{"id":31221,"date":"2025-09-01T01:09:00","date_gmt":"2025-09-01T04:09:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=31221"},"modified":"2025-09-08T13:40:03","modified_gmt":"2025-09-08T16:40:03","slug":"el-dolar-una-bestia-magnifica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/el-dolar-una-bestia-magnifica\/","title":{"rendered":"El d\u00f3lar, una bestia magn\u00edfica"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"31221\" class=\"elementor elementor-31221\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5367512 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5367512\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-d997351\" data-id=\"d997351\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-cbf50e8 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"cbf50e8\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>A partir del an\u00e1lisis del funcionamiento del mercado inmobiliario, el trabajo reflexiona acerca del rol interno que ha tenido y contin\u00faa ejerciendo la moneda norteamericana.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b54da84 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b54da84\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7a0e8d2\" data-id=\"7a0e8d2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-88b4988 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"88b4988\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Mart\u00edn Burgos |<\/em><\/a><\/p><h5>Arqueolog\u00eda del cr\u00e9dito hipotecario<\/h5><p>Suele repetirse hasta el cansancio que \u201cla econom\u00eda es como una casa, que no puede haber m\u00e1s egreso que ingreso\u201d. Ese error contable b\u00e1sico (porque es como pedirle a cada pa\u00eds que tenga m\u00e1s exportaciones que importaciones) no ocurrir\u00eda si entendi\u00e9ramos que la econom\u00eda nacional no es lo mismo que la econom\u00eda de un hogar. No obstante, en esta nota quisi\u00e9ramos poner el foco en un sector que es especial para la econom\u00eda nacional, que es el sector inmobiliario. Al final, \u00bfc\u00f3mo es realmente la econom\u00eda de la casita? \u00bfC\u00f3mo consigo esa casa en la Argentina? \u00bfPor qu\u00e9 tantos inquilinos y tan pocos propietarios? \u00bfVa a cambiar algo con los nuevos cr\u00e9ditos hipotecarios UVA que est\u00e1 proponiendo el gobierno?<\/p><p>La cuesti\u00f3n de la vivienda, que suele estar entre las prioridades de la agenda p\u00fablica, es sobre todo un problema de las grandes ciudades. Seg\u00fan el censo de 2022, gran parte de la poblaci\u00f3n de la Argentina es propietaria de su vivienda, llegando a 65% del total en l\u00ednea con otros pa\u00edses como Chile y algo menos que Espa\u00f1a que supera el 70%. La gran diferencia se encuentra en la ciudad de Buenos Aires, que registra m\u00e1s de 35% de inquilinos, lo que podr\u00eda explicarse por las condiciones de acceso a la vivienda distintas y un valor del metro cuadrado muy superior al resto del pa\u00eds. Esa problem\u00e1tica podr\u00eda ser ampliada al conurbano, y explica que la vivienda sea una de las claves de la cuesti\u00f3n social que involucra una pol\u00edtica p\u00fablica apropiada. La cuesti\u00f3n se vuelve crucial porque 33% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds vive en el AMBA, concentraci\u00f3n que no tiene parang\u00f3n en otros pa\u00edses.<\/p><p>La particularidad del AMBA es que las propiedades son en d\u00f3lares, billetes crocantes como se suele decir ahora. Esto es as\u00ed en varias ciudades del pa\u00eds, pero no en otras. Tucum\u00e1n, por ejemplo, tuvo mucho tiempo precios de la vivienda nominados en d\u00f3lares, pero los pagos se hac\u00edan en pesos. En C\u00f3rdoba, entre 2011 y 2015, hubo un proceso de pesificaci\u00f3n de la vivienda. Una de las razones que podr\u00edan esgrimirse es puramente log\u00edstica: los billetes se encuentran en las grandes ciudades, en las b\u00f3vedas de los bancos, en un esquema donde el Banco Central se encuentra emplazado en la \u201cCity\u201d porte\u00f1a. Rosario podr\u00eda ser otro lugar proveedor de d\u00f3lares ya que, seg\u00fan se dice, alrededor de los puertos suele manejarse efectivo para la compra de la soja no registrada.