{"id":7566,"date":"2017-09-01T01:05:00","date_gmt":"2017-09-01T04:05:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=7566"},"modified":"2024-02-08T12:57:24","modified_gmt":"2024-02-08T15:57:24","slug":"expansion-y-transformacion-del-sistema-universitario-en-la-argentina-desde-la-recuperacion-de-la-democracia-hasta-el-ano-2015","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/expansion-y-transformacion-del-sistema-universitario-en-la-argentina-desde-la-recuperacion-de-la-democracia-hasta-el-ano-2015\/","title":{"rendered":"Expansi\u00f3n y transformaci\u00f3n del sistema universitario en la Argentina desde la recuperaci\u00f3n de la democracia hasta el a\u00f1o 2015"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7566\" class=\"elementor elementor-7566\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9ae4dc9 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9ae4dc9\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-d0eac8f\" data-id=\"d0eac8f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-78c107c elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"78c107c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Desde 1983 se duplic\u00f3 la cantidad de universidades p\u00fablicas y se cuadruplic\u00f3 la poblaci\u00f3n estudiantil. Este crecimiento se produjo por oleadas que respondieron a distintos discursos pol\u00edtico pedag\u00f3gicos. Si en los a\u00f1os \u201990 predomin\u00f3 el inter\u00e9s por la novedad, en los 2000 prim\u00f3 la b\u00fasqueda por incorporar nuevos p\u00fablicos, atendiendo a la educaci\u00f3n superior como derecho.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-9cb383a elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"9cb383a\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-88d69ee\" data-id=\"88d69ee\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b2cb8b4 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b2cb8b4\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Silvia Mar\u00eda Paredes |<\/em><\/a><\/p><blockquote><p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">El art\u00edculo recupera planteos trabajados en la tesis doctoral titulada \u201cLas transformaciones acad\u00e9micas del sistema universitario en 30 a\u00f1os de democracia Aportes a la discusi\u00f3n sobre la democratizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n universitaria\u201d.<\/span><\/p><\/blockquote><p>La cuesti\u00f3n universitaria, la posici\u00f3n del Estado en relaci\u00f3n con las universidades y las pol\u00edticas destinadas al sector han sido y son motivo de encendidos debates. Como aporte a esas discusiones \u2013que resurgen con particularidades en el contexto pol\u00edtico actual\u2013, repasaremos algunas caracter\u00edsticas del proceso de expansi\u00f3n del sistema universitario p\u00fablico en nuestro pa\u00eds desde los a\u00f1os \u201980 hasta el final del gobierno de Cristina Fern\u00e1ndez.<\/p><p>El sistema universitario p\u00fablico argentino ha cambiado desde el proceso de recuperaci\u00f3n de la democracia hasta nuestros d\u00edas de manera fenomenal: hoy nos encontramos con un sistema que duplic\u00f3 la cantidad de universidades p\u00fablicas \u2013de 25 que hab\u00eda en 1982, hoy hay 53 instituciones\u2013; en cuanto a los estudiantes, la matr\u00edcula en 1983 era de 317.388 y en el a\u00f1o 2012 el total asciende a 1.442.286 estudiantes, la poblaci\u00f3n estudiantil universitaria aument\u00f3 casi m\u00e1s de 4 veces.<\/p><p>Este proceso de expansi\u00f3n se produjo en contextos sociopol\u00edticos diferentes y produjo tambi\u00e9n transformaciones significativas que son descriptas y valoradas de muy diversas maneras seg\u00fan la posici\u00f3n pol\u00edtica pedag\u00f3gica desde donde se lo considere; se formulan interrogantes al estilo de: \u00bfestamos frente a una expansi\u00f3n del sistema universitario que, por efecto de ese movimiento, va deteriorando el modelo institucional universitario cl\u00e1sico y, por ello, contradice los sentidos democratizadores a los que dice servir?, o \u00bfel sistema universitario est\u00e1 redefiniendo sus prop\u00f3sitos, su sentido, su intencionalidad a partir del imperativo del derecho a la educaci\u00f3n superior y dise\u00f1a modelos institucionales a favor de una genuina democratizaci\u00f3n de los estudios universitarios? La relaci\u00f3n entre expansi\u00f3n y democratizaci\u00f3n queda planteada. Expondremos ahora algunas caracter\u00edsticas de ese proceso de expansi\u00f3n.