Autor: voces

| Por Gustavo García Zanotti, Lorenzo Cassini y Martín Schorr | Retoma la cuestión de economía política de las relaciones de poder detrás de las formas de Estado, particularmente lo que ocurriera en el gobierno de Mauricio Macri. Destaca que en el período, dada la redefinición de la estructura de precios y rentabilidades relativas, hubo un fuerte reposicionamiento de las distintas fracciones del capital, a favor de ciertas actividades ancladas en el procesamiento de recursos naturales y el negocio financiero, mientras que entre los perdedores emergen diversos sectores productivos, en especial la industria manufacturera. Entre los elementos más visibles de esto último aparece la renovada vigencia de una lógica de acumulación más ligada a la financiarización que a la expansión productiva, lo que está relacionado con la posición marginal que ocupa el país en las cadenas globales de valor, los altos grados de oligopolización existentes, la relativa estrechez del mercado interno y la histórica fragilidad de su sector externo. De esto no debería concluirse que se trata de un dominio o explotación del capital productivo por parte del capital financiero. En los años recientes, lo mismo que en etapas previas, las grandes empresas de la economía real han desplegado una lógica de acumulación financiarizada. Si bien una parte del proceso de financiarización de estos capitales corresponde a la búsqueda de ganancias más fáciles y seguras, otro aspecto no menos importante es la necesidad de salvaguardar la plusvalía extraída, ya no solo por fuera del circuito productivo, sino también por fuera del sistema financiero local.

| Por Marta Bekerman, Federico Dulcich y Pedro Gaite | Desentraña la relación comercial asimétrica (y divergente) entre la Argentina y China, tanto desde un punto de vista productivo como tecnológico. Destaca por un lado el desplazamiento de sectores (como máquinas de oficina, maquinaria y equipos, aparatos eléctricos, algo de equipos de TV y comunicaciones, químicos y textiles), así como los riesgos asociados a la participación creciente de bienes intermedios en la estructura productiva de Brasil, limitando la escala del Mercosur. Por otro lado, llama la atención respecto de la IED china en la región, orientada a recursos naturales y energía, lo que dificulta las estrategias que pretendan modificar la especialización productiva vigente.

| Por Pedro Gaite | Presenta el problema de la restricción externa, tanto desde el punto de vista comercial y productivo como financiero. El artículo trae a colación la discusión actual sobre la especialización productiva de nuestro país y el libre comercio, destacando la necesidad de generar mayor desarrollo en sectores donde haya desventajas competitivas, a través del dinamismo de la frontera tecnológica, apropiación de los excedentes de innovación, empleo y valor agregado.

| Por Luciana Gil | Analiza los efectos de las restricciones no arancelarias en el Mercosur, particularmente en lo que hace a la evolución de la industria del calzado. Plantea que si bien estas restricciones permitieron a los distintos gobiernos “surfear” los reclamos tanto de productores como de importadores tanto de Brasil como de la Argentina, terminaron también por limitar la construcción de capacidades regionales para dar un sentido más estratégico al sector. De esta forma, más que la existencia misma de las restricciones –que existen a lo largo y ancho del planeta– aquello que ha ido erosionando el futuro de la integración es la falta de consenso acerca de los mecanismos con los cuales orientar el desarrollo desde un punto de vista regional.

| Por Pablo J. López | El artículo trabaja el tema del financiamiento a través del rol de la banca de desarrollo, entendiéndola no solo como instrumento contracíclico sino también como un agente central en la propia estrategia de cambio estructural. Pasa revista a la historia que las funciones de banca de desarrollo tuvieron en nuestro país, incluyendo herramientas recientes como la creación del fondo de garantía de sustentabilidad de la ANSeS o la modificación de la carta orgánica del BCRA, los retrocesos que se han dado desde el triunfo de Cambiemos y la necesidad de retomar y ampliar el tema hacia delante.

| Por Eduardo Gálvez | El artículo bucea un tema escabroso de economía política como es el del rol de los dirigentes empresarios entre el apoyo inicial a las reformas neoliberales de fines de la década de 1980 y las críticas que particularmente algunos de ellos tuvieron en la UIA hacia el final de la década de 1990, destacando el contrapunto particularmente con la banca acreedora externa.

| Por Germán Herrera Bartis | Presenta el fenómeno de la desindustrialización prematura como uno de los hitos más relevantes de la historia de nuestro país, marcando las diferencias con los procesos que se dieron en el centro. Plantea la necesidad de ir por una reindustrialización del aparato productivo nacional, considerando la trama institucional supranacional existente, la heterogeneidad estructural que perdura y los vínculos que se han ido desarrollando hacia otras tramas como los servicios.

| Por Patricia Jerez | Presenta la historia del sector siderúrgico, como actor central en las luces y sombras del proceso de desarrollo en la Argentina, desde el diseño e implementación de una política industrial decidida a mediados de la década de 1940 hasta la concentración de empresas, privatizaciones y la internacionalización de la producción en épocas más recientes.

| Por Juan Odisio | El artículo también trabaja el tema de la restricción externa, aunque de una forma más histórica, asociándolo en particular con la evolución que nuestro país tuvo en la inserción internacional de las exportaciones desde los inicios del desarrollismo. Destaca la relevancia de haber alcanzado en su momento un patrón de aumento de la productividad creciente, sobre la base de sectores como maquinaria y equipos y la industria química.

| Por Matías Kulfas | A través de cinco etapas que van desde la industrialización asociada a la fase primaria exportadora hasta uno más abierto y flexible, que comenzó a inicios de la década de 1990, y que encontrara una fase “heterodoxa” desde el año 2003, cuando si bien se han dado notorios avances ha quedado entre los desafíos a futuro avanzar en el cambio estructural. En este marco propone diseñar un nuevo proyecto industrial que incorpore los desafíos del presente, orientado a crear capacidades de modo que ciencia y tecnología pase a ubicarse en el centro de la escena, incluyendo la conformación de clusters tecnológicos en torno a recursos naturales, servicios de ingeniería, industrialización verde y la necesidad de aggiornar a las industrias tradicionales a tales desafíos.