{"id":5903,"date":"2018-10-01T01:08:00","date_gmt":"2018-10-01T04:08:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=5903"},"modified":"2023-11-30T16:00:58","modified_gmt":"2023-11-30T19:00:58","slug":"ceferino-el-sustituto","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/ceferino-el-sustituto\/","title":{"rendered":"Ceferino, el sustituto"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"5903\" class=\"elementor elementor-5903\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-e65ec32 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"e65ec32\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-abb318f\" data-id=\"abb318f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-c7d2ed6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"c7d2ed6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>A partir de la figura del santo, la autora se pregunta por lo que qued\u00f3 \u201cafuera\u201d, invisibilizado tras una imagen construida sobre operaciones de violencia simb\u00f3lica y borramiento del trauma ejercido sobre los pueblos originarios.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-79e0968 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"79e0968\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-85869e7\" data-id=\"85869e7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-831948f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"831948f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Celina San Mart\u00edn |<\/em><\/a><\/p><p>Una pregunta frecuente que me hago cuando veo una estampita de Ceferino Namuncur\u00e1 es si hay un Ceferino por fuera de su bio-graf\u00eda archivada por el dispositivo misional salesiano. Si hay algo como un rastro no consignado, \u00bfc\u00f3mo es posible seguirlo?<\/p><h5>Bordear el signo<\/h5><p>\u00bfQu\u00e9 hay por fuera de la violencia archivadora? \u00bfC\u00f3mo podemos acceder a una memoria por fuera de esta? \u00bfQu\u00e9 puede existir por fuera de la larga cadena de circulaci\u00f3n, aplazamiento, borramiento e \u201cintercambio\u201d? Es decir, \u00bfhay algo que est\u00e9 por fuera y preste fundamento a este juego de reconocimientos? Por fuera de un Ceferino gauchito con poncho, un Ceferino popular como su compa\u00f1ero Gardel, un Ceferino estudiante que se esforz\u00f3 como Domingo Savio, un Ceferino cura que no lleg\u00f3 a concretarse sino como promesa, un Ceferino historieta, un Ceferino re-mapuchizado, un Ceferino antropologizado&#8230; Entonces, \u00bfhay algo por fuera de todos estos Ceferinos aceptados y aceptables? \u00bfAlgo por fuera del Estado-naci\u00f3n, de los salesianos, de los reg\u00edmenes e instituciones normalizadoras de los cuerpos? Si viniera \u201cel verdadero Ceferino\u201d, si lo tuvi\u00e9ramos en frente, \u00bfpodr\u00edamos reconocerlo?<\/p><p>La respuesta afirmativa supone que es posible replegar la subjetividad y deconstruir los modos en que las formaciones discursivas han sido interiorizadas de manera m\u00e1s o menos forzada. Reconstruir una historia de represiones y supresiones internas, incorporadas a partir de una presi\u00f3n ejercida sobre el \u201cpropio\u201d cuerpo, la \u201cpropia\u201d memoria, la \u201cpropia\u201d historia. Un trabajo constante y quiz\u00e1s infinito sobre la <em>pr\u00f3tesis<\/em> (esa exterioridad internalizada) en busca de eso que llamamos \u201cpropio\u201d. As\u00ed, despojados de todo lo que \u201cnos pusieron\/pusimos encima\u201d, podr\u00edamos estar purificados, a un lado nosotros y al otro Ceferino, y de este modo acceder a la verdad.<\/p><p>La respuesta negativa supone que Ceferino en tanto s\u00edmbolo \u201cflotante\u201d, o \u201cindecidible\u201d en sus sentidos, al mismo tiempo que abre la posibilidad de conocerlo, tambi\u00e9n la cierra. En tanto don, Ceferino nos fue ofrecido para fijar un pasado \u2013el de los indios redimidos\u2013 y prometer un futuro \u2013el de los indios redimidos\u2013. Aquello que como pasado no puede volver, y aquello que como futuro puede acontecer. Como s\u00edmbolo estabiliza una frontera, un origen, estructurando una relaci\u00f3n jer\u00e1rquica de subalternidad; al encauzar una cadena de significantes intercambiados, intercambiables, que han corrido, corrientes, comunes, comunicadores. En este sentido, Ceferino se realiza en un continuo llevar y traer que vincula y relaciona, comunica y comunaliza. En tanto estampita circulante, don, es reproducido hasta en ese m\u00ednimo acto simb\u00f3lico, convirti\u00e9ndose \u00e9l mismo en ese sacrificio imperceptible del pasado ind\u00edgena al futuro cristiano. Como una pr\u00f3tesis, Ceferino funda en quienes participan de \u00e9l esa experiencia sobre la que se edifica lo com\u00fan, un sentido de pertenencia, una vivencia de origen que se traduce como archivo disponible.