<\/p><h5>Las caracter\u00edsticas del crecimiento del sistema universitario p\u00fablico: exponencial, vertiginoso y por oleadas<\/h5><p>El sistema universitario p\u00fablico creci\u00f3 en estos \u00faltimos 30 a\u00f1os de manera exponencial, se duplica la cantidad de instituciones universitarias, crece casi cuatro veces la matr\u00edcula estudiantil y logra una expansi\u00f3n territorial importante. Adem\u00e1s, este crecimiento es vertiginoso, ya que si consideramos que en las primeras d\u00e9cadas del 1900 exist\u00edan en nuestro territorio 5 universidades, se crean de manera muy lenta nuevas universidades hasta los a\u00f1os \u201970, cuando se produce una primera oleada de creaci\u00f3n de universidades nacionales. Esta pol\u00edtica de creaci\u00f3n de nuevas instituciones se interrumpe con la dictadura militar que se inicia en 1976 y reci\u00e9n en 1980 se funda \u2013sobre la base de instituciones preexistentes\u2013 la Universidad Nacional de la Patagonia San Juan Bosco.<\/p><p>Iniciamos la d\u00e9cada de los \u201990 con 28 universidades nacionales y hoy tenemos 53 universidades. En el t\u00e9rmino de estos 17 a\u00f1os se crearon 25 universidades nacionales, casi el mismo n\u00famero de universidades que, hasta el inicio de los \u201990, integraban el sistema universitario nacional.<\/p><p>Por otra parte, el sistema universitario crece por <em>oleadas<\/em> \u2013al decir de Pedro Krotsch\u2013; ya se\u00f1alamos que en los \u201970 se registra la primera oleada de creaci\u00f3n de nuevas universidades. Entre los \u201980 y la actualidad se registran dos nuevas oleadas: la que se produce en los a\u00f1os \u201990 y la que se produce en los 2000. Estas dos oleadas se dan en momentos pol\u00edticos diferentes; posiciones distintas apelan a la misma estrategia de expansi\u00f3n del sistema: la creaci\u00f3n de nuevas universidades. Esto nos permite interrogarnos acerca de las maneras en que \u2013en cada escenario sociopol\u00edtico\u2013 se despleg\u00f3 esta estrategia, cu\u00e1les fueron las notas distintivas del discurso pol\u00edtico pedag\u00f3gico en las que se sostuvo y qu\u00e9 instituciones efectivamente se crearon.<\/p><h5>Las transformaciones m\u00e1s significativas: cambios discursivos, modelos organizacionales y nuevas carreras<\/h5><p>El sistema universitario en los a\u00f1os \u201980 era bastante peque\u00f1o, con poca expansi\u00f3n territorial, constituido por universidades tradicionales, organizadas por facultades, con una \u2013relativamente\u2013 escasa variedad de carreras agrupadas en las disciplinas m\u00e1s cl\u00e1sicas. Un sistema universitario que, en este tiempo de recuperaci\u00f3n de la democracia, puso todo el esfuerzo, institucional y de pol\u00edtica p\u00fablica, en generar la \u201creconstrucci\u00f3n\u201d de la instituci\u00f3n, trabajando para crear las condiciones para la normalizaci\u00f3n institucional, la recuperaci\u00f3n de las libertades perdidas y el abrir las puertas al ingreso de estudiantes, que fue irrestricto y masivo. En un contexto de restricciones presupuestarias y conflictividad pol\u00edtica, el sistema prioriz\u00f3 recuperarse de los da\u00f1os de la dictadura sin producir transformaciones ni novedades tan significativas, m\u00e1s bien reactualizando consignas democratizadoras que encontraban su origen en el discurso reformista originado en la revuelta de 1918 y promoviendo algunas acciones a favor de recuperar el desarrollo de, por ejemplo, la investigaci\u00f3n, que hab\u00eda sido un signo distintivo de la \u201c\u00e9poca de oro\u201d de la universidad argentina y se hallaba desarticulada por una compleja historia institucional que se hab\u00eda iniciado en 1966 y se hab\u00eda profundizado con la acciones represivas del \u00faltimo gobierno de facto. Las ideas de cogobierno, autonom\u00eda institucional, libertad de c\u00e1tedra, concursos, etc., son los sentidos m\u00e1s recurrentes del discurso pol\u00edtico pedag\u00f3gico de los a\u00f1os \u201980.