BOLETÍN DEL PLAN FÉNIX

# 2

Abril 2026

Lo destacado

Los efectos de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán


El 28 de febrero, Estados Unidos e Israel iniciaron una guerra no provocada contra Irán, extendida luego al Líbano. En respuesta, Irán atacó objetivos en Israel y en los países del Golfo Pérsico que albergan bases norteamericanas. Además, cerró el Estrecho de Ormuz para gran parte del tráfico marítimo.

El cierre de ese Estrecho afecta a 20% de las exportaciones mundiales de hidrocarburos y 30% de las de subproductos como fertilizantes y helio. Entre el 27/02 y el 27/04, el precio de referencia del GNL creció 46%, el del petróleo 55% (los precios spot aumentaron aún más) y el de la urea 111%.

Se prevé que la menor disponibilidad y el mayor costo de insumos clave dañarán severamente a la economía mundial. Al racionamiento energético que ya aplican varios países asiáticos se agregará la pérdida de cosechas, en tanto la escasez de helio complicará la producción de semiconductores. Una nueva escalada en la guerra que destruya más capacidad productiva en el Golfo Pérsico prolongará por muchos años el impacto depresivo global.

Segunda revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas (AFE) del FMI


El 15/4, con cinco meses de atraso, el FMI anunció un acuerdo entre su staff y las autoridades argentinas sobre la segunda revisión del AFE firmado en abril de 2025. El anuncio saluda la votación del presupuesto y la aprobación de las leyes de blanqueo, flexibilidad laboral, glaciares y del acuerdo MERCOSUR-UE; también reclama reformas en lo fiscal y previsional. Dice haber alcanzado un “entendimiento” en torno a políticas que deberían compatibilizar desinflación, estabilidad externa y crecimiento, sin mencionar medidas concretas. Algunas de esas medidas (no se detalla cuáles) deben adoptarse de inmediato, ya que sólo “tras completar las medidas pendientes, esta revisión será sometida al Directorio del FMI para su consideración”.

De aprobarse, la revisión liberará 1.000 millones de dólares de un programa de 20.000 millones, del que ya se desembolsaron 14.000 millones. El financiamiento por venir es muy reducido en relación a los vencimientos de la deuda externa que el gobierno central tiene comprometidos: 11.800 millones en 2026, 14.100 en 2027, 17.400 en 2028, 19.000 en 2029 y 21.000 millones en 2030, de los cuales cerca de 50% deben ser pagados al propio FMI.

Las cuentas fiscales


El Sector Público Nacional (SPN) obtuvo en marzo un superávit fiscal primario (base caja) de 930 mil millones de pesos, netamente inferior al resultado de enero y febrero. Redondea así un primer trimestre con excedentes primario y financiero de 1,9% y 0,6% del PIB, respectivamente. Para el gobierno, estos superávits constituyen la base de su programa de estabilización y crecimiento.

Estos saldos provienen de una contracción sostenida de los ingresos y los gastos del SPN durante la actual administración: en términos reales, los ingresos cayeron un 22,6% entre 11/23 y 03/26, en tanto los gastos registrados se contrajeron un 37,8%: los gastos corrientes primarios disminuyeron 26,7%, los gastos de capital 87,0% y el pago de intereses 79,2%. Este menor pago de intereses se debe a un particular tratamiento contable: los intereses de los “bonos cupón cero” (BONCAP, LECAP y BONCER) se registran incorrectamente como pagos de capital, que no inciden en el resultado fiscal. Esa omisión representa 1,5% del PIB según el FMI: medido de acuerdo a las normas contables del propio organismo, el resultado financiero es negativo (-1,3% del PIB en 2025).

La actividad económica


El estimador de actividad económica de febrero mostró una caída respecto de enero (-2,6% en la serie desestacionalizada) y de febrero de 2025 (-2,1%). Tal es el promedio de desempeños sectoriales divergentes: mientras la agricultura (+8,4%), la minería (+9,0%) y la intermediación financiera (+6,0%) muestran un fuerte crecimiento anual, las manufacturas (-8,7%), electricidad y agua (-6,0%) y el comercio (-7,0%) se contraen con fuerza. No es un dato puntual, sino una firme tendencia: en 30 meses, las series desestacionalizadas muestran un auge de la intermediación financiera (+22,5%), de la minería (+21,7%, incluyendo hidrocarburos) y del agro (+14,0%), y un derrumbe del comercio (-7,0%), de la industria (-10,4%) y de la construcción (-12,2%). El EMAE global muestra un estancamiento: +1,1% en dos años y medio.

Nuestro comentario

· Los efectos de la guerra de Israel y Estados Unidos contra Irán
Con su fallida “guerra relámpago”, Israel y Estados Unidos han puesto en riesgo la economía global.

