{"id":8041,"date":"2017-08-01T01:15:00","date_gmt":"2017-08-01T04:15:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=8041"},"modified":"2023-12-07T12:11:32","modified_gmt":"2023-12-07T15:11:32","slug":"el-emprestito-baring-brothers","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/el-emprestito-baring-brothers\/","title":{"rendered":"El empr\u00e9stito Baring Brothers"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"8041\" class=\"elementor elementor-8041\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-7e8d306 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"7e8d306\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-ef15ec7\" data-id=\"ef15ec7\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b4dcc03 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"b4dcc03\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>El primer endeudamiento externo, tomado en 1824 por la provincia de Buenos Aires con la banca inglesa, muestra varios de los aspectos negativos que caracterizar\u00edan a la deuda externa argentina a lo largo de su historia: comisiones exageradas, colusi\u00f3n de intereses, beneficios derivados a sectores concentrados e hipoteca de activos.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-bda2d7f elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"bda2d7f\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9b7101f\" data-id=\"9b7101f\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-ffc483b elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"ffc483b\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Norberto Galasso |<\/em><\/a><\/p><p>En su libro <em>Pol\u00edtica brit\u00e1nica en el R\u00edo de la Plata<\/em>, Ra\u00fal Scalabrini Ortiz reprodujo, en 1940, un comentario del vizconde de Chateaubriand del libro<em> El Congreso de Verona<\/em> que este publicase en Leipzig, en 1838, referido a los empr\u00e9stitos concertados por Inglaterra en la d\u00e9cada del veinte con varios pa\u00edses sudamericanos. All\u00ed sosten\u00eda Scalabrini Ortiz que cuando Am\u00e9rica latina viv\u00eda el momento de su independencia e incluso de su intento de unificaci\u00f3n (1826), los ingleses se preocuparon por que estos nuevos pa\u00edses, ya separados de Espa\u00f1a, quedaran bajo su dependencia. Chateaubriand afirmaba en su libro: \u201cDe 1822 a 1826, diez empr\u00e9stitos han sido hechos en Inglaterra en nombre de las colonias espa\u00f1olas. Montaban estos empr\u00e9stitos a la suma de 20.978.000 libras. Hab\u00edan sido contratados al 75% y con descuento de dos a\u00f1os de intereses adelantados al 6%. Inglaterra ha desembolsado la suma de 7 millones de libras, pero las rep\u00fablicas sudamericanas han quedado hipotecadas en una deuda de 20.978.000 libras. A estos empr\u00e9stitos, ya excesivos, fueron a unirse esa multitud de asociaciones destinadas a explotar minas, pescar perlas, dragar canales, explotar tierras, etc\u00e9tera, en n\u00famero de 29. El capital empleado era de 14 millones de libras, pero los suscriptores no proporcionaron en realidad m\u00e1s que la cuarta parte de esa suma, es decir, tres millones\u201d. Y conclu\u00eda: \u201cResulta de estos hechos que, en el momento de la emancipaci\u00f3n, las colonias espa\u00f1olas se volvieron una especie de colonias inglesas\u201d.<\/p><p>Uno de esos empr\u00e9stitos se concert\u00f3 con la provincia de Buenos Aires. Los ingleses adujeron que otorgaban el pr\u00e9stamo y las futuras inversiones para ayudar a que fu\u00e9ramos independientes y los porte\u00f1os amigos de los ingleses arguyeron que lo necesitaban para construir el puerto y obras de salubridad, es decir, iniciar el camino de \u201cla civilizaci\u00f3n\u201d, y probablemente tambi\u00e9n dijeran que esas libras vendr\u00edan a permitir superar \u201cla pesada herencia recibida\u201d del coloniaje espa\u00f1ol.