<\/p><p>En t\u00e9rminos de la matr\u00edcula estudiantil, el crecimiento fue exponencial; en un tiempo muy breve entraron masivamente a la universidad j\u00f3venes y no tan j\u00f3venes que no hab\u00edan podido ingresar por los expulsores mecanismos de ingreso vigentes hasta el a\u00f1o 1984.<\/p><p>Los \u201990 significaron un momento de transformaciones: en un contexto de pol\u00edtica p\u00fablica que propuso y efectiviz\u00f3 un retiro del Estado de sus funciones sociales centrales, se produjo \u2013en el campo de las pol\u00edticas para la educaci\u00f3n superior\u2013 un movimiento diferente. El Estado intervino activamente con pol\u00edticas concretas, que se cristalizaron en la creaci\u00f3n de la Secretar\u00eda de Pol\u00edticas Universitarias y en la sanci\u00f3n de la Ley de Educaci\u00f3n Superior que reactualizaba \u2013en clave neoliberal\u2013 las discusiones sobre autonom\u00eda y planificaci\u00f3n.<\/p><p>Las novedades que encontramos en el plano de lo institucional se cruzaban con la voluntad de regulaci\u00f3n propia de este tiempo, protagonizada por los organismos creados por Ley de Educaci\u00f3n Superior y por una fuerte consigna de evaluaci\u00f3n y acreditaci\u00f3n que conmov\u00edan los principios de autonom\u00eda, gratuidad, responsabilidad social entre otras.<\/p><p>Durante este tiempo, el sistema creci\u00f3 y se transform\u00f3. Creci\u00f3 a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de nuevas universidades, que constituyeron una nueva \u201coleada\u201d. Tambi\u00e9n a trav\u00e9s de procesos de expansi\u00f3n de estas nuevas universidades, apelando a figuras \u2013no tan usadas hasta ese momento\u2013 como las extensiones \u00e1ulicas, las sedes y la virtualidad.<\/p><p>Estas nuevas instituciones trajeron otras novedades: organizaciones institucionales que incorporaron otras formas como los Departamentos o los Institutos, reemplazando a la estructura por Facultades y por C\u00e1tedras. Nuevos agrupamientos de carreras, nuevas denominaciones a las estructuras institucionales, nuevos t\u00edtulos.<\/p><p>El eje discursivo predominante era la innovaci\u00f3n; la consigna era la creaci\u00f3n de universidades innovadoras que se diferenciaban de las tradicionales universidades del sistema. Universidades que promovieran formaciones vinculadas con <em>esa<\/em> transformaci\u00f3n del pa\u00eds, en t\u00e9rminos de profesiones din\u00e1micas, actuales, novedosas y flexibles.<\/p><p>Crecieron significativamente las carreras de las ciencias sociales, sobre todo de lo que podemos llamar las Ciencias Sociales Aplicadas. Crec\u00edan porque se ofrec\u00edan m\u00e1s t\u00edtulos y tambi\u00e9n porque hab\u00eda m\u00e1s matr\u00edcula. Se mixturaron tradiciones acad\u00e9micas y novedades, en un contexto de globalizaci\u00f3n que modificaba los criterios de producci\u00f3n y circulaci\u00f3n de los conocimientos.<\/p><p>Este proceso de crecimiento se detuvo por los convulsionados finales de la d\u00e9cada, que marc\u00f3 un fin en el 2001. Posteriormente, se inici\u00f3 un nuevo proceso pol\u00edtico que se consolid\u00f3 en los a\u00f1os venideros, produciendo novedades significativas en el sistema de educaci\u00f3n superior y en la vida de las universidades.<\/p><p>Durante los a\u00f1os 2000 se produjo otra oleada de creaci\u00f3n de nuevas universidades. Se asisti\u00f3 a lo que se conoc\u00eda como \u201cbuenas relaciones\u201d entre el Estado y las universidades, motivadas, fundamentalmente, por la mejora presupuestaria y las acciones pol\u00edticas a favor del desarrollo de sectores desatendidos en los per\u00edodos anteriores. Nos referimos sobre todo el desarrollo de la ciencia, a trav\u00e9s de financiamiento, est\u00edmulos y fortalecimiento institucional.