{"id":4924,"date":"2019-07-01T01:03:00","date_gmt":"2019-07-01T04:03:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=4924"},"modified":"2023-11-28T13:41:39","modified_gmt":"2023-11-28T16:41:39","slug":"el-arbol-esta-maduro-no-lo-dejen-pudrir-las-exportaciones-industriales-de-la-sustitucion-de-importaciones","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/el-arbol-esta-maduro-no-lo-dejen-pudrir-las-exportaciones-industriales-de-la-sustitucion-de-importaciones\/","title":{"rendered":"\u201cEl \u00e1rbol est\u00e1 maduro, no lo dejen pudrir\u201d. Las exportaciones industriales de la sustituci\u00f3n de importaciones"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"4924\" class=\"elementor elementor-4924\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-cc8b8f5 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"cc8b8f5\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-12d6ef1\" data-id=\"12d6ef1\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-51e2b54 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"51e2b54\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El art\u00edculo tambi\u00e9n trabaja el tema de la restricci\u00f3n externa, aunque de una forma m\u00e1s hist\u00f3rica, asoci\u00e1ndolo en particular con la evoluci\u00f3n que nuestro pa\u00eds tuvo en la inserci\u00f3n internacional de las exportaciones desde los inicios del desarrollismo. Destaca la relevancia de haber alcanzado en su momento un patr\u00f3n de aumento de la productividad creciente, sobre la base de sectores como maquinaria y equipos y la industria qu\u00edmica.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-0eeff58 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"0eeff58\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-712510b\" data-id=\"712510b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6f0fac2 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6f0fac2\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Juan Odisio |<\/em><\/a><\/p><blockquote><p><span style=\"color: #808080;\">La frase del t\u00edtulo proviene del tema \u201cIndios sin prisi\u00f3n\u201d, de Contraluz, del a\u00f1o 1973.\u00a0<\/span><\/p><\/blockquote><h5>Introducci\u00f3n<\/h5><p>Como es bien sabido, las crisis originadas por el ahogo del sector externo se repitieron en la Argentina de manera casi permanente desde 1949 en adelante, durante la \u201csegunda etapa\u201d del modelo de industrializaci\u00f3n. El crecimiento de la industria demandaba divisas que no generaba y que el sector primario solo pod\u00eda abastecer de forma parcial. Como lo expresaron Oscar Braun y Leonard Joy en su c\u00e9lebre trabajo, \u201cel valor de las exportaciones agropecuarias es insuficiente para cubrir el costo de los insumos importados al nivel de pleno empleo\u201d. Por ese motivo, la pol\u00edtica de impulso de la actividad econ\u00f3mica chocaba con un l\u00edmite claro: la disponibilidad de divisas (Gr\u00e1fico 1). El producto ten\u00eda una clara dependencia del abastecimiento de importaciones que, en un contexto de escasez de acceso al financiamiento externo, estaba determinado b\u00e1sicamente por las exportaciones. As\u00ed, entre 1950 y 1963 la tasa acumulativa de crecimiento promedio del volumen del PIB fue de un magro 2,5% promedio anual. Sin embargo, en los siguientes doce a\u00f1os una mayor capacidad de importar permiti\u00f3 sustentar una importante expansi\u00f3n econ\u00f3mica y la tasa se aceler\u00f3 al 4,6%. Por detr\u00e1s de esa evoluci\u00f3n se encontraba el hecho de que las exportaciones hab\u00edan logrado superar los mil millones de d\u00f3lares, un techo que se hab\u00eda hecho sentir desde hac\u00eda d\u00e9cadas.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 1.<\/strong> Volumen del PIB y exportaciones totales, 1950-1975<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-G1-e1632415421289.jpg\"><img fetchpriority=\"high\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4925\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-G1-e1632415421289.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"359\" \/><\/a>Nota: el volumen del PIB est\u00e1 calculado como un \u00edndice encadenado de Fisher.<br \/>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre informaci\u00f3n de la base de datos del IIEP-Baires.