<\/p><p>Por entonces, quebrada la uni\u00f3n nacional que a duras penas hab\u00eda mantenido el Directorio, la provincia de Buenos Aires estaba gobernada por Mart\u00edn Rodr\u00edguez, quien se enorgullec\u00eda de haber conducido el golpe del 5 de abril de 1811 para acabar con el morenismo demasiado audaz y dar paso a hombres ilustrados como Bernardino Rivadavia y Manuel Jos\u00e9 Garc\u00eda, que ser\u00edan poco despu\u00e9s quienes manejaron, desde las sombras, el Primer Triunvirato. Quiz\u00e1 Rodr\u00edguez no sopesaba la importancia del empr\u00e9stito que ofrec\u00edan los ingleses, por lo cual se dedic\u00f3 \u2013seg\u00fan su relato\u2013 a la campa\u00f1a dirigida contra los pueblos originarios y, por lo tanto, dej\u00f3 las funciones de gobierno a dos ministros de su confianza: justamente Rivadavia y Garc\u00eda. Fueron ellos quienes se encargaron de convencer a la Sala de Representantes de la conveniencia del negocio, no obstante que algunos legisladores sostuvieron que con cinco a\u00f1os del super\u00e1vit fiscal del Estado provincial se reun\u00eda el dinero para las obras proyectadas. As\u00ed, el 29 de noviembre de 1822 se autoriz\u00f3 a celebrar un empr\u00e9stito con la empresa Baring Brothers de Londres, para lo cual se deliber\u00f3 concienzudamente qui\u00e9nes ser\u00edan los mejores hombres para enviarlos a cerrar la operaci\u00f3n, y resultaron curiosamente designados John Robertson, comerciante ingl\u00e9s radicado en Buenos Aires, y F\u00e9lix Castro, otro comerciante tambi\u00e9n curiosamente socio de Woodbine Parish, quien ya operaba en el R\u00edo de la Plata y era c\u00f3nsul de su Graciosa Majestad Brit\u00e1nica. Los legisladores pensaron quiz\u00e1 que la mejor negociaci\u00f3n y el m\u00e1s f\u00e1cil entendimiento provendr\u00eda de la reuni\u00f3n entre cuatro amigos de la rubia Albi\u00f3n, es decir, del intercambio entre quienes se sentaban a la misma mesa con las mismas ideas, la misma experiencia y el mismo prop\u00f3sito. Pero como estos legisladores \u2013aconsejados por Rivadavia y Garc\u00eda\u2013 eran hombres desconfiados y \u201cardorosos\u201d defensores de los intereses de la provincia, les impusieron condicionamientos a su gesti\u00f3n: a) si se trataba de sufrir una quita \u2013muy razonable, por cierto, por tratarse de una provincia joven que a\u00fan no hab\u00eda podido concertar con las otras provincias para convertirse en pa\u00eds\u2013, hab\u00eda que ceder hasta el 30% y no m\u00e1s, es decir, entregar t\u00edtulos de deuda por mil libras y recibir s\u00f3lo 700; b) asimismo, que la tasa de inter\u00e9s no excediese del 6% como m\u00e1ximo, y c) que si exig\u00edan garant\u00edas, era posible ofrecer las tierras de la pampa bonaerense, una planicie de praderas de las m\u00e1s f\u00e9rtiles del mundo.<\/p><p>Con estas instrucciones, los representantes bonaerenses llegaron a Londres y recibieron la m\u00e1s c\u00e1lida recepci\u00f3n de los filibusteros, perd\u00f3n, quiero decir de los inversionistas brit\u00e1nicos. R\u00edgidos en las \u00f3rdenes recibidas, Castro y Robertson aceptaron la quita, reconoci\u00e9ndose poco confiables en su condici\u00f3n de \u201cb\u00e1rbaros americanos\u201d. Pero recibieron una sorpresa: los inversionistas ofrec\u00edan pagar el 85%, es decir, se conformaban con una quita del 15% sobre cada t\u00edtulo de valor 100, lo cual constitu\u00eda una cortes\u00eda tan exagerada que podr\u00eda asombrar a Rivadavia y a sus amigos de Buenos Aires. Por ello, aceptaron esa quita pero optaron por hacer p\u00fablico que hab\u00edan aceptado el m\u00e1ximo de quita que se les hab\u00eda autorizado, de manera que la provincia bonaerense recibir\u00eda s\u00f3lo el 70%. Convinieron entonces con los inversionistas que el 15% restante fuese depositado en sus cuentas particulares. Cabe imaginar la sorpresa de los \u201c<em>gentlemen<\/em>\u201d, que lo hicieron saber en una carta