{"id":3687,"date":"2019-10-01T01:12:00","date_gmt":"2019-10-01T04:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=3687"},"modified":"2023-11-27T16:12:55","modified_gmt":"2023-11-27T19:12:55","slug":"contexto-internacional-modos-de-desarrollo-comparados-y-sus-ensenanzas-para-el-diseno-de-la-nueva-politica-industrial-argentina","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/contexto-internacional-modos-de-desarrollo-comparados-y-sus-ensenanzas-para-el-diseno-de-la-nueva-politica-industrial-argentina\/","title":{"rendered":"Contexto internacional, modos de desarrollo comparados y sus ense\u00f1anzas para el dise\u00f1o de la nueva pol\u00edtica industrial argentina"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"3687\" class=\"elementor elementor-3687\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b80b933 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b80b933\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c3eed94\" data-id=\"c3eed94\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-988867c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"988867c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El trabajo examina las principales caracter\u00edsticas de los modos de desarrollo recientes de la econom\u00eda argentina a los efectos de avanzar en los lineamientos b\u00e1sicos de una propuesta preliminar para una nueva pol\u00edtica industrial.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-efbeaf0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"efbeaf0\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-81daf8a\" data-id=\"81daf8a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-1a4986e elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"1a4986e\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Demian Panigo, Leandro Bona y Pablo Wahren |<\/em><\/a><\/p><h5>1. Introducci\u00f3n<\/h5><p>Si tuvi\u00e9semos que describir la situaci\u00f3n actual de la econom\u00eda mundial en tres palabras, las m\u00e1s apropiadas (adem\u00e1s de desigualdad, que reviste un car\u00e1cter estructural) ser\u00edan financierizaci\u00f3n, proteccionismo y <em>reshoring<\/em>. La primera de ellas se expresa en el creciente poder de las instituciones financieras (bancos, fondos de inversi\u00f3n y organismos multilaterales de cr\u00e9dito) para imponer al sector productivo una exigencia de rentabilidad extraordinaria \u2013en d\u00f3lares y de corto plazo\u2013 bajo amenaza de desfinanciamiento, fuga y corrida cambiaria. Respecto de las dos \u00faltimas, se ha podido verificar con inusitada virulencia en los \u00faltimos meses (en el conflicto Estados Unidos-China, que termina generando un llamativo bloqueo\/acoso comercial y tecnol\u00f3gico a Huawei \u2013medida violatoria de todos los acuerdos internacionales de comercio\u2013) que desde 2008 en adelante el nuevo orden econ\u00f3mico mundial se ha reconfigurado en t\u00e9rminos de una guerra global por el empleo. Las medidas proteccionistas relevadas por la OMC se han triplicado desde la crisis financiera internacional (con una transformaci\u00f3n cualitativa desde medidas <em>antidumping<\/em> y salvaguardas especiales hacia barreras t\u00e9cnicas y medidas sanitarias, y las grandes potencias industriales, como Estados Unidos, ya registran la recuperaci\u00f3n de m\u00e1s de 350.000 puestos de trabajo por casos de <em>reshoring<\/em> (ver <span style=\"text-decoration: underline;\"><span style=\"color: #008080; text-decoration: underline;\"><a style=\"color: #008080; text-decoration: underline;\" href=\"http:\/\/reshorenow.org\/recent-data\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><span style=\"color: #0000ff; text-decoration: underline;\">http:\/\/reshorenow.org\/recent-data\/<\/span><\/a><\/span><\/span>).<\/p><p>Este contexto internacional complejo para el desarrollo de las econom\u00edas \u201cemergentes\u201d se complementa en nuestro caso con una situaci\u00f3n local a\u00fan m\u00e1s acuciante. Hacia fines de 2019, la Argentina podr\u00eda tener una econom\u00eda en crisis, con un \u201ccu\u00e1druple-doble\u201d con pocos precedentes en la historia: dos d\u00edgitos en tasa de inflaci\u00f3n, pobreza, desempleo e incluso (dadas las proyecciones existentes) indigencia. Tendremos 2 millones de desocupados, 10 millones de personas con problemas de empleo (carencia o precariedad), 40% de la poblaci\u00f3n viviendo por debajo de la l\u00ednea de la pobreza y uno de cada 10 argentinos sufriendo hambre cada d\u00eda. En solo cuatro a\u00f1os, habremos retrocedido 15 en materia de bienestar social.<\/p><p>Pero la novedad m\u00e1s importante es que, por primera vez en d\u00e9cadas, una crisis de semejante magnitud no se ver\u00e1 acompa\u00f1ada de los t\u00edpicos super\u00e1vits resultantes en cuenta corriente. En efecto, el endeudamiento externo ha sido tan grande que incluso en un contexto recesivo con fuerte ca\u00edda del consumo, la absorci\u00f3n dom\u00e9stica y las importaciones, el d\u00e9ficit en cuenta corriente alcanz\u00f3 un r\u00e9cord de USD31.000 millones para 2017. A pesar de que la contracci\u00f3n a\u00fan m\u00e1s intensa del consumo interno en 2019 ha permitido reducir estas cifras (a un d\u00e9ficit anual proyectado de unos USD10.000 millones), la macroeconom\u00eda de Cambiemos pareciera estar desafiando a la teor\u00eda econ\u00f3mica, siendo uno de los pocos casos en el mundo en donde una prolongada recesi\u00f3n en lugar de mejorar empeora los resultados de cuenta corriente (el PBI per c\u00e1pita promedio 2012-2015 fue de aproximadamente USD14.000 mientras que el del per\u00edodo 2016-2019 ha sido levemente superior a los USD12.000; para esos per\u00edodos, los d\u00e9ficits en cuenta corriente promedio anuales terminar\u00e1n siendo de USD9.600 millones y USD21.000 millones aproximadamente, correlaci\u00f3n ins\u00f3lita a nivel hist\u00f3rico y global).<\/p><p>Para los pr\u00f3ximos a\u00f1os, el problema se vuelve a\u00fan m\u00e1s complejo por la magnitud de los vencimientos de la deuda. Entre capital e intereses (estos \u00faltimos contabilizados en la cuenta corriente), se estima que entre 2020 y 2023 se enfrentar\u00e1n vencimientos por no menos de USD30.000 millones anuales en promedio. Es decir que, de no obtener buenas condiciones de<em> roll-over<\/em> o refinanciamiento, de cada 2 d\u00f3lares que entren (si es que efectivamente se liquidan) de exportaciones, 1 deber\u00e1 irse al pago de la deuda. Parece sencillo si no fuese porque las importaciones tambi\u00e9n rondan los USD60.000 millones. Es decir, necesitar\u00edamos que caigan un 50%, lo cual (asumiendo una elasticidad ingreso de las importaciones t\u00edpica de 1,8) implica la necesidad de que el PBI caiga un 28% en un solo a\u00f1o. Esta cifra alarmante constituye un techo para las estimaciones en tanto y en cuanto cierta parte de los vencimientos cuentan con<em> roll-overs<\/em> garantizados (cuando los acreedores son organismos p\u00fablicos) o cuasi-garantizados (en caso de bancos locales), pero buena parte de los mismos se encuentran actualmente en manos de inversores institucionales extranjeros, p\u00fablicos y privados.