<\/p><p>En respuesta al \u201cahogo de divisas\u201d, hacia mediados de los a\u00f1os sesenta se forj\u00f3 un consenso relativamente extendido entre los economistas argentinos en torno al camino que deb\u00eda seguir el modelo de industrializaci\u00f3n: resultaba imperioso que la producci\u00f3n manufacturera avanzara hacia los mercados internacionales. Asociado a ello, adem\u00e1s de enfoques m\u00e1s te\u00f3ricos, cobr\u00f3 fuerza una l\u00ednea de discusi\u00f3n que centr\u00f3 su atenci\u00f3n en torno a las medidas de pol\u00edtica econ\u00f3mica m\u00e1s adecuadas para alcanzar ese prop\u00f3sito y comenzaron a aparecer numerosos estudios que, frente a la ausencia de registros oficiales, dieron cuenta del avance de las exportaciones industriales. Por esos motivos, no result\u00f3 casual que al presentar Adalbert Krieger Vasena su plan en 1967 propusiera que \u201cla mayor eficiencia de la actividad industrial argentina, unida a la fijaci\u00f3n de un tipo de cambio adecuado, permitir\u00e1 una fuerte expansi\u00f3n de las exportaciones de manufacturas. De este modo se procura corregir la anomal\u00eda de un pa\u00eds que ha llegado a producir una mayor proporci\u00f3n de productos industriales que agropecuarios y est\u00e1 exportando casi exclusivamente estos \u00faltimos\u201d.<\/p><p>Las medidas de promoci\u00f3n de las exportaciones industriales se hab\u00edan comenzado a implementar con paulatino af\u00e1n a partir de la crisis de 1962\/1963. En lo sucesivo, la pol\u00edtica econ\u00f3mica profundiz\u00f3 esa orientaci\u00f3n con el fin de resolver los problemas derivados de una reducida escala de producci\u00f3n y las dificultades de absorci\u00f3n del mercado interno. As\u00ed se fueron implementando \u2013aunque de manera bastante descoordinada\u2013 diversos esquemas de devoluci\u00f3n y exenciones de impuestos (a las ventas, a los r\u00e9ditos), pago de <em>draw-backs<\/em> a las exportaciones de productos \u201cno tradicionales\u201d, beneficios fiscales especiales para las industrias exportadoras, l\u00edneas de cr\u00e9dito espec\u00edficas, reg\u00edmenes especiales de importaci\u00f3n de materias primas y productos intermedios y franquicias aduaneras para las importaciones de maquinaria y equipo que impulsaran la exportaci\u00f3n industrial, entre otras facilidades. Adem\u00e1s, se avanz\u00f3 con acuerdos comerciales, sobre todo dentro de la Asociaci\u00f3n Latinoamericana de Libre Comercio (ALALC), creada en 1960. La integraci\u00f3n econ\u00f3mica configuraba un problema compartido por todos los pa\u00edses de Am\u00e9rica latina, al menos de los m\u00e1s comprometidos con el proceso industrializador. Desde la CEPAL, el propio Ra\u00fal Prebisch hab\u00eda sido un destacado promotor de la Asociaci\u00f3n.<\/p><p>Ya entre las propuestas del Plan Nacional de Desarrollo 1965-1969 se encontraba la creaci\u00f3n de un sistema de cr\u00e9dito espec\u00edfico y otras medidas para el fomento de las exportaciones industriales, lo que dej\u00f3 en claro que no se respond\u00eda solamente a una necesidad de la coyuntura sino que se buscaba generar una pol\u00edtica de cambio estructural, cuyos resultados deb\u00edan garantizar la sustentabilidad de la industrializaci\u00f3n en el largo plazo, que todav\u00eda era \u201cintensiva en mercado interno\u201d, tal como se se\u00f1alaba en la \u00e9poca. Frente a ello, el programa de Krieger propici\u00f3 la venta de productos industriales al exterior mediante la devaluaci\u00f3n \u201ccompensada\u201d junto con varias disposiciones encaminadas a garantizar el logro de ese objetivo, pues a\u00fan con el tipo de cambio devaluado s\u00f3lo estrechos segmentos de la estructura industrial eran competitivos internacionalmente. Luego, m\u00e1s all\u00e1 de sus diferencias y de la aguda inestabilidad del per\u00edodo, los planes econ\u00f3micos implementados por Aldo Ferrer en 1970 y Jos\u00e9 Gelbard en 1973 pusieron tambi\u00e9n entre sus principales objetivos el de la exportaci\u00f3n manufacturera, que efectivamente mostr\u00f3 importantes avances antes del quiebre neoliberal de 1976.<\/p><h5>Las exportaciones industriales en el per\u00edodo 1955-1975<\/h5><p>Desde 1955 y hasta 1962 la balanza comercial del pa\u00eds arroj\u00f3 resultados negativos todos los a\u00f1os, con la excepci\u00f3n relativa de 1959 (Gr\u00e1fico 2). En ese per\u00edodo, el volumen f\u00edsico de las importaciones tendi\u00f3 a superar el poder de compra de las exportaciones.