{"id":31196,"date":"2025-09-01T01:08:00","date_gmt":"2025-09-01T04:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=31196"},"modified":"2025-09-08T13:40:12","modified_gmt":"2025-09-08T16:40:12","slug":"como-utilizar-el-peso-argentino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/como-utilizar-el-peso-argentino\/","title":{"rendered":"\u00bfC\u00f3mo utilizar el peso argentino?"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"31196\" class=\"elementor elementor-31196\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ea73a7c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ea73a7c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f56bdb6\" data-id=\"f56bdb6\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2b81846 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2b81846\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El art\u00edculo explica la manera en que funciona el peso en el pa\u00eds, como un factor central del desenvolvimiento de su econom\u00eda.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-21af7ff elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"21af7ff\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-de1acba\" data-id=\"de1acba\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-aca2089 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"aca2089\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Agust\u00edn Mario |<\/em><\/a><\/p><p>El Estado argentino cuenta con su propia moneda, el peso argentino ($). No obstante, el $ no siempre es utilizado de la mejor manera por quien posee la prerrogativa de imponer obligaciones en dicha unidad de medida. Contar con una moneda propia es potencialmente lo m\u00e1s efectivo, siempre y cuando se entienda c\u00f3mo utilizarla; de lo contrario, puede ser incluso peor que renunciar a tener una moneda propia.<\/p><p>El $, adecuadamente manejado, puede sostener el pleno empleo junto con una superior estabilidad de precios (tal como ser\u00e1n definidos). Sin embargo, hay limitaciones espec\u00edficas de la situaci\u00f3n argentina que deben ser tenidas en cuenta.<\/p><h5>El peso argentino: una descripci\u00f3n de su funcionamiento<\/h5><p>El Estado argentino impone obligaciones impositivas (coercitivamente) pagables solo en $. Al hacerlo, define al $ como lo que es aceptado\/necesario para pagar impuestos, es decir, un cr\u00e9dito fiscal. Las obligaciones impositivas crean demanda de $: al menos para pagar impuestos, los usuarios deben obtener $ (ofreciendo bienes y servicios a cambio de $). <em>\u201cTaxes drive money\u201d<\/em>: una obligaci\u00f3n impositiva es suficiente \u2013aunque no necesaria\u2013 para crear una necesidad de $ y, de ese modo, darle valor.<\/p><p>El Estado (incluyendo el Tesoro y el Banco Central), en tanto emisor monop\u00f3lico de $ (en rigor de activos financieros netos \u2013AFN\u2013), debe gastar antes de que los usuarios puedan pagar impuestos; piense el lector, \u00bfde d\u00f3nde sacamos las entradas para ir a la cancha si no se emiten antes? Es evidente que el emisor de $ no necesita recaudarlos para poder gastarlos, por lo que el rol de los impuestos no puede ser el de financiar (hacer posible) el gasto p\u00fablico.<\/p><p>En este punto suele aparecer una pregunta recurrente: si no necesita recaudar para gastar, \u00bfpor qu\u00e9 no eliminar los impuestos? La obligaci\u00f3n impositiva funciona para que los usuarios necesiten $, asegurando su demanda. Es decir, mantiene el incentivo a ofrecer bienes y servicios a cambio de $; el Estado no impone una obligaci\u00f3n impositiva para recaudar sino para movilizar recursos al sector p\u00fablico.