{"id":7764,"date":"2010-06-01T01:17:00","date_gmt":"2010-06-01T04:17:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=7764"},"modified":"2024-07-26T11:12:48","modified_gmt":"2024-07-26T14:12:48","slug":"recursos-para-el-desarrollo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/recursos-para-el-desarrollo\/","title":{"rendered":"Recursos para el desarrollo"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7764\" class=\"elementor elementor-7764\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-14eef5c elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"14eef5c\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-59c2888\" data-id=\"59c2888\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-0608bf6 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"0608bf6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El agotamiento de los bienes no renovables. El caso de la miner\u00eda muestra como la ideolog\u00eda neoliberal llega a un extremo en el cual pareciera no haber racionalidad econ\u00f3mica.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-67881b4 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"67881b4\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-a16f36c\" data-id=\"a16f36c\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-8d51b49 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"8d51b49\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Nicol\u00e1s Gutman |<\/em><\/a><\/p><p>El concepto de \u201crecursos no renovables\u201d est\u00e1 referido a la caracter\u00edstica de que estos no se pueden reproducir biol\u00f3gicamente y que su existencia en el planeta es de una cantidad invariable y preexistente; en contraposici\u00f3n a los recursos renovables que tienen la capacidad de reproducirse en una magnitud y velocidad plausible de ser magnificada por la intervenci\u00f3n del hombre a trav\u00e9s de la tecnolog\u00eda y la ciencia.<\/p><p>Hist\u00f3ricamente la idea de recursos no renovables fue entendida en clave geopol\u00edtica debido a su azarosa distribuci\u00f3n en el planeta, y el acceso a estos recursos a trav\u00e9s de las fronteras m\u00e1s que por su finitud y su agotamiento. La carrera por el acceso y la explotaci\u00f3n de los recursos no renovables era una competencia de las naciones m\u00e1s poderosas en el tercer mundo, que abarca la mayor superficie del planeta y d\u00f3nde se encuentran las mayores reservas.<\/p><p>La idea del agotamiento de los recursos no renovables estaba tan lejana hasta hace poco tiempo que el planteo de este escenario era desestimado autom\u00e1ticamente y deslegitimados quienes lo planteaban. Sin embargo, el crecimiento poblacional, el consumo desmedido de los habitantes m\u00e1s favorecidos, el r\u00e1pido desarrollo de algunas econom\u00edas llamadas perif\u00e9ricas con las mayores poblaciones del planeta, una matriz de desarrollo centrado en el consumo y no en el ahorro energ\u00e9tico y nuevas tecnolog\u00edas que aumentaron exponencialmente la capacidad de explotaci\u00f3n de estos, han cambiado la situaci\u00f3n radicalmente.<\/p><p>Los pa\u00edses desarrollados entienden bien cu\u00e1les son los escenarios de agotamiento de los recursos no renovables y la relaci\u00f3n de su escasez con el bienestar de sus sociedades. As\u00ed, por un lado, incentivan nuevas tecnolog\u00edas que vayan reemplazando la dependencia actual sobre los recursos y, a la vez, por diferentes medios, impulsan a sus empresas a explotar y apropiarse de estos cuando est\u00e9n fronteras afuera.<\/p><p>El caso m\u00e1s paradigm\u00e1tico de recurso no renovable y sobre el que se basa la matriz de desarrollo actual de la humanidad es el petr\u00f3leo. La cultura popular que logra condensar en frases cortas, ideas, conocimiento y momentos epocales, ide\u00f3 durante la guerra de Irak la consigna <em>no blood for oil<\/em> entendiendo que era una guerra por el acceso a las reservas de petr\u00f3leo iraqu\u00edes pagada con la sangre de soldados y civiles y no una guerra pol\u00edtica por razones de seguridad frente a las supuestas armas de destrucci\u00f3n masiva de Saddam Hussein y las violaciones a los derechos humanos cometidas por su r\u00e9gimen, razones esgrimidas para la invasi\u00f3n.<\/p><p>Pero no solamente el petr\u00f3leo es finito; la cantidad de agua existente en el planeta ha sido siempre la misma; el agua que tomaban los dinosaurios es la misma que est\u00e1 aqu\u00ed hoy. Su contaminaci\u00f3n reduce la cantidad disponible apta para el consumo humano, animal y vegetal. En este sentido tambi\u00e9n muchos recursos que se entienden como renovables tienen tambi\u00e9n un l\u00edmite: el de la dimensi\u00f3n y salud de los ecosistemas que los sostienen. Como la extensi\u00f3n de la superficie terrestre y los ecosistemas donde se desarrollan varios de los recursos renovables son limitados, su desaparici\u00f3n, extinci\u00f3n y contaminaci\u00f3n afectan la cantidad y rapidez en que muchos de los recursos renovables se pueden reproducir.