que encontr\u00f3 un historiador liberal, pero honesto, Ernesto Fitte, y public\u00f3 en su libro <em>Historia de un empr\u00e9stito<\/em>. Castro y Robertson contestaron que esa diferencia del 15% (150.000 libras) se repartir\u00edan 30.000 por comisiones a Baring y 120.000 para ellos y que si desde Buenos Aires protestaban, devolver\u00edan las 120.0000 libras, y si no protestaban, esas eran las instrucciones que hab\u00edan recibido para el caso m\u00e1s desfavorable de la negociaci\u00f3n. Fitte parece no haber podido llegar hasta el final de la trama, es decir, si Rivadavia y Garc\u00eda eran tan tontos que perjudicaban a la provincia o si eran demasiado p\u00edcaros como para coparticipar en el arreglo, pero esto carece de importancia ahora que conocemos todos los d\u00edas las novedades de las <em>offshore<\/em>, los Odebrecht, los Arriba y tantos otros esc\u00e1ndalos, que aquello del siglo pasado no debe indignarnos, aunque s\u00ed saber c\u00f3mo eran los pr\u00f3ceres que hemos homenajeado tantas veces, es decir, \u201clos m\u00e1s grandes hombres civiles de la Argentina\u201d, seg\u00fan la opini\u00f3n de Bartolom\u00e9 Mitre respecto de Rivadavia.<\/p><p>Se pas\u00f3 luego a negociar los intereses y los representantes argentinos aceptaron, sin m\u00edseros regateos, que fuera una tasa del 6%, pues estaban autorizados a ceder hasta ese valor, aunque result\u00f3 un tanto exagerado que los brit\u00e1nicos dijeran que se descontaban ya de inicio dos a\u00f1os de intereses adelantados, es decir, 12% por dos a\u00f1os sobre el mill\u00f3n contratado, lo que alcanz\u00f3 a 120.000 libras. De esta manera, la provincia bonaerense pasaba a recibir 120.000 libras menos, es decir, s\u00f3lo 580.000 libras, cifra muy cercana a la mitad del endeudamiento. El \u201cprecio de la libertad\u201d \u2013es decir, el reconocimiento de nuestra independencia que otorgar\u00eda George Canning poco despu\u00e9s\u2013 empezaba a resultar un tanto caro.<\/p><p>Pero hay algo m\u00e1s, que los inversionistas hab\u00edan olvidado: deb\u00eda descontarse tambi\u00e9n el 1% de amortizaci\u00f3n adelantada: 10.000 libras, que rebajaba a\u00fan m\u00e1s el importe a cobrar por Buenos Aires para llevarlo a 570.000 (Fitte, quiz\u00e1s por falta de imaginaci\u00f3n, no se detiene a pensar que si la amortizaci\u00f3n adelantada era el 1% anual ello indicar\u00eda que el empr\u00e9stito era por cien a\u00f1os, como lo hubiese advertido el actual negociador Caputo que conoce de estas cosas y le parecen razonables para los pr\u00e9stamos que negocian los pa\u00edses que algunos llaman \u201cpa\u00edses serios\u201d con las semicolonias que no discuten por chirolas).<\/p><p>Hay algo m\u00e1s, sin embargo: quedaba por reducir un saldo de comisi\u00f3n para Baring de 1.300 libras, las comisiones para Castro y Robertson de 7.000 libras, pues son dos gestores (lo que no debe escandalizar a nadie despu\u00e9s de conocer las comisiones de Cavallo y Mulford por el megacanje en la \u00e9poca de De la R\u00faa). Pero existe, adem\u00e1s, un recupero de gastos realizados por los viajeros que alcanza a 3.000 libras y otras 6.000 libras que se gast\u00f3 Don Bernardino cuando fue a Londres a iniciar los contactos para el empr\u00e9stito y dej\u00f3 pendientes de pago. Un total de 17.300 libras.<\/p><p>Es decir que por endeudarse por 1.000.000 de libras \u2013que se terminaron de pagar a principios de siglo XX abon\u00e1ndose un total cercano a los 8 millones\u2013, la provincia de Buenos Aires deber\u00eda recibir 552.700 libras, es decir, 52,70% de la negociaci\u00f3n inicial.<\/p><p>Sin embargo, parece no haber sido as\u00ed, porque los investigadores no encontraron la recepci\u00f3n de esa suma en Buenos Aires. Seg\u00fan Scalabrini Ortiz y otros, en los registros del Banco Provincia de Buenos Aires aparecen solo 20.678 libras cambiadas por met\u00e1lico, y 140.000 libras recibidas en octubre de 1824.