{"id":7933,"date":"2017-08-01T01:04:00","date_gmt":"2017-08-01T04:04:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=7933"},"modified":"2023-12-07T11:29:16","modified_gmt":"2023-12-07T14:29:16","slug":"el-ultimo-intento-de-salvar-la-valorizacion-financiera-el-blindaje-el-megacanje-y-los-prestamos-garantizados","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/el-ultimo-intento-de-salvar-la-valorizacion-financiera-el-blindaje-el-megacanje-y-los-prestamos-garantizados\/","title":{"rendered":"El \u00faltimo intento de salvar la valorizaci\u00f3n financiera: el \u201cblindaje\u201d, el \u201cmegacanje\u201d y los \u201cpr\u00e9stamos garantizados\u201d"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"7933\" class=\"elementor elementor-7933\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-a8d774d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"a8d774d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ed826ee\" data-id=\"ed826ee\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-bc7e7ea elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"bc7e7ea\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Gracias a estas tres operatorias de deuda externa, los grandes capitales pudieron resguardar sus activos en el exterior antes del colapso inminente de la convertibilidad. La contrapartida fue un aumento significativo de los compromisos externos del pa\u00eds.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-81b97c7 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"81b97c7\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2cd8fc0\" data-id=\"2cd8fc0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b591f63 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b591f63\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Mariano A. Barrera |<\/em><\/a><\/p><h5>1. Introducci\u00f3n<\/h5><p>El proceso pol\u00edtico econ\u00f3mico neoliberal de la \u00faltima dictadura c\u00edvico-militar dej\u00f3 diversas secuelas en la Argentina que, cuatro d\u00e9cadas despu\u00e9s, siguen calando hondo. Entre ellas se pueden mencionar: un aparato policial y represor en el que a\u00fan habitan pr\u00e1cticas institucionales constituidas bajo el r\u00e9gimen militar; un sistema judicial en el que todav\u00eda fijan sentencias jueces c\u00f3mplices del genocidio; un proceso de desindustrializaci\u00f3n y disgregaci\u00f3n social que dej\u00f3 una elevada heterogeneidad laboral y pobreza estructural aun luego de una d\u00e9cada de elevado crecimiento, y un endeudamiento externo que durante el patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n de valorizaci\u00f3n financiera del capital fue funcional a los sectores dominantes y que fue una de las causas de la mayor crisis econ\u00f3mica de la historia argentina en 2001.<\/p><p>En este marco, el presente art\u00edculo tiene por objetivo analizar los a\u00f1os finales del patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n de valorizaci\u00f3n financiera. M\u00e1s precisamente, se indaga sobre las tres \u00faltimas operatorias de deuda externa que aumentaron fuertemente los compromisos externos del pa\u00eds y que les permitieron a los grandes capitales locales conseguir las divisas necesarias para resguardar sus activos en el exterior antes del colapso de la convertibilidad: el \u201cblindaje\u201d, el \u201cmegacanje\u201d y los \u201cpr\u00e9stamos garantizados\u201d.<\/p><h5>2. El contexto pol\u00edtico-econ\u00f3mico<\/h5><p>Durante los a\u00f1os finales de la convertibilidad se aplicaron una serie de medidas que buscaron evitar el colapso del patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n, pero en realidad solo aceleraron su agotamiento. El diagn\u00f3stico del gobierno de la Alianza atribuy\u00f3 la crisis econ\u00f3mica iniciada en 1998 al elevado \u201ccosto argentino\u201d (principalmente, el salarial), al excesivo gasto estatal y a que el pa\u00eds estaba recibiendo los coletazos de una crisis financiera externa; de all\u00ed que, para mantener la convertibilidad, las pol\u00edticas del gobierno buscaron fijar un nivel m\u00e1s reducido de la ocupaci\u00f3n y del salario, eliminar el d\u00e9ficit del Estado y refinanciar los pasivos externos del pa\u00eds.