<a id=\"text1\"><\/a><a href=\"#foot1\"><span style=\"color: #0000ff;\"><sup>1<\/sup><\/span><\/a> A partir de 1961, sin embargo, este \u00edndice comenz\u00f3 a crecer y para 1963 la balanza comercial se volvi\u00f3 superavitaria y se inici\u00f3 una d\u00e9cada de expansi\u00f3n econ\u00f3mica, lo que indica el claro impacto que tuvo la expansi\u00f3n del volumen y, en particular, el \u201cefecto precio\u201d de las exportaciones. Desde entonces y hasta 1968 el crecimiento de su poder de compra permiti\u00f3 sustentar un volumen m\u00e1s elevado de importaciones sin que se viera afectado el resultado comercial. En cambio, durante los cinco a\u00f1os subsiguientes la combinaci\u00f3n de la ca\u00edda de los t\u00e9rminos de intercambio con un volumen de importaci\u00f3n que se mantuvo en niveles elevados redujo fuertemente esos valores e incluso la balanza se volvi\u00f3 negativa en 1971. Sin embargo, a partir de 1972 mejoraron nuevamente los precios externos y el poder de compra de las exportaciones tuvo una expansi\u00f3n muy acentuada, lo que trajo una holgura significativa en el momento en que el peronismo retornaba al poder. La in\u00e9dita situaci\u00f3n \u2013motivada por un c\u00famulo de eventos disruptivos en los mercados internacionales\u2013 no se sostuvo: un nuevo movimiento adverso de la \u201ctijera de precios\u201d condujo a un d\u00e9ficit comercial de casi mil millones de d\u00f3lares en 1975, el mayor que hasta entonces hab\u00eda sufrido la econom\u00eda argentina.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 2.<\/strong> Balanza comercial, 1955-1975<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-G2-e1632415474649.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4926\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-G2-e1632415474649.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"359\" \/><\/a>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre informaci\u00f3n de la base de datos del IIEP-Baires.<\/p><p>Una medida utilizada para medir la orientaci\u00f3n exportadora es el cociente entre el valor de sus exportaciones y el producto bruto (Tabla 1). Para el per\u00edodo 1955-1975 se pueden distinguir dos tendencias en el nivel agregado: una lenta ca\u00edda hasta finales de los sesenta y luego una recuperaci\u00f3n que llev\u00f3 la relaci\u00f3n del 6% en 1968 al 13% en 1975. La evoluci\u00f3n de la orientaci\u00f3n exportadora nacional sigui\u00f3 el movimiento del sector agropecuario, que tambi\u00e9n alcanz\u00f3 su m\u00ednimo en 1968, con una orientaci\u00f3n exportadora sectorial del 40%. En el caso de las manufacturas, su orientaci\u00f3n hacia los mercados externos era mucho menor. A mediados de los a\u00f1os cincuenta se encontraba en torno al 2% y tuvo a partir de all\u00ed una ca\u00edda hasta tocar un m\u00ednimo de 0,75% en 1960. Como se\u00f1al\u00f3 la literatura de la \u00e9poca, se trataba de una industria orientada de manera casi exclusiva hacia el mercado interno. Con todo, a partir de ese a\u00f1o, el coeficiente comenz\u00f3 a recuperarse, en 1972 lleg\u00f3 al 5% y toc\u00f3 un m\u00e1ximo tres a\u00f1os m\u00e1s tarde, cuando las exportaciones industriales representaron el 10% del total del valor agregado por el sector. Si bien todav\u00eda estaba muy lejos de los niveles que ten\u00eda la producci\u00f3n agropecuaria, la orientaci\u00f3n exportadora de la industria hab\u00eda crecido desde 1965 a una tasa acumulativa promedio del 20% por diez a\u00f1os seguidos.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Tabla 1.<\/strong> Orientaci\u00f3n exportadora total y de los sectores agropecuario e industrial, 1955-1975<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T1.jpg\"><img decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4928 size-full\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T1.jpg\" alt=\"\" width=\"526\" height=\"478\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T1.jpg 526w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T1-300x273.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 526px) 100vw, 526px\" \/><\/a>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre informaci\u00f3n de CEPAL.