<\/p><p>Una digresi\u00f3n: una vez que se comprende para qu\u00e9 sirven, no es dif\u00edcil ver que los impuestos a los activos (por ejemplo, a la propiedad inmobiliaria) reducir\u00edan la prociclicidad de la recaudaci\u00f3n en comparaci\u00f3n con aquellos que gravan las transacciones. Por supuesto, procurando evitar excesos pueden gravarse \u201cmales\u201d (pero n\u00f3tese que el \u00e9xito de estos impuestos implicar\u00eda una recaudaci\u00f3n nula).<\/p><p>Retomando, un super\u00e1vit p\u00fablico es imposible en el primer per\u00edodo, y su magnitud est\u00e1 limitada en lo sucesivo por los d\u00e9ficits acumulados previamente (la deuda p\u00fablica o la oferta neta de AFN). Por definici\u00f3n, el d\u00e9ficit del gobierno es el super\u00e1vit del resto de la econom\u00eda. El d\u00e9ficit p\u00fablico es la \u00fanica forma de satisfacer un deseo de ahorro en el resto de la econom\u00eda: en un per\u00edodo dado, un deseo del resto de la econom\u00eda de tener un super\u00e1vit \u2013no gastar la totalidad de sus ingresos\u2013 solo puede ser resuelto por el gobierno (desde \u201cafuera\u201d).<\/p><p>As\u00ed como no puede recaudar si antes no gast\u00f3, el emisor no puede pedir prestado\/vender bonos antes de haber gastado. El emisor de $ no necesita pedir prestado para poder gastar, por lo que la tasa de inter\u00e9s que paga por los bonos que ofrece es ex\u00f3gena (una decisi\u00f3n de pol\u00edtica). Si el emisor no ofrece una tasa positiva (o remunera las reservas bancarias), la tasa (natural) de inter\u00e9s es cero. Es decir, el emisor no pide prestado para poder gastar sino para evitar que la tasa de inter\u00e9s sea cero.<\/p><p>A diferencia de los usuarios, el emisor de $ no tiene restricciones financieras en $: puede comprar\/pagar todo aquello denominado (que tenga un precio) en $. La capacidad de compra del emisor est\u00e1 limitada por lo que est\u00e1 disponible a la venta a cambio de $. Por supuesto, puede haber tambi\u00e9n limitaciones \u201cautoimpuestas\u201d (por ejemplo, l\u00edmites legales al gasto, el d\u00e9ficit, la deuda, etc.). Del mismo modo, si, por alg\u00fan motivo, la sociedad llegara a creer que fuera peligroso caminar al ritmo que lo hacemos normalmente en la actualidad, podr\u00eda sancionarse una ley que nos obligara a atarnos los cordones de una zapatilla con los de la otra.<\/p><p>Como el emisor de $ no tiene restricciones financieras en $, las opciones de pol\u00edtica deben evaluarse por sus efectos en t\u00e9rminos de objetivos y no por aumentar\/disminuir el d\u00e9ficit\/super\u00e1vit, un mero residuo contable (ni bueno ni malo); las finanzas p\u00fablicas deben ser funcionales a los objetivos de pol\u00edtica (por ejemplo, el pleno empleo y la estabilidad de precios).<\/p><h5>La necesidad de un ancla para el valor del $<\/h5><p>La econom\u00eda necesita $ para pagar impuestos (al menos), por lo que el emisor monop\u00f3lico puede establecer su precio ex\u00f3genamente. En una pol\u00edtica de <em>buffer stock<\/em> (o de gasto restringido por precio) el Estado compra\/vende la cantidad del \u00edtem del <em>buffer stock<\/em> que el mercado desee al precio establecido. El patr\u00f3n-oro o la convertibilidad en la Argentina son ejemplos de pol\u00edticas de <em>buffer stock<\/em>. Hay pleno empleo del \u00edtem del <em>buffer stock<\/em>, ya que siempre es posible venderlo al Estado, y, mientras no cambie el precio ex\u00f3geno, el valor (absoluto) de la moneda es estable (en t\u00e9rminos del \u00edtem del <em>buffer stock<\/em>). No hay inflaci\u00f3n\/deflaci\u00f3n, aunque los precios relativos (y, con ellos, alg\u00fan \u00edndice de precios) pueden variar. Como el resto del gasto p\u00fablico debe hacerse a precios de mercado es preciso restringir la cantidad (a fin de mantener la convertibilidad). Esto es, el gasto p\u00fablico no destinado a adquirir el \u00edtem del <em>buffer stock<\/em> debe ser discrecional.