<\/p><p>Sea cual fuere el resultado final de la renegociaci\u00f3n de la deuda, salvo salidas turbulentas (que nadie en el espectro pol\u00edtico avizora) o negociaciones m\u00e1gicas (con fuertes quitas o restructuraci\u00f3n de plazos muy beneficiosas), la presi\u00f3n del pago de la deuda sobre la cuenta corriente generar\u00e1 ciertas restricciones a la posibilidad de implementar pol\u00edticas fiscales expansivas sin que las mismas generen mayores expectativas devaluatorias. M\u00e1s precisamente, las pol\u00edticas keynesianas indispensables para la recomposici\u00f3n del bienestar social (especialmente de los sectores m\u00e1s vulnerables) ser\u00e1n de dif\u00edcil implementaci\u00f3n sin el establecimiento de regulaciones comerciales y financieras de car\u00e1cter estructural.<\/p><p>En el marco de este mundo cada vez m\u00e1s hostil a la producci\u00f3n (y exportaci\u00f3n) industrial de pa\u00edses emergentes, y una econom\u00eda local que se debate en un dilema cualitativamente-in\u00e9dito de necesidades internas extremas (desempleo, pobreza e indigencia en niveles de emergencia social) y restricciones externas explosivas (d\u00e9ficit en cuenta corriente aun con recesi\u00f3n prolongada), el presente trabajo examina las principales caracter\u00edsticas de los recientes modos de desarrollo de la econom\u00eda argentina a los efectos de avanzar en los lineamientos b\u00e1sicos de una propuesta preliminar para la nueva pol\u00edtica industrial.<\/p><h5>2. Los tres modos de desarrollo de la posconvertibilidad<\/h5><p>El debut de la posconvertibilidad se inici\u00f3 con la devaluaci\u00f3n de 2002, que r\u00e1pidamente gener\u00f3 una redefinici\u00f3n de precios relativos y una masiva transferencia de ingresos, especialmente del trabajo al capital y, dentro de este, hacia los bienes transables. El modo de regulaci\u00f3n se organiz\u00f3 desde la centralidad del r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional (con la subordinaci\u00f3n de la relaci\u00f3n salarial, la moneda, competencia y el rol del Estado) que dio lugar a un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n (de tipo<em> profit-led<\/em>) caracterizado como neo-mercantilista, que impuls\u00f3 el crecimiento a trav\u00e9s de una mayor demanda de bienes de consumo durable (por parte de los sectores beneficiados por la devaluaci\u00f3n con pesificaci\u00f3n asim\u00e9trica).<\/p><p>Al respecto, en un trabajo de Panigo y Chena de 2011 (\u201cDel neo-mercantilismo al tipo de cambio m\u00faltiple para el desarrollo. Los dos modelos de la post-Convertibilidad\u201d) se sostiene que en contextos como los de 2002, una econom\u00eda subdesarrollada en el sector de bienes de capital no puede recuperar su nivel de actividad econ\u00f3mica y empleo (y, por ende, jalonar la demanda agregada) a trav\u00e9s del canal de la inversi\u00f3n. A su vez, la elevada heterogeneidad productiva de la regi\u00f3n en general (y de la Argentina en particular) hace muy poco probable un crecimiento liderado por las exportaciones netas (canal mercantilista tradicional). Por estas razones b\u00e1sicas es que el crecimiento de la econom\u00eda argentina en el per\u00edodo del modelo de tipo de cambio elevado (y poco diferenciado) se encontraba impulsado, en especial, por el consumo en bienes durables y sus efectos multiplicativos sobre la actividad industrial y de servicios no transables. A trav\u00e9s de los efectos riqueza positivos y hoja de balance, fue el consumo en bienes durables de los sectores medios y altos lo que gener\u00f3 el impulso inicial sobre la demanda agregada.<\/p><p>Con la llegada de N\u00e9stor Kirchner a la presidencia, este interregno neo-mercantilista de tipo de cambio real alto (y poco diferenciado), salarios reales bajos, m\u00e1rgenes de rentabilidad extraordinarios, desigualdad distributiva sin precedentes y crecimiento impulsado por el consumo en bienes durables comenz\u00f3 a ser desarticulado, para dar lugar a un nuevo modelo de crecimiento impulsado por los salarios, el gasto p\u00fablico social y el dise\u00f1o de un esquema de tipos de cambio m\u00faltiples (inspirado en las ideas de Diamand) y acuerdos de precios.<\/p><p>Entre 2004 y 2009, la nueva jerarqu\u00eda de las formas institucionales (modo de regulaci\u00f3n) coloc\u00f3 al Estado y la relaci\u00f3n salarial por sobre la moneda (instituci\u00f3n rectora en el modelo neoliberal), el r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional (que fuera clave en el per\u00edodo neo-mercantilista) y las formas de la competencia (que no presentan grandes cambios a lo largo de todo el per\u00edodo). Este nuevo modo de regulaci\u00f3n incorpor\u00f3 la necesidad de compensar, desde la pol\u00edtica cambiaria, una estructura productiva desequilibrada, que describiera Diamand (1973), a los efectos de garantizar la sustentabilidad (en t\u00e9rminos de divisas) de un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n industrial, extensivo y autocentrado, caracterizado por dos pilares centrales: el que motoriz\u00f3 la recuperaci\u00f3n de la demanda efectiva (recomposici\u00f3n del poder adquisitivo de los trabajadores), y el que transform\u00f3 rentas en salarios y beneficios (profundizaci\u00f3n del esquema de tipos de cambios m\u00faltiples).<\/p><p>Las tendencias distributivas y productivas mejoraron notablemente, aunque hacia 2010 reemergi\u00f3 la restricci\u00f3n externa de la mano de la crisis financiera internacional y el fuerte crecimiento de la demanda agregada dom\u00e9stica. Esta problem\u00e1tica en materia de divisas, en conjunto con las redefiniciones pol\u00edticas asociadas a la derrota electoral del oficialismo en los comicios legislativos de 2009, impulsaron una reconfiguraci\u00f3n institucional del modelo de desarrollo vigente, dando lugar a la emergencia de la tercera y \u00faltima etapa econ\u00f3mica de la posconvertibilidad: el per\u00edodo de keynesianismo social con restricci\u00f3n externa.