{"id":9167,"date":"2017-06-01T01:13:00","date_gmt":"2017-06-01T04:13:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=9167"},"modified":"2023-12-07T14:34:01","modified_gmt":"2023-12-07T17:34:01","slug":"genero-y-escuela-secundaria-politicas-implementadas-y-desafios-pendientes","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/genero-y-escuela-secundaria-politicas-implementadas-y-desafios-pendientes\/","title":{"rendered":"G\u00e9nero y escuela secundaria. Pol\u00edticas implementadas y desaf\u00edos pendientes"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9167\" class=\"elementor elementor-9167\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-74cde31 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"74cde31\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-e3aea42\" data-id=\"e3aea42\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a414666 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"a414666\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>En octubre de 2006 se sancion\u00f3 la Ley de Educaci\u00f3n Sexual Integral (ESI), que concibe a la sexualidad en sus m\u00faltiples y complejas dimensiones. Adem\u00e1s de las reacciones en su contra desde posiciones tradicionalistas o confesionales, esta iniciativa enfrenta riesgos serios de desmantelamiento, que ignoran incluso las necesidades planteadas por los propios estudiantes.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-cdaf0b6 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"cdaf0b6\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-b80d843\" data-id=\"b80d843\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-2558a6a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"2558a6a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Graciela Morgade |<\/em><\/a><\/p><h5>Introducci\u00f3n<\/h5><p>Desde 2006 contamos en la Argentina con una ley que establece para todos los niveles educativos la obligatoriedad de inclusi\u00f3n de tem\u00e1ticas relacionadas con las sexualidades. La ley y el plan de acci\u00f3n que la ley determina (Programa Nacional de Educaci\u00f3n Sexual Integral) se sustentaron en una clara decisi\u00f3n pol\u00edtica del ejecutivo y del legislativo nacionales a la vez que en una fuerte alianza estrat\u00e9gica con los movimientos sociosexuales, en su versi\u00f3n m\u00e1s \u201cmilitante\u201d (organizaciones feministas y lgbtiq) y en su versi\u00f3n m\u00e1s \u201cacad\u00e9mica\u201d (universidades y centros de investigaci\u00f3n).<\/p><p>A lo largo de su despliegue, estas pol\u00edticas fueron tomando de manera creciente los aportes de la perspectiva de g\u00e9nero y de los derechos sexuales y reproductivos. En cada avance te\u00f3rico y pol\u00edtico, las iniciativas fueron objeto de oposici\u00f3n de parte de los actores tradicionales que, con diferente incidencia, han protagonizado y protagonizan debates y, a veces, una oposici\u00f3n virulenta. Por una parte, las tradiciones medicalizantes y sexistas propias de las pol\u00edticas de salud en la educaci\u00f3n (el discurso biom\u00e9dico de la \u201cprevenci\u00f3n\u201d del contagio de ITS o del embarazo no planeado) vienen \u201cdefendiendo\u201d su lugar en el \u00e1mbito educativo como el enfoque v\u00e1lido y necesario para la inclusi\u00f3n de la sexualidad como tema de trabajo en las escuelas. Por otra parte, y m\u00e1s all\u00e1 de las realidades y necesidades de las bases practicantes, la conducci\u00f3n de las diferentes religiones tambi\u00e9n tendi\u00f3 y tiende a impugnar los fundamentos y los contenidos que la Ley de Educaci\u00f3n Sexual Integral sostiene.<\/p><p>El nuevo escenario del gobierno de Cambiemos ha abierto algunos interrogantes y, sobre todo, representa un preocupante \u201cenlentecimiento\u201d, si no par\u00e1lisis, de las iniciativas que el programa nacional hab\u00eda encarado. El proceso latinoamericano actual adem\u00e1s plantea algunos rasgos m\u00e1s que inquietantes: el resurgimiento de voces opuestas al enfoque de la ley, que vuelve a sostener que \u201cla ideolog\u00eda de g\u00e9nero\u201d afecta a los sujetos y a las familias de manera negativa.