<\/p><p>En lugar de utilizar el oro o el d\u00f3lar como ancla, el gobierno puede utilizar el trabajo b\u00e1sico financiando la contrataci\u00f3n de cualquiera que quiera y pueda trabajar a cambio de un salario ex\u00f3geno (que se convertir\u00e1 en el m\u00ednimo efectivo de la econom\u00eda). Habr\u00eda pleno empleo \u2013cualquiera que quiera vender su tiempo al gobierno al salario establecido puede hacerlo\u2013 y el valor del $ ser\u00eda internamente estable (en t\u00e9rminos de trabajo b\u00e1sico).<\/p><p>La econom\u00eda contar\u00eda con un estabilizador autom\u00e1tico contrac\u00edclico: cuando aumenta el empleo en el resto de la econom\u00eda, el gobierno vender\u00eda trabajo (reduciendo el gasto p\u00fablico) para evitar que suba su precio (y viceversa). Al gastar con una regla de precio, el gasto de $ estar\u00e1 determinado por el mercado: ser\u00e1 el necesario para que la econom\u00eda pueda pagar impuestos y satisfacer su deseo de ahorro, sosteniendo el pleno empleo.<\/p><p>Lo sepa o no, el gobierno tiene dos opciones (mutuamente excluyentes y colectivamente exhaustivas): seguir utilizando un <em>buffer stock<\/em> de desempleados o comenzar a usar uno de empleados. Si se considera que el desempleo sirve para estabilizar, un <em>buffer stock<\/em> de trabajo b\u00e1sico deber\u00eda ser superior (al aumentar la empleabilidad\/sustituibilidad de los trabajadores suplementarios en comparaci\u00f3n con los desempleados). Del mismo modo en que procurar\u00edamos evitar que el trigo almacenado se eche a perder en el marco de un <em>buffer stock<\/em> de trigo, es fundamental que la pol\u00edtica p\u00fablica impida que contin\u00fae el deterioro de \u201ccapital humano\u201d que supone la pol\u00edtica actual.<\/p><h5>Limitaciones de la situaci\u00f3n argentina<\/h5><p>Gastar \u201cdemasiados\u201d $ m\u00e1s all\u00e1 del gasto destinado a la pol\u00edtica de <em>buffer stock<\/em> usa espacio fiscal (dado por las obligaciones impositivas m\u00e1s el deseo de ahorro del resto de la econom\u00eda) y puede agotarlo: si ya nadie desea vender trabajo b\u00e1sico al salario m\u00ednimo (o si el tama\u00f1o del <em>buffer stock<\/em> deja de ser el\u00e1stico), el valor del $ se habr\u00e1 redefinido (hacia abajo).<\/p><p>Buena parte de la deuda p\u00fablica argentina est\u00e1 denominada en moneda extranjera (en u$, para simplificar). El Estado argentino es el emisor del $ y, como tal, puede comprar todo aquello que tenga un precio en $. Como el $ sirve, al menos, para pagar impuestos, tiene valor y, por lo tanto, el u$ tiene un precio en $ \u2013el tipo de cambio\u2013 por lo que puede comprar los u$ requeridos para pagar la deuda.<\/p><p>El gasto de $ para pagar la deuda en u$ es el producto del precio (el tipo de cambio) por la cantidad (la cantidad de u$ que deben pagarse). A diferencia de lo que ocurre con otros gastos que pueden reducirse (y, en el extremo) eliminarse, el gobierno no puede restringir este gasto por cantidad. Y, excepto que pueda decidir el tipo de cambio, tampoco puede restringir este gasto por precio.<\/p><p>Es decir que excepto que el gobierno pueda elegir el precio y\/o la cantidad de aquello en lo que gasta $, su gasto es no discrecional. Por lo tanto, podr\u00eda agotar el espacio fiscal dado por las obligaciones impositivas m\u00e1s el deseo de ahorro de $ por parte de los usuarios. Esto es, el gobierno podr\u00eda verse obligado a pagar precios m\u00e1s altos por los u$ que necesita para pagar la deuda, reduciendo el valor del $, lo que com\u00fanmente se denomina inflaci\u00f3n<a id=\"text1\"><\/a><a href=\"#foot1\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>1<\/sup><\/span><\/a>. De hecho, las hiperinflaciones han estado estrechamente asociadas a crisis de deuda p\u00fablica en moneda extranjera (de la que se es usuario)<a id=\"text2\"><\/a><a href=\"#foot2\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>2<\/sup><\/span><\/a>.