<\/p><p>El modo de regulaci\u00f3n en esta fase final del kirchnerismo se orden\u00f3 desde la centralidad del Estado como forma institucional preponderante, a la que se ajustaron las restantes (relaci\u00f3n salarial, moneda, competencia e inserci\u00f3n internacional perif\u00e9rica bajo estructura productiva desequilibrada). La novedad de la relaci\u00f3n salarial es que no asumi\u00f3 un car\u00e1cter cl\u00e1sico (derivada de los ingresos directos como producto del trabajo), sino amplio, complementada por la extensi\u00f3n del sistema de seguridad social (mayor cobertura de asignaciones familiares, pol\u00edticas de bienestar para ni\u00f1ez, ley de movilidad jubilatoria, etc.), la incorporaci\u00f3n del cr\u00e9dito para la construcci\u00f3n (como vector de empleo) y el intento de protecci\u00f3n de ingresos fijos v\u00eda canasta de precios regulados. Asimismo, en un contexto donde el modo de inserci\u00f3n internacional, vigente desde la convertibilidad, entr\u00f3 en contradicci\u00f3n con el crecimiento y el nuevo patr\u00f3n distributivo, el Estado dispuso un conjunto de nuevas y m\u00e1s profundas regulaciones en el frente externo. Al calor de esta din\u00e1mica, se asisti\u00f3 a una tensi\u00f3n creciente durante todo este per\u00edodo entre relaci\u00f3n salarial y moneda, expresada en puja distributiva\/inflaci\u00f3n\/fuga de capitales.<\/p><p>A partir de este an\u00e1lisis, cabe destacar que entre 2002 y 2015 los tres modelos de la posconvertibilidad permitieron una recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica y social de amplio alcance, con distintas etapas en su interior. Solo para tomar dos datos relevantes, el desempleo se redujo de un 22% en 2002 a un 6,5% en 2015, en tanto que la desigualdad (medida por el coeficiente de Gini) cay\u00f3 un 21% (de 0,52 a 0,41).<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 1.<\/strong> Evoluci\u00f3n del desempleo y la desigualdad. A\u00f1os 2002-2015<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g1.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3691\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g1.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"342\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g1.jpg 654w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g1-300x187.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a>Fuente: elaboraci\u00f3n propia en base a CEDLAS e INDEC.<\/p><p>M\u00e1s all\u00e1 de lo anterior, hacia 2015 la econom\u00eda argentina acumulaba una serie de tensiones emergentes. En primer lugar, los super\u00e1vits gemelos (fiscal y comercial) del per\u00edodo 2002-2007 se fueron erosionando. La cuenta corriente se volvi\u00f3 deficitaria en los \u00faltimos a\u00f1os (por pagos de servicios de deuda, ca\u00edda de los precios de los <em>commodities<\/em> y pulsi\u00f3n importadora por elevaci\u00f3n de la capacidad de consumo y necesidades productivas y creciente proteccionismo de nuestros socios comerciales) y el acceso al mercado internacional de capitales estaba bloqueado (Griesa mediante). En ese dif\u00edcil contexto externo, la fuga de capitales (por v\u00edas formales e informales) condicionaba las reservas y alentaba el tipo de cambio paralelo. En el frente interno, la inflaci\u00f3n se situaba por encima de los dos d\u00edgitos, aun cuando las tarifas de los servicios p\u00fablicos, que oficiaban junto al tipo de cambio como ancla nominal contra la inflaci\u00f3n, se encontraban pr\u00e1cticamente congeladas (lo cual explicaba buena parte tanto del d\u00e9ficit fiscal como del d\u00e9ficit en cuenta corriente). En s\u00edntesis, se trataba de un escenario con d\u00e9ficits gemelos, inflaci\u00f3n elevada, controles cambiarios estrictos y cierta ralentizaci\u00f3n en la creaci\u00f3n de empleo privado, pero en el que, pese a todo ello, el modo de desarrollo lograba generar el nivel de bienestar m\u00e1s elevado de la historia desde que hay estad\u00edsticas al respecto (en 2015, seg\u00fan el \u00edndice de Sen).<\/p><h5>3. El \u201cmodo de desarrollo\u201d macrista<\/h5><p>En t\u00e9rminos regulacionistas, el modo de desarrollo propiciado por la administraci\u00f3n a cargo del gobierno argentino desde diciembre de 2015 planteaba, al menos en lo discursivo, resolver las tensiones existentes y retomar la senda del crecimiento de la producci\u00f3n y el empleo privado cambiando un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n extensivo y autocentrado por otro m\u00e1s intensivo y extrovertido, con una fuerte transformaci\u00f3n en la jerarqu\u00eda de las formas institucionales que definen el modo de regulaci\u00f3n de la econom\u00eda: el r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional y la moneda pasaban a definir la estrategia de desarrollo, subordinando a la relaci\u00f3n salarial, el Estado y las formas de la competencia.<\/p><p>En los albores de la nueva experiencia neoliberal, economistas afines se\u00f1alaban que el modo de regulaci\u00f3n tendr\u00eda como principales caracter\u00edsticas: 1) un r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional que volv\u00eda (como en los \u201990) a priorizar la desregulaci\u00f3n, el multilateralismo y el endeudamiento externo; 2) una instituci\u00f3n monetaria desligada de objetivos reales y focalizada en el control inflacionario a trav\u00e9s de una tasa de inter\u00e9s m\u00e1s elevada y menor financiamiento (directo) de las cuentas p\u00fablicas; 3) un Estado \u201cgradualmente\u201d m\u00e1s acotado, que progresivamente se desvincular\u00eda de las actividades de producci\u00f3n de bienes y servicios de mercado para recentrarse \u201cmodernizadamente\u201d en sus roles naturales b\u00e1sicos; 4) una relaci\u00f3n salarial m\u00e1s flexible y \u201caggiornada\u201d (con sendas reformas laborales y previsionales), acorde con las necesidades del nuevo r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional y de la estrategia antiinflacionaria de la pol\u00edtica monetaria, y 5) formas de la competencia sin mayores cambios por el lado de la oferta local pero expuesta a una mayor competencia internacional conforme se implementaran las distintas pol\u00edticas de desregulaci\u00f3n comercial y financiera.<\/p><p>En el terreno productivo, el r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n que Cambiemos promet\u00eda (intensivo y extrovertido) pretend\u00eda sintonizar con experiencias neoliberales de la regi\u00f3n (Chile, Colombia) o bien con la imitaci\u00f3n del \u201cmodelo australiano\u201d. En este sentido, el nuevo gobierno consideraba que exist\u00edan en 2015 unos 364.000 empleos \u201ca reconvertir\u201d, especialmente de sectores latentes (autom\u00f3viles, maquinaria agr\u00edcola) y sensibles (textiles, calzado, electr\u00f3nica de consumo, muebles). A la manera de la experiencia del pa\u00eds oce\u00e1nico, los mismos deber\u00edan sustituirse por empleos en \u00e1reas de servicios, particularmente aquellos basados en conocimiento, a trav\u00e9s de una nueva estructura productiva que garantice una mejor inserci\u00f3n en las cadenas globales de valor (ver por ejemplo el Argentina 2030 coordinado por Levy Yeyati en 2016).<\/p><p>A cuatro a\u00f1os vista de estas promesas electorales, los resultados del nuevo modo de desarrollo han sido diametralmente opuestos.