<\/p><p>En un patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n que depend\u00eda de los capitales externos para sobrevivir, la crisis del sudeste asi\u00e1tico en 1997 y la devaluaci\u00f3n de Brasil al a\u00f1o siguiente, aceleraron la fuga de capitales locales y complicaron las posibilidades de conseguir financiamiento externo. En este escenario asumi\u00f3 el gobierno De la R\u00faa (diciembre de 1999 a diciembre de 2001), quien, luego de designar a Jos\u00e9 Luis Machinea, un representante de los grupos locales, al frente de la cartera econ\u00f3mica, en marzo de 2001 convocar\u00eda a L\u00f3pez Murphy, vinculado al capital financiero. Luego de su intento de recorte de presupuesto a la educaci\u00f3n p\u00fablica y la suba de impuestos, el nuevo ministro fue reemplazado a las dos semanas por Domingo Cavallo, quien expresaba los intereses tanto del capital financiero internacional como de los grupos locales.<\/p><p>Las pol\u00edticas de recorte del gasto p\u00fablico (\u201cd\u00e9ficit cero\u201d), la disminuci\u00f3n del 13% a asalariados del sector p\u00fablicos y jubilados, la reducci\u00f3n de aportes patronales (a cuenta del IVA), ten\u00edan como finalidad recuperar la \u201cconfianza del mercado\u201d a partir de una distribuci\u00f3n del ingreso en contra de los trabajadores, asumiendo que el cambio de expectativas impactar\u00eda en una reducci\u00f3n de tasas de inter\u00e9s, un incremento de la demanda agregada, la recuperaci\u00f3n del gasto p\u00fablico y, de este modo, se podr\u00eda afrontar el pago de los intereses de la deuda externa.<\/p><p>No obstante, estas pol\u00edticas solo agudizaron a\u00fan m\u00e1s la crisis del patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n vigente. Esta situaci\u00f3n fue percibida por las fracciones del capital que comenzaron a proyectar distintas salidas (la dolarizaci\u00f3n o la devaluaci\u00f3n de la moneda) ante la inminencia de la ruptura del r\u00e9gimen econ\u00f3mico, marcando el resquebrajamiento del bloque de poder que hab\u00eda sostenido la valorizaci\u00f3n financiera. Ante la exacerbaci\u00f3n de la fuga de capitales, el gobierno sali\u00f3 a buscar una mayor asistencia financiera de los organismos multilaterales de cr\u00e9dito y procur\u00f3 reestructurar parcialmente la deuda p\u00fablica. Estas pol\u00edticas no solo no evitaron el colapso del r\u00e9gimen, sino que incrementaron significativamente el endeudamiento del sector p\u00fablico en el largo plazo. De este modo, nada de ello sirvi\u00f3 para salvar el r\u00e9gimen de convertibilidad e impedir que la Argentina cayera en el default m\u00e1s grande de su historia.<\/p><h5>3. Los intentos de salvar la convertibilidad: el \u201cblindaje\u201d<\/h5><p>En el marco econ\u00f3mico analizado, a finales del a\u00f1o 2000 el gobierno de la Alianza anunci\u00f3 que hab\u00eda llegado a un acuerdo por un nuevo pr\u00e9stamo externo que, eufem\u00edsticamente, denominaron \u201cblindaje financiero\u201d, tratando de presentarlo ante la sociedad como el evento que permitir\u00eda \u201cblindar\u201d al pa\u00eds ante el \u201cadverso escenario externo\u201d.<\/p><p>Este acuerdo consisti\u00f3 en la garant\u00eda de fondos externos por unos 39.700 millones de d\u00f3lares, necesarios para ejecutar el pago de los vencimientos de capital e intereses de la deuda externa durante los a\u00f1os 2001 y 2002. Sin embargo, los alcances reales del \u201cblindaje\u201d distaron mucho de lo que comunic\u00f3 el gobierno de la Alianza.<\/p><p>Son diversos los motivos que explican su escaso impacto positivo. En primer lugar, la mayor parte de los cr\u00e9ditos acordados estaba condicionada a la concreci\u00f3n de diversas metas por parte del gobierno, quien asum\u00eda que el cambio de expectativas de los agentes ante el \u201cblindaje\u201d permitir\u00eda cumplir las metas fijadas y posibilitar\u00eda reactivar la econom\u00eda. En segundo lugar, buena parte de los pr\u00e9stamos acordados con los organismos multilaterales de cr\u00e9dito no eran nuevos, sino que se estaban tramitando previamente. En efecto, el FMI aport\u00f3 13.700 millones de d\u00f3lares al \u201cblindaje\u201d, pero casi la mitad (6.700 millones) era una ayuda comprometida con anterioridad a este acuerdo. Algo similar sucedi\u00f3 con el BID y el Banco Mundial, que entre ambas entidades aportaron 5.000 millones de d\u00f3lares. Finalmente, los bancos multinacionales y las administradoras de fondos de jubilaci\u00f3n y pensi\u00f3n (AFJP) hab\u00edan acordado otros 20.000 millones de d\u00f3lares, pero, en rigor, parte de la propuesta no significaba ingreso de d\u00f3lares al pa\u00eds sino refinanciamiento de t\u00edtulos. En este sentido, las entidades internacionales ofrecieron 7.000 millones de d\u00f3lares en concepto de canje de t\u00edtulos que venc\u00edan \u2013proceso que se hab\u00eda repetido ya a lo largo de la d\u00e9cada de los noventa\u2013 y las AFJP se comprometieron a absorber 3.000 millones de d\u00f3lares en t\u00edtulos p\u00fablicos. En s\u00edntesis, el \u00fanico cr\u00e9dito enteramente novedoso era el ofrecido por el gobierno de Espa\u00f1a, por una suma de 1.000 millones de d\u00f3lares.