{"id":31229,"date":"2025-09-01T01:10:00","date_gmt":"2025-09-01T04:10:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=31229"},"modified":"2025-09-08T13:39:55","modified_gmt":"2025-09-08T16:39:55","slug":"la-relevancia-de-una-moneda-soberana-en-el-comercio-internacional-bajo-el-actual-sistema-monetario-internacional","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/la-relevancia-de-una-moneda-soberana-en-el-comercio-internacional-bajo-el-actual-sistema-monetario-internacional\/","title":{"rendered":"La relevancia de una moneda soberana en el comercio internacional bajo el actual sistema monetario internacional"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"31229\" class=\"elementor elementor-31229\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-67405c6 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"67405c6\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f8f6dde\" data-id=\"f8f6dde\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-9394ee1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"9394ee1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El art\u00edculo logra demostrar la dependencia que las econom\u00edas de los distintos pa\u00edses han tenido hist\u00f3ricamente con respecto a la de Estados Unidos y frente a esta situaci\u00f3n plantea la necesidad de reivindicar las monedas nacionales.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-76dd964 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"76dd964\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c550e6e\" data-id=\"c550e6e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0070d96 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0070d96\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Anah\u00ed Rampinini y Lisandro Mondino |<\/em><\/a><\/p><p>A lo largo de la historia, el intercambio comercial entre sociedades o naciones ha implicado la necesidad de contar con un medio de cambio universalmente aceptado, esto es, una moneda, que tambi\u00e9n cumpla la funci\u00f3n de unidad de cuenta, tanto a nivel interno como con su equivalencia a nivel internacional, es decir, los tipos de cambio entre las monedas nacionales y la divisa de referencia del mercado mundial.<\/p><p>Al considerar el plano internacional, la moneda trasciende su funci\u00f3n facilitadora de transacciones para adquirir una dimensi\u00f3n estrat\u00e9gica y geopol\u00edtica. La determinaci\u00f3n de la moneda predominante en el comercio mundial refleja correlaciones de fuerza econ\u00f3mica, militar, hegemon\u00edas pol\u00edticas y acuerdos hist\u00f3ricos que moldean el sistema financiero global. De hecho, la capacidad de administrar el nivel y las variaciones del tipo de cambio ha constituido hist\u00f3ricamente una herramienta fundamental de pol\u00edtica econ\u00f3mica para cualquier pa\u00eds o sociedad.<\/p><p>En la historia contempor\u00e1nea el rol de moneda en los intercambios internacionales lo ejerce el d\u00f3lar estadounidense. Esto es as\u00ed a partir del acuerdo de Bretton Woods establecido al t\u00e9rmino de la Segunda Guerra Mundial, donde se determin\u00f3 la utilizaci\u00f3n del d\u00f3lar como moneda de referencia internacional, respaldada por el gobierno de los Estados Unidos de Am\u00e9rica, garantizando su conversi\u00f3n al oro a una tasa de equivalencia fija de 35 d\u00f3lares por onza.<\/p><p>Este esquema se quiebra en agosto de 1971, en un contexto de suba del precio internacional del barril del petr\u00f3leo por parte de los pa\u00edses que conforman la OPEP, agravando la situaci\u00f3n de inflaci\u00f3n mundial, y en particular perjudicando a los Estados Unidos, que adem\u00e1s enfrentaba el desgaste de la Guerra de Vietnam y un empeoramiento de su saldo comercial generando el primer d\u00e9ficit comercial estadounidense del siglo. En este marco, las reservas de oro de EE.UU. disminuyen constantemente y crecen las presiones financieras internacionales, principalmente de los pa\u00edses europeos, que ponen constantemente a prueba la capacidad estadounidense de sostener la paridad fija del d\u00f3lar con el oro.<\/p><p>En ese mes el entonces presidente Richard Nixon suspendi\u00f3 la convertibilidad del d\u00f3lar estadounidense en oro, generando m\u00faltiples y sucesivas devaluaciones en diferentes pa\u00edses y estableci\u00e9ndose en los hechos un esquema de administraci\u00f3n de los tipos de cambio de las monedas nacionales con el d\u00f3lar mayoritariamente de tipo flotante, que se mantiene hasta la actualidad, con mayor o menor grado de libertad seg\u00fan cada caso y momento.