<\/p><p>No obstante, en Tucum\u00e1n, el proceso de \u201cdolarizaci\u00f3n\u201d de los departamentos se fue acelerando a medida que se aceleraba la inflaci\u00f3n. Eso podr\u00eda ser un proceso similar al ocurrido en la \u00faltima dictadura militar, donde se empezaron a dolarizar los valores de las viviendas. M\u00e1s all\u00e1 de una adaptaci\u00f3n del sector al contexto inflacionario, Alejandro Gaggero y Pablo Nemi\u00f1a mencionan el acceso a los d\u00f3lares como condici\u00f3n de posibilidad de mercantilizar un sector que hasta entonces estaba muy regulado<a id=\"text1\"><\/a><a href=\"#foot1\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>1<\/sup><\/span><\/a>. Es decir que la posibilidad de endeudarse en un contexto de creciente financiarizaci\u00f3n global posibilita que esos d\u00f3lares se usen a fines no productivos, como la compraventa de departamentos usados. El ciclo que se describe es m\u00e1s que llamativo: los anuncios en los diarios de venta de departamentos se hacen crecientemente en d\u00f3lares hasta 1980, cuando estalla la crisis que se lleva puesta la \u201ctablita\u201d de Mart\u00ednez de Hoz. A partir de entonces, se restringe el acceso a las divisas y se pesifican los anuncios en los diarios, lo que hace caer las ventas. Finalmente volver\u00e1 la dolarizaci\u00f3n de las viviendas en los a\u00f1os de Alfons\u00edn.<\/p><p>Es decir, el \u201ccepo cambiario\u201d condiciona el ciclo del mercado inmobiliario en la Argentina. Si nos referimos a los datos m\u00e1s actuales, veremos que en la ciudad de Buenos Aires se realizaban entre 60.000 y 70.000 operaciones de compraventas de propiedades hasta 2011 por un valor promedio de 130.000 d\u00f3lares. Con las restricciones cambiarias del per\u00edodo 2011-2015, las transacciones caen a 40.000 anuales y el valor tambi\u00e9n cae, promediando 100.000 d\u00f3lares. El ciclo reaparecer\u00e1 en los a\u00f1os siguientes seg\u00fan exista o no cepo cambiario.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 1.<\/strong> Cantidad de escrituras de compraventas anuales &#8211; CABA<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/9409Burgos-G1.png\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"alignnone wp-image-31324\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/9409Burgos-G1-300x110.png\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"202\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/9409Burgos-G1-300x110.png 300w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/9409Burgos-G1-768x282.png 768w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/9409Burgos-G1.png 958w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a><br \/>Fuente: Reporte inmobiliario.<\/p><p>Esto explica que los a\u00f1os 2017 y 2018 fueron buenos a\u00f1os: no solamente hab\u00eda cr\u00e9ditos hipotecarios UVA, sino que no hab\u00eda restricci\u00f3n cambiaria. La principal pregunta que nos podemos hacer respecto de los nuevos cr\u00e9ditos es si estos se van a acompa\u00f1ar de una apertura cambiaria. Es decir que, en \u00faltima instancia, el problema no es el acceso al cr\u00e9dito sino tambi\u00e9n el acceso a la divisa. En un contexto de restricci\u00f3n cambiaria, aun con cr\u00e9dito hipotecario se hace dif\u00edcil cualquier transacci\u00f3n.<\/p><h5>Nacimiento del bimonetarismo bancario<\/h5><p>Es posible que el sector inmobiliario nos permita abrir una reflexi\u00f3n sobre un tema del cual se habla mucho y mal: el llamado cepo, la restricci\u00f3n a la compra de divisas. Generalmente se suele enfocar la fuga de capitales como un problema de los grandes grupos econ\u00f3micos que dolarizan sus excedentes, y cuyo car\u00e1cter estructural en la econom\u00eda argentina se ha documentado adecuadamente<a id=\"text2\"><\/a><a href=\"#foot2\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>2<\/sup><\/span><\/a>. Una parte del cepo est\u00e1 efectivamente orientada a frenar la salida de divisas por remisi\u00f3n de utilidades o pago de deudas de distinta \u00edndole. La cuesti\u00f3n ah\u00ed es saber si ese fen\u00f3meno es local o si constituye un denominador com\u00fan al cual se enfrentan todos los pa\u00edses en esta nueva etapa del capitalismo que se suele llamar \u201ccapitalismo offshore\u201d del cual tenemos noticias continuas a trav\u00e9s de las filtraciones como la de \u201cPanama Papers\u201d. Si es un fen\u00f3meno global, eso no puede explicar la especificidad de la econom\u00eda argentina.