<\/p><p>Los gastos no discrecionales generan incentivos a establecer el precio de aquello en lo que se est\u00e1 obligado a gastar; en particular, el gasto necesario para pagar la deuda en u$ genera incentivos a fijar el tipo de cambio, esto es, a restringir el gasto por precio de modo de evitar el riesgo inflacionario. El resto del gasto debe limitarse para proteger las reservas y garantizar la convertibilidad. Es decir, el desempleo es el costo de los reg\u00edmenes de tipo de cambio fijo (m\u00e1s o menos r\u00edgidos, incluyendo al <em>crawling peg<\/em> actual)<a id=\"text3\"><\/a><a href=\"#foot3\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>3<\/sup><\/span><\/a>.<\/p><p>Aunque para muchos \u201cvivir con lo nuestro\u201d, como propon\u00eda Aldo Ferrer, puede tener gusto a poco, cualquier acuerdo que implique pagos netos de u$ implica vivir \u201ccon menos de lo nuestro\u201d ya que parte de las exportaciones deben destinarse al pago de la deuda que, de otro modo, podr\u00edan incrementar las importaciones y, por lo tanto, la oferta global. Esta es la principal restricci\u00f3n de la econom\u00eda argentina en la actualidad.<\/p><p>Cualquier opci\u00f3n que implique no hacer pagos netos (extender las negociaciones pero sin hacer pagos, per\u00edodos de gracia, nuevos pr\u00e9stamos que luego no se paguen o no se paguen en su totalidad, etc.) es preferible siempre que no implique t\u00e9rminos y condiciones para la pol\u00edtica econ\u00f3mica.<\/p><p>Si esto no fuera posible, una alternativa es un impuesto, pagable en u$, a las exportaciones brutas, la \u00fanica fuente de u$ (que podr\u00eda, incluso, ser deducible de otros impuestos). Por ejemplo, un 3% de los 92.000 millones de u$ por exportaciones en el \u00faltimo a\u00f1o hubieran permitido pagos por m\u00e1s de 2.700 millones de d\u00f3lares. Dada la excepcionalidad de la situaci\u00f3n \u2013el FMI viol\u00f3 su propio estatuto al otorgar el pr\u00e9stamo a la Argentina\u2013, podr\u00edan negociarse plazos m\u00e1s largos, quiz\u00e1s 30\/40 a\u00f1os, junto con quitas y tasas especiales, lo cual podr\u00eda aliviar la situaci\u00f3n. Esta opci\u00f3n no est\u00e1 exenta, no obstante, de costos reales: implica seguir viviendo \u201ccon menos de lo nuestro\u201d.<\/p><p>Una alternativa interesante es la que propuso Warren Mosler all\u00e1 por 2004: denominar la deuda en horas de trabajo b\u00e1sico<a id=\"text4\"><\/a><a href=\"#foot4\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>4<\/sup><\/span><\/a>. Multinacionales en la Argentina podr\u00edan demandar esos <em>labor-backed bonds<\/em> y usarlos para pagar salarios. Un poco de aritm\u00e9tica puede ayudar a entender la propuesta. Digamos que se negocia que una deuda de 100.000 millones de u$ equivale a 100.000 millones de horas de trabajo b\u00e1sico \u2013a raz\u00f3n de 1 u$ la hora\u2013. En un plazo de 10 a\u00f1os, son 10.000 millones de horas de trabajo b\u00e1sico al a\u00f1o. Si se trabajan 2.000 horas al a\u00f1o, son 5 millones de horas de trabajo b\u00e1sico por a\u00f1o. Por supuesto, si el plazo fuera mayor y\/o el monto menor, la situaci\u00f3n podr\u00eda ser tanto m\u00e1s aliviada. Aunque esos recursos laborales podr\u00edan destinarse a usos alternativos, el gasto estar\u00eda limitado por el pleno empleo \u2013sin resignar importaciones\u2013.<\/p><p>En cualquier caso, y por razones obvias, la opci\u00f3n del default tiene que estar arriba de la mesa. Como puede apreciarse, no se trata de una cuesti\u00f3n meramente t\u00e9cnica.