<\/p><p>A partir de entonces, el actual Sistema Monetario Internacional sostiene al d\u00f3lar estadounidense como moneda de referencia, medio de cambio y de reserva mundial, pero sin ning\u00fan respaldo f\u00edsico, es decir, es un esquema fiduciario, basado en la confianza en los Estados Unidos, o m\u00e1s espec\u00edficamente, en su hegemon\u00eda econ\u00f3mica y militar.<\/p><p>Este sistema le otorga entonces a Estados Unidos la potestad de la emisi\u00f3n de la moneda mundial y al resto de los pa\u00edses del mundo la necesidad de hacerse de dichas divisas para poder hacer frente a los saldos de sus transacciones con el mundo. Esto \u00faltimo solo es posible de tres maneras: las exportaciones, la inversi\u00f3n extranjera directa o en cartera y el endeudamiento en moneda extranjera p\u00fablico o privado.<\/p><p>Tal necesidad del sistema de abastecer de liquidez a la econom\u00eda mundial requiere que Estados Unidos tenga un d\u00e9ficit de balance de pagos constante, inyectando d\u00f3lares al resto del mundo ya sea por v\u00eda comercial o por v\u00eda financiera. En efecto, desde 1980, Estados Unidos mantiene un constante y por per\u00edodos creciente d\u00e9ficit de cuenta corriente, que ha llegado a representar en 2006 casi 6% de su Producto Bruto Interno, siendo actualmente de alrededor del 4% del PBI.<\/p><p>Este esquema implica una fuerte interdependencia comercial y financiera entre los Estados Unidos y el resto del mundo, ya que los altos y crecientes niveles de deuda p\u00fablica estadounidense, necesaria para hacer frente a sus d\u00e9ficits de balance de pagos y fiscal (en 2024 del 6% del PBI), se encuentra en manos de bancos centrales e inversores extranjeros. Esto plantea una situaci\u00f3n paradojal, dado que el d\u00f3lar es a la vez una piedra angular de las finanzas mundiales y una vulnerabilidad potencial y creciente. Esta situaci\u00f3n de interdependencia existe desde el acuerdo de Bretton Woods y se ha incrementado desde su quiebre, de hecho, es una de las razones por las cuales aun con la suspensi\u00f3n de la convertibilidad con el oro, el d\u00f3lar se mantuvo como moneda mundial.<\/p><p>Asimismo, al ser el d\u00f3lar estadounidense la moneda de referencia para las finanzas internacionales, la tasa de inter\u00e9s asociada a la mayor\u00eda de las transacciones financieras internacionales responde \u00edntegramente a los movimientos de la tasa de inter\u00e9s interna de los Estados Unidos. Es decir que las decisiones de pol\u00edtica monetaria de las administraciones estadounidenses, por razones relacionadas enteramente al devenir de su econom\u00eda nacional, afectan irremediablemente a la econom\u00eda global. Un claro ejemplo hist\u00f3rico de esto es cuando a inicios de la d\u00e9cada de 1980 la Reserva Federal subi\u00f3 la tasa de inter\u00e9s de referencia hasta casi un 20%, impulsando una crisis de deuda externa en Latinoam\u00e9rica con sucesivos defaults que se conoce como \u201cla d\u00e9cada perdida\u201d.<\/p><p>Para poder hacer frente a este nuevo esquema, los pa\u00edses del mundo comenzaron en la d\u00e9cada de 1980 un proceso de acumulaci\u00f3n de d\u00f3lares estadounidenses en sus reservas internacionales, con el fin de contar con alg\u00fan tipo de seguro para poder intervenir y sostener sus niveles de tipo de cambio. Asimismo, contar con un amplio stock de reservas internacionales l\u00edquidas tiene un fuerte efecto disuasivo, es decir, reduce la vulnerabilidad financiera, am\u00e9n de que sus posibles usos alternativos puedan tener efectos econ\u00f3micos m\u00e1s tangibles y efectivos.<\/p><p>Acumular reservas internacionales implica poder sostener durante un considerable per\u00edodo de tiempo un super\u00e1vit del balance de pagos, preferentemente por v\u00eda de ingresos genuinos de divisas, es decir, por medio de transacciones con el exterior que no impliquen una posterior salida de divisas de igual o mayor cuant\u00eda que el ingreso inicial (por ejemplo, el endeudamiento externo o ciertas inversiones extranjeras directas cuyas posteriores salidas por v\u00eda de la remisi\u00f3n de utilidades m\u00e1s que compensan la inversi\u00f3n inicial). Idealmente, el super\u00e1vit comercial tanto de bienes como de servicios se posiciona como la principal fuente genuina de divisas para la acumulaci\u00f3n de reservas internacionales, dado que no se corresponde con ninguna salida futura obligatoria.