{"id":9707,"date":"2017-04-01T01:12:00","date_gmt":"2017-04-01T04:12:00","guid":{"rendered":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/?p=9707"},"modified":"2024-02-08T13:15:19","modified_gmt":"2024-02-08T16:15:19","slug":"panama-en-transicion","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/panama-en-transicion\/","title":{"rendered":"Panam\u00e1 en transici\u00f3n"},"content":{"rendered":"\t\t<div data-elementor-type=\"wp-post\" data-elementor-id=\"9707\" class=\"elementor elementor-9707\" data-elementor-post-type=\"post\">\n\t\t\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1eccd74 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1eccd74\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9382a36\" data-id=\"9382a36\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-dda6c3f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"dda6c3f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p>Por su excepcional condici\u00f3n de istmo entre dos oc\u00e9anos, el pa\u00eds ha visto organizadas su econom\u00eda y su sociedad de acuerdo con lo que se ha dado en llamar un modelo \u201ctransitista\u201d, directamente vinculado al crecimiento del extractivismo en Am\u00e9rica latina y centrado en el uso del Canal. Entre las consecuencias negativas se encuentran el deterioro ecol\u00f3gico, el desarrollo desigual, la centralizaci\u00f3n del poder y la extrema concentraci\u00f3n y transnacionalizaci\u00f3n de los beneficios.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-5e1f1ec elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"5e1f1ec\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-2d83b98\" data-id=\"2d83b98\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-5b3eae5 elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"5b3eae5\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<p style=\"text-align: right;\"><a href=\"#autorxs\"><em>| Por Guillermo Castro H. |<\/em><\/a><\/p><blockquote><p style=\"text-align: left;\"><span style=\"color: #808080;\">\u201cS\u00f3lo se han de contar en un pueblo los d\u00edas que nacen <\/span><br \/><span style=\"color: #808080;\">de aquel en que se sacudi\u00f3 de la frente la corona extra\u00f1a\u201d<\/span><br \/><span style=\"color: #808080;\">Jos\u00e9 Mart\u00ed (discurso pronunciado en la velada <\/span><span style=\"color: #808080;\">de la Sociedad Literaria <br \/>Hispanoamericana en Honor de Venezuela, en 1882).<\/span><\/p><\/blockquote><p>Fue apenas en diciembre de 1999 que culmin\u00f3 en Panam\u00e1 el proceso de sacudirnos de la frente la corona extra\u00f1a de que habla Mart\u00ed, con la salida del \u00faltimo contingente militar extranjero de nuestro territorio, tal como hab\u00eda sido pactado en el Tratado Torrijos-Carter de 1977. El cumplimiento de aquel acuerdo internacional, sin embargo, se vio alterado por el desacuerdo interior entre quienes propugnaban profundizar el proceso de liberaci\u00f3n nacional que liderara hasta su muerte temprana el general Omar Torrijos; otros que buscaron convertir ese proceso en mero instrumento de intereses espurios, y otros m\u00e1s que s\u00f3lo pod\u00edan concebirse a s\u00ed mismos y al pa\u00eds en el paso de una situaci\u00f3n semicolonial a otra de car\u00e1cter neocolonial. Con ello, la tarea de asumir en su plenitud las responsabilidades del ejercicio de la soberan\u00eda nacional por primera vez en nuestra historia pas\u00f3 a convertirse en un dif\u00edcil proceso de aprendizaje y nueva construcci\u00f3n de la naci\u00f3n que hab\u00eda venido a ser soberana.<\/p><p>En ese proceso de aprendizaje han abundado y abundan los que quisieran evadir su dificultad por v\u00eda de la imitaci\u00f3n: Panam\u00e1, dicen, debe aspirar a ser como Singapur. Con ello, rememoran sin saberlo el viejo sue\u00f1o de quienes hacia 1903 propon\u00edan establecer la nueva Rep\u00fablica en el corredor interoce\u00e1nico establecido por la Corona espa\u00f1ola en el siglo XVI, y dejar a su suerte el resto del pa\u00eds.