<\/p><p>Scalabrini Ortiz y otros han llegado a la conclusi\u00f3n de que como los comerciantes ingleses tuvieron ganancias desde 1809 hasta 1824, que no pudieron girar a Londres por no haber libras en Buenos Aires, la suma restante que no llega a 400.000 libras habr\u00eda sido depositada en Londres en la cuenta de esos comerciantes para compensar esa falta de giros pendientes de env\u00edo.<\/p><p>A\u00f1os despu\u00e9s, en 1852, Ferdinand White, un agente enviado por Baring Brothers al R\u00edo de la Plata para gestionar el cobro de los servicios del empr\u00e9stito, emite un informe donde comenta estos aspectos delictuosos de la negociaci\u00f3n: \u201cBaring era intachable, pero los promotores originales, Robertson y Castro, habr\u00e1n obtenido bonitas tajadas\u2026 Hay una cosa que siempre me preocup\u00f3 y es que la provincia de Buenos Aires realiz\u00f3 solo el 70%, cuando el empr\u00e9stito fue emitido en Londres al 85%. Estoy enterado de que los contratistas, se\u00f1ores Parish Robertson y F\u00e9lix Castro, deben haber hecho buenas rater\u00edas aqu\u00ed, aunque negocios son negocios y, por lo que yo s\u00e9, tuvieron la adhesi\u00f3n del gobierno\u201d. A su vez, el peri\u00f3dico londinense <em>Morning Herald<\/em>, el 3 de noviembre de 1852 sostuvo: \u201cNing\u00fan gobierno ha estado nunca m\u00e1s leg\u00edtimamente autorizado a repudiar un empr\u00e9stito contratado bajo tales circunstancias que el de Buenos Aires y este gobierno muestra, con el reconocimiento al empr\u00e9stito, una leal adhesi\u00f3n a un negocio corrompido, en primer lugar, y a un licencioso desembolso, en segundo lugar\u201d.<\/p><p>La yapa de esa operaci\u00f3n consisti\u00f3 en que como la tierra pampeana qued\u00f3 hipotecada, Rivadavia invent\u00f3 la entrega en locaci\u00f3n (enfiteusis) que luego, bajo varios gobiernos, fue entregada en propiedad, a bajo costo, a los enfiteutas (familias de Pro de aquella \u00e9poca, lo cual fue una forma de anticiparse a los millonarios que hoy conforman la dirigencia del partido Pro) y que constituyen las mayores riquezas de la Argentina.<\/p><p>Despu\u00e9s de la renuncia de Rivadavia y el breve gobierno de Vicente L\u00f3pez y Planes, cuando asume Manuel Dorrego como gobernador de la provincia de Buenos Aires se encuentra con las arcas exhaustas. Si bien ya se hab\u00edan descontado los intereses por dos a\u00f1os, hab\u00eda que seguir pagando, pero Dorrego carece de fondos y suspende los servicios de la deuda externa. A su vez, Rosas, en 1829, informa, como gobernador, que \u201cla provincia de Buenos Aires lamentablemente no puede cumplimentar esas obligaciones externas\u201d. M\u00e1s tarde, Manuel Garc\u00eda propone pagar con tierras del sur patag\u00f3nico pero su propuesta no llega a concretarse. En cambio, Rosas, cuando vuelve a asumir el gobierno, despu\u00e9s de transcurrir unos a\u00f1os sin pagar, les env\u00eda a los accionistas ingleses algunas peque\u00f1as sumas para conformarlos y demostrar la intenci\u00f3n de pago. Disconformes, los Baring protestan y designan un representante en Buenos Aires para que normalice los pagos: es un hombre de la clase alta llamado Francisco Casiano Bel\u00e1ustegui, de la familia de los registreros que el 22 de mayo de 1810, en el Cabildo Abierto, votaron a favor del virrey Cisneros. Enterado Rosas, se lo reprocha en\u00e9rgicamente pues entiende que un argentino no puede representar a la banca brit\u00e1nica exigiendo el cumplimiento de su deuda, algo as\u00ed como: \u201cPero, Casiano, \u00bfusted supone que los argentinos y los miembros de la Junta de Representantes ver\u00edan con sumo agrado su nombramiento de representante de extranjeros con intereses en pugna con nuestro gobierno?