<\/p><p>Por el lado de la cuenta financiera del balance de pagos, la liberalizaci\u00f3n, en la mayor\u00eda de los pa\u00edses, de los controles a los flujos de capitales internacionales en las d\u00e9cadas posteriores al quiebre de Bretton Woods junto con la aceleraci\u00f3n de las transacciones gracias a los desarrollos tecnol\u00f3gicos en las comunicaciones y la automatizaci\u00f3n, otorgan al sistema un alto nivel de inestabilidad que ha significado sucesivas crisis monetarias y financieras ocurridas a finales de siglo XX en la mayor\u00eda de los pa\u00edses emergentes y en desarrollo, seguido de crisis financieras en los pa\u00edses centrales, tales como la crisis de las <em>.com<\/em>, la crisis de las hipotecas <em>subprime<\/em> y la crisis europea denominada de los <em>\u201cPIGS\u201d<\/em>.<\/p><p>Este devenir puso en cuestionamiento el funcionamiento del Sistema Monetario Internacional, surgiendo espacios de debate nuevos como el G20 o el Foro BRICS, los cuales no solo ponen en debate el actual sistema, sino que plantean la construcci\u00f3n de otro sistema monetario m\u00e1s justo y equilibrado, no basado en la hegemon\u00eda del d\u00f3lar como moneda global. Es por ello que en las \u00faltimas d\u00e9cadas se observa una clara tendencia hacia la desdolarizaci\u00f3n del comercio y las finanzas globales, es decir, distintos pa\u00edses en acuerdos bilaterales o en el marco de diversos arreglos de integraci\u00f3n regional pautan realizar sus transacciones transfronterizas con sus propias monedas como medio de liquidaci\u00f3n internacional, sin utilizar el d\u00f3lar estadounidense en ese rol.<\/p><p>Adem\u00e1s del caso del euro como moneda com\u00fan de los pa\u00edses miembros de la Uni\u00f3n Europea desde principios de siglo, se pueden mencionar como ejemplos relevantes actuales los siguientes:<\/p><p>\u25cf El comercio bilateral entre China y Rusia se realiza actualmente casi en su totalidad en rublos rusos y yuanes chinos (o renminbi), estando prontos a alcanzar la desdolarizaci\u00f3n completa de sus relaciones comerciales. A su vez, China ha realizado <em>swaps<\/em> de moneda con 41 pa\u00edses, lo que le ha permitido recientemente utilizar el yuan para liquidar cerca de la mitad de sus transacciones transfronterizas de comercio e inversi\u00f3n. Es de destacar que se ha dado el uso del yuan como moneda para saldar el comercio internacional entre terceros pa\u00edses, como es el caso de algunas transacciones entre la India y Rusia. En el caso de Rusia un impulso grande han sido las sanciones econ\u00f3micas recibidas luego del inicio del conflicto b\u00e9lico con Ucrania.<\/p><p>\u25cf India y los Emiratos \u00c1rabes Unidos acordaron el establecimiento de un Sistema de Liquidaci\u00f3n en Moneda Local (LCSS, por sus siglas en ingl\u00e9s) con el fin de utilizar la rupia india y el d\u00edrham de los Emiratos \u00c1rabes Unidos en sus transacciones comerciales. Asimismo, India mantiene desde 2012 un acuerdo para liquidar el comercio en propias monedas con la Asociaci\u00f3n Sudasi\u00e1tica para la Cooperaci\u00f3n Regional, mediante <em>swaps<\/em>.<\/p><p>\u25cf Los pa\u00edses miembros del acuerdo de integraci\u00f3n regional denominado Asociaci\u00f3n de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), Myanmar, Brun\u00e9i, Camboya, Filipinas, Indonesia, Laos, Malasia, Singapur, Tailandia y Vietnam, lanzaron en 2016 el Marco para la Liquidaci\u00f3n en Monedas Locales (LCSF, por sus siglas en ingl\u00e9s), para promover el uso de la moneda local en el comercio y la inversi\u00f3n intrarregional.<\/p><p>\u25cf Los pa\u00edses miembros del Foro BRICS (Brasil, Rusia, India, China y Sud\u00e1frica) promueven activamente que las transacciones comerciales y financieras entre sus pa\u00edses miembros se realicen \u00edntegramente en sus propias monedas, e incluso existen conversaciones en vistas a la creaci\u00f3n de una moneda propia.<\/p><p>\u25cf 11 pa\u00edses miembros de la Comunidad de Estados Independientes (CEI), a saber, Armenia, Turkmenist\u00e1n, Uzbekist\u00e1n, Azerbaiy\u00e1n, Bielorrusia, Moldavia, Rusia, Tayikist\u00e1n, Kazajist\u00e1n y Kirguist\u00e1n, dejar\u00e1n de utilizar el d\u00f3lar en sus transacciones comerciales.<\/p><p>\u25cf A nivel regional existe el Sistema de Pagos en Moneda Local en el marco del MERCOSUR, implementado por Argentina y Brasil en el a\u00f1o 2008, aunque su nivel de utilizaci\u00f3n es muy bajo.