{"id":4937,"date":"2019-07-01T01:04:00","date_gmt":"2019-07-01T04:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=4937"},"modified":"2023-11-28T13:44:28","modified_gmt":"2023-11-28T16:44:28","slug":"un-recorrido-por-la-historia-del-sector-siderurgico-argentino","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/un-recorrido-por-la-historia-del-sector-siderurgico-argentino\/","title":{"rendered":"Un recorrido por la historia del sector sider\u00fargico argentino"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"4937\" class=\"elementor elementor-4937\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d07293a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d07293a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f8ed40f\" data-id=\"f8ed40f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e5a4917 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e5a4917\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Presenta la historia del sector sider\u00fargico, como actor central en las luces y sombras del proceso de desarrollo en la Argentina, desde el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de una pol\u00edtica industrial decidida a mediados de la d\u00e9cada de 1940 hasta la concentraci\u00f3n de empresas, privatizaciones y la internacionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n en \u00e9pocas m\u00e1s recientes.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-be3cf83 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"be3cf83\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-f681506\" data-id=\"f681506\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d010753 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d010753\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Patricia Jerez |<\/em><\/a><\/p><p>Describir la trayectoria que tuvo el sector sider\u00fargico argentino no es una tarea sencilla, sin embargo resulta un interesante desaf\u00edo dadas las particularidades que tuvo su desarrollo en el pa\u00eds y la importancia que tiene la siderurgia dentro del grupo de las industrias b\u00e1sicas. Cuando se piensa en esta trayectoria se presentan ciertas referencias que marcaron la evoluci\u00f3n sectorial, y entre ellas se pueden mencionar Altos Hornos Zapla, Plan Sider\u00fargico Argentino, Somisa, plantas laminadoras, pol\u00edtica p\u00fablica, escasez de materia prima, mercado local, empresas integradas, oferta concentrada, privatizaciones, internacionalizaci\u00f3n sectorial.<\/p><p>Por lo tanto, y sin perder de vista las mencionadas referencias, en este art\u00edculo se pretende recorrer de forma estilizada la historia del sector sider\u00fargico nacional desde sus or\u00edgenes hasta el fin de la convertibilidad en el a\u00f1o 2002.<\/p><h5>Los primeros talleres como antecedentes de la actividad sectorial<\/h5><p>Si bien hacia mediados del siglo XX se puede dar cuenta del momento en que se decidi\u00f3 establecer una industria sider\u00fargica de envergadura en el pa\u00eds, cierta actividad vinculada con la laminaci\u00f3n del hierro y del acero se hab\u00eda puesto de manifiesto hacia fines del siglo XIX. En la medida en que la actividad econ\u00f3mica nacional fue creciendo a instancias del modelo agroexportador, se fueron instalando las primeras f\u00e1bricas que proveyeron insumos a la actividad agropecuaria, principalmente alambres y herramientas, materiales para el sector de la construcci\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n repuestos para ferrocarriles y buques. En otras palabras, lo que se observ\u00f3 en esta \u00e9poca fue el establecimiento de los primeros talleres metal\u00fargicos.<\/p><p>Fue as\u00ed como se puede hacer referencia a la actividad desarrollada en los Talleres Vulcano a partir del segundo quinquenio de 1890 y de Talleres Vasena, que hab\u00eda adquirido cierto renombre hacia 1880. Si bien ambas instalaciones llevaron a cabo su actividad por varios a\u00f1os, diferentes circunstancias fueron opacando el porvenir y por lo tanto fueron cambiando de propietarios. En el caso particular de Talleres Vasena fue adquirido por Talleres Metal\u00fargicos San Mart\u00edn S.A., posteriormente conocido como Tamet, a mediados de la d\u00e9cada de los a\u00f1os veinte.