<\/p><p>La soberan\u00eda, por otra parte, ha demostrado ya su papel decisivo para el desarrollo del pa\u00eds y la definici\u00f3n de sus opciones de futuro. Librada a s\u00ed misma \u2013o, mejor, al meneo de la cuna por la mano invisible de quienes controlan el mercado\u2013, ingresamos a un ciclo de crecimiento econ\u00f3mico sostenido con inequidad social persistente, degradaci\u00f3n ambiental creciente, y deterioro institucional constante, que se traduce en un Estado cada vez m\u00e1s d\u00e9bil con un gobierno cada vez m\u00e1s fuerte. Todo esto hace evidente la necesidad ya impostergable de entendernos en lo que hemos devenido, y comprendernos en lo que podemos llegar a ser.<\/p><p>En esto, conviene empezar por entender mejor nuestro lugar en el mundo. Deber\u00eda llamarnos la atenci\u00f3n, aqu\u00ed, que Panam\u00e1 sea el \u00fanico pa\u00eds que nunca se ha visto definido en el mercado mundial, ni en las Am\u00e9ricas, por los bienes que exporta. Desde el siglo XVI, en cambio, nos definen los servicios que ofrecemos para el tr\u00e1nsito interoce\u00e1nico de lo que otros exportan e importan.<\/p><p>Esa actividad de tr\u00e1nsito no se inici\u00f3 entonces, sin embargo. Desde mucho antes de la llegada de los europeos, el territorio del Istmo hab\u00eda sido organizado por sus primeros pobladores en un conjunto de corredores interoce\u00e1nicos a lo largo de las cuencas de los principales r\u00edos que fluyen desde la Cordillera central hacia el Pac\u00edfico y el Atl\u00e1ntico. Esos corredores no s\u00f3lo les permit\u00edan aprovechar los recursos de ecosistemas muy diversos; adem\u00e1s, facilitaban el intercambio de bienes entre las sociedades del Atl\u00e1ntico mesoamericano y las del litoral norte del Pac\u00edfico sudamericano.<\/p><p>La incorporaci\u00f3n del Istmo al proceso de formaci\u00f3n del mercado mundial dio lugar a una reorganizaci\u00f3n radicalmente distinta de esa actividad de tr\u00e1nsito. El resultado de ello fue lo que el historiador Alfredo Castillero Calvo denomin\u00f3 un modelo de desarrollo transitista, definido por la extrema centralizaci\u00f3n de sus actividades, y la extrema concentraci\u00f3n de sus beneficios. As\u00ed, ese modelo centraliza toda la actividad del tr\u00e1nsito por una sola ruta \u2013la definida por las cuencas de los r\u00edos Chagres, en el Atl\u00e1ntico, y Grande, en el Pac\u00edfico, donde hoy sirve de v\u00eda de acceso al Canal\u2013, bajo control monop\u00f3lico estatal, sea de la Corona espa\u00f1ola, del Estado norteamericano, o del paname\u00f1o. De igual modo, concentra los beneficios del tr\u00e1nsito en los sectores sociales que controlan el Estado, y el conjunto de los recursos del Istmo \u2013demogr\u00e1ficos, ambientales, financieros\u2013 en torno a las necesidades del tr\u00e1nsito, y subordinados a esas necesidades.<\/p><p>El resultado inevitable de esta modalidad de organizaci\u00f3n del tr\u00e1nsito ha sido el desarrollo desigual y combinado del conjunto del territorio del Istmo desde el siglo XVI hasta nuestros d\u00edas, en todos los planos de la vida de sus habitantes. El Corredor interoce\u00e1nico del Chagres concentra hoy lo fundamental de la actividad econ\u00f3mica, y de la inversi\u00f3n p\u00fablica y privada, y a la mayor parte de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds. En el plano ambiental, esto genera una huella ecol\u00f3gica devastadora sobre el conjunto del territorio nacional, como en el plano cultural genera una identidad en la que las regiones interiores desempe\u00f1an una funci\u00f3n apenas decorativa, y en el pol\u00edtico estimula modalidades de pensamiento y conducta que tienden a aceptar pasivamente la extrema centralizaci\u00f3n del poder en la minor\u00eda social que controla el Estado que a su vez controla el Canal.<\/p><h5>Una transici\u00f3n en curso<\/h5><p>La incorporaci\u00f3n del Canal a la econom\u00eda interna del pa\u00eds a partir de la ejecuci\u00f3n del Tratado Torrijos-Carter de 1977 no ha afectado hasta ahora las bases materiales y culturales que dan sustento al transitismo, en buena medida porque no vino acompa\u00f1ada de un plan de desarrollo para la transformaci\u00f3n del pa\u00eds. Aun as\u00ed, esa incorporaci\u00f3n ha tenido, tiene y tendr\u00e1 una importancia decisiva en la historia inmediata de Panam\u00e1, en la medida en que ha abierto paso a un proceso de transici\u00f3n hacia formas nuevas y m\u00e1s complejas de desarrollo cuyas tendencias ganan cada d\u00eda en importancia como factores de renovaci\u00f3n y contradicci\u00f3n en la vida del pa\u00eds.