<\/p><p>En realidad, el \u201cblindaje\u201d estaba conformado por un conjunto de promesas de refinanciaciones futuras de los t\u00edtulos p\u00fablicos, pero no era una soluci\u00f3n concreta a los problemas de endeudamiento que presentaba la econom\u00eda argentina. A su vez, determin\u00f3 la adopci\u00f3n de endeudamiento de corto plazo que redund\u00f3 en un incremento en los vencimientos de capital a partir de 2001 y dio lugar a un recrudecimiento muy significativo de la fuga de capitales locales al exterior, todo lo cual condujo a una r\u00e1pida elevaci\u00f3n del riesgo pa\u00eds ante la certidumbre de una cesaci\u00f3n de pagos.<\/p><h6><span style=\"color: #808080;\"><em>El \u201cmegacanje\u201d<\/em><\/span><\/h6><p>El fracaso del \u201cblindaje\u201d oblig\u00f3 al gobierno a iniciar nuevas negociaciones con el capital financiero. As\u00ed, a mediados de 2001 se acord\u00f3 el denominado \u201cmegacanje\u201d, cuyo objetivo era reestructurar la deuda en t\u00edtulos en manos tanto de capitales nacionales como extranjeros y que comprometi\u00f3 cerca de 30.000 millones de d\u00f3lares (casi el 24% del total de la deuda del sector p\u00fablico nacional).<\/p><p>Esta renegociaci\u00f3n voluntaria de la deuda fue una propuesta de los bancos acreedores, encabezados por David Mulford, y su objetivo central era extender los plazos de vencimiento, as\u00ed como reducir la carga financiera que implicaba el pago de intereses en el corto plazo, mediante el canje de los t\u00edtulos p\u00fablicos, en pesos y en d\u00f3lares. El \u201cmegacanje\u201d implic\u00f3 la emisi\u00f3n de cinco nuevos bonos, solo uno en moneda local (Global 2008, por el equivalente a 931 millones de d\u00f3lares), por el cual el gobierno argentino se compromet\u00eda a pagar en pesos o en d\u00f3lares las amortizaciones y el pago de intereses de dicho t\u00edtulo a una paridad entre el peso y el d\u00f3lar de uno a uno, independientemente del tipo de cambio prevaleciente en el mercado.<\/p><p>Por su parte, los restantes bonos ten\u00edan plazos de vencimiento para 2006, 2008, 2018 y 2031. El t\u00edtulo con vencimiento en el 2008 pagaba una tasa del 7% entre 2001 y 2004 y luego se elevaba hasta el 15,5%. A su vez, los dos restantes, si bien no pagaban intereses durante los primeros cinco a\u00f1os, permit\u00edan acumularlos a una tasa de capitalizaci\u00f3n muy elevada.<\/p><p>En definitiva, los instrumentos emitidos implicaron la colocaci\u00f3n de una deuda nominal de 29.232 millones de d\u00f3lares y el rescate de t\u00edtulos p\u00fablicos por un valor de 27.022 millones de d\u00f3lares, lo que signific\u00f3 un incremento de la deuda p\u00fablica nominal de 2.210 millones de d\u00f3lares. Este costo (sumado al de las comisiones pagadas a los bancos, p\u00fablicos y privados, que hicieron las ofertas) ten\u00eda como \u201cpremio\u201d la reducci\u00f3n en el pago de compromisos en el per\u00edodo 2001-2005 del orden de los 13.670 millones de d\u00f3lares, adem\u00e1s de lograr la extensi\u00f3n de la vida promedio de la deuda en 3,7 a\u00f1os.<\/p><p>Estos magros resultados escond\u00edan buena parte del verdadero significado del \u201cmegacanje\u201d: una colosal multiplicaci\u00f3n de la deuda p\u00fablica que hipotecaba el futuro de la econom\u00eda argentina. Una vez superado el per\u00edodo 2001-2005, el crecimiento de los compromisos ser\u00eda exponencial, ya que la proyecci\u00f3n de pagos hacia 2031 incrementaba el valor presente neto (VPN) de la deuda p\u00fablica en 52.171 millones de d\u00f3lares, por las nuevas tasas de inter\u00e9s m\u00e1s elevadas y por la acumulaci\u00f3n de mayores vencimientos de capital desde 2006.<\/p><p>En consecuencia, si bien se lograba una reducci\u00f3n en los pagos de intereses durante los primeros a\u00f1os, el \u201cmegacanje\u201d no permiti\u00f3 solucionar las necesidades de financiamiento del gobierno argentino en el corto plazo y agrav\u00f3 el impacto de la deuda externa en el largo plazo.