<\/p><p>Si bien progresivamente se establecieron peque\u00f1as firmas laminadoras, las que alcanzaron mayor envergadura fueron La Cant\u00e1brica y la mencionada Tamet. A principios de los a\u00f1os cuarenta y habiendo reconstruido sus hornos Siemens Martin, Tamet daba cuenta de la elaboraci\u00f3n de acero a partir de chatarra. Mientras que La Cant\u00e1brica surgi\u00f3 como tal a principios del siglo XX, aunque sus antecedentes datan desde 1890, especializ\u00e1ndose en laminaci\u00f3n de hierro y acero y en la fabricaci\u00f3n de artefactos agr\u00edcolas y rurales. Sorteando ciertos avatares, a partir de los a\u00f1os cuarenta esta firma se estableci\u00f3 en una nueva planta habiendo comprado nuevos hornos para la fabricaci\u00f3n de lingotes y su posterior laminaci\u00f3n. Sin embargo, no hay que dejar de mencionar que en estos a\u00f1os surgieron tambi\u00e9n otras empresas, entre ellas, Rosati y Crist\u00f3faro, Torres y Citati, Acindar, Santa Rosa y Crefin.<\/p><p>Paralelamente a estos desarrollos de la actividad privada y avanzadas las primeras d\u00e9cadas del siglo XX, surgi\u00f3 la iniciativa entre un grupo de militares de elaborar localmente materiales para la defensa nacional. Estas ideas sobre la fabricaci\u00f3n de armamento en el pa\u00eds alcanzaron mayor dinamismo en la d\u00e9cada de los a\u00f1os treinta, pero para llevar a cabo dicha tarea se requer\u00eda el establecimiento de diversas f\u00e1bricas que proveyeran los insumos necesarios. En este contexto se decidi\u00f3 entonces la creaci\u00f3n de la F\u00e1brica Militar de Acero a mediados de 1930. Sin embargo, fue a partir de las iniciativas del general Manuel Savio que la actividad sider\u00fargica alcanz\u00f3 un importante impulso.<\/p><h5>El sector sider\u00fargico hasta 1990<\/h5><p>En los a\u00f1os cuarenta, vigente el modelo de Industrializaci\u00f3n por Sustituci\u00f3n de Importaciones, surgi\u00f3 la necesidad de desarrollar una industria sider\u00fargica de envergadura que a trav\u00e9s de una actividad integrada pudiera dar cuenta de la producci\u00f3n en cada una de las etapas de su proceso productivo. Hasta ese momento varias firmas se dedicaban a la laminaci\u00f3n, pero la elaboraci\u00f3n de acero, al depender en parte de insumos importados y requiriendo una importante inversi\u00f3n en equipos, formaba parte de un proceso que no se hab\u00eda desarrollado acabadamente mostrando cierto grado de insuficiencia estructural en la fabricaci\u00f3n de este insumo. Por lo tanto, las autoridades decidieron dar incentivos para la elaboraci\u00f3n de productos sider\u00fargicos y un mayor empuje a la producci\u00f3n de acero en el pa\u00eds, siendo la actividad considerada prioritaria. De esta forma se evitaba la dependencia del mercado externo en cuanto a la compra de insumos y bienes intermedios, y el drenaje de divisas que ello ocasionaba, y se daba lugar a la fabricaci\u00f3n local de bienes destinados al mercado interno y a la defensa nacional.<\/p><p>Este objetivo se pudo materializar a instancias de las ideas propuestas por el general Savio, quien fue un importante propulsor de la actividad industrial en general y de la actividad sider\u00fargica en particular. Habiendo creado la Direcci\u00f3n General de Fabricaciones Militares a principios de la d\u00e9cada de 1940, e impulsado el establecimiento de Altos Hornos Zapla a mediados de la misma d\u00e9cada en la provincia de Jujuy, el paso siguiente que llev\u00f3 a cabo fue elaborar el Plan Sider\u00fargico Argentino y proponer su aprobaci\u00f3n legislativa, la cual se materializ\u00f3 en 1947. En la ley quedaba asentado el derrotero que seguir\u00eda el desarrollo de la actividad sectorial estatal a partir de la creaci\u00f3n de la segunda unidad sider\u00fargica, una f\u00e1brica integrada a radicarse en San Nicol\u00e1s que producir\u00eda el acero necesario para abastecer a las plantas locales, en otras palabras, la futura Somisa, y el fomento que se le otorgar\u00eda a la actividad en su conjunto para elaborar productos en base al acero nacional.