<\/p><p>En primer t\u00e9rmino, esa transici\u00f3n ha acelerado y ampliado el desarrollo del capitalismo en todo el territorio nacional, dentro de las limitaciones impuestas por el transitismo y en creciente contradicci\u00f3n con ellas. Ese desarrollo, en efecto, ha operado mediante una acelerada transnacionalizaci\u00f3n de la econom\u00eda paname\u00f1a, visible en la inversi\u00f3n masiva de capitales provenientes de Colombia, M\u00e9xico, Espa\u00f1a, Inglaterra y los Estados Unidos, que ha tenido un severo impacto sobre el sector empresarial nacional productivo previamente existente. Esto se expresa, por ejemplo, en el hecho de que si bien la econom\u00eda en su conjunto tiende a crecer a partir del dinamismo del sector servicios, cuya actividad se concentra en el Corredor Interoce\u00e1nico, las exportaciones generadas por los sectores productivos agropecuario e industrial tienden a decrecer a niveles sin precedentes en la historia de la Rep\u00fablica.<\/p><p>En segundo lugar, el pa\u00eds se ha visto lanzado al mercado global sin estar preparado para ello. Panam\u00e1, por ejemplo, no cuenta a\u00fan con un centro de estudios asi\u00e1ticos, aunque la Rep\u00fablica Popular China sea ya el segundo cliente en importancia del Canal de Panam\u00e1 y ocupe un importante lugar en el flujo de inversiones extranjeras al pa\u00eds. A esto cabe agregar que el pa\u00eds carece de las capacidades necesarias para atender las demandas de nuevo tipo que estas transformaciones requieren en materia de capital humano, tecnolog\u00eda y gesti\u00f3n p\u00fablica. Y aun cabe a\u00f1adir que este ingreso a la econom\u00eda global ha sido encarado mediante una estrategia de concentraci\u00f3n de sus beneficios en el Corredor Interoce\u00e1nico, antes que mediante un esfuerzo de ampliaci\u00f3n de las oportunidades que ofrece la globalizaci\u00f3n al conjunto del pa\u00eds.<\/p><p>En tercer lugar, esta modalidad de inserci\u00f3n en el mercado mundial ha vinculado de manera a\u00fan m\u00e1s estrecha la formaci\u00f3n socioecon\u00f3mica transitista al desarrollo del extractivismo como modalidad dominante en la inserci\u00f3n de la regi\u00f3n latinoamericana en el mercado mundial. En efecto, aun cuando el extractivismo no ha sido un factor relevante en el desarrollo hist\u00f3rico de la sociedad paname\u00f1a, s\u00ed ha incidido en la funci\u00f3n que cumple el Istmo de Panam\u00e1 dentro del marco m\u00e1s amplio del sistema mundial.<\/p><p>La profundidad y solidez de las bases que sostienen a la formaci\u00f3n transitista se expresa en el hecho de que sus caracter\u00edsticas fundamentales no variaron con la transferencia del control del tr\u00e1nsito interoce\u00e1nico del Estado norteamericano al Estado nacional paname\u00f1o. Hoy, sin duda, ese Estado controla el Canal: lo que cabe indagar es qui\u00e9n controla al Estado, y cu\u00e1l es la racionalidad que orienta el ejercicio de ese control.<\/p><p>La respuesta a esa pregunta puede ser simple, pero no sencilla. En efecto, a lo largo del siglo XX el Canal oper\u00f3 en Panam\u00e1 como un dispositivo de la econom\u00eda interna de los Estados Unidos. La transferencia de la v\u00eda al Estado paname\u00f1o signific\u00f3, tambi\u00e9n, la inserci\u00f3n de la misma en la econom\u00eda interna del pa\u00eds, con dos consecuencias especialmente relevantes. Una consisti\u00f3 en una aceleraci\u00f3n sin precedentes del desarrollo del capitalismo en Panam\u00e1; la otra, en la formaci\u00f3n de un importante complejo de servicios globales en torno al Canal, que a su vez increment\u00f3 la demanda de agua, energ\u00eda, materiales de construcci\u00f3n y otros recursos provenientes del resto del pa\u00eds, ampliando y profundizando la huella ambiental del Corredor Interoce\u00e1nico sobre el conjunto del territorio nacional.