<\/p><h6><span style=\"color: #808080;\"><em>Los \u201cpr\u00e9stamos garantizados\u201d<\/em><\/span><\/h6><p>Como era de esperar, el \u201cblindaje\u201d y el \u201cmegacanje\u201d no permitieron paliar la cr\u00edtica situaci\u00f3n del pa\u00eds, en la medida en que las dificultades financieras se montaban sobre una crisis de la econom\u00eda real. De este modo, a finales de 2001 el gobierno realiz\u00f3 una nueva renegociaci\u00f3n de los vencimientos de corto y mediano plazo, que estuvo dirigida a los bancos locales y a las AFJP, que canjearon 42.345 millones de d\u00f3lares en t\u00edtulos p\u00fablicos por pr\u00e9stamos que fueron garantizados con ingresos tributarios (\u201cimpuesto al cheque\u201d). El mecanismo elegido les daba una ventaja considerable a los bancos radicados en el pa\u00eds dado que son los encargados de retener el impuesto a los contribuyentes, por lo que ten\u00edan garantizado el cobro del pr\u00e9stamo con los flujos mensuales del tributo. Naturalmente, esto gener\u00f3 elevados incentivos a los bancos dom\u00e9sticos para ingresar en estos nuevos pr\u00e9stamos. La garant\u00eda de estos pr\u00e9stamos con recursos fiscales no fue un hecho menor, ya que dichos pr\u00e9stamos no ingresaron al default tras la devaluaci\u00f3n de la moneda a comienzos de 2002.<\/p><p>El objetivo tambi\u00e9n se centr\u00f3 en \u201cpatear\u201d hacia adelante los vencimientos del capital (con un per\u00edodo de gracia de tres a\u00f1os para el pago de amortizaciones) y en aminorar la carga de intereses en el corto plazo. Dentro de este esquema, de los 42.345 millones de d\u00f3lares canjeados, 23.544 millones correspond\u00edan a t\u00edtulos que hab\u00edan sido emitidos cinco meses antes en el \u201cmegacanje\u201d.<\/p><p>Pese a este elemento, estas medidas no permitieron reducir el horizonte de vencimientos que pose\u00eda la Argentina que, tras el canje por los pr\u00e9stamos garantizados, era a\u00fan muy significativo como consecuencia no solo de los t\u00edtulos p\u00fablicos no renegociados, sino tambi\u00e9n de los vencimientos con los organismos multilaterales de cr\u00e9dito. Estos alcanzaban los 24.600 millones de d\u00f3lares en 2002, 17.100 millones en 2003 y 13.200 millones en 2004.<\/p><h5>4. La fuga de capitales y el ocaso de la valorizaci\u00f3n financiera<\/h5><p>En realidad, el \u201cblindaje\u201d, el \u201cmegacanje\u201d y los \u201cpr\u00e9stamos garantizados\u201d posibilitaron continuar con el ciclo de remisi\u00f3n de divisas al exterior. En tal sentido, no parece ser un dato aislado que la fuga se intensificara en el primer trimestre de 2001, a posteriori de que el gobierno acordara el \u201cblindaje\u201d financiero, y que tuviera un nuevo auge a mediados de 2001, luego del \u201cmegacanje\u201d.<\/p><p>De este modo, las transferencias de divisas realizadas en 2001 alcanzaron a 29.913 millones de d\u00f3lares, de las cuales el 87,3% (26.118 millones) fueron realizadas por empresas a trav\u00e9s de 53.988 operaciones (el 55,2% de la cantidad total), mientras que el 12,7% (3.795 millones de d\u00f3lares) restante fue girado al exterior por personas f\u00edsicas mediante 43.320 operaciones (el 44,8% del total). Ese proceso, a su vez, tuvo un elevado grado de concentraci\u00f3n: solo diez empresas (que representan el 0,04% de las 7.015 que realizaron giros de divisas al exterior) concentraron pr\u00e1cticamente el 35% del monto total remitido por el conjunto de las firmas, mientras que las cincuenta compa\u00f1\u00edas de mayores transferencias (el 0,7% del total de las empresas involucradas) concentraron casi el 60% del monto de divisas transferidas durante el 2001.<\/p><p>En suma, este proceso de intensas negociaciones por parte del gobierno con los acreedores externos, con el objetivo de garantizar el flujo de fondos del exterior para que los grandes grupos locales pudieran fugar sus activos estirando al m\u00e1ximo la vigencia de la convertibilidad, cuando todos los indicadores de la econom\u00eda real indicaban que era insustentable, fue la expresi\u00f3n m\u00e1s palpable de la reconfiguraci\u00f3n de las funciones del Estado en virtud de satisfacer los intereses <em>directos<\/em> de los sectores dominantes. Como se\u00f1alara Eduardo Basualdo en su trabajo \u201cSistema pol\u00edtico y modelo de acumulaci\u00f3n en la Argentina\u201d (FLACSO-IDEP, 2002): \u201cA medida que se profundiza la valorizaci\u00f3n financiera queda socialmente cada vez m\u00e1s claro que la funci\u00f3n prioritaria del Estado [en materia econ\u00f3mica] es \u00fanicamente asegurar el flujo de capitales y que la supuesta desregulaci\u00f3n econ\u00f3mica es, en lo fundamental, una transferencia al capital dominante del control sobre vastos espacios econ\u00f3micos\u201d.