<\/p><p>Entre todas las formas institucionales del nuevo modo de regulaci\u00f3n de la econom\u00eda argentina, la que sufri\u00f3 transformaciones m\u00e1s significativas y copernicanas desde la asunci\u00f3n del nuevo actual gobierno en 2015 ha sido el r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional. Bajo la idea rectora de \u201cvolver a integrarse al mundo\u201d, se instaur\u00f3 un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n con predominancia financiera, en el cual la reducci\u00f3n de los costos de importaci\u00f3n, los incentivos a la exportaci\u00f3n, la libre movilidad de capitales y el acceso al cr\u00e9dito internacional se planteaban como combinaci\u00f3n indispensable para recorrer una transici\u00f3n tormentosa hacia un supuesto escenario de largo plazo en donde una econom\u00eda m\u00e1s competitiva y desregulada generar\u00eda a trav\u00e9s de inversi\u00f3n extranjera directa y mayores exportaciones los d\u00f3lares necesarios tanto para afrontar las erogaciones por mayores importaciones (resultado inevitable de la desregulaci\u00f3n comercial) como para cumplir con el pago de capital e intereses de deuda (incrementados por la desregulaci\u00f3n financiera y los incentivos para el <em>carry-trade<\/em>). Sobre la base de esta ret\u00f3rica, desde los primeros d\u00edas de su gobierno hasta la firma del segundo acuerdo con el FMI en el tercer trimestre de 2018, el gobierno de Cambiemos implement\u00f3 aceleradamente un<em> in-crescendo<\/em> de normativas tendientes a desregular las cuentas corrientes y de capital de la balanza de pagos, en una cronolog\u00eda que en el caso de la cuenta corriente incluye: eliminaci\u00f3n de las Declaraciones Juradas Anticipadas de Importaci\u00f3n (y su reemplazo por el mucho m\u00e1s laxo Sistema Integral de Monitoreo de Importaciones), eliminaci\u00f3n progresiva de cientos de posiciones arancelarias de la lista de licencias no autom\u00e1ticas de importaci\u00f3n, reducci\u00f3n sensible o directa eliminaci\u00f3n (dependiendo de la posici\u00f3n arancelaria) de derechos de exportaci\u00f3n (luego del segundo acuerdo con el FMI, se reinstaurar\u00edan ciertos derechos de exportaci\u00f3n con el contrasentido de establecer <em>de-facto<\/em> un esquema de retenciones m\u00f3viles inverso, en donde la al\u00edcuota efectiva del derecho de exportaci\u00f3n depend\u00eda negativamente tanto del precio internacional como del tipo de cambio nominal, ver esquema de tope del derecho en el decreto 793\/2018) y, adicionalmente, la ampliaci\u00f3n (primero a un a\u00f1o y luego a 10 a\u00f1os) y posterior eliminaci\u00f3n de los plazos requeridos para la liquidaci\u00f3n de divisas por parte de los exportadores. Para la cuenta de capital las modificaciones normativas incluyen: la reducci\u00f3n (de un a\u00f1o a 4 meses) y posterior eliminaci\u00f3n del plazo m\u00ednimo de permanencia para los capitales financieros que ingresen al pa\u00eds, reducci\u00f3n de encajes para dep\u00f3sitos en moneda extranjera, y el aumento (de 2 a 5 millones de d\u00f3lares) y posterior eliminaci\u00f3n del l\u00edmite mensual a la compra de divisas. En definitiva, la transformaci\u00f3n del r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional para la apuesta de \u201cvolver a integrarse al mundo\u201d con un r\u00e9gimen de acumulaci\u00f3n de predominancia financiera signific\u00f3 una violenta apertura de los distintos componentes de la balanza de pagos que incrementaba la demanda y reduc\u00eda sensiblemente la oferta de divisas, apostando a una reversi\u00f3n de estos flujos en un futuro (v\u00eda IED y mayores exportaciones) que nunca lleg\u00f3.<\/p><p>Con relaci\u00f3n a la moneda, el elenco comandado (inicialmente) por F. Sturzenegger en el Banco Central reestructur\u00f3 dicha instituci\u00f3n y sus funciones, y permiti\u00f3 de este modo recrear las condiciones para relanzar un tipo particular de sistema monetario fraccionado (Chena, 2014). El mismo se caracteriza, entre otros aspectos, por eliminar la mediaci\u00f3n del Banco Central en el financiamiento (regulaci\u00f3n del horizonte y el costo de los pr\u00e9stamos) y enfocarse en combatir ineficazmente la tasa de inflaci\u00f3n (por errores b\u00e1sicos de dise\u00f1o, tales como asumir que los <em>shocks<\/em> inflacionarios de oferta \u2013como aumentos de tarifas\u2013 pueden compensarse con fuertes aumentos en la tasa de inter\u00e9s), generando un mayor rechazo a la moneda como reserva de valor e incluso unidad de cuenta. Las normativas que reordenaron la forma institucional de la moneda consistieron en algunas que ya fueran comentadas en el r\u00e9gimen de inserci\u00f3n internacional (como la eliminaci\u00f3n de requisitos, impuestos, l\u00edmites, declaraciones y controles para la compra de moneda extranjera, la exenci\u00f3n de liquidaci\u00f3n de divisas por exportaciones o la eliminaci\u00f3n de requisitos y plazos para las inversiones de cartera) y otras adicionales entre las que se destacan: la transformaci\u00f3n del financiamiento del d\u00e9ficit fiscal (el BCRA reduce el financiamiento al Tesoro); el cambio en el comportamiento de la tasa de inter\u00e9s (de negativa a positiva y elevada) y el establecimiento de un r\u00e9gimen de metas de inflaci\u00f3n (luego reemplazado por metas cuantitativas). El fracaso de todas estas medidas (por endeudamiento explosivo, inflaci\u00f3n desmadrada, fuga sin precedentes y completa desaparici\u00f3n del sistema bancario en su rol tradicional de financiamiento del sistema productivo) termina con una nueva transformaci\u00f3n de la forma institucional: luego de las PASO de 2019 las autoridades monetarias abandonan el r\u00e9gimen cambiario y monetario preexistente, declaran <em>default<\/em> selectivo de parte de la deuda, imponen un cepo cambiario mal implementado (que permite fugas masivas y ganancias de arbitraje irracionales), vuelven a subir las tasas de inter\u00e9s y, aun as\u00ed, pierden aceleradamente reservas hasta un r\u00e9cord de USD1.700 millones el d\u00eda previo a la primera vuelta electoral.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 2.<\/strong> Formaci\u00f3n de activos externos del SPNF y deuda p\u00fablica externa <br \/>(millones de d\u00f3lares acumulados)<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g2.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3692\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g2.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"406\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g2.jpg 603w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-g2-300x221.