<\/p><p>En ese marco, la administraci\u00f3n estatal paname\u00f1a de la v\u00eda interoce\u00e1nica se ha caracterizado por dos prop\u00f3sitos principales. El primero ha consistido en incrementar la eficiencia en la operaci\u00f3n de la v\u00eda interoce\u00e1nica para incrementar su productividad y generar ingresos al Estado por el orden de mil millones de d\u00f3lares por a\u00f1o. El segundo, en incrementar esa capacidad de operaci\u00f3n mediante la construcci\u00f3n de nuevas esclusas de dimensiones mucho mayores que las heredadas de la administraci\u00f3n norteamericana, mediante una inversi\u00f3n que ronda los cinco mil millones de d\u00f3lares.<\/p><p>La decisi\u00f3n de ampliar el Canal coincidi\u00f3 con la fase ascendente del tr\u00e1nsito de alimentos y materias primas asociado a la expansi\u00f3n del extractivismo en nuestra Am\u00e9rica. La ampliaci\u00f3n, en efecto, incrementar\u00e1 la demanda de agua para el funcionamiento del Canal en una escala que amenaza con entrar en contradicci\u00f3n con la demanda para consumo humano del 50% de la poblaci\u00f3n del pa\u00eds, que reside en las ciudades terminales del Corredor Interoce\u00e1nico y depende del mismo sistema h\u00eddrico para su abastecimiento. La soluci\u00f3n prevista por el Estado consiste en extraer agua de otros r\u00edos para trasvasarla a la Cuenca del Canal, ampliando la huella ambiental de la v\u00eda interoce\u00e1nica y generando conflictos socioambientales de consecuencias imprevisibles entre la poblaci\u00f3n de las cuencas que se ver\u00e1n afectadas.<\/p><p>Panam\u00e1 se aproxima, as\u00ed, al momento en que un extractivismo <em>sui generis<\/em> obligue a la sociedad paname\u00f1a a reconocer los l\u00edmites de la capacidad de los ecosistemas del Istmo para sostener la expansi\u00f3n del transitismo. Cabe decir, en este sentido, que el extractivismo cre\u00f3 el transitismo, y bien podr\u00eda ocurrir que devore finalmente a su criatura. De este modo, el caso de Panam\u00e1 \u2013un pa\u00eds sin tradici\u00f3n minera ni petrolera, en el que la econom\u00eda de plantaci\u00f3n ha tenido una importancia marginal\u2013 comprueba el car\u00e1cter sist\u00e9mico del extractivismo, y la necesidad de encarar los problemas que genera a nuestros pa\u00edses en una perspectiva glocal.<\/p><p>Lo anterior permite a\u00f1adir un cuarto rasgo al proceso en curso. En las condiciones descritas, ese proceso agudiza las contradicciones no resueltas del viejo modelo transitista, al tiempo que genera contradicciones de nuevo tipo para el desarrollo del pa\u00eds en su conjunto. Esto se ha expresado, y sigue haci\u00e9ndolo, en un proceso combinado de crecimiento econ\u00f3mico sostenido con inequidad social persistente y degradaci\u00f3n ambiental creciente. En el plano pol\u00edtico, a su vez, lo anterior se expresa en la tendencia al desarrollo de un Estado nacional cada vez m\u00e1s d\u00e9bil en su capacidad de expresar y atender el inter\u00e9s general de la sociedad, y un gobierno cada vez m\u00e1s fuerte en lo que hace al servicio de las necesidades del modelo transitista en cuesti\u00f3n.<\/p><p>La manera m\u00e1s adecuada de encarar esta compleja situaci\u00f3n consiste en asumirla como una transici\u00f3n de mediano plazo entre el pa\u00eds que fuimos y el que podemos llegar a ser. Esa transici\u00f3n se inicia con la desaparici\u00f3n de la Zona del Canal en 1979; se degrada con la dictadura bonapartista de 1984-1989; se ve reducida a reducida a la captura de los beneficios del tr\u00e1nsito por quienes pasan a controlar el Estado tras la intervenci\u00f3n militar extranjera de diciembre de 1989, y tiende nuevamente a degradarse a partir de la segunda d\u00e9cada del siglo XXI en la medida en que crea nuevos conflictos sin resolver viejas contradicciones.<\/p><p>Al propio tiempo, esa transici\u00f3n sigue actuando en nuestra sociedad como un proceso hist\u00f3rico de gran dinamismo, cuyas consecuencias pueden llegar a ser del todo imprevisibles si nuestra sociedad no asume su control y orientaci\u00f3n. Ella nos plantea, as\u00ed, la mayor y m\u00e1s compleja tarea pendiente de Panam\u00e1 en el siglo XXI. Nuestra capacidad para plantear y encarar esa tarea definir\u00e1 si llegamos a mediados de siglo con un Estado fallido, organizado para subordinar el pa\u00eds a las necesidades del Corredor Interoce\u00e1nico, o con una Rep\u00fablica organizada en torno a las necesidades que plantea el desarrollo sostenible de una sociedad pr\u00f3spera, equitativa y capaz de servir al mundo <em>Pro Domo Beneficio<\/em>.