<\/p><p>En un primer momento la salida exportadora de productos manufactureros fue la respuesta del sector a la crisis de 1961\/1962 y por ese motivo el volumen de exportaciones industriales de 1963 cuadruplic\u00f3 al de 1958. Sin embargo, la expansi\u00f3n continu\u00f3 sobre todo a partir de la segunda mitad de los sesenta y su magnitud se duplic\u00f3 nuevamente en 1972 y en 1974. En valores corrientes, las manufacturas aportaron 1.000 millones de d\u00f3lares ese a\u00f1o, el 25% del total exportado. Adem\u00e1s, de la mano de la creciente maduraci\u00f3n de la estructura productiva manufacturera aparecieron nuevos sectores con capacidad de competir en los mercados externos (Tabla 2): si bien el grupo \u201cAlimentos, bebidas y tabaco\u201d sigui\u00f3 ocupando el primer lugar, su participaci\u00f3n relativa en las exportaciones industriales se redujo del 90% al 50% en el per\u00edodo, mientras que \u201cMaquinaria y equipo\u201d pas\u00f3 de valores insignificantes a generar un cuarto de las exportaciones industriales hacia 1975.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Tabla 2.<\/strong> Exportaciones de bienes originados en la industria manufacturera, 1955-1975<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4929\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T2.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"403\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T2.jpg 557w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T2-300x220.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a>Nota (*): en millones de d\u00f3lares corrientes. Hasta 1965 las estad\u00edsticas no discriminaban la exportaci\u00f3n industrial con detalle, por lo cual los sectores de alimentos y textil no sumaban el 100% del total.<br \/>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre informaci\u00f3n de CEPAL.<\/p><p>Adem\u00e1s de los valores corrientes, es necesario analizar el comportamiento real de las exportaciones y para ello se considera a continuaci\u00f3n tanto su volumen f\u00edsico como su poder adquisitivo, para lo cual se deflact\u00f3 la serie a d\u00f3lares constantes de 1955 mediante el \u00edndice de precios mayoristas de los Estados Unidos, un indicador representativo de la inflaci\u00f3n internacional. De esta forma, en los veinte a\u00f1os en consideraci\u00f3n se distinguen tres per\u00edodos en esas variables (Tabla 3): entre 1955 y 1961 se increment\u00f3 el volumen f\u00edsico de las exportaciones totales del pa\u00eds (con 17% para las agropecuarias y 52% para las industriales) mientras se produc\u00eda el movimiento inverso en el poder adquisitivo, sobre todo de los productos manufactureros. A partir de 1962 y por un decenio ambas dimensiones crecieron, pero siempre la expansi\u00f3n del poder de compra fue menor al crecimiento en volumen. Al contrario, en los \u00faltimos a\u00f1os en consideraci\u00f3n esa situaci\u00f3n se revirti\u00f3 \u2013en particular para las exportaciones primarias\u2013 por el in\u00e9dito incremento en los precios internacionales ya comentado.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Tabla 3.<\/strong> Volumen f\u00edsico (A), poder adquisitivo (B) y esfuerzo exportador (C) de las exportaciones totales, agropecuarias e industriales \u201cno tradicionales\u201d, 1955-1975 (1955 = 100)<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4930\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T3.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"491\" srcset=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T3.jpg 569w, https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-T3-300x268.jpg 300w\" sizes=\"(max-width: 550px) 100vw, 550px\" \/><\/a>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre informaci\u00f3n de CEPAL y del U.S. Bureau of Labor Statistics.<\/p><p>Visto de otra forma, el cociente entre ambos \u00edndices arroja una idea del esfuerzo exportador, es decir, la magnitud en que se deb\u00eda incrementar el volumen f\u00edsico exportado para mantener constante su poder adquisitivo. Nuevamente las exportaciones totales siguieron una evoluci\u00f3n muy similar a las del sector agropecuario, en donde las mejores perspectivas de los mercados internacionales trajeron una situaci\u00f3n m\u00e1s favorable en la primera mitad de la d\u00e9cada de los setenta. Por su parte, mientras el volumen de las exportaciones \u201cno tradicionales\u201d tuvo un crecimiento acelerado y se multiplic\u00f3 por 11,5 entre 1955 y 1975, el poder adquisitivo real de esas exportaciones lo hizo por 8,5. Es decir que, al tomar en cuenta el efecto distorsivo de la inflaci\u00f3n internacional, el volumen de manufacturas exportadas tendr\u00eda que haber sido un 34% superior para mantener el poder adquisitivo que ten\u00edan al inicio del per\u00edodo y, si bien sus perspectivas mejoraron a partir de 1962 (luego de un fuerte deterioro), el esfuerzo exportador manufacturero siempre fue superior al de 1955, al contrario de lo que sucedi\u00f3 con las ventas externas de productos de origen agropecuario, en 1973 y 1974 en particular.