En EE.UU., la guerra afecta la actividad económica y la estabilidad financiera: acelera la inflación, limita la reducción de la tasa de interés y reduce la confianza del consumidor; incrementa el déficit fiscal y amenaza el auge de la inteligencia artificial al encarecer su costo energético. El menor influjo de petrodólares de las monarquías del Golfo incidirá negativamente sobre los bonos del Tesoro y el rol internacional del dólar.

A Israel, el fracaso del “cambio de régimen” en Irán le plantea la disyuntiva entre una guerra permanente de conquista, masacres y abusos contra sus vecinos, opción que supone crecientes costos materiales y reputacionales; o renunciar al “Gran Israel”, reconocer las fronteras internacionales y aceptar un Estado Palestino soberano.

Entre los países más afectados por la guerra están los aliados de EE.UU. en Medio Oriente, Europa y Asia. En contraste, el eje Rusia-China parece estar mejor preparado para enfrentar sus consecuencias. Y aunque muy golpeado, Irán hoy controla el Estrecho de Ormuz. Estaríamos avanzando hacia un mundo multipolar.

· Segunda revisión del Acuerdo de Facilidades Extendidas (AFE) del FMI
Esta segunda revisión del AFE deja en pie numerosas dudas, empezando por su aprobación: el informe no explica con qué condiciones debe el gobierno cumplir para que el Directorio del FMI examine el acuerdo.

El acuerdo establece que el BCRA debe sumar reservas netas por 8.000 millones de dólares antes de fin de año. Especula con el acceso al crédito externo (con garantía de instituciones financieras internacionales) y con la privatización de activos públicos. Debería considerar los obstáculos de un tipo de cambio atrasado, la IED negativa (a pesar del RIGI) y la compra de divisas del sector privado: esta última sumó 39.500 millones de dólares entre 04/25 y 03/26.

El FMI habla de crecimiento, pero lo revisa a la baja; de desinflación, pero la revisa al alza; de equilibrio fiscal, pero oculta los intereses capitalizados de la deuda pública y la peligrosa caída de los ingresos fiscales. Da por cierta la disminución de la pobreza, pero ignora los artilugios del INDEC y la creciente deuda social: 6 de cada 10 niños son pobres, el 30% de la población no recibe una alimentación apropiada, las jubilaciones y salarios reales siguen cayendo y se desfinancia la educación, salud, ciencia y técnica, e infraestructura.

· Las cuentas fiscales
Además de ficticio en lo financiero, este resultado fiscal basado en recortes masivos del gasto es insostenible. Tales recortes son en parte ilegales pues incumplen las leyes de universidades, de discapacidad, del impuesto al combustible y las obligaciones hacia las provincias. Asimismo, el desfinanciamiento del PAMI, del transporte, de las carreteras, del INTI, del SENASA, de la CONEA, etc. tiene un impacto económico y social que ahoga el crecimiento e impide el desarrollo. Y con impuestos procíclicos, la menor actividad deprime la recaudación.

Una política fiscal alternativa debe apuntar a un déficit fiscal bajo o nulo mediante el aumento de los ingresos, impulsado por la reactivación económica y una reforma fiscal progresiva que incluya impuestos sobre la renta extraordinaria generada por los aumentos de los precios internacionales en un período de guerra. También debe reducirse la evasión, revisando las recientes leyes 27.799 y 27.802 que dificultan la verificación y fiscalización de los próximos periodos fiscales. No menos importante, el gasto público debe reordenarse para recuperar el papel de desarrollo del Estado.

· La actividad económica
El dinamismo de la producción y las exportaciones primarias no se expande a los demás sectores, debido al atraso cambiario, al abandono de la política industrial y a los regalos fiscales, algunos de los cuales se incorporaron al RIGI. Además, estos sectores no han generado empleo, en tanto el resto de la economía perdió 540 mil empleos netos registrados desde noviembre de 2023. Como en tiempos de la “plata dulce”, desde esa fecha muchos industriales se volvieron importadores y cerraron 22.600 empresas.

No hay motores visibles de crecimiento. El gasto público sigue cayendo. La disminución del poder de compra de salarios, jubilaciones y transferencias sociales deprime el consumo privado, que entre 11/23 y 02/26 acumuló caídas reales de -11% en supermercados y -20% en autoservicios mayoristas. El paliativo del crédito al consumo se agota, con elevados niveles de endeudamiento y mora de las familias. Y sin expansión de la demanda no puede haber inversión, sobre todo con una capacidad ociosa en la industria que se acerca al 50%.

Publicaciones de la Cátedra Abierta Plan Fénix​

Síntesis de las Jornadas de debate:

«Salir del laberinto: ante el incumplible acuerdo con el Fondo Monetario Internacional»

25 de septiembre y 12 de noviembre de 2025 – Facultad de Ciencias Económicas (UBA)

Contribuciones recientes de los integrantes de la Cátedra Abierta Plan Fénix​

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