<\/p><h5>Nuevas oportunidades<\/h5><p>En su desarrollo, el proceso de transici\u00f3n que vive la sociedad paname\u00f1a ha creado ya nuevas oportunidades y ventajas competitivas, que coexisten con otras, m\u00e1s antiguas, que tienden a convertirse en un lastre para el incremento del conjunto. Apreciar ese conjunto, por otra parte, requiere de una perspectiva que la cultura transitista no puede ofrecer, que vincule entre s\u00ed las transformaciones en curso en el pa\u00eds como un todo, de un modo que permita identificar el potencial de innovaci\u00f3n e integraci\u00f3n que emerge en el proceso de transici\u00f3n.<\/p><p>As\u00ed, por ejemplo, el viejo sector de servicios existente antes de 1979 se ha transformado ahora en una verdadera <em>Plataforma de Servicios Globales<\/em> cuyos componentes m\u00e1s modernos interact\u00faan de manera sin\u00e9rgica entre s\u00ed, al tiempo que otros m\u00e1s tradicionales tienden a ubicarse en una posici\u00f3n marginal y aun a entrar en contradicci\u00f3n con el conjunto. Esa Plataforma incluye hoy, entre otros componentes:<\/p><p>\u2022 Un <em>complejo de transporte multimodal<\/em> (mar\u00edtimo, a\u00e9reo, ferroviario), conformado entre 1850-2016, que alcanza su mayor nivel de complejidad con la ampliaci\u00f3n del Canal de Panam\u00e1.<\/p><p>\u2022 Una <em>Zona de libre comercio<\/em>, establecida en 1948 en Col\u00f3n \u2013cuando la forma fundamental de organizaci\u00f3n de la econom\u00eda internacional consist\u00eda en mercados nacionales estrechamente regulados por sus respectivos Estados\u2013, que encara crecientes dificultades para encontrar un nuevo nicho en una econom\u00eda organizada en torno al libre comercio entre corporaciones transnacionales.<\/p><p>\u2022 Un <em>Centro Financiero Internacional<\/em>, establecido a partir de 1970, que incorpor\u00f3 actividades previamente existentes como el registro de empresas de ultramar, que hoy desempe\u00f1an un papel relativamente marginal y parasitario en el conjunto mayor del sector de servicios de la nueva econom\u00eda en formaci\u00f3n en Panam\u00e1.<\/p><p>\u2022 Un<em> Centro de Apoyo a la Gesti\u00f3n del Conocimiento<\/em>, en operaci\u00f3n en Clayton desde el a\u00f1o 2000 con el nombre de Ciudad del Saber, que desempe\u00f1a un papel de creciente importancia en el desarrollo de servicios innovadores en tecnolog\u00eda de la informaci\u00f3n, as\u00ed como en la promoci\u00f3n de servicios ambientales, la investigaci\u00f3n en biomedicina y biotecnolog\u00eda, la formaci\u00f3n de capacidades de emprendimiento, y el fomento de la cooperaci\u00f3n internacional para el desarrollo humano.<\/p><p>\u2022 Un <em>Centro Regional para Am\u00e9rica Latina de la Organizaci\u00f3n de las Naciones Unidas<\/em>, en desarrollo desde 2002, ubicado en la Ciudad del Saber.<\/p><p>\u2022 Un <em>Centro de Servicios Log\u00edsticos<\/em> en operaci\u00f3n en la antigua base a\u00e9rea de Howard desde 2004, con el nombre de Panam\u00e1-Pac\u00edfico.<\/p><p>\u2022 Un <em>Centro Regional de Sedes de Corporaciones Transnacionales<\/em>, en operaci\u00f3n desde 2007.<\/p><p>\u2022 Un n\u00famero creciente de corredores interoce\u00e1nicos de peque\u00f1a escala establecidos en diversos puntos del Istmo, en v\u00edas de combinarse con una ruta terrestre entre la ciudad de Col\u00f3n y las Mesoam\u00e9rica caribe\u00f1a, a partir de la construcci\u00f3n de un nuevo puente sobre el Canal en el Atl\u00e1ntico.<\/p><p>A ese desarrollo innovador de viejas y nuevas ventajas competitivas asociadas al transitismo, la transici\u00f3n en curso en Panam\u00e1 agrega la oportunidad de fomentar otras ventajas que la cultura transitista no est\u00e1 en capacidad de identificar y aprovechar. Se trata, aqu\u00ed, de la posibilidad de poner en verdadero valor la extraordinaria abundancia de agua y biodiversidad que caracteriza a los ecosistemas del Istmo, que hasta ahora ha sido objeto de un aprovechamiento extensivo, excluyente, extractivo y destructivo, que puede y debe pasar a ser inclusivo, intensivo y sostenible a partir de la creaci\u00f3n y desarrollo de un mercado de servicios ambientales en Panam\u00e1.