<\/p><p>Algunas persistencias llaman la atenci\u00f3n: por caso, la Ley de Educaci\u00f3n Superior, de la que se ha anunciado \u2013reiteradamente\u2013 su pronta reformulaci\u00f3n y que no se concret\u00f3; algunos programas como el Programa de Incentivos a los docentes investigadores que, con ciertos cambios, sigui\u00f3 vigente. Es posible, entonces, advertir algunas continuidades y, a la vez, rupturas importantes con el per\u00edodo anterior. Hab\u00eda continuidad en cuanto a la centralidad del Estado en la definici\u00f3n de las pol\u00edticas p\u00fablicas para el sector, pero exist\u00edan diferencias significativas en cuanto al sentido pol\u00edtico de esa intervenci\u00f3n estatal.<\/p><p>Observamos en las nuevas instituciones formas organizacionales m\u00e1s tradicionales, t\u00edtulos cl\u00e1sicos conviviendo con nuevos, importancia del grado y del pregrado y escasa presencia del posgrado. Escasa preocupaci\u00f3n por la expansi\u00f3n territorial a trav\u00e9s de sedes (excepto una pol\u00edtica puntual que fue la creaci\u00f3n de los Centros Regionales de Educaci\u00f3n Superior). M\u00e1s bien la expansi\u00f3n territorial se daba a trav\u00e9s de la creaci\u00f3n de nuevas universidades, muchas de las cuales empezaron a ser pr\u00f3ximas \u2013<em>vecinas<\/em>, como se\u00f1al\u00f3 en su momento Carlos P\u00e9rez Rasetti\u2013 y cuya vinculaci\u00f3n con el <em>territorio<\/em> era diferente.<\/p><p>Nuevas categor\u00edas aparecieron en este discurso pol\u00edtico pedag\u00f3gico; inclusi\u00f3n, atenci\u00f3n a nuevos p\u00fablicos, vinculaci\u00f3n con el territorio, derecho a la educaci\u00f3n superior.<\/p><p>\u00bfSe abandonaron las novedades de los a\u00f1os \u201990? \u00bfLo que llamamos <em>cl\u00e1sico<\/em> en las organizaciones institucionales y en las propuestas acad\u00e9micas se impuso en este tiempo por sobre lo novedoso y flexible de los \u201990? Creemos que s\u00ed; la diferencia radica en las preocupaciones de la pol\u00edtica universitaria en cada momento. Aun a riesgo de ser reduccionistas, podr\u00edamos decir que, si el valor est\u00e1 puesto en la novedad, no importa tanto cu\u00e1ntos la compartan, sino que importa sostenerla en tanto tal. Cuando el valor est\u00e1 puesto en la incorporaci\u00f3n de nuevos p\u00fablicos, interesa que se entienda, interesan los t\u00e9rminos de la convocatoria, interesa intervenir a favor de esa inclusi\u00f3n a riesgo de perder la novedad. En los 2000 se retomaron formas organizacionales, carreras y t\u00edtulos m\u00e1s cl\u00e1sicos, justamente porque se prioriz\u00f3 la convocatoria a nuevos p\u00fablicos y prevaleci\u00f3 la preocupaci\u00f3n por atender el valor social de la certificaci\u00f3n universitaria, y eso dio por resultado universidades m\u00e1s <em>parecidas<\/em> a lo m\u00e1s conocido como universidad.<\/p><p>Esta observaci\u00f3n abre \u2013entre otras posibles\u2013 la discusi\u00f3n sobre el papel pol\u00edtico de la universidad y sobre el valor social de las instituciones universitarias y de las titulaciones, como tambi\u00e9n sobre los complejos mecanismos que el mundo social (y, entre otras cosas, laboral) pone a jugar para con las certificaciones educativas. Lo que est\u00e1 en juego no son solo los conocimientos, sino el significado social que estos tienen tanto en la din\u00e1mica al interior de las universidades como en su circulaci\u00f3n a trav\u00e9s de su institucionalizaci\u00f3n en un diploma.<\/p><h5>Para mantener abierta la discusi\u00f3n sobre el papel pol\u00edtico de la universidad y su responsabilidad en hacer efectivo el derecho a la educaci\u00f3n superior<\/h5><p>Los procesos de creaci\u00f3n de nuevas universidades produjeron cierto desorden en los patrones cl\u00e1sicos de organizaci\u00f3n del sistema y de las instituciones; pero \u00bfcon qu\u00e9 sentido pol\u00edtico se propone ese \u201cdesorden\u201d del orden normalizado de lo que la universidad es? \u00bfUn desorden que produce novedad a los ojos de los actores institucionales o un desorden que promueve mayor igualdad en el acceso a las universidades?