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a>Fuente: Elaboraci\u00f3n propia en base a datos de FLACSO, del Ministerio de Finanzas y del BCRA<\/p><p>Por su parte, las formas de la competencia se ajustaron a la moneda como forma institucional subordinada, al aceitar los mecanismos de redistribuci\u00f3n del ingreso dispuestas por el proyecto de valorizaci\u00f3n financiera. Como resultado de un per\u00edodo de estancamiento con redistribuci\u00f3n regresiva del ingreso derivada en los cambios en los precios relativos, se verific\u00f3 un proceso de concentraci\u00f3n econ\u00f3mica en el universo del sector privado: las rentabilidades de las proveedoras de servicios p\u00fablicos y los bienes agr\u00edcolas (y de industria alimenticia) crecieron por encima del promedio, mientras que las manufacturas no alimenticias lo hicieron por debajo. Es decir, se transfirieron ingresos hacia sectores con una alta concentraci\u00f3n econ\u00f3mica, rentas monop\u00f3licas y ventajas comparativas est\u00e1ticas. Asimismo, a pesar de la pr\u00e9dica del aliento al emprendedorismo, entre agosto de 2015 y el mismo mes de 2019 la cantidad de empresas registradas se redujo en m\u00e1s de 20.000 unidades. La mayor parte de las firmas que perecieron provienen de los sectores de comercio e industria manufacturera, a juzgar por la destrucci\u00f3n de empleo privado registrado verificada en estos a\u00f1os.<\/p><p>Respecto de la relaci\u00f3n salarial se aprecia que la misma estuvo marcada por (1) la significativa retracci\u00f3n de los salarios reales (y una ca\u00edda de hasta el 52% en d\u00f3lares), (2) una menor intervenci\u00f3n del Estado en el conflicto capital-trabajo (y la creciente erosi\u00f3n de la regla de<em> in dubio pro operario<\/em>), (3) la flexibilizaci\u00f3n <em>de-facto<\/em> de las relaciones laborales con el impulso de las \u201ceconom\u00edas de plataforma\u201d y (4) por una creciente tasa de desocupaci\u00f3n. El fallido objetivo de flexibilizar tambi\u00e9n<em> de-jure<\/em> las relaciones laborales se plasm\u00f3 en el ambicioso Proyecto de Reforma Laboral de 2017 elaborado por el Poder Ejecutivo Nacional. El mismo ten\u00eda como eje: \u201cPromover la liberaci\u00f3n de las fuerzas de la producci\u00f3n y del trabajo de todos aquellos mecanismos regulatorios y fen\u00f3menos distorsivos que impidan el desarrollo de las empresas como comunidades productivas\u201d (borrador del Proyecto de Reforma Laboral, octubre 2017). Entre los cambios que propon\u00eda se destacaban la reducci\u00f3n de indemnizaciones, flexibilizaci\u00f3n en la duraci\u00f3n de la jornada laboral, facilidades para la tercerizaci\u00f3n laboral y la regularizaci\u00f3n de formas de contrataci\u00f3n precarias. Finalmente, el proyecto no fue debatido en el Congreso, aunque se sucedieron algunos cambios legislativos en esta direcci\u00f3n.<\/p><p>Finalmente, en cuanto a la forma institucional Estado se pueden destacar las siguientes transformaciones: (1) despidos masivos en el seno del sector p\u00fablico, reemplazados con personal de distinto signo pol\u00edtico \u2013violando de facto la estabilidad constitucional del empleo p\u00fablico m\u00e1s all\u00e1 de la posibilidad de hacerlo por la situaci\u00f3n contractual de la mayor parte de los afectados\u2013; (2) p\u00e9rdida de soberan\u00eda a partir del acuerdo con el FMI que estableci\u00f3 al organismo como un agente de consulta y control de las decisiones de pol\u00edtica econ\u00f3mica; (3) un cambio en la composici\u00f3n del gasto con mayor preeminencia de las partidas financieras por sobre gastos sociales; (4) una modificaci\u00f3n regresiva en la estructura impositiva (ver tabla 1); (5) una reestructuraci\u00f3n de la administraci\u00f3n p\u00fablica que implic\u00f3 la eliminaci\u00f3n de ministerios clave para el bienestar social como los de Salud, Trabajo o Ciencia y Tecnolog\u00eda; y (6) un retiro del Estado de la producci\u00f3n directa de bienes y servicios estrat\u00e9gicos, como los que se generaban en INVAP y Fabricaciones Militares.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Tabla 1.<\/strong> Componentes de la recaudaci\u00f3n. En p.p.<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-t1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-3693\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-t1.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"150\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-t1.jpg 695w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Panigo-t1-300x82.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a>Fuente: elaboraci\u00f3n propia en base a Ministerio de Econom\u00eda<\/p><h5>4. Lineamientos generales para una pol\u00edtica de desarrollo (industrial)<\/h5><p>La experiencia argentina demuestra que los modos de desarrollo implementados en el pasado reciente han basculado violentamente entre los que priorizan factores de demanda y los que enfatizan la importancia de las pol\u00edticas de oferta. Aun cuando de la evaluaci\u00f3n comparada se verifica que la primera alternativa ha sido claramente superior (en t\u00e9rminos financieros, productivos y sociales), ambas han mostrado dificultades para garantizar un proceso de crecimiento sostenido sin problemas de restricci\u00f3n externa (especialmente con el nuevo contexto internacional).<\/p><p>Dicho esto, y en el marco del an\u00e1lisis hist\u00f3rico precedente (que culmina en recesi\u00f3n, con d\u00e9ficits gemelos, hiperendeudamiento y crisis cambiaria), el dilema de pol\u00edtica econ\u00f3mica para el pr\u00f3ximo gobierno est\u00e1 en una pregunta muy simple de comprender y compleja de resolver: \u00bfc\u00f3mo se podr\u00e1 hacer una pol\u00edtica fiscal expansiva, que mejore los ingresos reales de los m\u00e1s humildes (y del conjunto de la poblaci\u00f3n) sin aumentar las expectativas de devaluaci\u00f3n y forzarnos a implementar restricciones cambiarias cada vez m\u00e1s severas (como extender indefinidamente el s\u00faper-cepo de USD200 por mes por persona anunciado por el BCRA el 27 de octubre de 2019 luego del resultado de las elecciones presidenciales), en un contexto de d\u00e9ficit en cuenta corriente y mayor elasticidad ingreso de las importaciones por destrucci\u00f3n del tejido industrial?<\/p><p>\u2022 La salida regulatoria: en primer lugar, y es probable que sea la alternativa elegida por las necesidades perentorias y la facilidad de aplicaci\u00f3n, muchos abogar\u00e1n por volver transitoriamente a la etapa final del kirchnerismo: \u201ckeynesianismo social con restricci\u00f3n externa\u201d. Se propondr\u00e1 seguramente incrementar las partidas asignadas al sistema de seguridad social para recomponer el poder adquisitivo de las familias de menores ingresos, garantizando el efecto keynesiano posterior sobre la demanda agregada a trav\u00e9s de mayores regulaciones cambiarias, monetarias, comerciales y financieras. Aunque seguramente indispensables a corto plazo, la evidencia emp\u00edrica reciente nos ha dado muestras de la dificultad de promover con est\u00edmulos de demanda una verdadera transformaci\u00f3n en la estructura productiva que incremente la tasa de crecimiento del PBI compatible con el equilibrio externo.