<\/p><p>Los pa\u00edses perif\u00e9ricos en su mayor parte basan su desarrollo econ\u00f3mico sobre la suerte con la que cada uno fue bendecido en el reparto de recursos naturales. D\u00e9cadas de pensamiento neoliberal han impedido pensarlos en forma estrat\u00e9gica y muy especialmente c\u00f3mo deben ser utilizados en el contexto de su agotamiento. Estos pa\u00edses son empujados a explotar r\u00e1pidamente sus recursos no renovables para mantener el ciclo de pagos relacionados con su alto endeudamiento externo y la necesidad de divisas fuertes para enfrentar sus compromisos y d\u00e9ficit de la balanza comercial.<\/p><p>Es un ciclo en el que el Banco Mundial y los bancos regionales de desarrollo han basado su experticia. Se identifican los sectores de producci\u00f3n o explotaci\u00f3n de recursos de mayor potencial, y hacia all\u00ed se dirigen los \u201cprogramas de reconversi\u00f3n\u201d, los pr\u00e9stamos, y finalmente la intervenci\u00f3n de la Corporaci\u00f3n Financiera Internacional, el brazo privado de inversi\u00f3n del Banco Mundial que acompa\u00f1a a las grandes corporaciones especializadas en la extracci\u00f3n y explotaci\u00f3n de recursos naturales. De esta forma se intensifica la explotaci\u00f3n de un recurso clave, dirigiendo recursos y endeudamiento hac\u00eda estas actividades.<\/p><p>En la Argentina la industria mineral estaba poco desarrollada en relaci\u00f3n con las riquezas minerales del pa\u00eds debido a la historia de un desarrollo econ\u00f3mico basado sobre la industria agroexportadora. La llegada de la miner\u00eda a gran escala o a \u201ccielo abierto\u201d, entendida como una industria de caracter\u00edsticas espec\u00edficas y \u00fanicas que la diferencian de la miner\u00eda tradicional, nos deja ver el paradigma de desarrollo basado sobre los recursos no renovables que el pa\u00eds adopt\u00f3 en los \u00faltimos veinte a\u00f1os. Muestra la relaci\u00f3n del pa\u00eds y la sociedad respecto de la explotaci\u00f3n de sus recursos no renovables.<\/p><p>Con la irrupci\u00f3n del neoliberalismo en la Argentina en la d\u00e9cada de los \u201990 se transforma una historia de las grandes industrias relacionadas con los recursos hidrocarbur\u00edferos y minerales que en su mayor\u00eda estaban en manos del Estado y volcados al mercado interno y a los planes de desarrollo, as\u00ed como a la soberan\u00eda econ\u00f3mica sobre recursos estrat\u00e9gicos. Paralelamente, se superpone la consolidaci\u00f3n mundial de una nueva tecnolog\u00eda minera: la llamada explotaci\u00f3n a cielo abierto. En el contexto de la reforma constitucional de 1994 se otorgan las riquezas del subsuelo a las provincias y se comienza la reforma del c\u00f3digo de miner\u00eda. Esto significa para el pa\u00eds que la unidad pol\u00edtica que maneja las negociaciones con las corporaciones en nombre de la sociedad para la extracci\u00f3n de los recursos, es el gobierno provincial y no una autoridad independiente dentro de la esfera del gobierno nacional.<\/p><p>Esta situaci\u00f3n tiene graves consecuencias, en primer t\u00e9rmino, debido a la concentraci\u00f3n de la industria minera en el mundo: existen menos de diez grandes corporaciones que manejan las riquezas mineras del planeta, y las cuatro mayores de estas explotan m\u00e1s del 60%. De esta forma, cuando un gobernador provincial y sus funcionarios negocian las condiciones de explotaci\u00f3n, el actor con mayor poder es la corporaci\u00f3n minera y no la unidad pol\u00edtica que detenta los recursos. Cualquiera de las mayores empresas factura por a\u00f1o varias veces el PBI provincial; y negocia en un contexto de provincias que hist\u00f3ricamente han estado a manos del dominio pol\u00edtico de caudillos y familias que han ejercido el poder en forma nep\u00f3tica y, por decir lo menos, de manera poco transparente.<\/p><p>En segundo t\u00e9rmino, esta situaci\u00f3n fomenta una carrera por la r\u00e1pida liquidaci\u00f3n de los recursos del pa\u00eds que se entienden como potestad de la pol\u00edtica provincial, se desvincula cualquier idea de proyecci\u00f3n a futuro de las necesidades energ\u00e9ticas y de recursos del pa\u00eds como conjunto y se vuelve el motor de la supervivencia pol\u00edtica de las gobernaciones circunstanciales. Es un juego pol\u00edtico en el que quien resguarda los activos pierde frente a quien decida entregarlos r\u00e1pidamente y acumula grandes fortunas para s\u00ed y su partido, aun cuando estas sean un peque\u00f1o porcentaje del total que se llevan las corporaciones.