<\/p><p>Un mercado as\u00ed no ve en el agua un mero insumo para otras actividades, a libre disposici\u00f3n de todo el que tenga los medios para extraerla. La ve, en cambio, como un elemento natural valioso en s\u00ed mismo, que puede y debe ser transformado en un recurso adecuado para actividades muy diversas \u2013desde el tr\u00e1nsito de buques hasta la generaci\u00f3n de energ\u00eda, el riego agr\u00edcola y el consumo humano\u2013, gestionando de manera innovadora su oferta natural, y ordenando su demanda econ\u00f3mica y social. En otros t\u00e9rminos, la <em>producci\u00f3n de agua<\/em> \u2013como elemento y como recurso natural\u2013 es una oportunidad apenas explorada en Panam\u00e1, sobre todo en \u00e1reas puntuales como la Cuenca del Canal y la de la hidroel\u00e9ctrica de Fortuna.<\/p><p>En estrecha relaci\u00f3n con la producci\u00f3n y el aprovechamiento intensivo del agua, la abundante biodiversidad de los ecosistemas del Istmo constituye otra fuente de oportunidades para el desarrollo sostenible de Panam\u00e1 en campos como la bioprospecci\u00f3n, la innovaci\u00f3n biotecnol\u00f3gica, el ecoturismo y la agroecolog\u00eda, a partir de la gesti\u00f3n de ecosistemas tanto por organizaciones de base comunitaria como de empresas cooperativas y de otros tipos, en la perspectiva de una econom\u00eda circular. A esto cabr\u00eda agregar, adem\u00e1s, el aprovechamiento de las ventajas que ofrecen ecosistemas como los bosques de manglar para la captura de carbono y el fomento de la vida marina, y las que ofrecen otras regiones del pa\u00eds para la producci\u00f3n de energ\u00eda solar, e\u00f3lica y geot\u00e9rmica.<\/p><p>Estas ventajas comparativas, como es natural, requieren de formas nuevas de organizaci\u00f3n social productiva para llegar a ser competitivas. Al respecto, cabe se\u00f1alar que el proceso de transici\u00f3n en curso ya incluye iniciativas en este sentido. Una de ellas, por ejemplo, la ofrece el nuevo Centro de Competitividad de la Regi\u00f3n Occidental de Panam\u00e1, que vincula entre s\u00ed a organizaciones empresariales, sociales y acad\u00e9micas de las provincias de Chiriqu\u00ed y Bocas del Toro, y de la Comarca Ng\u00f6be-Bugl\u00e9. El Centro, con el respaldo de entidades como la Corporaci\u00f3n Andina de Fomento y el Instituto Interamericano de Cooperaci\u00f3n en la Agricultura, promueve y apoya un esfuerzo concertado para abrir paso a un desarrollo integrado, inclusivo y sostenible, a partir de una estrategia com\u00fan bien fundamentada en un an\u00e1lisis del enorme potencial de la regi\u00f3n para ampliar la inserci\u00f3n del pa\u00eds en la econom\u00eda global.<\/p><p>A este mismo plano de innovaci\u00f3n social se vincula el creciente inter\u00e9s de los sectores profesionales e intelectuales del pa\u00eds en la identificaci\u00f3n de nuevas alternativas para un desarrollo mucho m\u00e1s y mejor integrado de Panam\u00e1. Ese inter\u00e9s ha tenido un foco de importancia cada vez mayor en la Asociaci\u00f3n Paname\u00f1a de Ejecutivos de Empresa. El mismo proceso se expresa, tambi\u00e9n, en el inter\u00e9s de otros grupos de profesionales de capas medias en contribuir a la renovaci\u00f3n del sistema nacional de educaci\u00f3n superior, vincul\u00e1ndolo de manera realmente efectiva a la mejor comprensi\u00f3n de los problemas, y al dise\u00f1o de soluciones innovadoras para los mismos.<\/p><h5>Nuevos desaf\u00edos<\/h5><p>Son muchos los desaf\u00edos que enfrenta la sociedad paname\u00f1a en el proceso de transici\u00f3n por el que atraviesa. Ellos incluyen desde la persistencia en determinados sectores sociales de una mentalidad colonial que niega al pa\u00eds capacidad para encarar en sus propios t\u00e9rminos sus propios problemas, hasta una crisis de las viejas formas de identidad nacional generadas por el transitismo, que se desgastan con rapidez en su contacto con las culturas emergentes en el proceso de inserci\u00f3n del pa\u00eds en la econom\u00eda global sin llegar \u2013a\u00fan\u2013 a la creaci\u00f3n de formas alternativas que expresen a la sociedad que emerge de ese proceso.