emergencia sanitaria de Covid-19 en los hogares y las relaciones de g\u00e9nero"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"2596\" class=\"elementor elementor-2596\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4c22649 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4c22649\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-43c5fb0\" data-id=\"43c5fb0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8c1fb10 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8c1fb10\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>La autora destaca en el art\u00edculo c\u00f3mo la situaci\u00f3n extraordinaria de la pandemia evidenci\u00f3 la persistencia de relaciones de g\u00e9nero asim\u00e9tricas, de condiciones de opresi\u00f3n y de violencias que existen y contin\u00faan ejerci\u00e9ndose sobre los cuerpos de las mujeres y las diversidades.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-662312e elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"662312e\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3507dca\" data-id=\"3507dca\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-527d340 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"527d340\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Corina Rodr\u00edguez Enr\u00edquez |<\/em><\/a><\/p><p>El mundo enfrent\u00f3 el a\u00f1o 2020 una crisis de dimensiones globales. Fue iniciada por la propagaci\u00f3n a escala planetaria del virus Covid-19, que lleg\u00f3 a la categor\u00eda de pandemia. Las medidas sanitarias necesarias para enfrentarla, as\u00ed como las consecuencias econ\u00f3micas de las mismas, implicaron modificaciones repentinas, severas y duraderas en los h\u00e1bitos de vida, y como consecuencia en las relaciones sociales que involucran.<\/p><p>En el caso espec\u00edfico de la Argentina, una de las primeras medidas fue la suspensi\u00f3n de actividades masivas (como espect\u00e1culos deportivos y culturales), acompa\u00f1ada de la suspensi\u00f3n de las clases presenciales en los establecimientos educativos. A esto sigui\u00f3 la restricci\u00f3n en el uso del transporte p\u00fablico y, simult\u00e1neamente, la implementaci\u00f3n del aislamiento social preventivo obligatorio (ASPO), que se pensaba iba a durar un tiempo acotado y con variaciones (territoriales y de caracter\u00edsticas), termin\u00f3 extendi\u00e9ndose aproximadamente 8 meses.<\/p><p>El ASPO tuvo consecuencias inmediatas en la actividad econ\u00f3mica, con la paralizaci\u00f3n total o parcial de muchos sectores, lo que a su vez repercuti\u00f3 en las estrategias de vida de los hogares. Este impacto fue mayor para las personas ocupadas en empleos no esenciales, no registrados, informales, por cuenta propia. Muchos hogares vieron repentinamente mermados sus ingresos monetarios e imposibilitados de realizar las actividades cotidianas que le garantizaban la supervivencia.<\/p><p>Claro que todo lo anterior no ocurri\u00f3 en el vac\u00edo. Al respecto me gustar\u00eda realizar dos se\u00f1alamientos. El primero, que la crisis sanitaria y econ\u00f3mica se mont\u00f3 sobre una situaci\u00f3n preexistente de fragilidad, con una econom\u00eda en retracci\u00f3n, con inestabilidad macroecon\u00f3mica y deterioro en los indicadores sociales (empleo, pobreza, poder adquisitivo de los ingresos fijos, etc.). El segundo, que la crisis ocurri\u00f3 sobre un entramado de relaciones sociales caracterizado por desigualdades persistentes, socioecon\u00f3micas y de g\u00e9nero.<\/p><h5>\u201cQuedate en casa\u201d, que en casa te cuidan<\/h5><p>El lema \u201cquedate en casa\u201d fue la insignia de los primeros tiempos del ASPO, cuando lo que se necesitaba era minimizar al m\u00e1ximo posible la circulaci\u00f3n de las personas, y con ello del virus. Esta opci\u00f3n, asumida como la medida m\u00e1s extendida para enfrentar la pandemia, tuvo repercusiones inmediatas en la vida cotidiana de los hogares.