<\/p><p>Distintos sucesos fueron demorando la puesta en marcha de la planta hasta que el primer alto horno de Somisa comenz\u00f3 a funcionar al iniciar los a\u00f1os sesenta. A partir de ese momento las empresas privadas pudieron adquirir el acero elaborado en la mencionada planta y en un contexto de crecimiento de la actividad nacional, en base al desarrollo de varios de sus diversos sectores, entre ellos el automotriz, el agropecuario, el petrolero y el de la construcci\u00f3n, el consumo de acero y la demanda de bienes sider\u00fargicos crecieron, aunque con oscilaciones, hasta el a\u00f1o 1975. Durante este per\u00edodo, sin embargo, las importaciones de ciertos insumos, entre ellos chatarra y palanquilla, estuvieron presentes ante la escasez observada en ciertos a\u00f1os, pero los laminados nacionales aumentaron considerablemente su participaci\u00f3n en la venta al mercado local e inclusive las exportaciones sider\u00fargicas comenzaron incipientemente en los \u00faltimos a\u00f1os a formar parte del total de las ventas de manufacturas nacionales al exterior. Sin embargo, el destino principal de la producci\u00f3n lo constituy\u00f3 el mercado interno.<\/p><p>Este nivel de desarrollo sectorial se pudo alcanzar a partir de una amplia y profusa reglamentaci\u00f3n que impuls\u00f3 la actividad y permiti\u00f3 su expansi\u00f3n a trav\u00e9s de distintos instrumentos como las leyes de promoci\u00f3n industrial y diversos decretos de promoci\u00f3n espec\u00edfica hacia el sector sider\u00fargico, incluyendo principalmente beneficios financieros y tributarios para las empresas, as\u00ed como otros incentivos impositivos que se otorgaron a las actividades promocionadas, como la siderurgia, y otra importante cantidad de decretos que reglamentaron la promoci\u00f3n de la actividad industrial en general. De esta forma se propon\u00eda fomentar la inversi\u00f3n para expandir la oferta sectorial, as\u00ed como tambi\u00e9n proteger a las empresas de la competencia externa.<\/p><p>Progresivamente la cantidad de empresas sider\u00fargicas fue aumentando y promediando la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta el sector estuvo conformado por m\u00e1s de cincuenta firmas, entre las que se puede mencionar como ejemplo Somisa, Altos Hornos Zapla, La Cant\u00e1brica, Siderca, Aceros Bragado, Gurmendi, Acindar, Tamet, y las diversas laminadoras. Los productos sider\u00fargicos elaborados comprend\u00edan acero y laminados tanto planos como no planos. Estos \u00faltimos inclu\u00edan a su vez a los tubos sin costura fabricados por la empresa Siderca desde mediados de los a\u00f1os cincuenta.<\/p><p>A partir de 1976 se estableci\u00f3 en el pa\u00eds un nuevo modelo de acumulaci\u00f3n, el cual dio predominio a la inversi\u00f3n financiera en detrimento de la inversi\u00f3n productiva. De esta manera progresivamente fue cambiando el perfil de la industria nacional y sectores como el metalmec\u00e1nico y la electr\u00f3nica fueron perdiendo importancia mientras que las industrias elaboradoras de bienes intermedios en base a recursos naturales o aquellas beneficiadas por la pol\u00edtica p\u00fablica pudieron desarrollarse principalmente, entre ellas la siderurgia. Sin embargo, el nuevo contexto econ\u00f3mico nacional, en el cual la reforma financiera, la apertura de la econom\u00eda y el atraso cambiario tuvieron lugar mientras reg\u00edan distintas normas de promoci\u00f3n, sumados a los problemas del endeudamiento externo y a los cambios en la siderurgia internacional, dio paso a una transformaci\u00f3n del sector sider\u00fargico local en un contexto de reducci\u00f3n del nivel de actividad.<\/p><p>Diversos fueron los cambios observados. Inicialmente se puede mencionar que a fines de la d\u00e9cada de los a\u00f1os setenta Acindar y Siderca incorporaron nueva tecnolog\u00eda que estaba a la vanguardia internacional para integrar su proceso productivo. De esta forma la posibilidad de elaborar acero en base al m\u00e9todo de reducci\u00f3n directa, la utilizaci\u00f3n de hornos el\u00e9ctricos y la colada continua permiti\u00f3 que estas empresas, de gran peso dentro del mercado, pudieran fabricar el acero en sus propias plantas, dejando de depender del abastecimiento realizado a partir de las compras efectuadas a Somisa. Durante la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta, caracterizada por un mercado interno con bajo nivel de demanda y un comportamiento recesivo de la industria en general, exceptuando ciertas ramas de actividad espec\u00edficas, se produjo una paulatina concentraci\u00f3n del mercado sider\u00fargico al reducirse la cantidad de firmas, fuera por cierre, compra y\/o fusi\u00f3n de empresas.