<\/p><h5>Conclusi\u00f3n<\/h5><p>Una vez que se comprende el funcionamiento del $ como un cr\u00e9dito fiscal resulta absurdo que el emisor de $ no gaste lo suficiente para que la poblaci\u00f3n pueda cumplir sus obligaciones impositivas y atesorar; esto implica que hay personas dispuestas a vender su tiempo a cambio del salario m\u00ednimo que, no obstante, no pueden hacerlo. Mientras que contratar a los desempleados solo tiene un costo financiero, dejarlos desempleados implica un costo real (o de oportunidad, lo que los desempleados podr\u00edan hacer).<\/p><p>En un sentido, no importa lo que 1$ puede comprar sino \u201clo que todos los $ pueden comprar\u201d (la riqueza real). Sin embargo, cumplir una meta de inflaci\u00f3n (en rigor, variaci\u00f3n de alg\u00fan \u00edndice de precios) baja y estable es deseable (al menos para evitar las p\u00e9rdidas de poder de compra entre ajustes que implica cualquier mecanismo de indexaci\u00f3n).<\/p><p>Para estabilizar su valor, las monedas necesitan un ancla. Aqu\u00ed hemos propuesto utilizar el trabajo b\u00e1sico. Sin embargo, hay ciertas especificidades de la situaci\u00f3n actual de la econom\u00eda argentina que podr\u00edan limitar la estabilidad del $. En particular, hay ciertos gastos de $ que el gobierno no puede decidir eliminar (i.e., no tiene discrecionalidad en el gasto de $). Debe gastar $ para pagar los vencimientos de su deuda en moneda extranjera y en $ indexada. Adem\u00e1s, buena parte del gasto p\u00fablico est\u00e1 indexado a trav\u00e9s de distintos tipos de arreglos institucionales (si bien los ajustes en funci\u00f3n del pasado no pueden acelerar la inflaci\u00f3n, la institucionalizan e impiden su reducci\u00f3n\/eliminaci\u00f3n).<\/p><p>Aunque no estar\u00eda exenta de costos reales, esbozamos dos propuestas para renegociar la deuda p\u00fablica en moneda extranjera que, como m\u00ednimo, eliminar\u00edan los t\u00e9rminos y condiciones impuestos por el FMI a la pol\u00edtica econ\u00f3mica. En definitiva, el valor del $ es una funci\u00f3n de los precios que paga el emisor de $ cuando gasta; si se desea estabilizar el valor del $ es preciso recuperar la discrecionalidad en los precios que paga el gobierno cuando gasta terminando con la indexaci\u00f3n, una tarea que, por supuesto, no es solo t\u00e9cnica.<\/p><p>\u00a0<\/p><hr \/><hr \/><hr \/><p><strong><br \/>Notas:<\/strong><br \/><a id=\"foot1\"><\/a><a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">1)<\/span><\/a> La deuda p\u00fablica en $ indexada (al tipo de cambio\/dollar-linked, el nivel de precios\/CER y\/o al m\u00e1s rentable de estos\/duales) conlleva el mismo riesgo inflacionario de aquella denominada en moneda extranjera: el gobierno no puede gastar con regla de precio (no decide la tasa de inter\u00e9s, que es end\u00f3gena). <a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot2\"><\/a><a href=\"#text2\"><span style=\"color: #0000ff;\">2)<\/span> <\/a>Los t\u00e9rminos y condiciones de los acuerdos del FMI (Fondo Monetario Internacional) con el gobierno anterior operaban en este sentido. Espec\u00edficamente, una meta para el TCR (tipo de cambio real) implicaba indexar el tipo de cambio nominal a la diferencia de inflaci\u00f3n entre Argentina y EE.UU., retroalimentando la suba de precios. En el mismo sentido, el objetivo de tasa de inter\u00e9s real positiva \u2013aun cuando su cumplimiento no pueda garantizarse\u2013 supon\u00eda indexar\/endogeneizar la tasa de inter\u00e9s a la inflaci\u00f3n. De modo que, a pesar de no haber devuelto a\u00fan un solo d\u00f3lar del capital (aunque se pagaron 11,1 mil millones de u$ de intereses) y de haber incumplido buena parte de las