<\/p><p>Una de las manifestaciones m\u00e1s palpables de estos cambios fue el incremento en el trabajo dom\u00e9stico y de cuidados no remunerado. Esto ocurri\u00f3, por un lado, porque se requer\u00edan m\u00e1s cuidados: mayor higiene y limpieza, mayor tiempo para realizar las compras, pr\u00e1cticas de cuidado m\u00e1s intensas, mayores demandas de acompa\u00f1amiento en el proceso educativo de les ni\u00f1es y adolescentes. Por el otro lado, porque las opciones disponibles para atender las necesidades de cuidado se vieron reducidas.<\/p><p>Antes de la pandemia los arreglos de cuidado ya se sosten\u00edan mayormente en el trabajo dom\u00e9stico y de cuidado no remunerado de las mujeres. La informaci\u00f3n disponible para la Argentina se\u00f1ala: i) que las mujeres destinamos en promedio el doble de tiempo que los varones a este tipo de trabajo; ii) que las jornadas de trabajo no remunerado son extensas; iii) que a la desigualdad de g\u00e9nero en el reparto de los tiempos y los trabajos de cuidado se suma la desigualdad socioecon\u00f3mica: las mujeres m\u00e1s pobres son las que m\u00e1s trabajo de cuidados no remunerado realizan.<\/p><p>El ASPO implic\u00f3 que la opci\u00f3n de la asistencia a establecimientos educativos y de cuidados fuera del hogar se viera impedida. Eso ocurri\u00f3 repentinamente, y oblig\u00f3 a los hogares con ni\u00f1es y adolescentes a modificar sus l\u00f3gicas de organizaci\u00f3n del cuidado. La actual gesti\u00f3n de gobierno intent\u00f3 reaccionar a esta nueva situaci\u00f3n, con una temprana normativa que establec\u00eda la licencia remunerada para trabajadores asalariados con responsabilidades familiares.<\/p><p>Posteriormente, la extensi\u00f3n en el tiempo del ASPO implic\u00f3 que muchas personas en ocupaciones que as\u00ed lo permit\u00edan pasaron a la modalidad de teletrabajo. As\u00ed se produjo una situaci\u00f3n de presi\u00f3n extrema sobre los tiempos y los trabajos, ya que las personas adultas en hogares con ni\u00f1es y adolescentes debieron combinar en el mismo tiempo y espacio las responsabilidades de trabajo con las responsabilidades de cuidado, incluyendo el acompa\u00f1amiento en el proceso educativo.<\/p><p>Una vez m\u00e1s, esta situaci\u00f3n emergente ha sido atendida mayormente por el tiempo, el trabajo y el cuerpo de las mujeres. Si bien no existe todav\u00eda informaci\u00f3n oficial sobre cu\u00e1nto se ha incrementado el trabajo dom\u00e9stico y de cuidado en el actual contexto, encuestas preliminares y no oficiales realizadas de manera virtual confirman: i) el incremento de las horas dedicadas al trabajo no remunerado por parte de las mujeres; ii) la profundizaci\u00f3n del cansancio derivado de jornadas extensas de trabajo, que en muchos casos combinan trabajo remunerado y no remunerado; iii) la imposibilidad de dedicar tiempo a otras actividades (capacitaci\u00f3n, recreaci\u00f3n, ocio); iv) la persistencia de un reparto desigual de las responsabilidades entre varones y mujeres (Minger, 2020).<\/p><p>Sumando a estas evidencias preliminares, UNICEF (2020) presenta los resultados de una encuesta en la que se verifica que el mayor peso de esta presi\u00f3n adicional sobre el tiempo y la intensidad del cuidado recay\u00f3 sobre las mujeres. El 51% de las mujeres entrevistadas expres\u00f3 que en este tiempo sinti\u00f3 una mayor sobrecarga de las tareas del hogar, siendo las causas de la sobrecarga la limpieza de la casa (32%); la carga de cuidados (28%), la preparaci\u00f3n de la comida (20%) y la ayuda con las tareas escolares (22%).<\/p><p>La sobrecarga de cuidados en las mujeres no es solo una percepci\u00f3n, porque la misma encuesta revela que en los hogares encuestados, para el conjunto de actividades del hogar, 68% era realizado por mujeres antes de la cuarentena, y esta participaci\u00f3n creci\u00f3 a 71% durante la cuarentena. El incremento de las tareas de cuidados debido al paso de la educaci\u00f3n escolar a modalidad virtual tambi\u00e9n recay\u00f3 desproporcionadamente sobre las mujeres. En los resultados de la encuesta se consigna que el apoyo para realizar los deberes es principalmente realizado por las madres (68%), en comparaci\u00f3n con el apoyo de los padres (16%).