<\/p><p>Lo remarcable de la reforma del c\u00f3digo minero de los noventa es que en tanto no se afectaron directamente intereses espec\u00edficos de la miner\u00eda ya existente en el pa\u00eds, no exist\u00edan grupos de inter\u00e9s espec\u00edficos que no fueran los de la uni\u00f3n de las corporaciones con los gobernadores de provincia durante la creaci\u00f3n del marco institucional y jur\u00eddico que se cre\u00f3. Una nueva industria nac\u00eda con una legislaci\u00f3n hecha a medida. Al descifrarla, se desnudan las formas en que los recursos naturales del pa\u00eds fueron puestos a disposici\u00f3n del mercado internacional bajo la l\u00f3gica de la explotaci\u00f3n indiscriminada y sin controles efectivos.<\/p><p>La legislaci\u00f3n actual expresada en el c\u00f3digo minero lleva la ideolog\u00eda neoliberal a tal extremo que parece no tener racionalidad econ\u00f3mica; es el sector que m\u00e1s privilegios detenta en el pa\u00eds. Otorga el dominio de las riquezas a las provincias, y seguidamente por ley proh\u00edbe al Estado (nacional, provincial) o cualquier otro ente de origen p\u00fablico su explotaci\u00f3n, llegando al extremo en el cual si el Estado encontrase recursos minerales debe entregarlos a un privado en un lapso menor a un a\u00f1o.<\/p><p>Adem\u00e1s de esta particularidad que podr\u00eda ser anticonstitucional, se les otorgan a las empresas varios privilegios m\u00e1s, por ejemplo: estabilidad fiscal por treinta a\u00f1os por lo que no pueden ver afectada su carga tributaria o arancelaria, disminuir sus beneficios ni ver modificado su r\u00e9gimen cambiario; trato diferencial a sus ganancias, por lo que las empresas pueden transferir al exterior el capital y las ganancias en cualquier momento sin pagar cargas o impuestos sobre dichas transferencias y no tienen que liquidar las divisas ni ingresar al pa\u00eds el 100% de lo producido por sus exportaciones. Y por el Acuerdo Federal Minero Ley 24.228 las provincias y el Estado nacional acuerdan eliminar todo tipo de gravamen, adem\u00e1s est\u00e1n exentas de aranceles y tasas aduaneras, no pagan derechos de importaci\u00f3n o todo otro gravamen, derecho o tasa de estad\u00edstica por la importaci\u00f3n de bienes de capital, equipos o insumos y se encuentran exentas del impuesto al cheque y del impuesto a los combustibles l\u00edquidos.<\/p><p>Esta legislaci\u00f3n, al igual que muchas otras de esa d\u00e9cada, se basa sobre dos premisas pilares del Consenso de Washington y el pensamiento neoliberal. La primera es la de la estabilidad jur\u00eddica, con la que se legitimaron los beneficios inauditos del c\u00f3digo minero, especialmente la estabilidad por treinta a\u00f1os. Esta idea se fundamenta sobre la necesidad de reglas de juego claras para las grandes inversiones a largo plazo y la de un escenario de poco dinero y muchos pa\u00edses en desarrollo en una carrera de unos contra otros por atraerlas.<\/p><p>Esto ha sido un camino hacia un m\u00ednimo com\u00fan denominador en donde pierden siempre los Estados, y a la vez una falacia. Marcos de estabilidad como los ofrecidos por el c\u00f3digo de miner\u00eda no son un resguardo para los inversionistas sino una pol\u00edtica en donde desaparece el riesgo capitalista y es absorbido por los Estados. No s\u00f3lo las empresas ya est\u00e1n cubiertas por los Tratados Bilaterales de Inversi\u00f3n (TBI) que en nuestro caso el gobierno de Carlos Menem firm\u00f3 a diestra y siniestra y por los tribunales del CIADI, que desterritorializan la Justicia local, sino que adem\u00e1s est\u00e1n apa\u00f1ados por las justicias provinciales que responden a los gobiernos que trajeron el negocio antes de la reforma del c\u00f3digo minero.<\/p><p>En segundo lugar, bas\u00e1ndose sobre un dogma que no es aplicable de lo particular a lo general, se presupone que una inversi\u00f3n en la explotaci\u00f3n de recursos naturales no renovables es por ejemplo similar a una inversi\u00f3n en una industria como la automotriz. En esta \u00faltima se juegan grandes inversiones con transferencia de tecnolog\u00eda, necesidad de mano de obra especializada y cadenas de valor en d\u00f3nde efectivamente se da la situaci\u00f3n de competencia por atraer las inversiones. En el caso de los recursos no renovables y el de la miner\u00eda no existe esta situaci\u00f3n ya que las inversiones van tras los recursos sujetos al lugar donde se encuentran, y por el contrario hay menos recursos que capacidad financiera para extraerlos. La realidad es que tecnolog\u00edas como la \u201cexplotaci\u00f3n a cielo abierto\u201d y otras asociadas a diferentes recursos, se desarrollaron porque cada vez hay menos y es m\u00e1s dif\u00edcil conseguirlos.