<\/p><p>Esta tendencia ha implicado que la participaci\u00f3n del d\u00f3lar estadounidense como reserva internacional de los Bancos Centrales del mundo caiga 6 puntos porcentuales desde 2015 a la fecha (de 65% a 59%) y que su participaci\u00f3n como medio de cambio internacional en el comercio global tambi\u00e9n caiga, aunque de forma m\u00e1s lenta, por caso, las transacciones en el mercado energ\u00e9tico est\u00e1n siendo crecientemente realizadas en otras monedas.<\/p><p>Asimismo, el surgimiento de nuevos sistemas de pagos internacionales sin el involucramiento del d\u00f3lar o de bancos estadounidenses, tales como el Sistema de Pago Interbancario y Transfronterizo (CIPS, por sus siglas en ingl\u00e9s) implementado por China en 2015, la Interfaz de Pagos Unificados (UPI, por sus siglas en ingl\u00e9s) en vigencia en la India desde 2016 o el Sistema de Pagos de los BRICS recientemente anunciado, tambi\u00e9n impulsan la tendencia hacia la desdolarizaci\u00f3n de los mercados mundiales. Cabe mencionar que es en este mismo contexto que se da el surgimiento de la criptomoneda Bitcoin, lanzada en enero de 2009, como una propuesta alternativa<a id=\"text1\"><\/a><a href=\"#foot1\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>1<\/sup><\/span><\/a> a las monedas legalmente establecidas y administradas centralmente por los Estados nacionales, junto con el posterior ecosistema de criptoactivos que ha crecido considerablemente hasta la actualidad.<\/p><p>Por el lado de la cuenta corriente del balance de pagos, o m\u00e1s espec\u00edficamente, del balance comercial y el comercio internacional, la posibilidad de ejercer de forma soberana la pol\u00edtica econ\u00f3mica en t\u00e9rminos de determinar el tipo de cambio de la moneda nacional con la internacional y de administrar la cuant\u00eda y velocidad de sus variaciones, es fundamental al considerar las grandes diferencias existentes en las capacidades productivas y tecnol\u00f3gicas entre pa\u00edses, o m\u00e1s detalladamente, entre regiones geogr\u00e1ficas y\/o entre sectores econ\u00f3micos particulares (industriales o de servicios). Asimismo, las cuestiones geogr\u00e1ficas para el acceso al mercado mundial o a mercados puntuales tambi\u00e9n ejercen una fuerte influencia en las posibilidades de la inserci\u00f3n internacional, dadas las complejidades log\u00edsticas, las distancias a recorrer y los costos asociados.<\/p><p>En este sentido, el tipo de cambio no es para el comercio internacional una variable macroecon\u00f3mica general, con un valor \u00fanico y transversal a todas las actividades econ\u00f3micas, sino que las diferentes herramientas de pol\u00edtica econ\u00f3mica pueden ser utilizadas para establecer m\u00faltiples tipos de cambio efectivos, por ejemplo, mediante impuestos internos o espec\u00edficos a ciertos productos o actividades, o mediante las herramientas de pol\u00edtica comercial tanto arancelarias como no arancelarias. As\u00ed, en una cadena de valor se puede contar con diferentes niveles de tipo de cambio nominales efectivos en cada uno de sus sectores econ\u00f3micos (tanto de bienes como de servicios), o incluso con una mayor especificidad a nivel de producto, tanto para las exportaciones como para las importaciones.<\/p><p>Asimismo, la evoluci\u00f3n de los precios, a nivel general o a nivel sectorial o mayorista, tanto nacionales como de los socios comerciales m\u00e1s importantes de cada sector econ\u00f3mico, determinan la evoluci\u00f3n de un tipo de cambio en t\u00e9rminos reales, cuya relevancia nuevamente no debe pensarse con un nivel de tipo de cambio real \u00fanico o general, sino que deben considerarse los tipos de cambio reales multilaterales sectoriales efectivos (TCRMSE) tanto de exportaci\u00f3n como de importaci\u00f3n, en el contexto de sus respectivas cadenas de valor.<\/p><p>El tipo de cambio real multilateral mide el precio relativo de los bienes y servicios de la econom\u00eda con respecto al de sus principales socios comerciales, siendo un promedio ponderado de los tipos de cambio reales bilaterales seg\u00fan su peso en el comercio internacional. Al considerar los tipos de cambio nominales efectivos de cada sector econ\u00f3mico, la evoluci\u00f3n de los precios de cada sector y la participaci\u00f3n en el comercio internacional sectorial de cada socio comercial, se puede construir, a partir del tipo de cambio real multilateral, el TCRMSE.<\/p><p>Este tipo de consideraciones de pol\u00edtica econ\u00f3mica y comercial solo pueden tenerse en cuenta si se cuenta con una moneda nacional y, por ende, con la capacidad de ejercer la soberan\u00eda nacional en materia de pol\u00edtica econ\u00f3mica, con el fin de poder determinar diferentes niveles de tipo de cambio nominal efectivo y, en consecuencia, de TCRMSE a lo largo de las cadenas de valor.