<\/p><p>\u2022 La salida financiera: algunos economistas intentar\u00e1n persuadirnos de que se trata de ir y ponerse firme con el FMI, o conseguir plata de China para renegociar con el FMI, o simplemente declarar un nuevo <em>default<\/em>. Aun cuando sean factibles (lo cual en muchos casos es particularmente dudoso), no est\u00e1 claro cu\u00e1l es el costo asociado de estas alternativas. De todas ellas, quiz\u00e1 la renegociaci\u00f3n de la deuda con el FMI pareciera ser el caso m\u00e1s factible (aunque la magnitud de los beneficios \u2013en t\u00e9rminos de VAN\u2013 quiz\u00e1 sea acotada para la magnitud de la pol\u00edtica fiscal\/social necesaria en el actual contexto de emergencia alimentaria). Adicionalmente, la salida financiera, aunque resuelve los problemas de liquidez de corto plazo, solo aplaza temporariamente los problemas de solvencia estructurales que nos impulsan peri\u00f3dicamente a ciclos de <em>stop-and-go<\/em>.<\/p><p>\u2022 La salida exportadora: m\u00e1s improbable a\u00fan resulta la alternativa de un <em>boom<\/em> exportador, a excepci\u00f3n de que se espere un significativo aumento ex\u00f3geno del precio relativo de nuestros principales productos de exportaci\u00f3n (algo poco probable dado los precios del mercado futuro de soja que cotiza a un 5% por encima del valor spot) o una cosecha sin precedentes de los principales productos agr\u00edcolas. Las recientes devaluaciones del peso han mostrado adem\u00e1s que el perfil exportador argentino ha profundizado la insensibilidad de las mismas al tipo de cambio, generando un problema adicional de pol\u00edtica econ\u00f3mica. Finalmente, conforme fuera explicado en la secci\u00f3n de contexto internacional, el escenario de salida exportador, complejo en un escenario normal, se vuelve a\u00fan m\u00e1s inaccesible en el actual contexto de proteccionismo creciente a escala global.<\/p><p>\u2022 La salida sustitutiva: vilipendiada por m\u00e1s de 40 a\u00f1os, desde la llegada al poder de los gobiernos dictatoriales en Am\u00e9rica latina, la estrategia de desarrollo por sustituci\u00f3n de importaciones parec\u00eda haber sido dejada en el olvido, sobre todo por su incompatibilidad con el nuevo modo de producci\u00f3n internacional basado en las cadenas globales de valor (CGV). Se esgrime habitualmente que es m\u00e1s f\u00e1cil solicitarle a una empresa l\u00edder de la CGV que produzca una l\u00ednea de exportaci\u00f3n a nivel local que pedirle que sustituya a sus proveedores globales por empresas dom\u00e9sticas. M\u00e1s all\u00e1 de la falta de evidencia emp\u00edrica contundente respecto de esta discusi\u00f3n, el escenario mundial y la necesidad urgente de divisas parecieran forzar a recuperar la tradici\u00f3n estructuralista y agudizar la creatividad para incorporar al mix de pol\u00edticas p\u00fablicas una propuesta de sustituci\u00f3n de importaciones superadora de las cr\u00edticas del pasado.<\/p><p>La presente propuesta de desarrollo industrial se vincula principalmente con la \u00faltima de estas alternativas (como complemento de la aplicaci\u00f3n inicial de la primera de ellas) y puede describirse sobre la base de cinco conceptos principales:<\/p><p>1) La pol\u00edtica a implementar debe tener la capacidad de fomentar concomitantemente una expansi\u00f3n en la demanda agregada y un aumento de la oferta de bienes y servicios transables (la primera para atacar inmediatamente los problemas de emergencia social y la segunda para alejar los problemas de restricci\u00f3n externa).<\/p><p>2) Para tal objetivo, los est\u00edmulos monetarios (subsidios, protecci\u00f3n, demanda, etc.) \u2013en ocasiones transitorios\u2013 resultan hist\u00f3ricamente insuficientes. No hay mayor rentabilidad coyuntural que garantice comenzar a producir algo que no se produce. El rol del Estado como facilitador de I+D (a trav\u00e9s de centros de innovaci\u00f3n intra-zona) y los acuerdos institucionales de largo plazo (como los que habitualmente rigen en las zonas econ\u00f3micas especiales) son indispensables.<\/p><p>3) Complementariamente, la magnitud del empleo p\u00fablico argentino, principalmente en provincias y municipios, no s\u00f3lo no constituye un problema insalvable de la pol\u00edtica econ\u00f3mica, sino que debe verse como una oportunidad \u00fanica para implementar un programa de desarrollo industrial\/regional a gran escala, eficiente y sostenible.<\/p><p>4) En el contexto en el cual se implementar\u00eda la propuesta (mundo proteccionista y d\u00e9ficits gemelos), el programa de promoci\u00f3n industrial debe tener costo fiscal negativo, para no agravar las expectativas devaluatorias, y lograr al mismo tiempo reducir los costos de producci\u00f3n, garantizando ciertos niveles de \u201cdemanda cautiva\u201d y el aumento del poder adquisitivo del salario.<\/p><p>5) La forma m\u00e1s eficiente de orientar los esquemas de incentivos para operativizar esta propuesta sigue siendo la figura de las zonas econ\u00f3micas especiales (por la facilidad de implementar esquemas productivos estrat\u00e9gicos, no disruptivos de las condiciones laborales y productivas del resto del territorio), que debieran multiplicarse por todo el pa\u00eds, aprendiendo de las experiencias fallidas para explotar todo su potencial normativo.<\/p><p>Acorde a estos conceptos, los lineamientos generales de la propuesta consisten en transformar los parques industriales provinciales en al menos una zona econ\u00f3mica especial por jurisdicci\u00f3n (con reglas fiscales, laborales y productivas de largo plazo, garantizadas por ley), similar a las ya existentes (como Tierra del Fuego) pero con beneficios econ\u00f3micos completamente distintos y especificidades sectoriales regionalmente diferenciadas. M\u00e1s precisamente se plantea que las nuevas zonas econ\u00f3micas especiales:<\/p><p>\u2022 Promuevan sectores productivos vinculados con las capacidades locales existentes (inicialmente con eslabonamientos hacia atr\u00e1s de las principales actividades productivas regionales, a los efectos de garantizar demanda para los nuevos emprendimientos), que garanticen \u201cahorro de divisas\u201d a trav\u00e9s de sustituci\u00f3n de importaciones con demanda garantizada (por pol\u00edticas de regulaci\u00f3n de comercio o compre estatal).<\/p><p>\u2022 Aunque puedan incluir empresas nacionales y transnacionales, promuevan firmas nacionales de mediana escala, siempre y cuando cumplan con los dem\u00e1s requisitos (relevancia sectorial, no despido de trabajadores en cierto per\u00edodo precedente, cierta inversi\u00f3n m\u00ednima de capital, programa de capacitaci\u00f3n para empleados y contenido m\u00ednimo local a trav\u00e9s de esquemas similares al de Innova-Auto brasile\u00f1o).