metas de los distintos acuerdos, los t\u00e9rminos y condiciones del FMI tuvieron efectos (aceleraci\u00f3n de la inflaci\u00f3n) sobre la econom\u00eda argentina. <a href=\"#text2\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot3\"><\/a><a href=\"#text3\"><span style=\"color: #0000ff;\">3)<\/span><\/a> Cumplir con los compromisos en moneda extranjera obliga a elegir entre el desempleo (si el \u00edtem del <em>buffer stock<\/em> es el d\u00f3lar) y la inflaci\u00f3n (si el \u00edtem del <em>buffer stock<\/em> es el trabajo b\u00e1sico). A esta altura, suele aparecer un interrogante casi obvio: \u00bfpor qu\u00e9 no implementar dos <em>buffer stocks<\/em>, uno para el d\u00f3lar y otro para el trabajo b\u00e1sico? Lamentablemente, lo que en la literatura se conoce como el \u201cproblema de los dos precios\u201d implica que el gobierno no puede mantener m\u00e1s de un <em>buffer stock<\/em>, excepto que el precio relativo establecido coincida con el de mercado; de lo contrario, perder\u00e1 sus reservas de la relativamente barata. <a href=\"#text3\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1\u00a0<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot4\"><\/a><a href=\"#text4\"><span style=\"color: #0000ff;\">4)<\/span><\/a> Ver <span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/economia\/2-43052-2004-11-01.html\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/www.pagina12.com.ar\/diario\/economia\/2-43052-2004-11-01.html<\/a><\/span>. <a href=\"#text4\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-4a81efd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"4a81efd\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-1a007ab\" data-id=\"1a007ab\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9d9a399 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"9d9a399\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a><\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c77c6f6 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c77c6f6\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9c2d896\" data-id=\"9c2d896\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5cfa440 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5cfa440\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Agust\u00edn Mario:<\/strong><br \/>Licenciado en Econom\u00eda, Mag\u00edster en Econom\u00eda y Doctor en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires. Coordinador-Vicedecano y profesor titular de la Licenciatura en Econom\u00eda de la Universidad Nacional de Moreno. Miembro de la Carrera de Investigador Cient\u00edfico del CONICET.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Agust\u00edn Mario | El art\u00edculo explica la manera en que funciona el peso en el pa\u00eds, como un factor central del desenvolvimiento de su econom\u00eda. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":31197,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3548],"tags":[2451,3559,56,3547,3558],"class_list":["post-31196","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-94","tag-agustin-mario","tag-buffer-stock","tag-economia","tag-moneda","tag-peso-argentino"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31196","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31196"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31196\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31345,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31196\/revisions\/31345"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31197"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31196"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31196"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31196"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}