<\/p><p>Otros problemas emergen de factores de una profundidad hist\u00f3rica a\u00fan mayor. Uno de ellos, por ejemplo, se expresa en la creciente contradicci\u00f3n entre la organizaci\u00f3n natural del territorio y la organizaci\u00f3n territorial de la econom\u00eda y el Estado creada por el transitismo a partir del siglo XVI. Esa organizaci\u00f3n territorial, concebida para subsidiar al Corredor Interoce\u00e1nico, redujo el litoral atl\u00e1ntico y el Dari\u00e9n a la categor\u00eda de fronteras interiores que s\u00f3lo empezaron a ser ocupadas a fines de la d\u00e9cada de 1960. Ese proceso alcanza en la transici\u00f3n nuevas y m\u00e1s dram\u00e1ticas repercusiones con la creaci\u00f3n de nuevas v\u00edas de comunicaci\u00f3n interoce\u00e1nica en Chiriqu\u00ed, Veraguas, Cocl\u00e9, Panam\u00e1 y Dari\u00e9n, la construcci\u00f3n de un nuevo puente sobre el Canal en el Atl\u00e1ntico, y la de una carretera que comunique el Corredor Interoce\u00e1nico con el Atl\u00e1ntico mesoamericano.<\/p><p>En el marco del modelo transitista de desarrollo esos cambios no buscan transformar la organizaci\u00f3n territorial del pa\u00eds, sino reforzar su relaci\u00f3n de dependencia y subsidio con respecto al Corredor Interoce\u00e1nico. No es de extra\u00f1ar, en este sentido, que se renueven y se tornen m\u00e1s complejas las tradicionales contradicciones entre la regi\u00f3n central, que concentra la inversi\u00f3n y los beneficios del crecimiento econ\u00f3mico, y otras regiones que ven limitadas sus posibilidades de ampliar su participaci\u00f3n en esos beneficios.<\/p><p>Todo esto ha derivado de momento en una situaci\u00f3n de crisis de liderazgo en la conducci\u00f3n del pa\u00eds. Los sectores que tradicionalmente han usufructuado los beneficios del transitismo ven erosionada su autoridad pol\u00edtica en una sociedad cada vez m\u00e1s diversa y compleja: aquellos otros que han visto limitada su participaci\u00f3n en esos beneficios ofrecen una creciente resistencia a todo cambio institucional que no apunte a modificar ese orden de cosas tradicional. Todo ello alimenta una creciente situaci\u00f3n de anomia pol\u00edtica, que va erosionando de manera constante la legitimidad del orden establecido.<\/p><h5>Conocernos, ejercernos<\/h5><p>El pa\u00eds ha llegado as\u00ed a un momento de su historia en la que el transitismo conspira contra el tr\u00e1nsito. La operaci\u00f3n eficiente y sostenida del Canal y de la Plataforma de Servicios Globales asociada al mismo depender\u00e1 cada vez m\u00e1s del desarrollo sostenible del pa\u00eds en su conjunto. Y ese desarrollo, a diferencia del transitista, demanda todo el potencial de la posici\u00f3n geogr\u00e1fica y de las capacidades de nuestra poblaci\u00f3n.<\/p><p>La transici\u00f3n inaugurada en 1979 ha llegado a un punto en el que la transformaci\u00f3n econ\u00f3mica del pa\u00eds requiere la transformaci\u00f3n institucional que abra paso a la transformaci\u00f3n social. Esto, a su vez, demanda un proyecto nacional de desarrollo integral, inclusivo y sostenible que oriente ese proceso de transformaci\u00f3n, de modo que desemboque en un Estado nuevo para crear un pa\u00eds renovado.<\/p><p>Tal es, en su s\u00edntesis m\u00e1s apretada, el desaf\u00edo mayor que enfrentamos los paname\u00f1os en esta transici\u00f3n desde la semicolonia que fuimos hacia la Rep\u00fablica plenamente soberana, equitativa y pr\u00f3spera que podemos llegar a ser. No en balde se ha dicho que la soluci\u00f3n de todo gran problema estrat\u00e9gico genera siempre problemas nuevos y m\u00e1s complejos. Los que tenemos hoy se derivan de los que fuimos capaces de encarar y resolver ayer apenas, cuando lanzamos de nuestra frente la corona extra\u00f1a y entramos, finalmente, a la tarea de conocernos y ejercernos para llegar a ser la naci\u00f3n que merecemos ser.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-1cdb012 elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"1cdb012\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-fbb0767\" data-id=\"fbb0767\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-a6258c6 elementor-widget elementor-widget-html\" data-id=\"a6258c6\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"html.