<\/p><p>Dice Jacques Derrida: \u201cEn tanto sustituto, [el suplemento] no se a\u00f1ade simplemente a la positividad de una presencia, no produce ning\u00fan relieve, su sitio est\u00e1 asegurado en la estructura por la marca de un vac\u00edo. En alg\u00fan lugar algo no puede llenarse consigo mismo\u201d. En consecuencia, Ceferino (o Ceferinos), por su capacidad de hacer confluir en \u00e9l una variedad de cadenas significantes que captura, reencauza y disemina, est\u00e1 ofrecido, es ofrecido para ocupar el lugar de un vac\u00edo cotidiano imperceptible sobre el cual se sostiene todo un universo simb\u00f3lico posible.<\/p><p>Este vac\u00edo es suplido de muchas maneras. Por ejemplo, como da a conocer el <em>Bolet\u00edn Salesiano<\/em> en 1879, por \u201cel primer fruto de aquella tierra, hasta ahora infecunda, por haber estado privada del roc\u00edo de la divina palabra\u201d. Siendo que los primeros frutos antes fueron flores, a Ceferino le toca \u201cel lirio precioso y raro de las pampas patag\u00f3nicas\u201d, como rese\u00f1a otra de las tantas estampitas que circulan. Pero el vac\u00edo que ocupa Ceferino no es solo el del \u201cdesierto\u201d patag\u00f3nico, que es a su vez otro de sus nombres. El vac\u00edo, el origen que, en tanto sustituto, Ceferino suple es tambi\u00e9n algo tan innombrable como un campo de concentraci\u00f3n en el medio de la Patagonia. La misi\u00f3n, la reducci\u00f3n, el sedentarismo, la instrucci\u00f3n en colegios alejados, el trabajo, el progreso borronean el campo de concentraci\u00f3n, el trabajo esclavo, el desplazamiento forzado, la separaci\u00f3n de los ni\u00f1os de sus padres, los abusos, las violaciones, los fusilamientos. No fue la primera vez, ni tampoco la \u00faltima, que ocurri\u00f3 esta operaci\u00f3n de borramiento de un trauma imperdonable, pero s\u00ed es la primera vez que la imaginaci\u00f3n que resuelve este pasaje entre violencias es la salesiana, recurriendo para ello al sustituto Ceferino. \u00bfQui\u00e9n va a aceptar un campo de concentraci\u00f3n? \u00bfQu\u00e9 espejo (<em>psych\u00e9<\/em>, alma, reflejo) ofrece un campo de concentraci\u00f3n a un proyecto de naci\u00f3n emergente? La mediaci\u00f3n operada por la imaginaci\u00f3n salesiana puede ser pensada como parte de la violencia m\u00edtica del derecho que contribuye a fundar y conservar la ley, ya que a trav\u00e9s de este ofrecimiento sostiene, justificando la violencia armada, que lo que es sagrado en la vida no es la vida sino \u201cla justicia de la vida\u201d; en este sentido, la ambig\u00fcedad del parad\u00f3jico principio del \u201cno matar\u00e1s\u201d se apoya en otro que sostiene que no todas las vidas son sagradas por s\u00ed mismas.<\/p><h5>Padrenuestro (\u00bfaunque sea imperdonable?)<\/h5><p>En las primeras p\u00e1ginas de un famoso libro compilado por el cardenal Santiago L. Copello, se reproduce una discusi\u00f3n entre Federico Aneiros, por entonces arzobispo de la Arquidi\u00f3cesis de Buenos Aires \u2013con jurisdicci\u00f3n sobre la Patagonia\u2013 y Nicol\u00e1s Avellaneda, a la saz\u00f3n ministro de Justicia, Culto e Instrucci\u00f3n p\u00fablica, en la que se dise\u00f1a un plan para el futuro de los indios sometidos durante la \u201cConquista del Desierto\u201d. Varios detalles entran en la discusi\u00f3n, pero uno de los centrales es la adjudicaci\u00f3n de paternidad de la \u201cgesta\u201d: \u00bfser\u00e1n los liberales con su ej\u00e9rcito de r\u00e9mingtons o los curas con su palabra \u201cfecundadora\u201d? Ante la insistencia de Avellaneda de que los curas tendr\u00edan que misionar custodiados por soldados, Aneiros le responde: \u201cLa palabra de Dios ha realizado ella exclusivamente prodigios. Es injuriarla decir que su palabra, o la del Misionero, que es lo mismo en nuestro caso, \u2018es por s\u00ed misma insuficiente\u2019 y que deben venir en su ayuda \u2018agentes m\u00e1s poderosos\u2019. Nuestra historia muestra claramente el poder divino y por lo mismo potente del ministerio sagrado y la impotencia de cualquier otro agente\u201d.