<\/p><p>Fue as\u00ed como cierto grupo de firmas pudieron consolidar su posici\u00f3n en el mercado a trav\u00e9s de los beneficios otorgados por la pol\u00edtica p\u00fablica en t\u00e9rminos de protecci\u00f3n arancelaria e incentivos a la exportaci\u00f3n, as\u00ed como tambi\u00e9n por los mecanismos que permitieron sanear sus deudas, pero otras m\u00e1s peque\u00f1as fueron seriamente afectadas por las dificultades financieras generadas por la pol\u00edtica econ\u00f3mica aplicada, vi\u00e9ndose obligadas a retirarse. Con lo cual tres empresas comenzaron a liderar la actividad sectorial, Acindar, Siderca y Somisa, especializ\u00e1ndose respectivamente en la producci\u00f3n de aceros no planos, tubos sin costura y aceros planos, pero en esta etapa destinando principalmente su producci\u00f3n al mercado externo dada la menor demanda interna, concentrando asimismo m\u00e1s de la mitad del empleo sectorial, as\u00ed como una importante proporci\u00f3n del valor de la producci\u00f3n hacia mediados de los a\u00f1os ochenta.<\/p><p>La incorporaci\u00f3n de nueva tecnolog\u00eda por parte de Acindar y Siderca y la realizaci\u00f3n de una serie de cambios menores en la tecnolog\u00eda utilizada por Somisa, as\u00ed como la puesta en marcha de su nuevo alto horno en el segundo quinquenio de los a\u00f1os setenta, permitieron alcanzar un mayor grado de eficiencia y productividad elaborando bienes de mayor calidad y variedad. Sin embargo, el contexto recesivo, el cambio tecnol\u00f3gico y la reducci\u00f3n en la cantidad de empresas dieron lugar a una importante disminuci\u00f3n en la cantidad de mano de obra ocupada. Esta situaci\u00f3n no solo se observ\u00f3 en esta rama, sino en la industria en general, dejando de ser fuente de creaci\u00f3n de empleo, hecho que en consecuencia deriv\u00f3 en un aumento de la conflictividad laboral.<\/p><p>Esta particular situaci\u00f3n del empleo sider\u00fargico estuvo acompa\u00f1ada a su vez por un cambio en la organizaci\u00f3n del trabajo. En un contexto de modificaciones en los paradigmas laborales y de reconversi\u00f3n de la siderurgia a nivel mundial, tanto en t\u00e9rminos tecnol\u00f3gicos como en t\u00e9rminos del grado de participaci\u00f3n de los productores tradicionales en el mercado internacional, las principales empresas incorporaron nuevos m\u00e9todos de trabajo. De esta manera la multitarea ocup\u00f3 el lugar del trabajo espec\u00edfico, a partir de la incorporaci\u00f3n de tecnolog\u00eda electr\u00f3nica, lo que deriv\u00f3 en la automatizaci\u00f3n de ciertos puestos de trabajo en un contexto de b\u00fasqueda de econom\u00edas de escala y de un mayor grado de calidad total, pudi\u00e9ndose elaborar aceros especiales as\u00ed como tubos sin costura de mayor especificidad. La producci\u00f3n de laminados terminados en caliente medida en toneladas para este per\u00edodo fue 773.100 en 1960, 2.041.100 en 1970 y 2.174.700 para 1980, seg\u00fan datos de la C\u00e1mara Argentina del Acero, p\u00e1gina web.<\/p><p>El fin de la d\u00e9cada de los a\u00f1os ochenta dio cuenta de un cambio en t\u00e9rminos de la reglamentaci\u00f3n de la actividad industrial en un contexto de desregulaci\u00f3n de los mercados y de la econom\u00eda a nivel local y mundial. La globalizaci\u00f3n comenzaba a darles un nuevo aspecto a las relaciones econ\u00f3micas internacionales y bajo este marco la d\u00e9cada de 1990 se caracteriz\u00f3 por la apertura externa y una mayor libertad de mercado, afectando el funcionamiento de la econom\u00eda en general as\u00ed como tambi\u00e9n el de la industria sider\u00fargica, al modificarse entre otros aspectos la pol\u00edtica p\u00fablica sectorial.