<\/p><p>Lo que s\u00ed nos parece espec\u00edfico de la Argentina es el nivel de ahorro en d\u00f3lares que tiene la clase media y las pymes, y que en gran parte se realiza para cubrirse de una devaluaci\u00f3n o para comprar una vivienda valuada en d\u00f3lares como est\u00e1 socialmente aceptado, haya inflaci\u00f3n o no. Queremos describir todo el proceso de compraventa de un departamento porque resulta incre\u00edble para cualquiera que no sea argentino. La compraventa se hace en d\u00f3lares billetes, en un lugar prefijado que puede no estar acondicionado a ese efecto (por ejemplo, la oficina de un escribano). Raramente, esta transacci\u00f3n puede darse en un banco, que s\u00ed se encuentra con las medidas de seguridad necesaria. Como la transacci\u00f3n se hace en billetes, las inmobiliarias ofrecen personas que pueden llevar los d\u00f3lares en ropa especialmente preparada (doble bolsillo, etc.) como si esto fuera una pel\u00edcula de Hollywood. Adem\u00e1s, aparece toda la log\u00edstica para preparar los billetes: si est\u00e1n manchados, si tienen cara chica, la m\u00e1quina de contar billetes\u2026 nadie pregunta por el origen de ese dinero, y para peor \u2013seg\u00fan me contaron\u2013 suele existir una diferencia entre la valuaci\u00f3n que aparece en la muy oficial escritura y la valuaci\u00f3n real (el dinero efectivamente pagado). Si lo viera un turista sueco, pensar\u00eda que se trata de la repartija posterior a un atraco. Lo que en otros pa\u00edses se debe resolver en un clic, lleva en el AMBA una secuencia de alto impacto visual y la intensidad de una pel\u00edcula de la saga \u201cMisi\u00f3n Imposible\u201d.<\/p><p>Esto se vuelve medieval cuando existen restricciones al acceso a las divisas: sin cr\u00e9dito hipotecario, el comprador debe ahorrar en d\u00f3lares durante a\u00f1os para despu\u00e9s ir con sus billetes a comprar su propiedad, y si no conf\u00eda en los bancos es posible que esos billetes est\u00e9n escondidos en alg\u00fan lugar de la casa que alquila, posibilitando robos y p\u00e9rdidas.<\/p><p>Todo eso tiene una sola causa: que compramos viviendas en una moneda que no es la nuestra. Para que no se nos pase el elefante en el cuarto, debe enfatizarse: eso no existe en ning\u00fan otro pa\u00eds del mundo. Y es l\u00f3gico: si se habilita la compraventa en otra moneda que no sea la nacional, eso implica que hay que dar cr\u00e9dito en esa otra moneda. Alternativamente, se puede dar cr\u00e9dito en moneda nacional pero que el Banco Central habilite el uso de las reservas internacionales para cubrir con d\u00f3lares billetes una compraventa de vivienda entre dos argentinos.<\/p><p>Decimos medieval porque el capitalismo funciona si se crea dinero <em>ad nihilo<\/em> para que una empresa pueda invertir, o para que una familia pueda comprar su vivienda: se presta para que la empresa acumule y despu\u00e9s vaya devolviendo dinero con sus ganancias. Esa creaci\u00f3n puede ser estatal o v\u00eda cr\u00e9dito. El cr\u00e9dito es un dep\u00f3sito que se multiplica, y solo se puede crear dinero en moneda propia, para que la autoridad monetaria pueda cubrir cualquier percance. Pero si los cr\u00e9ditos se hacen en d\u00f3lares entonces se est\u00e1 creando moneda que no es propia, como lo fueron los argend\u00f3lares con la Convertibilidad. Cuando en el 2001 la gente fue a buscar su dinero ya sabemos lo que pas\u00f3: los d\u00f3lares no estaban, porque estaban prestados. Frente a esa situaci\u00f3n, el gobierno pod\u00eda declarar el fin de la convertibilidad entre el peso y el d\u00f3lar, es decir, poner un cepo cambiario. Pero el gobierno eligi\u00f3 el corralito, es decir, dejar la convertibilidad, pero limitar el retiro de los ahorristas. Se soslaya muchas veces el rol de esa creaci\u00f3n secundaria de dinero en d\u00f3lares como parte de la fuga que dio lugar a la crisis de 2001, pero fue clave. Si la clase media sali\u00f3 a la calle en el 2001 fue por el corralito, y el corralito se debi\u00f3 en parte a ese bimonetarismo bancario.