<\/p><p>En estos 30 a\u00f1os de contexto democr\u00e1tico se sostuvo \u2013con diferentes sentidos\u2013 una preocupaci\u00f3n por la expansi\u00f3n de la educaci\u00f3n en general y de la educaci\u00f3n universitaria p\u00fablica en particular. Esta expansi\u00f3n nos permite afirmar sin ninguna duda que el sistema ha cambiado, ha crecido, se ha diversificado, se ha multiplicado, se ha expandido geogr\u00e1ficamente y se ha democratizado\u2026 y aqu\u00ed se abre otro debate: \u00bfse ha democratizado? La respuesta a esta pregunta despliega argumentos de los m\u00e1s variados tonos, que podemos sintetizar as\u00ed:<\/p><p>Primer argumento: m\u00e1s universidades significa m\u00e1s oferta, pero como lo que se da es una reiteraci\u00f3n de los modelos organizacionales que no estuvieron (ni est\u00e1n) pensados para la incorporaci\u00f3n de nuevos p\u00fablicos y no hay manera de reproducir, en estos contextos sociales, institucionales y \u00e1ulicos, las experiencias formativas tradicionales, lo que se va operando es un proceso de empobrecimiento, deterioro de la experiencia formativa en la universidad. Dicho en breve, hay inclusi\u00f3n pero a costa de la calidad.<\/p><p>Segundo argumento: m\u00e1s universidades significa m\u00e1s oferta, esto produce m\u00e1s incorporaci\u00f3n de sectores sociales que tradicionalmente no se incorporaban pero, dadas las dificultades de estos nuevos p\u00fablicos de responder satisfactoriamente a los requerimientos de la vida universitaria, se produce r\u00e1pidamente deserci\u00f3n. Dicho en breve, el efecto democratizador que se logra por la expansi\u00f3n y la inclusi\u00f3n se pierde, inmediatamente, por la deserci\u00f3n.<\/p><p>Tercer argumento: lo que importa es la incorporaci\u00f3n de nuevos p\u00fablicos, eso es ya en s\u00ed mismo democratizaci\u00f3n de la educaci\u00f3n universitaria. La universidad por fin abri\u00f3 sus puertas a la sociedad (esa sociedad que es su due\u00f1a porque tributa para que exista) y se apropia de sus claustros. Dicho en breve, interesa la inclusi\u00f3n ya que en s\u00ed misma produce una experiencia formativa relevante.<\/p><p>Cuarto argumento: esas instituciones que se crean y se multiplican no son universidades sino versiones empobrecidas, politizadas y partidizadas que no cuidan en lo m\u00e1s m\u00ednimo su propuesta acad\u00e9mica institucional ni su funcionamiento e hipotecan cotidianamente el sentido de \u201cla academia\u201d. Dicho en breve, es el fin de \u201cLA Universidad\u201d.<\/p><p>Este contrapunto de argumentos (que no son los \u00fanicos) circula hoy para describir estos procesos. Nos interesa dejar abierto este debate armando otros argumentos que interpelen el sentido de la universidad y que desaf\u00eden a encontrar modos de recibir a los nuevos p\u00fablicos con propuestas renovadas, que no pongan en riesgo la calidad de la propuesta formativa ni el valor social del certificado, pero que s\u00ed discutan las definiciones de universidad como el lugar de los elegidos.<\/p><p>Proponer que la educaci\u00f3n superior es un derecho requiere intervenciones pol\u00edticas macro, pol\u00edticas institucionales y experiencias \u00e1ulicas que hagan de este derecho un hecho para la vida de cada uno de los chicos y las chicas que ingresan a nuestras instituciones de educaci\u00f3n superior. Esto requiere que podamos mirar cr\u00edticamente cierto <em>habitus<\/em> profesional docente que r\u00e1pidamente responsabiliza a los estudiantes de no estar a la altura de las exigencias de la universidad, como si \u2013en palabras de Eduardo Rinesi\u2013 no fuera responsabilidad de la universidad estar a la altura de las necesidades formativas de los estudiantes.<\/p><p>Pero es cierto, tambi\u00e9n, que es necesario mirar cr\u00edticamente los proyectos acad\u00e9micos e institucionales de las universidades, no porque haya que preservar la academia sino para que no sean, efectivamente, versiones empobrecidas destinadas para los nuevos sectores sociales a los que no les corresponde o no son capaces o no podr\u00e1n con la versi\u00f3n \u201cverdadera\u201d de la experiencia universitaria.