<\/p><p>\u2022 Eliminen todos los beneficios impositivos hist\u00f3ricamente asociados a estos programas. Preferentemente, las empresas incluidas en el programa deber\u00edan pagar todos los impuestos para garantizar costo fiscal negativo. Alternativamente, se podr\u00edan otorgar ciertas exenciones impositivas sobre algunos de los tributos, pero garantizando costo fiscal negativo (al menos hasta tanto desaparezca el d\u00e9ficit en cuenta corriente).<\/p><p>\u2022 Incorporen un nuevo esquema de beneficios, emergente de las entrevistas desarrolladas a distintos grupos empresarios del pa\u00eds: reducci\u00f3n de costos energ\u00e9ticos y transformaci\u00f3n progresiva de la relaci\u00f3n laboral (m\u00e1s derechos y no menos para los trabajadores). Respecto de los costos energ\u00e9ticos (seg\u00fan la actividad, gas, luz, agua o todas), se plantea la posibilidad de que el subsidio est\u00e9 en proporci\u00f3n a los impuestos pagados en cada zona econ\u00f3mica especial.<\/p><p>\u2022 Pero el aspecto m\u00e1s innovador es el relacionado con la transformaci\u00f3n de la relaci\u00f3n laboral y sus efectos sobre los salarios reales y el costo laboral. Mientras que en el caso de la energ\u00eda se trata de un subsidio com\u00fan, con su costo fiscal asociado (que para dar negativo en total debe ser menor que el beneficio fiscal asociado a empezar a cobrar nuevos impuestos por actividades otrora inexistentes o productos que eran importados), para el caso laboral la idea es completamente distinta: se propone generar una nueva ley nacional (con adhesi\u00f3n de provincias y municipios en contrapartida al aporte nacional de financiamiento para infraestructura de la zona econ\u00f3mica especial) para crear un nuevo derecho para los empleados p\u00fablicos locales. En efecto, sin perder ninguno de sus derechos preexistentes (antig\u00fcedad, estabilidad, salario previo, etc.), puedan pasar a trabajar en empresas industriales dentro de la zona econ\u00f3mica especial bajo la forma de un contrato de actividad complementario. Las empresas \u201ccontratantes\u201d estar\u00edan tomando los servicios del empleado p\u00fablico pagando un plus complementario por sus servicios (preferentemente equivalente a la diferencia entre el salario del empleado p\u00fablico y el salario de convenio de la actividad respectiva). De esta manera el costo laboral de la empresa se reducir\u00eda dr\u00e1sticamente (m\u00e1s a\u00fan dado el tipo de cambio competitivo que tendr\u00e1 la Argentina hacia fines de 2019), pero los trabajadores involucrados tendr\u00edan un aumento en su salario nominal, real y en d\u00f3lares.<\/p><p>\u2022 Complementando este \u00faltimo aspecto, se prev\u00e9 que cada zona econ\u00f3mica especial cuente con un centro de innovaci\u00f3n p\u00fablico\/privado, financiado en partes iguales por los impuestos recaudados en la propia zona econ\u00f3mica especial y el sector p\u00fablico nacional. En efecto, se propone que en tales centros los investigadores trabajen sobre innovaciones que beneficien horizontalmente a las distintas empresas que participan de la zona, obteniendo por ello el salario que ya se encuentran cobrando en el sistema cient\u00edfico nacional (CONICET, universidades, etc.) m\u00e1s un complemento de magnitud similar, financiado con parte de los recursos tributarios extra\u00eddos de la zona (incluyendo las modificaciones normativas requeridas para que estos investigadores no queden sujetos a los sistemas tradicionales de evaluaci\u00f3n sino a la evaluaci\u00f3n colectiva de las empresas de la zona). En caso de que su tarea no sea considerada productiva, los investigadores pueden volver a sus tareas habituales sin perder ninguno de sus derechos preexistentes.<\/p><p>Para que la propuesta sea viable, se requiere anticipar distintos inconvenientes: en primer lugar se requiere de un acuerdo con las distintas provincias y municipios para que participen. Dicho en otros t\u00e9rminos, se requiere incentivar apropiadamente a las respectivas jurisdicciones para que tengan los reflejos apropiados y no atenten contra el programa. La incorporaci\u00f3n de un esquema de aportes nacionales para la construcci\u00f3n de la infraestructura necesaria para transformar los parques industriales en zonas econ\u00f3micas especiales podr\u00eda formar parte de ese esquema de incentivos.<\/p><p>Luego se requiere acordar con los sindicatos del sector p\u00fablico (y potenciales sindicatos receptores) para definir la letra chica de la ley a los efectos de garantizar las distintas demandas y requerimientos que hagan de la norma una pol\u00edtica consensuada. Entre los acuerdos importantes a alcanzar se encuentran la posibilidad de establecer doble aporte sindical (para no perjudicar al sindicato receptivo), condiciones de trabajo espec\u00edficas (las del sindicato de origen o de destino, etc.).<\/p><p>En tercer lugar, hay que lograr un buen esquema de incentivos para que los trabajadores quieran participar del proyecto. Te\u00f3ricamente, el incremento salarial deber\u00eda ser un incentivo suficiente, pero se pueden discutir incentivos complementarios (i.e. vivienda y energ\u00eda gratuita en la zona econ\u00f3mica especial mientras dure all\u00ed su trabajo, posibilidad de retirarse del empleo y volver al empleo p\u00fablico sin mayores inconvenientes administrativos, etc.).<\/p><p>Finalmente, se requiere que las empresas quieran participar. La experiencia previa similar de Doctores en empresas del CONICET no result\u00f3 particularmente exitosa. Las empresas no quer\u00edan participar aduciendo que, a\u00fan subsidiado, pagarle a un investigador para trabajar en la firma solo aumentaba los costos sin mayor impacto en productividad. Esto era as\u00ed porque se supon\u00eda que los doctores llegaban a la firma para colaborar con el \u00e1rea de investigaci\u00f3n y desarrollo, para nuevos productos y procesos, algo que muy pocas firmas tienen desarrollado y en muy pocos casos tiene los efectos buscados en materia de <em>market share<\/em> o reducci\u00f3n de costos. Para que no se repita esta experiencia, de las entrevistas surge que los trabajadores deben tener la flexibilidad de participar en distintos sectores de las firmas seg\u00fan necesidad y que, en todos los casos, el Estado debe mantener sus responsabilidades para con los mismos (costos de reasignaci\u00f3n nulos para la firma \u2013el trabajador vuelve al Estado\u2013, antig\u00fcedad a cargo del Estado, etc.) a menos que la firma decida hacer una oferta a los trabajadores para incorporarlos definitivamente (alternativa disponible para la empresa pero que el trabajador tiene derecho a rechazar). Es importante mencionar en este punto que la propuesta dista sensiblemente de las alternativas tradicionales de subsidios espec\u00edficos al empleo privado en sectores espec\u00edficos (cierto tipo de empresas como pymes industriales). Aun cuando en la pr\u00e1ctica el esquema dise\u00f1ado act\u00faa de facto como tales subsidios, su implementaci\u00f3n garantiza costo nulo para el sector p\u00fablico nacional en tanto y en cuanto las jurisdicciones involucradas puedan desarrollar las innovaciones administrativas necesarias para cubrir las tareas desarrolladas por los empleados que voluntariamente desean pasar a trabajar al sector privado.