<\/p><p>\u00bfCu\u00e1ndo nace ese bimonetarismo bancario? Luego de la deuda externa tomada por los pa\u00edses latinoamericanos en los setenta, y la posterior crisis con alta inflaci\u00f3n que todos conocieron en los a\u00f1os ochenta, en los a\u00f1os noventa llega el tiempo de la estabilizaci\u00f3n. Tal vez el peor plan de estabilizaci\u00f3n fue el de la Convertibilidad, donde se habilitaba la compra de d\u00f3lares a quien quer\u00eda. La posterior estabilidad de precios y alta tasa de inter\u00e9s no frenaron la dolarizaci\u00f3n de los ahorros: las cajas de ahorros en d\u00f3lares eran de 2.000 millones de d\u00f3lares en 1991, terminaron en 50.000 millones de d\u00f3lares en julio de 2001, previo al masivo retiro de dep\u00f3sitos.<\/p><p>Se dice que la convertibilidad convalid\u00f3 la dolarizaci\u00f3n de hecho de los contratos ocurrida durante los a\u00f1os ochenta. Pero a pesar de la estabilidad inflacionaria y las altas tasas de inter\u00e9s, no se pudo cambiar la tendencia creciente a la dolarizaci\u00f3n de activos, en particular los dep\u00f3sitos bancarios.<\/p><p>En un libro de 2008, el ingeniero Jorge Schvarzer se sorprend\u00eda de la duraci\u00f3n de la Convertibilidad, y es cierto que, visto con el diario del lunes, uno se pregunta c\u00f3mo pudo funcionar. Que fue una ilusi\u00f3n. Al centrarse en los dep\u00f3sitos y cr\u00e9ditos en d\u00f3lares, queda claro que la exposici\u00f3n a una devaluaci\u00f3n era problem\u00e1tica. Uno de los cr\u00e9ditos en d\u00f3lares de mayor dinamismo fue el cr\u00e9dito hipotecario, lo cual acarreaba un peligro de descalce debido a los largos plazos de estos, y los plazos m\u00e1s cortos de los dep\u00f3sitos<a id=\"text3\"><\/a><a href=\"#foot3\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>3<\/sup><\/span><\/a>. Se llegaron a acumular 50.000 millones de d\u00f3lares de dep\u00f3sito, en su gran mayor\u00eda compras al Banco Central que deb\u00eda vender sus reservas internacionales 1 a 1 con el peso a quien lo ped\u00eda. Comprar departamentos en los noventa era muy f\u00e1cil. La contracara fueron las privatizaciones de las empresas p\u00fablicas y el endeudamiento externo para garantizar la oferta de d\u00f3lares.<\/p><h5>El d\u00f3lar y las cosas<\/h5><p>En un libro reciente, el economista Gonz\u00e1lez Rouco repasa la serie hist\u00f3rica de los cr\u00e9ditos hipotecarios en la Argentina, que pasa de un promedio de 15% del PIB entre 1958 a 1998, a niveles de 32% en el a\u00f1o 2000<a id=\"text4\"><\/a><a href=\"#foot4\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>4<\/sup><\/span><\/a>. Si bien el autor menciona el rol de los cr\u00e9ditos hipotecarios, no se menciona la dolarizaci\u00f3n de las viviendas como uno de los problemas clave del sector con repercusiones macroecon\u00f3micas. Pero hagamos un par de cuentas sobre la base de las escrituras registradas en CABA y provincia de Buenos Aires.<\/p><p>En la ciudad de Buenos Aires advertimos que hay 60.000 escrituras anuales sin cepo, y bajan a menos de 40.000 con cepo. El valor promedio de la escritura tambi\u00e9n se ve modificado ante la existencia de restricciones cambiarias: las compraventas promedian 140.000 d\u00f3lares en \u00e9pocas sin cepo y 100.000 d\u00f3lares con cepo. Si multiplicamos precio y cantidad, podemos decir que el mercado inmobiliario de departamentos usados representa 8.400 millones de d\u00f3lares anuales sin restricciones cambiarias, y se reduce a 4.000 millones de d\u00f3lares con cepo (al tipo de cambio oficial). Estos datos son importantes, porque significan que el mercado de compraventa de departamentos usados se incrementa cuando el Banco Central habilita sus reservas internacionales llegando a 8.400 millones de d\u00f3lares. Pero cuando no existe esa fuente (cuando hay cepo) queda un stock de d\u00f3lares m\u00ednimo utilizado en ese mercado de 4.000 millones de d\u00f3lares.