<\/p><p>Como consecuencia de la insolvencia del sistema financiero y de una econom\u00eda \u201cdolarizada\u201d, los mandatos de De la R\u00faa como presidente de la Naci\u00f3n y de Cavallo como ministro de Econom\u00eda culminaron con el denominado \u201ccorralito\u201d que inmoviliz\u00f3 los dep\u00f3sitos que los ahorristas ten\u00edan en los bancos. As\u00ed, la crisis pol\u00edtico-econ\u00f3mica finaliz\u00f3 en los sucesos del 19 y 20 de diciembre que generaron un saldo de 38 manifestantes muertos a manos de la represi\u00f3n policial. Visto en perspectiva hist\u00f3rica, la din\u00e1mica que adopt\u00f3 la fase final del patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n sustentado en la \u201cvalorizaci\u00f3n financiera y el ajuste estructural\u201d mantuvo su correlato con los pilares ideol\u00f3gicos con los que se erigi\u00f3 dicho modelo econ\u00f3mico y el modo de intervenci\u00f3n estatal, que fue sintetizado por Mart\u00ednez de Hoz en la frase \u201cachicar el Estado es agrandar la Naci\u00f3n\u201d. La profundizaci\u00f3n del proceso de desarticulaci\u00f3n de la faceta interventora o regulatoria (en t\u00e9rminos sociales y econ\u00f3micos) del aparato estatal, originada en 1976, redund\u00f3 en que, en las instancias de desintegraci\u00f3n del patr\u00f3n de acumulaci\u00f3n, la respuesta ante la sociedad de este Estado \u201cachicado\u201d \u2013o reconfigurado\u2013 se expresara en su fase m\u00e1s primigenia, en su fase coercitiva.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-14ea070 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"14ea070\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-fa557aa\" data-id=\"fa557aa\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-48d589c elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"48d589c\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1215963 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1215963\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-c846aa7\" data-id=\"c846aa7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f2233d1 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f2233d1\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Mariano A. Barrera:<\/strong><br \/>Licenciado en Ciencia Pol\u00edtica (UBA), Magister en Econom\u00eda Pol\u00edtica con Menci\u00f3n en Econom\u00eda Argentina (FLACSO) y Doctor en Ciencias Sociales (FLACSO). Es investigador asistente del CONICET y del \u00c1rea de Econom\u00eda y Tecnolog\u00eda de la FLACSO, donde tambi\u00e9n es docente. Entre sus principales publicaciones en libros y cap\u00edtulos se encuentran: \u201cLa entrega de YPF: an\u00e1lisis del proceso de privatizaci\u00f3n de la empresa\u201d, Cara o Ceca, 2014, y coautor del libro \u201cEndeudar y fugar: un an\u00e1lisis de la historia econ\u00f3mica argentina. De Mart\u00ednez de Hoz a Macri\u201d, Siglo XXI Editores.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Mariano A. Barrera | Gracias a estas tres operatorias de deuda externa, los grandes capitales pudieron resguardar sus activos en el exterior antes del colapso inminente de la convertibilidad. La contrapartida fue un aumento significativo de los compromisos externos del pa\u00eds.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8656,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[966],"tags":[972,302,975,973,974],"class_list":["post-7933","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-64","tag-blindaje","tag-deuda-externa","tag-mariano-a-barrera","tag-megacanje","tag-prestamos-garantizados"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7933","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=7933"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7933\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25750,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/7933\/revisions\/25750"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8656"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=7933"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=7933"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=7933"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}