<\/p><h5>El sector durante la convertibilidad<\/h5><p>En 1991 se implement\u00f3 el Plan de Convertibilidad, el cual en el contexto mundial descrito estableci\u00f3 una serie de cambios estructurales en la econom\u00eda que afectaron el funcionamiento del sector privado y del sector p\u00fablico. Este \u00faltimo redujo su participaci\u00f3n en la actividad econ\u00f3mica, observ\u00e1ndose la privatizaci\u00f3n de varias de sus empresas. En general, precios libres con tipo de cambio fijo, desregulaci\u00f3n de mercados y apertura de la econom\u00eda dieron un marco particular a la actividad econ\u00f3mica y a la del sector sider\u00fargico, mientras que el incremento de importaciones y la ampliaci\u00f3n de la oferta de bienes, la competencia en ciertos casos afectada por el <em>dumping<\/em> y la reducci\u00f3n de las exportaciones contribuyeron a disminuir la rentabilidad de las empresas del sector. Si bien en esta etapa se consolid\u00f3 el perfil industrial delineado a partir del segundo quinquenio de los a\u00f1os setenta, las empresas del sector sider\u00fargico tuvieron que realizar ajustes financieros y reducir personal, en ciertos casos a partir de la implementaci\u00f3n de pol\u00edticas de retiros voluntarios. Somisa fue privatizada en los primeros a\u00f1os de la convertibilidad, produci\u00e9ndose tambi\u00e9n una importante reducci\u00f3n en el nivel de mano de obra ocupada antes de su venta.<\/p><p>En este contexto el sector sider\u00fargico se reestructur\u00f3, disminuyendo m\u00e1s a\u00fan la cantidad de firmas en el mercado e increment\u00e1ndose la concentraci\u00f3n de la oferta a lo largo del per\u00edodo. En los primeros a\u00f1os las dificultades financieras produjeron fusi\u00f3n y cierre de ciertas empresas, sumadas al hecho de que la venta de Somisa, as\u00ed como tambi\u00e9n la de Altos Hornos Zapla, dieron cuenta del ingreso de capitales extranjeros al sector, los que conjuntamente con firmas locales conformaron dos nuevas empresas: Siderar, inicialmente Aceros Paran\u00e1, y Aceros Zapla, respectivamente. En el segundo quinquenio de los a\u00f1os noventa y hasta el final del per\u00edodo continuaron las fusiones y adquisiciones de empresas en cuanto a compra de firmas locales m\u00e1s peque\u00f1as. Inclusive se observ\u00f3 compra de participaciones en empresas por parte de capitales brasile\u00f1os como fue el caso de Gerdau y posteriormente de la Companhia Siderurgica Belgo-Mineira perteneciente al grupo Arbed.<\/p><p>Por lo tanto, en estos a\u00f1os se observ\u00f3 un mayor grado de internacionalizaci\u00f3n del sector, as\u00ed como tambi\u00e9n se observ\u00f3 en otros sectores de la industria. Este hecho, sumado a la reconfiguraci\u00f3n sectorial entre firmas locales, dio lugar a que la oferta sider\u00fargica quedara conformada por un n\u00famero m\u00e1s reducido de empresas que en la d\u00e9cada anterior, alcanzando un valor inferior a veinte en el segundo quinquenio de los a\u00f1os noventa. De esta manera la actividad sectorial qued\u00f3 principalmente representada por la desarrollada por tres grandes empresas que concentraban una elevada proporci\u00f3n de la capacidad productiva: Acindar, especializada en la producci\u00f3n de aceros no planos; Siderar, dedicada a la producci\u00f3n de aceros planos, ambas empresas destinando su producci\u00f3n principalmente al mercado interno, y Siderca, especializada en la producci\u00f3n de tubos sin costura, perteneciendo estas dos \u00faltimas firmas, Siderar y Siderca, al grupo Techint. A su vez Siderca, pocos a\u00f1os despu\u00e9s de su establecimiento en el pa\u00eds, hab\u00eda decidido orientar una considerable proporci\u00f3n de su producci\u00f3n al mercado externo, manteniendo dicha pol\u00edtica desde esos a\u00f1os. Como referencia sobre el tama\u00f1o del mercado de laminados en t\u00e9rminos de producci\u00f3n se puede establecer que en este per\u00edodo la de laminados terminados en caliente fue 2.892.100 toneladas en 1990, 4.176.800 toneladas en el a\u00f1o 2000 y 3.831.500 en 2002, seg\u00fan datos de la C\u00e1mara Argentina del Acero, p\u00e1gina web.