<\/p><p>Debido a que cada vez hay menos recursos no renovables en el planeta, como lo atestigua la explotaci\u00f3n de petr\u00f3leo off-shore (en el mar), de minerales a 4.000 metros de altura en la cordillera de San Juan o del c\u00edrculo polar \u00e1rtico en condiciones extremas, la carrera es la inversa: quien tiene los recursos est\u00e1 en mejor condici\u00f3n de negociaci\u00f3n y puede explotarlos muy lentamente ya que estos se est\u00e1n apreciando r\u00e1pidamente. As\u00ed, en dos d\u00e9cadas o menos, un pa\u00eds puede tener un seguro de riqueza a futuro.<\/p><p>En la Argentina esta l\u00f3gica funciona al rev\u00e9s. La legislaci\u00f3n expl\u00edcitamente otorga los recursos al sector privado e impl\u00edcitamente a las corporaciones extranjeras, ya que no hay ninguna empresa privada argentina con el conocimiento tecnol\u00f3gico, la capacidad financiera y la inserci\u00f3n en los mercados mundiales de minerales capaz de aprovechar las riquezas del pa\u00eds con las reglas de juego actuales.<\/p><p>A grandes rasgos existen en los pa\u00edses en v\u00edas de desarrollo dos situaciones en la relaci\u00f3n entre sus riquezas naturales y la b\u00fasqueda del desarrollo econ\u00f3mico, con resultados muy dispares. Est\u00e1n los pa\u00edses con recursos naturales no renovables que no tienen capacidad de explotarlos por s\u00ed mismos debido a un fuerte subdesarrollo que les impide contar con capital y tecnolog\u00eda; son los pa\u00edses pobres de \u00c1frica, Asia y Am\u00e9rica latina que viven de los impuestos a las corporaciones que explotan sus riquezas.<\/p><p>Y est\u00e1n los pa\u00edses que por diferentes v\u00edas explotan sus recursos no renovables. De estos \u00faltimos la mayor\u00eda detenta un control estatal sobre los recursos (Codelco en Chile, Pemex en M\u00e9xico, PDVS A en Venezuela, Aramco en Arabia Saudita; NIOC en Ir\u00e1n) o lo hace a trav\u00e9s de f\u00f3rmulas de capital mixto privado-estatal. En las \u00faltimas d\u00e9cadas los grandes pa\u00edses fuera del club de las naciones ricas impulsaron agresivamente sus industrias de recursos y guardaron celosamente sus reservas y la apertura de sus compa\u00f1\u00edas. Con pol\u00edticas p\u00fablicas claras basadas sobre el entendimiento del rol estrat\u00e9gico de los recursos no renovables, India, China, Brasil, Turqu\u00eda, Venezuela y Rusia, entre otros, ya cuentan con grandes corporaciones estatales y nacionales que compiten a nivel mundial. Un ejemplo: la compa\u00f1\u00eda minera Vale, de Brasil, hoy est\u00e1 valuada en m\u00e1s de 140.000 millones de d\u00f3lares, casi la mitad del PBI de la Argentina.<\/p><p>Desafortunadamente, en la Argentina la idea de desarrollo basado sobre nuestros recursos no renovables es la de liquidar r\u00e1pidamente todos los yacimientos y recursos a las corporaciones extranjeras por muy bajas regal\u00edas, inexistentes controles y procesos poco transparentes, sin entender el peligro de las externalidades de estas industrias. No se internalizan los costos de los pasivos ambientales que producen. De esta forma, la ecuaci\u00f3n es desfavorable en t\u00e9rminos absolutos. Hoy, en el Congreso de la Naci\u00f3n, en el mejor de los casos, se discute c\u00f3mo aumentar las regal\u00edas o los impuestos a las empresas extranjeras que explotan en concesi\u00f3n nuestras riquezas. Es una pelea por m\u00e1s migajas. Decepciona c\u00f3mo se entienden nuestros recursos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-07ce6f0 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"07ce6f0\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ad76518\" data-id=\"ad76518\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e7aa92b elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"e7aa92b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a><\/div>\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-b6d48c7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"b6d48c7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-463e738\" data-id=\"463e738\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-e3171d1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"e3171d1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Nicol\u00e1s Gutman:<\/strong><br \/>Economista del Centro Cultural de la Cooperaci\u00f3n.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Nicol\u00e1s Gutman | El agotamiento de los bienes no renovables. 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