<\/p><p>Por lo tanto, la capacidad de dise\u00f1ar e implementar pol\u00edticas econ\u00f3micas de forma soberana permite impulsar sectores estrat\u00e9gicos, mejorar los saldos comerciales sectoriales y reducir la vulnerabilidad ante la inestabilidad inherente a un sistema monetario internacional vol\u00e1til y asim\u00e9trico.<\/p><p>En el contexto global actual, en el que la hegemon\u00eda del d\u00f3lar estadounidense como moneda de referencia mundial se encuentra cuestionada, la reivindicaci\u00f3n de la moneda nacional es estrat\u00e9gicamente relevante. Nuestro pa\u00eds no puede permitirse abandonar su soberan\u00eda en materia de moneda nacional y de pol\u00edtica econ\u00f3mica, ni ignorar las tendencias evidentes hacia la paulatina desdolarizaci\u00f3n de la econom\u00eda mundial.<\/p><p>\u00a0<\/p><hr \/><hr \/><hr \/><p><strong><br \/>Notas:<\/strong><br \/><a id=\"foot1\"><\/a><a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">1)<\/span><\/a> En la pr\u00e1ctica su operaci\u00f3n se corresponde con un instrumento financiero de alta volatilidad y atrae mayoritariamente flujos de capitales que intencionalmente escapan a las regulaciones fiscales y legales nacionales e internacionales. <span style=\"color: #0000ff;\"><a style=\"color: #0000ff;\" href=\"#text1\">\u21d1<\/a><\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3f67f34 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3f67f34\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2f8b191\" data-id=\"2f8b191\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-35fed64 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"35fed64\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a><\/div>\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-406f985 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"406f985\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0e653e2\" data-id=\"0e653e2\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-79d4a86 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"79d4a86\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Anah\u00ed Rampinini:<\/strong><br \/>Doctora en Desarrollo Econ\u00f3mico por la Universidad Nacional de Quilmes. Investigadora Asistente de CONICET-UNLu y en el Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n Floral Gorini (CCC) en el \u00e1rea de pol\u00edtica comercial y an\u00e1lisis de impacto de pol\u00edticas. Docente e investigadora de econom\u00eda y econom\u00eda internacional de grado en la UNLu y posgrado en UNDAV.<\/p><p><strong>Lisandro Mondino:<\/strong><br \/>Mag\u00edster en Relaciones Econ\u00f3micas Internacionales. Doctorando en Desarrollo Econ\u00f3mico por la Universidad Nacional de Quilmes e investigador del Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n Floral Gorini (CCC) en el \u00e1rea de pol\u00edtica industrial y comercial. Docente e investigador de econom\u00eda y econom\u00eda internacional de grado y posgrado en la UNLu, la UNDAV y la UNSAM.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Anah\u00ed Rampinini y Lisandro Mondino | El art\u00edculo logra demostrar la dependencia que las econom\u00edas de los distintos pa\u00edses han tenido hist\u00f3ricamente con respecto a la de Estados Unidos y frente a esta situaci\u00f3n plantea la necesidad de reivindicar las monedas nacionales.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":31230,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[3548],"tags":[3563,25,56,3564,3547,3565],"class_list":["post-31229","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-94","tag-anahi-rampinini","tag-comercio-internacional","tag-economia","tag-lisandro-mondino","tag-moneda","tag-sistema-monetario-internacional"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31229","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=31229"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31229\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":31348,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/31229\/revisions\/31348"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/31230"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=31229"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=31229"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=31229"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}