<\/p><p>Si vamos a la provincia de Buenos Aires, en el mismo ejercicio: hay m\u00e1s de 120.000 operaciones de compraventa sin cepo a un valor promedio de 75.000 d\u00f3lares, es decir que el mercado sin restricciones cambiarias suma 9.000 millones de d\u00f3lares. Cuando hay restricciones cambiarias, las compraventas registradas son 100.000 a un promedio de 60.000 d\u00f3lares cada operaci\u00f3n, lo que nos da 6.000 millones de d\u00f3lares.<\/p><p>Si sumamos ambas jurisdicciones, estamos hablando de un mercado que mueve 17.400 millones de d\u00f3lares cuando no hay restricciones cambiarias y 10.000 millones cuando hay cepo. Cuando hay cepo podemos deducir que esos d\u00f3lares provienen del \u201ccolch\u00f3n\u201d, las cajas de ahorro o las cajas de seguridad. En t\u00e9rminos t\u00e9cnicos, ser\u00eda parte del stock de d\u00f3lares fugado que, se calcula, ronda los 400.000 millones de d\u00f3lares (casi un PBI)<a id=\"text5\"><\/a><a href=\"#foot5\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>5<\/sup><\/span><\/a>. Cuando se abre el cepo y se pueden comprar d\u00f3lares del Banco Central sin problemas, a estos 10.000 millones de d\u00f3lares se le suman 7.000 millones de d\u00f3lares m\u00e1s que ingresan al mercado inmobiliario. En la jerga, esos 7.000 millones de d\u00f3lares son parte de la Formaci\u00f3n de Activos Externos, y es gran parte de los 20.000 millones de d\u00f3lares anuales que fueron calculados por el Banco Central como parte de la fuga que financi\u00f3 la deuda externa durante el macrismo<a id=\"text6\"><\/a><a href=\"#foot6\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>6<\/sup><\/span><\/a>.<\/p><p>\u00bfPuede ser que la clase media tenga un peso tan importante en la llamada fuga de capital? \u00bfY que esa fuga tenga conexi\u00f3n con la compraventa de d\u00f3lares cuando hubo el <em>boom<\/em> de los cr\u00e9ditos hipotecarios UVA? Solo tengan en cuenta que en 2015, al final del gobierno de Cristina Kirchner, cuando se abre la posibilidad a la clase media de comprar hasta 2.000 d\u00f3lares por mes, eso redund\u00f3 en una fuga calculada en 7.000 millones de d\u00f3lares anuales. Casualmente, es el n\u00famero al que llegamos en el p\u00e1rrafo precedente.<\/p><h5>Los anormales<\/h5><p>En general, se sabe que cuando cambia la macroeconom\u00eda deben acomodarse los sectores. Todo cambio de modelo implica que se modifican las formas de ganar dinero: en el modelo macrista, la industria automotriz pod\u00eda importar veh\u00edculos antes que fabricarlos localmente, y es lo que hicieron. Pero cuando volvi\u00f3 el peronismo, tuvo que volver a la producci\u00f3n nacional e incluso potenciar sus exportaciones. Estamos hablando del caso de un sector poderoso, que influye sobre las pol\u00edticas econ\u00f3micas, pero que as\u00ed y todo tuvo que adaptarse.<\/p><p>El sector inmobiliario es sin dudas el \u00fanico negocio que no cambia. Siguen haci\u00e9ndose las transacciones en d\u00f3lares, haya o no acceso a los d\u00f3lares. Uno podr\u00eda pensar que ante la restricci\u00f3n de d\u00f3lares el sector pesificar\u00eda las transacciones, pero no: parece preferible una actividad reducida a la mitad antes que abandonar la dolarizaci\u00f3n del sector. Y que sigan proliferando las costumbres medievales que describimos, de traslado de billetes verdes. Las maniobras que se realizan en cada transacci\u00f3n son similares a las que se usa para el delito, con bolsones de billetes, y a veces suelen confundirse. Gabriela Michetti, la ex vicepresidenta de la Naci\u00f3n, declar\u00f3 que el dinero que hab\u00eda en su casa en 2016 era para una inversi\u00f3n inmobiliaria. Lo que en cualquier otro pa\u00eds se hubiese asimilado a un delito, redund\u00f3 en un sobreseimiento de parte del juez Lijo.<\/p><p>\u00bfPor qu\u00e9 el mercado inmobiliario sigue funcionando igual? \u00bfCu\u00e1l es la particularidad del sector para tener semejante anormalidad? Podemos aportar una hip\u00f3tesis para seguir pensando: la diferencia entre el valor real y el valor fiscal de las escrituras permite hacer transitar d\u00f3lares en blanco, muchas veces bancarizados y provenientes de las reservas del Banco Central, en d\u00f3lares en negro, es decir fuera del registro fiscal. Si la diferencia entre valor real y fiscal es de 20% promedio en todas las propiedades, la suma que pasa a dinero en negro se puede estimar ser\u00eda de 2.000 a 3.000 millones de d\u00f3lares por a\u00f1o haciendo una estimaci\u00f3n conservadora. Esos d\u00f3lares en negro son necesarios para dolarizar ganancias en negro realizadas en el mercado interno en pesos. Eso podr\u00eda explicar que el sector inmobiliario tira su fuerza en que su anormalidad (para la macroeconom\u00eda) es funcional al resto de los sectores econ\u00f3micos. Su l\u00f3gica no es interna al sector, sino que trabaja para el resto del capital en la Argentina, proveyendo d\u00f3lares en negro.