<\/p><p>Los (pocos) estudios disponibles sobre la pol\u00edtica de incentivos de la \u00e9poca han dado cuenta de su escaso impacto sobre el crecimiento o diversificaci\u00f3n de las exportaciones industriales. M\u00e1s bien, la expansi\u00f3n que se verific\u00f3 especialmente a partir de 1965 parece haber obedecido a la madurez del propio proceso industrial \u2013favorecido por una situaci\u00f3n externa m\u00e1s holgada\u2013 en los \u00faltimos lustros del modelo de industrializaci\u00f3n. Para observar su funcionamiento estructural, se compara la contribuci\u00f3n al valor agregado y el aporte relativo sobre las exportaciones de cinco ramas industriales entre 1966 y 1975 (Gr\u00e1fico 3). Esta aproximaci\u00f3n muestra, en primer lugar, que en el \u00faltimo decenio del modelo industrializador perdieron relevancia los sectores \u201ctradicionales\u201d. En el caso de \u201cAlimentos, bebidas y tabaco\u201d, a pesar de su relativa poca agregaci\u00f3n de valor, mantuvo una fuerte orientaci\u00f3n exportadora en l\u00ednea con la especializaci\u00f3n hist\u00f3rica del comercio externo argentino y, si bien sigui\u00f3 ocupando el principal lugar como grupo exportador, su participaci\u00f3n en el total pas\u00f3 del 44% al 26%. Por el contrario, la mayor expansi\u00f3n provino de las exportaciones de \u201cMaquinaria y equipo\u201d, cuyo aporte pas\u00f3 del 1,4% al 14% en ese per\u00edodo. Junto con \u201cQu\u00edmicos, petr\u00f3leo y caucho\u201d y la \u201cIndustria met\u00e1lica b\u00e1sica\u201d fueron los grupos que aumentaron su peso tanto en el producto como sobre las exportaciones, mientras que \u201cTextil, vestido y cuero\u201d se ubic\u00f3 en una situaci\u00f3n intermedia, dado que logr\u00f3 ampliar su participaci\u00f3n en el total exportado, pero con una ca\u00edda de su peso en el producto.<\/p><p style=\"text-align: center;\"><strong>Gr\u00e1fico 3.<\/strong> Aporte de sectores industriales al PIB y las exportaciones totales, 1966 y 1975<br \/><a href=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-G3-e1632415633428.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter wp-image-4927\" src=\"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-content\/uploads\/Odisio-G3-e1632415633428.jpg\" alt=\"\" width=\"550\" height=\"359\" \/><\/a>Fuente: elaboraci\u00f3n propia sobre informaci\u00f3n de CEPAL.<\/p><p>No resulta casual que la productividad media de los sectores industriales pesados (qu\u00edmica, industrias met\u00e1licas, maquinaria y equipo) se expandiera a una tasa mayor a la de la econom\u00eda global, del sector industrial en su conjunto e incluso que fuera, en promedio, seis veces m\u00e1s elevada que la correspondiente a la de las ramas tradicionales entre 1965 y 1973. La visi\u00f3n de conjunto indica que a partir de 1963 y hasta 1975 la maduraci\u00f3n del sector manufacturero permiti\u00f3, al menos en algunos sectores complejos, la aparici\u00f3n de un indudable \u201cc\u00edrculo virtuoso\u201d en donde el crecimiento de la producci\u00f3n encontr\u00f3 una absorci\u00f3n creciente y estable en el mercado interno juntamente con una mayor salida exportadora, lo que permiti\u00f3 acelerar las ganancias de productividad y el ritmo del crecimiento global.