<\/p><p>En el presente art\u00edculo nos proponemos analizar las tensiones y avances de la ley de ESI, fundamentalmente desde la perspectiva del enfoque y contenidos que ha logrado incorporar en la escuela secundaria, y avanzar en el an\u00e1lisis de algunos de los silencios o huecos cuyo abordaje queda pendiente, subrayando, para finalizar, los desaf\u00edos y los desarrollos insoslayables para que la Ley de Educaci\u00f3n Sexual Integral sea una realidad den todas las escuelas de la Argentina.<\/p><h5>Discursos y actores pol\u00edticos en disputa<\/h5><p>Los profesores y las profesoras de Biolog\u00eda, Ciencias Naturales o Educaci\u00f3n para la Salud han sido tradicionalmente las\/os encargadxs de trabajar contenidos vinculados con la sexualidad. En general desde la perspectiva de la \u201cprevenci\u00f3n\u201d.<\/p><p>Esta perspectiva tiende a reducir la sexualidad a su dimensi\u00f3n de la genitalidad (\u00f3rganos y hormonas sexuales) y al problema de la reproducci\u00f3n y la transmisi\u00f3n de enfermedades. El concepto de \u201cprevenir\u201d encierra necesariamente una idea negativa respecto del objeto al que se refiere, ya que aquello se pretende prevenir es doloroso y amenaza a la propia vida y a su despliegue. Obviamente, la prevenci\u00f3n es sin duda una forma de cuidado y tambi\u00e9n \u2013podr\u00edamos aceptar\u2013 es una forma superadora de una mera respuesta reactiva despu\u00e9s de que los acontecimientos hayan sucedido. Suele incluirse adem\u00e1s en un continuo que la vincula con \u201cla adicci\u00f3n a las drogas y al alcoholismo\u201d, formando una cadena simb\u00f3lica en la que la \u201csexualidad\u201d queda definitivamente ligada al polo del \u201cpeligro\u201d. Este modelo escolar de la medicalizaci\u00f3n de la sexualidad silencia o censura el disfrute y el deseo, parcializando y fragmentando el cuerpo sexuado seg\u00fan las infecciones m\u00e1s usuales, el n\u00famero de embarazos, el uso de los m\u00e9todos&#8230; etc. Tiende asimismo a construir una distancia insalvable entre quienes \u201csaben\u201d y quienes \u201cno saben\u201d de sexualidad y, sobre todo, a sobrecargar en las ni\u00f1as y las adolescentes la responsabilidad del cuidado con un discurso fuertemente heteronormativo.<\/p><p>Evidentemente, en el abordaje escolar de los temas de sexualidad este enfoque parece extremadamente reduccionista. <strong>La ley de ESI plantea la complejidad de dimensiones que la sexualidad abarca, estableciendo que trascienden, y en mucho, la mera cuesti\u00f3n \u201cf\u00edsica\u201d, biol\u00f3gica y subrayando una definici\u00f3n que incluye cuestiones hist\u00f3ricas y culturales, psicol\u00f3gicas, emocionales y \u00e9ticas.<\/strong><\/p><p>Ahora bien, sancionada la Ley de Educaci\u00f3n Sexual Integral en octubre de 2006, en febrero de 2007 aparece el documento \u201cEducaci\u00f3n para el amor\u201d, buscando disputar las definiciones \u00e9ticas laicas que la ley propone.<\/p><p>La \u201ceducaci\u00f3n para el amor\u201d es el nombre del Plan General y Cartillas de estudio y trabajo publicado por la Conferencia Episcopal Argentina. El amor al que alude el episcopado es \u201ccasto\u201d: cuando el var\u00f3n y la mujer heterosexuales (las \u00fanicas identidades \u201cnormales\u201d) se unen en matrimonio y \u201cen una sola carne\u201d se produce la generaci\u00f3n de una nueva vida. Todo otro ejercicio de la sexualidad genital est\u00e1 en el orden del pecado. Se trata de un abordaje que enfatiza las cuestiones vinculares y \u00e9ticas que sustentan las expresiones de la sexualidad y, con frecuencia, las encara desde una perspectiva que retoma m\u00e1s los sistemas normativos (el \u201cdeber ser\u201d), antes que los sentimientos y experiencias reales de los\/as j\u00f3venes. Este modelo comparte con otros el supuesto de que la sexualidad se expresa centralmente en la genitalidad, poniendo especial \u00e9nfasis en su control mediante la abstinencia, y su sentido moralizante tiende a concebir como \u201canormal\u201d o abiertamente despreciable cualquier v\u00ednculo social o identidad que no responda al binarismo considerado natural.