<\/p><p>Existen muchos otros aspectos que se pueden sumar al debate: hay cuestiones referidas a la desinstitucionalizaci\u00f3n de la centralidad del saber a favor de una b\u00fasqueda de credenciales; la vulnerabilidad a la primac\u00eda de una l\u00f3gica pol\u00edtica por sobre la l\u00f3gica institucional y acad\u00e9mica, que pone en riesgo el sentido de la universidad como lugar de producci\u00f3n y distribuci\u00f3n de saberes socialmente relevantes. Porque habr\u00e1 una simulaci\u00f3n de democratizaci\u00f3n si persisten las desigualdades encubiertas en ofertas formativas diferentes para diferentes sectores sociales y se diluye su papel fundamental en la producci\u00f3n de ciencia y t\u00e9cnica al servicio de la sociedad.<\/p><p>El desaf\u00edo es pensar una universidad que incluya estas tensiones, sosteniendo el registro de lo pol\u00edtico, definido como \u201ccosa p\u00fablica\u201d, articulando estas dimensiones con el hacer del oficio, el <em>m\u00e9tier<\/em> de la universidad que es el trabajo en torno al conocimiento.<\/p><p>Cuando algunos afirman escandalizados que la universidad ha perdido su sentido, cuando se augura la muerte de esta instituci\u00f3n axial de la sociedad, el sistema universitario crece y se transforma, hay m\u00e1s instituciones, m\u00e1s estudiantes, m\u00e1s carreras. La universidad parece ser \u2013como dice la canci\u00f3n\u2013 <em>un muerto que no para de nacer<\/em>.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f2f7b71 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f2f7b71\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-269a195\" data-id=\"269a195\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-49eebfb elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"49eebfb\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-f9f5c59 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"f9f5c59\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-459177e\" data-id=\"459177e\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e8e9cae elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e8e9cae\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Silvia Mar\u00eda Paredes:<\/strong><br \/>Doctora en Estudios Sociales en Am\u00e9rica Latina, Orientaci\u00f3n socio antropolog\u00eda de la educaci\u00f3n (UNC). Profesora y licenciada en Ciencias de la Educaci\u00f3n (UNC). Docente investigadora de la Universidad Nacional de Villa Mar\u00eda y docente y directora del Instituto INESCER \u201cDr. A. D. M\u00e1rquez\u201d (Villa Mar\u00eda, C\u00f3rdoba).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Silvia Mar\u00eda Paredes | Desde 1983 se duplic\u00f3 la cantidad de universidades p\u00fablicas y se cuadruplic\u00f3 la poblaci\u00f3n estudiantil. Este crecimiento se produjo por oleadas que respondieron a distintos discursos pol\u00edtico pedag\u00f3gicos. Si en los a\u00f1os \u201990 predomin\u00f3 el inter\u00e9s por la novedad, en los 2000 prim\u00f3 la b\u00fasqueda por incorporar nuevos p\u00fablicos, atendiendo a la educaci\u00f3n superior como derecho. <\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8626,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[879],"tags":[397,38,881,894,880],"class_list":["post-7566","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-65","tag-derecho-a-la-educacion","tag-educacion","tag-educacion-superior","tag-silvia-maria-paredes","tag-universidad"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7566","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7566"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7566\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27742,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7566\/revisions\/27742"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8626"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7566"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7566"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7566"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}