<\/p><p>En s\u00edntesis, quedarse en casa para evitar la expansi\u00f3n de la pandemia fue posible porque el trabajo de las mujeres est\u00e1 siempre all\u00ed, como garante de \u00faltima instancia de las necesidades del sistema. Pero esto no es gratis, lleva consigo el costo en la intensidad del trabajo de las mujeres, en su cansancio f\u00edsico y mental, en su imposibilidad para participar plenamente en otras dimensiones de la vida.<\/p><h5>Quedarse en casa tambi\u00e9n puede ser peligroso<\/h5><p>Si bien quedarse en casa durante el ASPO se entend\u00eda como la situaci\u00f3n m\u00e1s segura para evitar contagiarse, para muchas mujeres el hogar no es ese lugar de protecci\u00f3n. Por el contrario, el ASPO tambi\u00e9n se mont\u00f3 sobre una situaci\u00f3n persistente de violencia contra las mujeres. Seg\u00fan el Ministerio de las Mujeres, G\u00e9nero y Diversidad, durante este per\u00edodo los llamados a la l\u00ednea 144, que ofrece el servicio de atenci\u00f3n a v\u00edctimas de violencia de g\u00e9nero, increment\u00f3 en 18% respecto del a\u00f1o anterior las comunicaciones recibidas.<\/p><p>Del total de llamados atendidos, casi todas las personas manifestaron haber sufrido violencia psicol\u00f3gica, 89% de los casos correspondieron a situaciones de violencia dom\u00e9stica, 67% a violencia f\u00edsica, 37% a violencia econ\u00f3mica. Por su parte, el Ministerio P\u00fablico de la provincia de Buenos Aires inform\u00f3 que durante los tres primeros meses del ASPO, en esta jurisdicci\u00f3n se produjeron 33 femicidios (la forma m\u00e1s extrema de la violencia). En igual per\u00edodo de 2019 se hab\u00edan producido 19.<\/p><p>Es decir, para muchas mujeres el contexto de limitaci\u00f3n a la circulaci\u00f3n que implic\u00f3 el ASPO, sumado a la convivencia forzada durante m\u00e1s tiempo con sus parejas, a lo que se agrega el estr\u00e9s propio de este contexto, result\u00f3 un combo explosivo de violencia. Para las mujeres no solamente operaba la pandemia de Covid-19, sino tambi\u00e9n la pandemia de la violencia.<\/p><p>Nuevamente, las pol\u00edticas p\u00fablicas intentaron atender la situaci\u00f3n, aunque a la vista con resultados escasos. Durante el ASPO se expandieron los mecanismos de atenci\u00f3n a las v\u00edctimas, m\u00e1s all\u00e1 de la tradicional l\u00ednea 144, y se sum\u00f3 personal especializado y recursos tecnol\u00f3gicos. Asimismo, se lanz\u00f3 la iniciativa \u201cbarbijo rojo\u201d para facilitar el pedido de ayuda por parte de las v\u00edctimas en establecimientos farmac\u00e9uticos. Tambi\u00e9n se exceptu\u00f3 a las mujeres v\u00edctimas de las restricciones de circulaci\u00f3n y de utilizaci\u00f3n del transporte p\u00fablico en caso de que estuvieron padeciendo una situaci\u00f3n de emergencia por violencia.<\/p><p>M\u00e1s recientemente, se implementaron mecanismos para fortalecer el acceso de las mujeres v\u00edctimas de violencia a recursos econ\u00f3micos, en el entendimiento de que la dependencia econ\u00f3mica es uno de los factores que obstaculiza la posibilidad de salir de c\u00edrculos de violencia. En este sentido, se generaron mecanismos para facilitar la participaci\u00f3n de las mujeres v\u00edctimas de violencia en el programa Potenciar Trabajo (un programa de transferencias monetarias a cambio de una contraprestaci\u00f3n vinculada al mundo del trabajo) y se cre\u00f3 el programa Acompa\u00f1ar, que otorga una transferencia monetaria equivalente al salario m\u00ednimo por un per\u00edodo de seis meses a mujeres y personas LGBTI+ que est\u00e9n padeciendo situaciones de violencia, adem\u00e1s de brindarles un acompa\u00f1amiento integral.<\/p><p>En definitiva, la pandemia funcion\u00f3 tambi\u00e9n en este aspecto como un catalizador de situaciones existentes, que demuestra la persistencia de relaciones de g\u00e9nero asim\u00e9tricas, de condiciones de opresi\u00f3n y las violencias que se siguen ejerciendo sobre los cuerpos de las mujeres y las diversidades.