<\/p><p>Esta perspectiva, parcial en t\u00e9rminos sustantivos, resulta contradictoria con la vocaci\u00f3n universalizante de la escuela. <strong>Las leyes nacionales e internacionales respecto de los derechos de ni\u00f1os\/as y j\u00f3venes a recibir informaci\u00f3n brindan un marco com\u00fan de ciudadan\u00eda que ning\u00fan proyecto educativo puede omitir, aun aquellos de las escuelas privadas confesionales que, si bien tienen derecho a explicitar su ideario, no pueden no trabajar sobre la totalidad de los contenidos que la ley establece.<\/strong><\/p><p>Las presiones se realizaron y realizan, en general, a nivel local en cada Estado provincial, buscando que ese enfoque sea el vigente en la escuela p\u00fablica de gesti\u00f3n estatal. Y por tratarse de un pa\u00eds federal en el cual la conducci\u00f3n pol\u00edtica de la educaci\u00f3n est\u00e1 en cada provincia, y con fuertes diferencias culturales internas, estas presiones corren suerte seg\u00fan el grado de tradicionalismo de las gestiones pol\u00edticas y de las comunidades: en algunas provincias la ley a\u00fan es letra muerta.<\/p><p><strong>Entendemos que el discurso de los derechos sexuales y reproductivos desde la perspectiva de g\u00e9nero que el programa nacional perfil\u00f3 para la ESI es sin duda alguna el enfoque emergente m\u00e1s complejizador al que se haya arribado en la academia y en las pol\u00edticas p\u00fablicas en temas de sexualidades. Un enfoque \u00e9tico en que se propone que cada sujeto se vincule consigo mismx y con lxs dem\u00e1s en tanto \u201csujeto de derecho y sujeto de deseo\u201d, habilita la escucha de nuevas voces y la construcci\u00f3n colectiva de nuevas respuestas. La ESI, adem\u00e1s, es un proyecto clave para que la escuela secundaria se potencie con nuevos sentidos: la demanda de ESI desde los centros de estudiantes lo demuestra.<\/strong><\/p><h5>Visiones juveniles frente a la ESI<\/h5><p>Nuestras investigaciones (con sede en la Facultad de Filosof\u00eda y Letras de la Universidad de Buenos Aires) permiten tensar desde otra perspectiva las limitaciones identificadas en los diferentes enfoques y perspectivas en disputa en las pol\u00edticas y los proyectos de educaci\u00f3n sexual.<\/p><p>Caracterizando en t\u00e9rminos generales las visiones juveniles (estudiantes de 1\u00ba y de 4\u00ba a\u00f1o de CABA), podr\u00edamos anticipar que la incorporaci\u00f3n de tem\u00e1ticas relacionadas con la sexualidad es deseada y bienvenida por lxs estudiantes, quienes, en principio, adhieren tambi\u00e9n a la visi\u00f3n biom\u00e9dica de la \u201cprevenci\u00f3n de enfermedades\u201d como sentido final de la pol\u00edtica de educaci\u00f3n sexual. Cuando la indagaci\u00f3n promueve una profundizaci\u00f3n, se abre tambi\u00e9n un conjunto de interrogantes, de contradicciones y, sobre todo, de deseos de saber.<\/p><p>\u2022 En los primeros a\u00f1os de escolarizaci\u00f3n secundaria, lxs adolescentes y j\u00f3venes sostienen la mirada biom\u00e9dica hegem\u00f3nica; no obstante, a lo largo de la experiencia vital y escolar van construyendo una mirada complejizadora de los aspectos vinculados con la sexualidad.