<\/p><p>Queda claro que esta suma es poca si la comparamos con la evasi\u00f3n y elusi\u00f3n fiscal en la Argentina estimada en 20.000 millones de d\u00f3lares. Las v\u00edas de escape son numerosas: las empresas transnacionalizadas (locales o internacionales) tienen las suyas m\u00e1s complejas como los precios de transferencia o directamente el <em>private banking<\/em>. Pero una suma importante de las empresas de menor tama\u00f1o requiere de los d\u00f3lares billetes en negro que puede proveer el mercado inmobiliario.<\/p><h5>Obrar mal, decir la verdad<\/h5><p>La forma en que se realizan las transacciones inmobiliarias en la Argentina es anormal. Hemos usado la met\u00e1fora de \u201cmedieval\u201d para describirlo, por los billetes utilizados en la operaci\u00f3n. En el sistema medieval, la evoluci\u00f3n del dinero acompa\u00f1a los ritmos de productividad que, por ser muy baja, no posibilita la existencia del cr\u00e9dito tal como lo conocemos. Por lo tanto, lo medieval es por la necesidad f\u00edsica del dinero (aunque este sea fiduciario) cuando en el capitalismo eso no se requiere. En ese sentido, el cr\u00e9dito hipotecario es solo un velo: sin acceso a los d\u00f3lares, no hay posibilidad de cr\u00e9dito posible.<\/p><p>En este art\u00edculo mencionamos los posibles lazos entre el auge del cr\u00e9dito hipotecario en el a\u00f1o 2000, con la crisis del 2001 que fue tanto bancaria como externa. Esos v\u00ednculos que necesitamos profundizar parecen indicar que hay una dimensi\u00f3n de la crisis de convertibilidad que falta desarrollar: que el sector inmobiliario es un factor clave en la fuga de capitales, en particular en la Formaci\u00f3n de Activos Externos de la clase media argentina.<\/p><p>La enorme mayor\u00eda de los economistas (y los actores del sector inmobiliario) piensa que ahorramos en d\u00f3lares porque los pesos no son redituables. Como en el huevo y la gallina, se podr\u00eda pensar al rev\u00e9s: como ahorramos en d\u00f3lares, volvemos al peso no redituable. Imposible saberlo, pero ac\u00e1 encontramos un circuito disfuncional a la macroeconom\u00eda de inter\u00e9s: tal vez se ahorra en d\u00f3lares para comprar un departamento en d\u00f3lares, y haciendo eso se incrementa la presi\u00f3n sobre el sector externo que termina en una desvalorizaci\u00f3n de la moneda nacional. Y si a esto se le acopla cr\u00e9ditos hipotecarios con acceso a los d\u00f3lares del Banco Central, se acelera a\u00fan m\u00e1s la crisis externa y se puede asociar a una crisis bancaria, como lo fue en el 2001.<\/p><p>\u00a0<\/p><hr \/><hr \/><hr \/><p><strong><br \/>Notas:<\/strong><br \/><a id=\"foot1\"><\/a><a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">1)<\/span><\/a> Ver al respecto Alejandro Gaggero y Pablo Nemi\u00f1a \u201cOrigen y consolidaci\u00f3n de la dolarizaci\u00f3n del mercado inmobiliario en Argentina\u201d. <span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/ri.conicet.gov.ar\/handle\/11336\/200746\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/ri.conicet.gov.ar\/handle\/11336\/200746<\/a><\/span> <a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot2\"><\/a><a href=\"#text2\"><span style=\"color: #0000ff;\">2)<\/span><\/a> Estos temas fueron desarrollados por Eduardo Basualdo y su equipo. Se puede encontrar en Eduardo Basualdo, <em>Estudios de historia econ\u00f3mica argentina desde mediados del siglo XX a la actualidad<\/em>, 2006, editado por Siglo XXI. <a href=\"#text2\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot3\"><\/a><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"#text3\">3)<\/a><\/span> Jorge Schvarzer, <em>Moneda, magia y especulaci\u00f3n. El curioso sistema