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t<!-- AddToAny BEGIN -->\r\n<div class=\"a2a_kit a2a_kit_size_32 a2a_default_style\">\r\n<a class=\"a2a_dd\" href=\"https:\/\/www.addtoany.com\/share\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_x\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_facebook\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_whatsapp\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_telegram\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_google_gmail\"><\/a>\r\n<a class=\"a2a_button_printfriendly\"><\/a>\r\n<\/div>\r\n<script async src=\"https:\/\/static.addtoany.com\/menu\/page.js\"><\/script>\r\n<!-- AddToAny END -->\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<section class=\"elementor-section elementor-top-section elementor-element elementor-element-95fb60d elementor-section-boxed elementor-section-height-default elementor-section-height-default\" data-id=\"95fb60d\" data-element_type=\"section\" data-e-type=\"section\" id=\"autorxs\" data-settings=\"{&quot;background_background&quot;:&quot;classic&quot;}\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-container elementor-column-gap-default\">\n\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-column elementor-col-100 elementor-top-column elementor-element elementor-element-9d0a027\" data-id=\"9d0a027\" data-element_type=\"column\" data-e-type=\"column\">\n\t\t\t<div class=\"elementor-widget-wrap elementor-element-populated\">\n\t\t\t\t\t\t<div class=\"elementor-element elementor-element-f44d97f elementor-widget elementor-widget-text-editor\" data-id=\"f44d97f\" data-element_type=\"widget\" data-e-type=\"widget\" data-widget_type=\"text-editor.default\">\n\t\t\t\t<div class=\"elementor-widget-container\">\n\t\t\t\t\t\t\t\t\t<h6>Autorxs<\/h6><p><strong><br \/>Guillermo Castro H.:<\/strong><br \/>Licenciado en Letras, Universidad de Oriente, Cuba. Doctor en Estudios Latinoamericanos, Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico. Premio Casa de las Am\u00e9ricas, ensayo, 1994. Su campo de trabajo es la historia ambiental de Am\u00e9rica latina.<\/p>\t\t\t\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/div>\n\t\t\t\t\t<\/div>\n\t\t<\/section>\n\t\t\t\t<\/div>\n\t\t","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>| Por Guillermo Castro H. | Por su excepcional condici\u00f3n de istmo entre dos oc\u00e9anos, el pa\u00eds ha visto organizadas su econom\u00eda y su sociedad de acuerdo con lo que se ha dado en llamar un modelo \u201ctransitista\u201d, directamente vinculado al crecimiento del extractivismo en Am\u00e9rica latina y centrado en el uso del Canal. Entre las consecuencias negativas se encuentran el deterioro ecol\u00f3gico, el desarrollo desigual, la centralizaci\u00f3n del poder y la extrema concentraci\u00f3n y transnacionalizaci\u00f3n de los beneficios.<\/p>\n","protected":false},"author":5,"featured_media":9708,"comment_status":"closed","ping_status":"closed","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"footnotes":""},"categories":[1125],"tags":[1163,1002,46,1164,526,1162,1161],"class_list":["post-9707","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-n-60","tag-canal-de-panama","tag-concentracion-de-poder","tag-desigualdad","tag-deterioro-ecologico","tag-extractivismo","tag-guillermo-castro-h","tag-panama"],"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9707","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/users\/5"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=9707"}],"version-history":[{"count":16,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9707\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":27776,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/9707\/revisions\/27776"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media\/9708"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=9707"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=9707"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/www.economicas.uba.ar\/extension\/vocesenelfenix\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=9707"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}