<\/p><p>En resumen, la propuesta radica en la creaci\u00f3n de m\u00faltiples zonas econ\u00f3micas especiales a lo largo y ancho del pa\u00eds, sectorialmente diferenciadas, ancladas en ventajas competitivas (no comparativas) regionales, con el objetivo de sustituir importaciones y apalanc\u00e1ndose en demanda cautiva por desarrollo de eslabonamientos hacia atr\u00e1s (en lugar de los t\u00edpicos eslabonamientos hacia adelante de los tradicionales programas de sustituci\u00f3n de importaciones en el pa\u00eds). A diferencia de otras experiencias del pasado, estas zonas econ\u00f3micas especiales tendr\u00e1n costo fiscal negativo (nuevos impuestos recaudados mayores que los gastos fiscales en forma de subsidios), condici\u00f3n clave en contextos de d\u00e9ficit de cuenta corriente (en donde crecientes d\u00e9ficits fiscales pueden acelerar la fuga estructural). Las empresas pagar\u00e1n todos los impuestos (o al menos la mayor\u00eda de ellos), pero participar\u00e1n del programa para beneficiarse de energ\u00eda barata y el costo salarial industrial m\u00e1s bajo de la regi\u00f3n. En otras palabras, la migraci\u00f3n voluntaria, reversible (manteniendo todos los derechos previos), de trabajadores del Estado hacia las zonas econ\u00f3micas especiales garantiza que esta significativa reducci\u00f3n del costo salarial para las firmas se d\u00e9, parad\u00f3jicamente, con aumento de los salarios nominales, reales y en d\u00f3lares de los trabajadores involucrados (buena parte del salario la sigue pagando el sector p\u00fablico, y la firma se encarga del monto complementario que garantiza el aumento del salario real de quienes participen en el programa). Como el costo salarial es un costo hundido para provincias y municipios, el desarrollo del programa solo propone beneficios fiscales para las jurisdicciones participantes. Finalmente, como ning\u00fan incentivo econ\u00f3mico garantiza producir algo que no se produc\u00eda, el componente I+D es crucial. Para ello, se prev\u00e9 la instalaci\u00f3n de los centros de innovaci\u00f3n p\u00fablico\/privados intra-zona \u2013focalizados en aspectos productivos horizontales para la zona\u2013, cofinanciados por los salarios preexistentes ya pagados por el sistema cient\u00edfico y parte de los tributos recaudados en la zona.<\/p><p>Ninguna pol\u00edtica industrial es sustitutiva de una buena pol\u00edtica macroecon\u00f3mica y social. El nuevo modo de desarrollo deber\u00e1 concentrar sus esfuerzos en reconstituir una jerarqu\u00eda de formas institucionales compatibles con el bienestar popular, apuntalando la demanda, el consumo interno y la distribuci\u00f3n equitativa del ingreso. En esta l\u00ednea argumental, la evidencia emp\u00edrica argentina indica que las pol\u00edticas industriales requieren ciertas condiciones necesarias (aunque no suficientes), como el crecimiento sostenido del consumo interno, la normalizaci\u00f3n monetaria\/cambiaria (reducci\u00f3n del d\u00e9ficit en cuenta corriente), tipos de cambio diferenciales, financiamiento selectivo para sectores clave (capital intensivos) y participaci\u00f3n estrat\u00e9gica del sector p\u00fablico (seleccionando sectores, proveyendo demanda, etc.). Para complementar estas medidas necesarias, se propone aqu\u00ed un programa federal de promoci\u00f3n conjunta de oferta y demanda agregada sin costo fiscal adicional (elemento clave para evitar corridas cambiarias en contextos de d\u00e9ficit en cuenta corriente), sin precarizaci\u00f3n de las condiciones de trabajo preexistentes, mejorando el poder adquisitivo de los trabajadores involucrados y, principalmente, reforzando la valoraci\u00f3n social del empleo p\u00fablico y la sustituci\u00f3n de importaciones como herramientas estrat\u00e9gicas del desarrollo productivo nacional.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-c0db2cd elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"c0db2cd\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b0363cf\" data-id=\"b0363cf\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d570b04 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"d570b04\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f939c34 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f939c34\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-eb39f51\" data-id=\"eb39f51\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0d032a3 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0d032a3\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Demian Panigo:<\/strong><br \/>Doctor en Econom\u00eda (EHESS-Paris), investigador independiente del CITRA\/CONICET, docente investigador UNLP\/LETIF, profesor de Macroeconom\u00eda avanzada UNDAV y profesor de Planificaci\u00f3n del Desarrollo en Doctorado (UNQ).<\/p><p><strong>Leandro Bona:<\/strong><br \/>Licenciado en Econom\u00eda (UNLP), Mg. en Econom\u00eda Pol\u00edtica (FLACSO). Becario doctoral CONICET. \u00c1rea de Econom\u00eda y Tecnolog\u00eda de FLACSO. Doctorando en Desarrollo Econ\u00f3mico (UNQ).<\/p><p><strong>Pablo Wahren:<\/strong><br \/>Licenciado en Econom\u00eda (UBA). Magister en Desarrollo Econ\u00f3mico (UNSAM). Becario Doctoral CITRA\/CONICET. Doctorando en Desarrollo Econ\u00f3mico (UNQ).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Demian Panigo, Leandro Bona y Pablo Wahren | El trabajo examina las principales caracter\u00edsticas de los modos de desarrollo recientes de la econom\u00eda argentina a los efectos de avanzar en los lineamientos b\u00e1sicos de una propuesta preliminar para una nueva pol\u00edtica industrial.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8213,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[255],"tags":[289,270,56,292,290,291,256,288],"class_list":["post-3687","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-78","tag-demian-panigo","tag-desarrollo","tag-economia","tag-industria","tag-leandro-bona","tag-pablo-wahren","tag-plan-fenix","tag-politica-industrial"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3687","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=3687"}],"version-history":[{"count":17,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3687\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24870,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/3687\/revisions\/24870"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8213"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=3687"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=3687"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=3687"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}