<\/p><p>La metaforicidad desplegada a trav\u00e9s de infinidad de escritos, arquitecturas e im\u00e1genes por el dispositivo salesiano en la Patagonia apunta a esto, a la instituci\u00f3n de una autoridad p\u00fablica, de un padre, de un arconte, de un archivo, que guarda el secreto de un origen. El padre, hacia el cual todas las miradas apuntan cuando se experimenta el vac\u00edo, el trauma, la congoja, la falta. El padre de quien se espera la distribuci\u00f3n justa, de justicia. La complejidad de esta institucionalizaci\u00f3n, es decir, su pasaje de privado a p\u00fablico, no depende solamente de \u201clos salesianos\u201d, \u201cla iglesia\u201d, sino que se realiza en la proliferaci\u00f3n de un dispositivo. Como dice Foucault, el dispositivo se apoya sobre otros dispositivos para funcionar: unos a otros se infestan de lo mismo. Por lo tanto, de pronto, tenemos un mont\u00f3n de instituciones unidas entre s\u00ed: la familia, la iglesia, el ej\u00e9rcito, el derecho con sus leyes, la escuela, la ciencia, etc. Dentro de esta compleja amalgama, el lugar y el papel de cada quien es m\u00e1s o menos forzado, casi siempre imperceptible, en cada acto vac\u00edo, pero infinitamente diseminado, que actualiza una estructura simb\u00f3lica de sentido. Como dice Slavoj \u017di\u017eek, \u201cpertenecer a una sociedad supone un punto parad\u00f3jico en el que a cada uno de nosotros<em> se nos ordena adoptar libremente<\/em>, como resultado de nuestra elecci\u00f3n, lo que de todos modos se nos impone\u201d.<\/p><p>Podr\u00edamos transformar nuestras primeras preguntas acerca de la posibilidad de nuestro conocimiento y reconocimiento de Ceferino en otras: \u00bfhay alguna forma de evitar la diseminaci\u00f3n de esa met\u00e1fora de la paternidad, de esa idea de la Patria como juego metaf\u00f3rico desplegado en nosotros, esa cadena gigantesca engranada una y otra vez desde la pr\u00f3tesis, puesta a circular en manifestaciones inesperadas por quien incluso se cree m\u00e1s alejado? \u00bfEs posible ante la venida del otro, hospedarlo sin reservas, sin conjura, sin aparatos de captura? \u00bfHay un Ceferino posible?<\/p><p><span style=\"color: #808080;\">&#8212;&#8211;<\/span><br \/><span style=\"color: #808080;\">Bibliograf\u00eda consultada: <em>Fuerza de Ley. El \u201cfundamento m\u00edstico de la autoridad\u201d<\/em> (1997) y <em>De la Gramatolog\u00eda<\/em> (2012 [1967]), de Jacques Derrida.<\/span><\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-ae4c843 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"ae4c843\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-658fd81\" data-id=\"658fd81\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-798735e elementor-widget elementor-widget-html\" 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de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Celina San Mart\u00edn | A partir de la figura del santo, la autora se pregunta por lo que qued\u00f3 \u201cafuera\u201d, invisibilizado tras una imagen construida sobre operaciones de violencia simb\u00f3lica y borramiento del trauma ejercido sobre los pueblos originarios.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":25201,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[501],"tags":[524,525,504,502,64],"class_list":["post-5903","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-72","tag-ceferino","tag-celina-san-martin","tag-pueblos-indigenas","tag-pueblos-originarios","tag-violencias"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5903","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=5903"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5903\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25204,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/5903\/revisions\/25204"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/25201"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=5903"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=5903"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=5903"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}