<\/p><p>\u2022 Lxs adolescentes y j\u00f3venes subrayan la ausencia de espacios escolares en los cuales se trabaje sobre cuestiones afectivas, vinculares o culturales; en particular cuando los sentimientos personales se contraponen a los mandatos sociales, entre otros:<\/p><p style=\"padding-left: 40px;\">-la presi\u00f3n sobre el debut sexual para demostrar virilidad en los varones;<br \/>-la presi\u00f3n por mostrarse enamoradas en las chicas cuando reconocen las contradicciones intr\u00ednsecas al \u201camor rom\u00e1ntico\u201d \u2013sobre todo, el doble est\u00e1ndar de g\u00e9nero\u2013; <br \/>-la presi\u00f3n homof\u00f3bica que impide la expresi\u00f3n plena de las diversas orientaciones sexuales, aun en un marco \u201cpol\u00edticamente correcto\u201d que termina por esconder a los prejuicios y, a la vez, las posibilidades de revisarlos y cuestionarlos;<br \/>-la presi\u00f3n de saber que \u201chay chicas que abortan\u201d;<br \/>-la presi\u00f3n de las modas consumistas a videograbar relaciones \u00edntimas y exponerse en la web;<br \/>-la presi\u00f3n consumista en los bares y fiestas de productos estimulantes; <br \/>-la presi\u00f3n de los mandatos de la delgadez y la belleza; etc.<\/p><p>Estas contradicciones suelen producir diferentes emociones inquietantes y, eventualmente, dolorosas que suelen tramitarse entre pares, pero suelen resolverse en el sentido m\u00e1s estereotipado y solo en casos extremos reciben atenci\u00f3n adulta o profesional.<\/p><p>\u2022 En general, lxs adolescentes y j\u00f3venes reconocen que las experiencias sexuales se vinculan con la curiosidad y la b\u00fasqueda del placer y pr\u00e1cticamente no consideran que la abstinencia sea una opci\u00f3n real en los v\u00ednculos interpersonales, llegando inclusive a considerar que el placer y el amor no necesariamente van acompasados, aunque, tambi\u00e9n en general, y sobre todo entre las mujeres, suelen valorar a la relaci\u00f3n sexual genital como una profundizaci\u00f3n de una relaci\u00f3n amorosa.<\/p><p>\u2022 Lxs adolescentes y j\u00f3venes conocen o han experimentado episodios de violencia de g\u00e9nero o familiar, conocen casos de embarazos no deseados que culminan en abortos (prohibidos en la Argentina) o a j\u00f3venes madres que quedan solas en el cuidado y atenci\u00f3n infantil. Si bien tienden a interpretar estos conflictos como \u201cproblemas individuales\u201d y cuando el caso es muy cercano moderan sus visiones condenatorias, tienden tambi\u00e9n a demandar espacios de tratamiento grupal para estas cuestiones.<\/p><p>\u2022 Lxs profesores y profesoras no parecen referentes de confianza para abordar estas cuestiones porque, aun cuando no debieran abordar la intimidad o los problemas personales, los espacios pueden generar informaci\u00f3n usada en forma discriminatoria. En s\u00edntesis, desconf\u00edan de que el dispositivo escolar sea un espacio adecuado y cuidado para habilitar un tratamiento en profundidad de temas de fuerte implicancia individual.<\/p><p><strong>Es evidente que los intereses y sentidos que las visiones juveniles permiten esbozar abren m\u00faltiples cuestiones que no se resuelven solamente con \u201cuna clase\u201d ni con un \u201cbuz\u00f3n de preguntas\u201d. Y est\u00e1 claro tambi\u00e9n que muchas de estas cuestiones parten de una preocupaci\u00f3n individual, pero tienen ra\u00edces y tradiciones hist\u00f3ricas, culturales, econ\u00f3micas que, tal como la ley de ESI establece, interpela a todxs lxs integrantes de la escuela, en todas las materias y todas las funciones, haci\u00e9ndose cargo de que la educaci\u00f3n es sexuada y que la direcci\u00f3n hacia donde queremos conducirla es la de la justicia social.<\/strong><\/p><h5>Avances del Programa Nacional de ESI y preocupantes se\u00f1ales de desmantelamiento<\/h5><p>\u00bfQu\u00e9 contenidos y qu\u00e9 enfoques adoptar, entonces, en un proyecto que se haga cargo de que en la escuela hablar de sexualidad es mucho m\u00e1s que estudiar el funcionamiento y los riesgos de la genitalidad?