<\/p><p>Hacia el final del per\u00edodo y al formar parte de un sector globalizado, el diario funcionamiento de las empresas sider\u00fargicas se desarroll\u00f3 en un contexto donde se observaba un mercado mundial de acero con sobreoferta, la existencia de <em>dumping<\/em> en el comercio, el ingreso de China como fuerte demandante en el mercado mundial, as\u00ed como tambi\u00e9n la necesidad de adecuar la producci\u00f3n a la normativa sobre el cuidado del medio ambiente.<\/p><h5>Comentario final<\/h5><p>Este estilizado recorrido por el sector sider\u00fargico argentino pretendi\u00f3 dar cuenta de la evoluci\u00f3n de su desarrollo a partir de la consideraci\u00f3n de ciertos hechos destacados observados a lo largo de su trayectoria. La expansi\u00f3n progresiva en t\u00e9rminos de producci\u00f3n y cantidad de firmas en las primeras d\u00e9cadas estuvo impulsada por la pol\u00edtica p\u00fablica a trav\u00e9s de la cual no s\u00f3lo se deline\u00f3 un plan espec\u00edfico para el sector, sino que tambi\u00e9n por medio de ella se establecieron distintos tipos de reglamentaciones promocionales. Desde el segundo quinquenio de los a\u00f1os setenta, el sector se adapt\u00f3 a los sucesivos cambios de pol\u00edtica econ\u00f3mica y de la siderurgia a nivel mundial, alcanzando un nivel de producci\u00f3n de laminados superior a cuatro millones de toneladas en el a\u00f1o 2000, manteniendo al mercado interno como principal destino en momentos de expansi\u00f3n de la econom\u00eda y concentrando la oferta en tres grandes empresas especializadas en la fabricaci\u00f3n de un determinado producto.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-462b958 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"462b958\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-8fe9b45\" data-id=\"8fe9b45\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c387d1c elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"c387d1c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6e6d7a7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6e6d7a7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-4ed56b8\" data-id=\"4ed56b8\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b86bb58 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b86bb58\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Patricia Jerez:<\/strong><br \/>Licenciada en Econom\u00eda, UBA. Profesora adjunta de Macroeconom\u00eda y Pol\u00edtica Econ\u00f3mica de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas, UBA. Ha participado en proyectos de investigaci\u00f3n referidos al sector industrial y se desempe\u00f1a como investigadora en el \u00c1rea de Estudios sobre la Industria Argentina y Latinoamericana. Su tema de estudio es el sector sider\u00fargico, sobre el cual ha publicado diversos trabajos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Patricia Jerez | Presenta la historia del sector sider\u00fargico, como actor central en las luces y sombras del proceso de desarrollo en la Argentina, desde el dise\u00f1o e implementaci\u00f3n de una pol\u00edtica industrial decidida a mediados de la d\u00e9cada de 1940 hasta la concentraci\u00f3n de empresas, privatizaciones y la internacionalizaci\u00f3n de la producci\u00f3n en \u00e9pocas m\u00e1s recientes.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8248,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[356],"tags":[270,292,364,288,363,362],"class_list":["post-4937","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-76","tag-desarrollo","tag-industria","tag-patricia-jerez","tag-politica-industrial","tag-privatizaciones","tag-sector-siderurgico"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4937","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=4937"}],"version-history":[{"count":8,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4937\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":24949,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/4937\/revisions\/24949"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8248"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=4937"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=4937"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=4937"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}