\u201d (en aquellos tiempos, Rosas se escandalizaba de un proceder que resultar\u00e1 muy habitual en la historia argentina, donde los ministros de Econom\u00eda y los embajadores han estado muchas veces a ambos lados del mostrador en la negociaci\u00f3n con intereses en conflicto con el pa\u00eds). Pero parece que Casiano prudentemente prefiri\u00f3 dar un paso atr\u00e1s y no ejercer la representaci\u00f3n de la banca inglesa.<\/p><p>Como seguramente sabe el lector, despu\u00e9s hemos contratado otros empr\u00e9stitos siguiendo la experiencia de aquel primer endeudamiento en materia de corrupci\u00f3n y de humillaci\u00f3n, al estilo de Casiano Bel\u00e1ustegui, aunque tambi\u00e9n convendr\u00eda recordar, para no caer en la desesperanza, que hubo un a\u00f1o \u20131948\u2013 en que tuvimos \u201cdeuda externa cero\u201d y que posteriormente, la osad\u00eda y la tozudez patri\u00f3tica de N\u00e9stor Kirchner permitieron alcanzar en 2005 una quita de casi las tres cuartas partes de la deuda externa, aunque como tambi\u00e9n se sabe aparecieron luego nuevos \u201cCasianos\u201d que se arrodillaron ante las exigencias de un juez norteamericano y los poderosos buitres de las finanzas extranjeras.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-d4b9896 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"d4b9896\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e79eaf0\" data-id=\"e79eaf0\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-56ee5a7 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"56ee5a7\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-3b29adc elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"3b29adc\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-5d0e45a\" data-id=\"5d0e45a\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-d733d50 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"d733d50\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Norberto Galasso:<\/strong><br \/>Nacido en Buenos Aires, en 1936. Egresado de la Facultad de Ciencias Econ\u00f3micas en 1961. Historiador, docente. Autor de alrededor de 70 obras entre las cuales se destacan <em>Per\u00f3n<\/em> (2 tomos); <em>Historia de la Argentina<\/em> (2 tomos); <em>Aportes cr\u00edticos a la historia de la izquierda en Argentina<\/em> (2 tomos);<em> Jauretche y su \u00e9poca<\/em> (2 tomos); <em>Vida de Scalabrini Ortiz<\/em>;<em> Cooke, de Per\u00f3n al Che<\/em>;<em> \u00bfC\u00f3mo pensar la realidad nacional?<\/em>;<em> La larga lucha de los argentinos<\/em>;<em> \u2018Seamos libres\u2019. Vida de San Mart\u00edn, De la Banca Baring al FMI<\/em> y <em>Triunfo buitre<\/em>.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Norberto Galasso | El primer endeudamiento externo, tomado en 1824 por la provincia de Buenos Aires con la banca inglesa, muestra varios de los aspectos negativos que caracterizar\u00edan a la deuda externa argentina a lo largo de su historia: comisiones exageradas, colusi\u00f3n de intereses, beneficios derivados a sectores concentrados e hipoteca de activos.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":8676,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[966],"tags":[324,302,995,996],"class_list":["post-8041","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-64","tag-buenos-aires","tag-deuda-externa","tag-emprestito-baring-brothers","tag-norberto-galasso"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8041","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=8041"}],"version-history":[{"count":11,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8041\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25792,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/8041\/revisions\/25792"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/8676"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=8041"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=8041"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=8041"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}