<\/p><p>Los desarrollos desde la teor\u00eda de g\u00e9nero han planteado un giro epistemol\u00f3gico que, m\u00e1s all\u00e1 de cuestiones \u201csumativas\u201d define los modos de incorporaci\u00f3n en el curr\u00edculum: b\u00e1sicamente, la incorporaci\u00f3n de una mirada transversal en todas las \u00e1reas del curr\u00edculum, acompa\u00f1ada de la denuncia del androcentrismo y etnocentrismo en los modos de construcci\u00f3n y validaci\u00f3n del conocimiento. En otras palabras, los temas \u201ccl\u00e1sicos\u201d desde un enfoque cr\u00edtico de los estereotipos sobre las diversas experiencias humanas y \u201cnuevos\u201d temas, frente a las omisiones y los silencios.<\/p><p>Pero no es suficiente con la cr\u00edtica de los procesos de construcci\u00f3n y selecci\u00f3n de los saberes a trabajar en las aulas. Desde el movimiento de mujeres, a trav\u00e9s de la pedagog\u00eda de la diferencia y su versi\u00f3n angloamericana de la pedagog\u00eda feminista, y tambi\u00e9n desde los movimientos de educaci\u00f3n popular latinoamericanos, se ilumin\u00f3 otra dimensi\u00f3n de la cuesti\u00f3n: el problema de la educaci\u00f3n reside fundamentalmente en el proceso de ense\u00f1anza y aprendizaje. Antes que enfatizar el androcentrismo, sexismo o etnocentrismo de los saberes prescriptos, que reconocen pero consideran poco modificables en lo inmediato, su foco est\u00e1 colocado en el nivel del aula y las formas de la ense\u00f1anza, que tambi\u00e9n la ESI apunta a revisar. Esto implica necesariamente tambi\u00e9n la resignificaci\u00f3n de la propia profesi\u00f3n docente, en que las significaciones de g\u00e9nero se encuentran fuertemente naturalizadas.<\/p><p>As\u00ed, al pensar la cuesti\u00f3n curricular el programa feminista apunta a discutir tanto las \u201cfuentes del curr\u00edculum\u201d como sus sucesivas recontextualizaciones hasta llegar a los procesos cotidianos de las aulas en las que se ense\u00f1a y se aprende. Este proyecto tiene al sector docente como protagonista principal; pero las materias que integran el curr\u00edculum de la formaci\u00f3n docente tienen sus fuentes acad\u00e9micas en disciplinas de base consolidadas que solo recientemente, y de manera despareja, tienden a incorporar la perspectiva de g\u00e9nero de manera integral y, por otra parte, no puede dejarse de lado la implicancia afectiva de las cuestiones de g\u00e9nero y las sexualidades, tanto para lxs profesores\/as como para lxs estudiantes.<\/p><p><strong>Los prop\u00f3sitos del Programa Nacional de ESI establecido en la ley y desarrollado desde 2009 tienden b\u00e1sicamente a completar esos huecos en la formaci\u00f3n docente mediante encuentros presenciales, cursos virtuales, una vasta y rica producci\u00f3n de materiales de apoyo y, sobre todo, la construcci\u00f3n de una \u201cm\u00edstica\u201d indispensable para un proyecto de largo aliento y fuerte sentido transformador.<\/strong><\/p><p><strong>La ESI encara el desaf\u00edo de tensar las fronteras de la pedagog\u00eda visibilizando los afectos y los cuerpos sexuados que los contienen. Y tambi\u00e9n enfrenta las limitaciones del propio dispositivo escolar que no solamente obturan el abordaje de las cuestiones de g\u00e9nero y sexualidades sino que inciden, en general, en el silenciamiento de los saberes no acad\u00e9micos, de las dudas e incertidumbre de estudiantes y docentes y, en general, de toda pregunta que no tenga una respuesta cerrada.<\/strong><\/p><p>La tensi\u00f3n que implica \u201csexuar\u201d a la educaci\u00f3n llevar\u00e1 tambi\u00e9n a un fuerte cambio de la escuela\u2026 que seguramente habr\u00e1 cambiado algo para albergar a los cuerpos sexuados sin silenciarlos.<\/p><p>No obstante, la posibilidad de abordaje de las tensiones, contradicciones y vacancias que hemos se\u00f1alado, propias de una iniciativa que recuper\u00f3 la producci\u00f3n acad\u00e9mica y pol\u00edtica de universidades y movimientos y se articul\u00f3 en un proyecto de inclusi\u00f3n educativa con calidad, tiene hoy un \u201cpron\u00f3stico reservado\u201d.