<\/p><h5>Conclusi\u00f3n<\/h5><p>En este art\u00edculo se analizaron algunos de los principales cambios que se verificaron en la canasta exportadora argentina en el per\u00edodo de la industrializaci\u00f3n \u201ccompleja\u201d, esto es desde 1955 hasta 1975. En particular, se destacaron las transformaciones que trajo la maduraci\u00f3n de la estrategia de desarrollo \u2013notorias a partir de 1963\u2013, con la aparici\u00f3n de nuevas exportaciones que permitieron acelerar la tasa de crecimiento y sustentar una expansi\u00f3n industrial sobre bases relativamente m\u00e1s estables. Esto no implica negar que la dependencia sobre las divisas segu\u00eda operando y era, en efecto, una espada de Damocles suspendida peligrosamente sobre el progreso de la econom\u00eda nacional. Con todo, la creciente salida manufacturera hacia los mercados externos permit\u00eda abrigar efectivas esperanzas; la estrategia de sustituci\u00f3n de importaciones estaba dejando atr\u00e1s su exclusiva orientaci\u00f3n mercadointernista y en su lugar despuntaba un modelo industrial h\u00edbrido: el \u00e1rbol hab\u00eda alcanzado una madurez capaz de dar nuevos frutos. Sin embargo, los cuidados se revirtieron s\u00fabitamente en abandono y devastaci\u00f3n, cuando despu\u00e9s de 1975 se pod\u00f3 de ra\u00edz lo que por d\u00e9cadas se hab\u00eda sembrado con duro esfuerzo y se implant\u00f3, en su lugar, el p\u00e1ramo neoliberal.<\/p><hr \/><hr \/><hr \/><p><strong><br \/>Notas:<\/strong><br \/><a id=\"foot1\"><\/a><a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">1)<\/span><\/a> El poder de compra se define como el valor de las unidades f\u00edsicas de importaci\u00f3n que se pueden comprar con las exportaciones en cada per\u00edodo. <a href=\"#text1\"><span style=\"color: #0000ff;\">\u21d1<\/span><\/a><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ad53fa0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ad53fa0\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-45ad94b\" data-id=\"45ad94b\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-54f0384 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"54f0384\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-2a9f671 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"2a9f671\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a088171\" data-id=\"a088171\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-4493e52 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"4493e52\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Juan Odisio:<\/strong><br \/>Licenciado en Econom\u00eda, Magister en Historia Econ\u00f3mica y Doctor en Ciencias Sociales (UBA). Investigador Asistente del CONICET en el IIEP-Baires y Profesor de Historia Econ\u00f3mica y Social Argentina en la FCE-UBA. Se desempe\u00f1a all\u00ed como investigador del \u00c1rea de Estudios Sobre la Industria Argentina y Latinoamericana (AESIAL) y desde 2014 es director de \u201cH-industri@: Revista de historia de la industria, los servicios y las empresas en Am\u00e9rica Latina\u201d. Ha publicado durante los \u00faltimos a\u00f1os, en su pa\u00eds y en el exterior, diversos trabajos sobre historia econ\u00f3mica argentina, especialmente referidos a la industrializaci\u00f3n por sustituci\u00f3n de importaciones, el papel del Estado empresario y el pensamiento econ\u00f3mico nacional.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Juan Odisio | El art\u00edculo tambi\u00e9n trabaja el tema de la restricci\u00f3n externa, aunque de una forma m\u00e1s hist\u00f3rica, asoci\u00e1ndolo en particular con la evoluci\u00f3n que nuestro pa\u00eds tuvo en la inserci\u00f3n internacional de las exportaciones desde los inicios del desarrollismo. Destaca la relevancia de haber alcanzado en su momento un patr\u00f3n de aumento de la productividad creciente, sobre la base de sectores como maquinaria y equipos y la industria qu\u00edmica.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8246,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[356],"tags":[270,33,292,361,192,360,359],"class_list":["post-4924","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-76","tag-desarrollo","tag-exportaciones","tag-industria","tag-juan-odisio","tag-produccion","tag-restriccion-externa","tag-sustitucion-de-importaciones"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4924","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4924"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4924\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24946,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4924\/revisions\/24946"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8246"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4924"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4924"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4924"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}