<\/p><h5>La pandemia como punto de inflexi\u00f3n<\/h5><p>Como todo evento inesperado, que cambia la rutina y nos expone a nuevos miedos, esta pandemia podr\u00eda servir como motivador para repensar c\u00f3mo atender no solamente las consecuencias espec\u00edficas que caus\u00f3, sino tambi\u00e9n aquellas situaciones estructurales de desigualdad y opresi\u00f3n sobre las que se mont\u00f3.<\/p><p>Abordar los problemas vinculados a la organizaci\u00f3n social del cuidado, y las cuestiones de violencia de g\u00e9nero son claves para transformar de ra\u00edz las relaciones de g\u00e9nero, de manera de dotarlas de mayor paridad y respeto. Las pol\u00edticas p\u00fablicas son claves para esta transformaci\u00f3n. En este sentido, el recientemente lanzado Plan Nacional de Acci\u00f3n contra las Violencias por Motivos de G\u00e9nero (2020-2022), as\u00ed como la voluntad pol\u00edtica expresada de promover la creaci\u00f3n de un Sistema Nacional Integrado de Cuidados, representan un contexto auspicioso.<\/p><p>Sin embargo, para que las transformaciones cobren cuerpo hacen falta algunas condiciones b\u00e1sicas: i) asegurar los recursos presupuestarios suficientes para que las acciones de pol\u00edtica p\u00fablica requerida se lleven efectivamente a cabo; ii) fortalecer la demanda social por estas transformaciones, disputando las narrativas y la construcci\u00f3n de subjetividad; iii) asegurar mecanismos democr\u00e1ticos que permitan la discusi\u00f3n social por un nuevo pacto social donde los cuidados y una vida libre de violencia se ubiquen en el centro.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-206ff07 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"206ff07\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-11dc443\" data-id=\"11dc443\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-93d2ec8 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"93d2ec8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f5d3de7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f5d3de7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3952188\" data-id=\"3952188\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-271035d elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"271035d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Corina Rodr\u00edguez Enr\u00edquez:<\/strong><br \/>Economista y Doctorado en Ciencias Sociales. Investigadora Independiente de Conicet con sede en el CIEPP. Titular de la c\u00e1tedra de Econom\u00eda y G\u00e9nero en la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas de la UBA.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Corina Rodr\u00edguez Enr\u00edquez |<br \/>\nLa autora destaca en el art\u00edculo c\u00f3mo la situaci\u00f3n extraordinaria de la pandemia evidenci\u00f3 la persistencia de relaciones de g\u00e9nero asim\u00e9tricas, de condiciones de opresi\u00f3n y de violencias que existen y contin\u00faan ejerci\u00e9ndose sobre los cuerpos de las mujeres y las diversidades.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8096,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[16],"tags":[65,20,44,60,23,35,64],"class_list":["post-2596","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-82","tag-corina-rodriguez-enriquez","tag-covid-19","tag-crisis-sanitaria","tag-genero","tag-pandemia","tag-pospandemia","tag-violencias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2596","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=2596"}],"version-history":[{"count":20,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2596\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24322,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/2596\/revisions\/24322"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8096"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=2596"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=2596"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=2596"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}