<\/p><p>La pol\u00edtica educativa del gobierno nacional hace peligrar los avances del Programa Nacional de Educaci\u00f3n Sexual Integral en al menos tres aspectos.<\/p><p>Por una parte, con la reducci\u00f3n general de los proyectos gestionados desde el ministerio nacional y la descentralizaci\u00f3n de las asistencias t\u00e9cnicas, es evidente que la fuerza instituyente que cualquier proyecto tiene al ser impulsado y gestionado desde \u201cNaci\u00f3n\u201d se puede perder frente a las presiones locales y los intereses adversos a la ESI.<\/p><p>Por otra parte, la reducci\u00f3n de presupuesto del mismo programa acarrea menos posibilidades de elaboraci\u00f3n de materiales (cuadernillos, l\u00e1minas, etc.) as\u00ed como de cupos para los cursos virtuales (16.000 en 2015, 2.000 en 2017), restando apoyo a lxs docentes que encaran en su pr\u00e1ctica cotidiana la transversalizaci\u00f3n de la ESI.<\/p><p>Por \u00faltimo, y m\u00e1s alarmante, parece que las cuestiones de g\u00e9nero y derechos no integran las prioridades del gobierno nacional; el Consejo Nacional de las Mujeres ha firmado convenios con numerosas instituciones, pero en el presupuesto tampoco aparece y las situaciones de acoso y violencia de g\u00e9nero tienen cada vez m\u00e1s escasos referentes institucionales de acompa\u00f1amiento y contenci\u00f3n. Fuerte contradicci\u00f3n para los tiempos que corren.<\/p><p><strong>\u201cSin educaci\u00f3n Sexual Integral no hay #NiUnaMenos\u201d, dice el lema del Frente Popular por la ESI.<\/strong> <br \/>Me parece que es as\u00ed.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-edae08e elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"edae08e\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-0ba3148\" data-id=\"0ba3148\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-b55f3b9 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"b55f3b9\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-6f9ae47 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"6f9ae47\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-3bab5e5\" data-id=\"3bab5e5\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-6b4b55a elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"6b4b55a\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Graciela Morgade:<\/strong><br \/>Doctora en Educaci\u00f3n (Facultad de Filosof\u00eda y Letras-UBA). Profesora en el Departamento de Ciencias de la Educaci\u00f3n de la FFyL-UBA. Especialista en Educaci\u00f3n, g\u00e9neros y sexualidades. Decana de la FFyL-UBA (2014-2018).<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Graciela Morgade | En octubre de 2006 se sancion\u00f3 la Ley de Educaci\u00f3n Sexual Integral (ESI), que concibe a la sexualidad en sus m\u00faltiples y complejas dimensiones. Adem\u00e1s de las reacciones en su contra desde posiciones tradicionalistas o confesionales, esta iniciativa enfrenta riesgos serios de desmantelamiento, que ignoran incluso las necesidades planteadas por los propios estudiantes.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9168,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1037],"tags":[38,1038,58,60,1071],"class_list":["post-9167","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-62","tag-educacion","tag-educacion-secundaria","tag-esi","tag-genero","tag-ley-de-educacion-sexual-integral"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9167","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9167"}],"version-history":[{"count":7,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9167\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":25880,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9167\/revisions\/25880"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9168"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9167"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9167"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9167"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}