financiero de la Convertibilidad<\/em>. Editorial Manantial, disponible en <span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"http:\/\/www.jorgeschvarzer.com.ar\/pdf\/schvarzer_convertibilidad.pdf\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">http:\/\/www.jorgeschvarzer.com.ar\/pdf\/schvarzer_convertibilidad.pdf<\/a><\/span> <a href=\"#text3\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot4\"><\/a><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"#text4\">4)<\/a><\/span> Federico Gonz\u00e1lez Rouco, \u201cEl sue\u00f1o de la casa propia. Pasado, presente y futuro del cr\u00e9dito hipotecario en Argentina\u201d, disponible en <span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"https:\/\/tejidourbano.net\/biblioteca\/coleccion-temas-del-habitat-el-sueno-de-la-casa-propia-federico-gonzalez-rouco\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">https:\/\/tejidourbano.net\/biblioteca\/coleccion-temas-del-habitat-el-sueno-de-la-casa-propia-federico-gonzalez-rouco\/<\/a><\/span> <a href=\"#text4\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot5\"><\/a><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"#text5\">5)<\/a><\/span> Jorge Gaggero, Magdalena Rua y Alejandro Gaggero (2013), \u201cFuga de capitales 3. Argentina (2002-2012). Magnitudes, evoluci\u00f3n, pol\u00edticas p\u00fablicas y cuestiones fiscales relevantes\u201d. CEFIDAR DT N\u00b0 62 <a href=\"#text5\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><br \/><a id=\"foot6\"><\/a><span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"#text6\">6)<\/a><\/span> BCRA (2020) \u201cInforme de Mercado de Cambios, Deuda y Formaci\u00f3n de Activos Externos 2015-2019\u201d<a href=\"#text6\"><span style=\"color: #0000ff;\"> \u21d1<\/span><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a73e62c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a73e62c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f0a49e3\" data-id=\"f0a49e3\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bb5555d elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"bb5555d\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a><\/div>\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-afcae4f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"afcae4f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-7f810d7\" data-id=\"7f810d7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c683de2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c683de2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Mart\u00edn Burgos:<\/strong><br \/>Licenciado en Econom\u00eda por la Universidad de Buenos Aires y M\u00e1ster por la Escuela de Altos Estudios en Ciencias Sociales (EHESS-Par\u00eds, Francia). Doctorando en Desarrollo Econ\u00f3mico en la UNQ. Coordinador del Departamento de Econom\u00eda Pol\u00edtica del Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n y organizador del Congreso de Econom\u00eda Pol\u00edtica UNQ-CCC.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Mart\u00edn Burgos | A partir del an\u00e1lisis del funcionamiento del mercado inmobiliario, el trabajo reflexiona acerca del rol interno que ha tenido y contin\u00faa ejerciendo la moneda norteamericana.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":31222,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3548],"tags":[3562,3549,56,1398,3254,3547],"class_list":["post-31221","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-94","tag-bimonetarismo","tag-dolar","tag-economia","tag-martin-burgos","tag-mercado-inmobiliario","tag-moneda"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31221","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31221"}],"version-history":[{"count":14,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31221\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31331,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31221\/revisions\/31331"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31222"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31221"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31221"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31221"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}